Una piedra en mi camino, capítulo DOS …

Después de los estudios, y ese olor a desinfectante tan propio de los hospitales, aquel lunes lo único que quería era poder volver a mi casa. Así que cuando acordamos con el Dr. Li que tendría que internarme el miércoles siguiente, me sentí aliviada. Al menos tenía dos noches para dormir en mi cama, y un día completo para mí.
Pero, como el tiempo es tirano, cuando nos dimos cuenta era miércoles por la mañana y había que emprender viaje nuevamente.
Esta vez me esperaban los estudios prequirúrgicos de rigor, más análisis de sangre, radiografías, electrocardiogramas. Y hacer el depósito de los gastos de la operación, más estadía en el hospital, por adelantado.
Llegamos puntual, inmediatamente me hicieron todos los estudios. Cuando finalizamos subimos al piso 12 para buscar la habitación que me habían asignado. En ese momento la estaban limpiando, así que nos pidieron volver en un par de horas.
Dejamos nuestras cosas, y fuimos a almorzar con BW. Subway es una cadena de restaurantes que hace sanwiches, tiene diferentes variedades de pan, y uno puede elegir el tamaño, y los sabores, así como el relleno.
BW se eligió su especial italiano picante, y yo opté por uno sencillo de pechuga de pollo. Mientras almorzábamos sentí que era uno de esos momentos perfectos, donde uno se siente bien con la tarea cumplida, y quizás hasta uno se puede autoengañar que congelaría ese momento para siempre. Pero lo cierto, es que en las últimas semanas, cualquier cosa que comía me sentaba muy mal. Y después de aquel almuerzo estuve más segura que nunca que tenía que operarme para terminar de una vez por todas con ese malestar.
Terminamos de almorzar y hubo que volver al hospital, BW tenía que volver a casa, y yo quería que me secuestraran los extraterrestres. Durante el transcurso de la tarde de ese miércoles los residentes comenzaron a desfilar por la habitación 205, y aunque el médico me había recomendado de que hablara con todos, yo no tenía ganas de hablar con nadie. Me sumergí en la lectura de mi libro de antropología, y de vez en cuando me entretenía con el canal de noticias.
Llegó el día jueves, la charla con la nutricionista, la visita del Dr. Li por si me quería operar ese mismo día o esperar el día siguiente. La visita del anestesista con una enciclopedia de papeles para firmar. Ya me había puesto en las manos de Dios, así que consentí cuanto papel me acercaron, ya ni me interesaba leer. El anestesista me preguntó si tenía “un último deseo” a lo que respondí irónica si pensaba matarme, y ni lerdo ni perezoso me respondió “solo 4 sobre 10.000 personas son alérgicas a la anestesia y se quedan en la sala de operación”. No pude contener la risa, y nos terminamos riendo los dos. A esas alturas me replanteé si era una buena idea seguir adelante, de todas maneras todos los papeles decían que podía cancelar todo en cuanto quisiera. Pero algo me decía que debía confiar.
A partir de las 8 de la noche ya no podía comer ni beber nada hasta el día siguiente, incluso tenía que tomar una ducha y si no podía dormir me iban a inyectar un calmante. Pero recé y me quedé dormida. Me desperté un poco antes de las 6 AM y nos intercambiamos un par de mensajes con BW que ya estaba en el tren camino al hospital, sabíamos que nos veríamos cuando la cirugía terminara. Escuche música, recé más. A las 7 AM me vinieron a buscar, ya estaba lista, me había puesto la bata y la cofia. Un señor muy amable me hizo acostar sobre la camilla y me tapó con una sábana verde. Recorrimos varios pasillos hasta llegar a la sala anterior al quirófano. Eramos unas 15 personas, ordenadas en 2 filas, de un lado estaban las mujeres y del otro los hombres. Me pusieron en la fila de los hombres por lo cual quedé frente a una chica muy joven que se veía muy triste. Le sonreí como dándole aliento, ella me devolvió la sonrisa, y entonces necesité rezar otra vez. Pensé que difícil sería no creer en nada, yo que he pasado mi vida aferrada a Dios, buscándolo en todos lados, y encontrándolo siempre en el lugar menos esperado, que solo me basta invocarlo y soy capaz de saltar desde una montaña.
Todo el mundo hablaba chino y se mostraba relajado, me preguntaron algunas cosas fáciles que pude responder, y me dijeron que me quedara tranquila que todo saldría bien.
Finalmente llegaron las enfermeras del equipo del Dr. Li, y me explicaron en inglés que me colocarían una guía para comenzar a inyectarme los medicamentos necesarios. Comenzaron a llevarnos uno por uno a nuestros respectivos quirófanos, y cuando ya estaba en el mio, me quedé asombrada de toda la tecnología que tenía ese lugar. La enfermera me explicó que debían entubarme, que lo harían cuando ya estuviera dormida, pero que cuando me despertara moviera los pies para que la enfermera que estuviera pendiente de mí me ayudara a respirar y así poder sacarme el tubo que tendría en la garganta. Me colocó algo en la guía y me hizo contar, pero me dormí muy rápido. Cuando desperté les dije que me dolía la panza y me dieron un calmante, me llevaron a la habitación y BW me estaba esperando.
Poco a poco un terrible dolor de espalda se apoderó de mí, el Dr. Li me explicó que toda la tensión de la operación se había acumulado en la espalda y que seguramente estaría así por dos o tres días. La primera noche fue terrible, pero a la madrugada me pude levantar y con pequeños paseos trataba de relajar mi espalda.
Finalmente el dolor de espalda cedió, pero se transformó en una neuritis en mi pierna izquierda, la cual todavía sigue un poco dormida y para la cual estoy tomando vitaminas B1 y B12.
Pero el domingo por la tarde pude volver a mi casa. Que felicidad poder volver a dormir en mi cama. El Dr. Li dijo que si no tengo ningún dolor no es necesario que vuelva, pero debería volver una vez que pase la infección para controlar el funcionamiento de mi hígado y así quedarme tranquila. Agradecer es poco, hemos aprendido muchísimo. Con el post operatorio ha comenzado mi batalla contra la obesidad.
No puedo consumir nada que contenga grasas por un tiempo, y debo garantizarle a mi cuerpo 3 raciones de verduras y 2 raciones de frutas por día. Consumir más pescado, y recordarme cada día que soy obnívora, y que mi cuerpo necesita una dieta variada.
El Dr. Li estaba asombrado por mi anemia, y al preguntarme que comía quedó horrorizado. En solo dos semanas he bajado 9 kg. y es un aliciente importante. Cada quien tiene su propia batalla, pero la guerra que he tenido toda mi vida con la comida no se la deseo a nadie.
Seguiremos en este Bosque de la China viviendo cada experiencia con la misma intensidad de siempre.

Una piedra en mi camino, capítulo UNO …

La primera barrera, culturalmente hablando, al llegar a China, en mi modesta opinión es la lengua. No solo porque se trata de una lengua muy diferente a las lenguas occidentales, sino por el tiempo que una persona necesita para asimilar una nueva lengua y tener un acabado entender de las cosas, que como ya sabrán, todo este mundo del lenguaje encierra mucho más que palabras y gramática.
Es por eso que día a día, en este proceso de apertura de China al mundo, más y más personas aprenden como segunda lengua el inglés. Y he aquí un punto sobre el cual se podría escribir un tratado: El negocio de la enseñanza del inglés en China.
Pero ese es otro tema, y esto es apenas el encabezamiento para relatar como funciona Servicios Internacionales en el Hospital Escuela de Hangzhou.
China, tanto como mi país, son muy burocráticos, y para cada paso que uno necesita dar dentro de una Institución, ya sea educacional, o de servicios, hay un montón de papeles que rellenar, estampillados, sellos, etc. Y el hospital no es una excepción.
Basicamente, la función de Servicios Internacionales es: Diferentes médicos y especialistas que hablan inglés y una enfermera que habla inglés acompañará al paciente a hacer todos y cada uno de los pasos necesarios.
Cuando uno se comunica por teléfono para solicitar un turno, lo atenderá una enfermera que habla inglés, y que le dará el turno más próximo, que puede ser al día siguiente, en caso de que no sea una urgencia para lo cual uno puede acudir el mismo día. La enfermera le dará las indicaciones necesarias para acudir a la primera consulta con un médico directamente relacionado a su dolencia. Es decir, acudir a la consulta con 12 horas de ayuno para realizar los primeros estudios.
El día que fuimos a la primera consulta, nos recibió una enfermera muy amable y 8 AM en punto el Dr. Li me hizo pasar a su consultorio. Chequeo y preguntas de rigor, yo entendí todo, pero WB que habla perfecto inglés quedó con cara de duda. Lo primero que me preguntó al salir fue si yo había entendido todo, y claro que entendí, porque es el vocabulario que uso todos los días para comunicarme con las personas chinas que hablan inglés conmigo.
Durante la consulta, el Dr. Li escribió un montón de cosas en su ordenador y rellenó varios formularios, todo en perfecta armonía. Cuando salimos de su oficina, la enfermera nos estaba esperando, ya había impreso todos los papeles y comenzaba nuestro recorrido por los tres edificios del Hospital para hacer todos los estudios.
Los primeros estudios fueron los análisis de sangre, así que fuimos al laboratorio y la enfermera comenzó a rellenar formularios. Fuí la siguiente paciente en pasar después de salir la persona que estaba en consulta. Me hicieron la extracción y nos confirmaron que todos los estudios estarían al día siguiente.
A continuación fuimos a RX para hacer la ecografía, y nuevamente la enfermera se ocupó de todos los papeles y pude pasar a hacerme la eco donde se volvió a constatar el cálculo en la vesícula, pero esta vez con mayor presición sobre la zona que al Dr. Li le interesaba analizar. Cuando salimos, la enfermera nos estaba esperando con los resultados impresos y nos dió un juego de copias en color.
Finalmente, y lo inesperado fue la endoscopía. Pero era necesario saber, si un año de infección en la vesícula había hecho algún estrago en mi estómago.
Nos dirigimos al edificio dos, y aquí había muchísimas personas. Todos sentados en orden esperando que llegara su turno. Cada tanto salía una enfermera que les entregaba una pequeña botella con el gel que se necesita para poder practicar la endoscopía.
Pero por otra puerta salían las personas completamente desvanecidas en sillas de rueda o camillas, entonces ya no quise pensar lo terrible que sería esto.
Cuando llegó mi turno, la enfermera salió con una botella diferente y me pidió que lo bebiera, pero antes de esto, una señora comenzó a protestar y pude entender algo de lo que decía, con justa razón se quejaba que llevaban horas esperando y su esposo se veía muy mal. Le dije a la enfermera que pasara el señor primero, que yo podía esperar un poco más, a fin de cuentas no eran las 9 de la mañana y habíamos llegado a las 8. Quizás ellos llevaban muchas horas esperando, y si BW estuviera en la misma situación yo se que puedo llegar a ser mucho peor que esa señora.
Hasta que llegó mi turno y me bebí mi pócima, pasé y me esperaba una señora muy amable. Me pidió que me sentara y procedió a explicarme lo que haría. Me dijo que a los pacientes chinos les daban anestecia general para hacerles la endoscopía, porque muchas veces era un poco difícil explicarles que lo que tendrían adentro es una cámara y que así se facilitaba mucho el trabajo. Pero que en mi caso sería sin anestecia, y que si yo me relajaba ella podría terminar lo más rápido posible.
Me hizo acostar en la camilla en posición fetal, me dio un mordisco blanco que tenía un orificio en el medio, y procedió a meter su manguera en mi garganta hasta llegar al estómago. Mientras me hacía el estudio me hablaba y explicaba cosas, hizo correr el enorme monitor para que yo pudiera ver todo lo que ella veía dentro, y aunque tenía muchas ganas de vomitar y no veía la hora de que ella terminara se hizo bastante llevadero, hasta que dijo, ahora voy a tomar un poco de tejido del estómago para hacer una biopsia y entonces ví todas las estrellas, constelaciones, planetas, y galaxias que se puedan imaginar.
Cuando terminamos nos hicieron pasar a un pequeño cuarto para que me relajara, y en cuestión de minutos volvió la doctora con las imágenes impresas y el informe en chino y en inglés. Nos dijeron que debíamos volver a las 13.30 hs, y que luego de dos horas yo podía ingerir algún alimento suave.
Salimos con BW y fuimos para que desayunara en su lugar favorito y después me acompañó a la librería donde puedo encontrar algunos libros en español para leer.
En las librerías a mi se me pasa el tiempo volando, así que cuando nos dimos cuenta era hora de volver al Hospital.
El Dr. Li nos estaba esperando, con todos los resultados en mano, me dió el diagnóstico y me propuso hacer la intervención el viernes siguiente. Ordenó todos los estudios prequirúrgicos y firmó la orden de internación para el día miércoles. Finalmente la enfermera nos acompañó nuevamente a hacer todos los papeles y pagos correspondientes. Hasta aquí todo el staff de médicos, enfermeras, técnicos hablaban inglés, excepto todo el personal administrativo, pero para eso teníamos la ayuda de la enfermera que hablaba muy bien inglés.
Tres de la tarde de aquel caluroso lunes, estábamos en un taxi de camino a la Estación Este de Trenes de Hangzhou para emprender el viaje de regreso a casa.-

Al fin en casa …

Siiii!!! Ya estamos de vuelta, en proceso de recuperación (postoperatorio), con dieta semilíquida por 15 días, con un montón de pastillas, y con muchas ganas de seguir disfrutando la vida.

Volviendo a la normalidad paulatinamente … Gracias por su agradable compañía!

Novedades …

Ayer lunes fuimos al Hospital de Hangzhou, y después de todos los estudios, tengo turno para la intervención. Será, Dios mediante y según los resultados de los estudios prequirúrgicos, el día viernes 15.
Los resultados de los exámenes de sangre estarán listos hoy, pero de la endoscopía solo surgió un poco de gastritis como consecuencia de la infección que hay en la vesícula. Con la ecografía volvieron a comprabar la existencia del cálculo.
Así que ya estamos en la cuenta regresiva. Mañana miércoles me tengo que internar para comenzar con los estudios y preparme para el viernes.
Así que si Dios quiere, será hasta la semana que viene …

Lenguajes extraños …

Desde que nos conocimos con BW nos hemos comunicado en nuestra propia lengua, un lenguaje nuevo que nos permite entendernos en un 100 %.

El problema es cuando me tengo que comunicar con los demás, y he aquí el mayor de mis problemas, porque que sea sociable no significa que sea buena para la comunicación con los demás, de hecho puedo resultar irritante si escucho algo que no me gusta. Y si esto me pasa con personas que hablan mi misma lengua, cúan difícil se ponen las cosas cuando hablamos idiomas diferentes en todo sentido.

Así que en razón de que no le caí muy simpática al primer médico (llamémoslo así, ya habrá oportunidad de hablar sobre él), le envió un correo electrónico a BW para que me acompañara a la consulta. Hasta aquí todo bien, hasta resulta amable un médico que escribe correos electrónicos a sus pacientes, solo que en lugar de hablar sobre la “prueba de reacción de cáncer de hígado”, dijo que prefería que BW me acompañara, debido a que quizás era difícil para mí entender el vocabulario técnico sobre la “prueba de reacción de cáncer de pulmón”.

Aquel día BW me pasó a buscar a las 8 PM después de terminar mi última clase, y cuando estábamos en el taxi me dijo: “He recibido un mail del médico, pero creo que la última vez no entendiste bien que la prueba de reacción de cáncer era de pulmón y no de hígado”. Yo me quedé pensando, y cuando llegamos a casa lo primero que hice fue leer el correo, y es verdad, el médico hablaba sobre reacción de cáncer de pulmón no de hígado.

Pasé un fin de semana horrible, me cansé de pensar, de llorar, de buscar respuestas, leí todo lo que encontré sobre cáncer de pulmón, ya me había leído todo lo encontrado sobre cáncer de hígado, y me consolé con que se trataba de órganos que se podían extirpar. Mi mamá tuvo un tumor en la cabeza, que más allá de que la operación fue larguísima, la tuvo varios meses internada, salió adelante y hoy tiene una vida normal como cualquier persona. Así que pensaba en esto, y me decía a mi misma que fuera lo que fuera yo también podía salir adelante.

Para BW es más difícil, porque su hermano menor tuvo leucemia varios años y finalmente falleció, entonces él aunque no dijo nada, estaba hecho un trapo de piso y me hablaba del estrés del trabajo.

Fuimos al médico, y este nos entregó los resultados, habló sobre los extraños puntos que hay en mi hígado, dijo que pueden ser grasa, alguna reacción a la infección que produjo la vesícula, o algo que no sabe que es y por ende necesita más estudios. En cuanto a la función del hígado, esta es la normal en un caso de infección en la vesícula.

Cuando terminó de hablar le pregunté sobre la supuesta “reacción de cáncer de pulmón”, y me dijo: ” Ahhhh disculpame, es que tengo tantos pacientes que me confundí, ese es otro paciente que tengo, pero todavía no he podido hablar con él”.

Yo salí contenta porque al menos no tenía reacción de cáncer de pulmón, pero BW esta mañana todavía estaba descompuesto del estómago por los nervios.

Finalmente todavía con BW estamos discutiendo la urgencia de la intervención de vesícula, porque según él “as soon as possible” es inmediatamente, y para mí es tan pronto sea posible.

Camino a Hangzhou …

“Pidan, que os daré …” dice el que todo lo vé. Y así parece, esta mañana me he desvelado, pero valió la pena, me llené de la energía suficiente, y me dispuse a resolver las cuestión del día: “conseguir un hospital donde puedan hacer la intervención“.
Finalmente tenemos turno para el próximo lunes a las 8 AM en el SIR RUN RUN SHAW HOSPITAL (Medical School Zhejiang University) de Hangzhou.
Esta es la página web del hospital http://www.srrsh.com/ y además vamos recomendados, así que esto me ha tranquilizado bastante.
Dios mediante, el domingo estaremos camino a Hangzhou, la ciudad más bonita de China, en miras de acabar de una vez por todas con esto.-

Insomnio …

Me desperté unos minutos antes de las 3 AM y ya no pude reconciliar el sueño. Me levanté para tomar un poco de agua, contesté un par de correos y leí un rato. Son casi las 4.30 AM y yo sigo sin poder dormir.
Ayer fuimos con BW a la última consulta con el médico, que al fin y al cabo solo puede diagnosticar, para poder seguir con el siguiente paso que es encontrar el hospital y médicos que se ajusten medianamente a nuestras necesidades para hacer la intervención.
Nuestra primera opción y por recomendación de este médico había sido un hospital en Hangzhou de “estándar internacional”, que trabaja con médicos chinos que hablan inglés.
Lo de “estándar internacional” significa que siguen procedimientos occidentales para llevar a cabo su trabajo, tanto en la forma de examinar, como en la operación y sobre todo en el post operatorio.
El primer médico nos entregó todos los exámenes y su diagnóstico fue: 1- Un cálculo alojado en la vesícula de unos 14 mm x 16 mm. Que al obstruir la vesícula ha causado una infección. 2- Colesterol. 3- “Spots” en el hígado, para lo cual deberíamos hacer otro tipo de estudios pero con un especialista hepático. Debido a estos “spots” me han hecho los exámenes de reacción de cáncer, ya que con los primeros estudios no han podido determinar su origen. O sea que seguimos sin saber que son.
Pero como ayer le dije a BW: vayamos por parte, porque ya no me da la cabeza para solucionar todo junto.
Así que nos pusimos en campaña para buscar hospital. Unos amigos españoles nos recomendaron un hospital en Shanghai, nos comunicamos, y aunque tienen médicos que hablan español, y las consultas necesarias para los primeros exámenes tenían un precio razonable, el precio de la intervención y sobre todo la estadía no está dentro de nuestro presupuesto.
Así que hemos decidido ir a ver este hospital de Hangzhou, que si bien no es nada barato, está al alcance de nuestras posibilidades. Además en este mismo lugar podemos consultar al especialista hepático.
La semana que viene mis alumnos tienen entrenamiento militar, así que tendré toda la semana libre y esto nos permitirá adelantar todo lo necesario, a ver si me puedo deshacer de esta piedra que literalmente se ha puesto en mi camino.
En cuanto a la piedra, el tema de debate es el tamaño, y el tamaño es lo que determinará el tipo de procedimiento.
Si fueran varios cálculos pequeños, no sería tan complicado extraerlos mediante laparoscopia, pero al ser solo uno y grande, quizás no puedan extirpar la vesícula con pequeñas incisiones y tengan que hacer una incisión más grande.
Aquí enlazo un link que explica como funciona la laparoscopia:

http://jama.ama-assn.org/cgi/data/287/3/402/DC1/1

Si solo tuvieran que hacer pequeñas incisiones, lógicamente la recuperación es más rápida y el postoperatorio más sencillo. Pero si debieran hacer una extirpación abierta de vesícula, el postoperatorio es más largo debido a que la incisión se practica en la región abdominal.

Aquí enlazo un link que explica como se forman los cálculos en la vesícula:
http://gastropagina.com/enfermedadesDetalle.asp?Id=53

Extirpar la vesícula es un procedimiento bastante sencillo, y la verdad que lo único que me preocupa es el postoperatorio, por el temor a alguna infección hospitalaria, y de ahí el afán de encontrar un lugar adecuado.
Quiero hacer todo lo más rápido posible, porque quiero que pronto todo esto sea “solo un mal recuerdo” del cual hayamos aprendido mucho.-

La semana en imágenes …

Un paseo por el centro de la ciudad, algunas ferias, la torre de la campana, las mascotas chinas, la comida al paso.

El próximo 28 de mayo será el festival del “Dragon Boat”, así que ya están a la venta los bocadillos dulces de arroz.

El fin de semana tratamos de descansar, yo con mi cabeza hecha un lío, pero con ánimos de modificar las cosas que están mal. El viernes fuimos a ver el expectáculo de luces y agua de la plaza principal, que por cierto olvidé la cámara y no pude tomar fotos. El sábado hicimos compras en el supermercado, vimos películas, leímos un montón. Y finalmente el domingo temprano fuimos a misa, y de ahí a almorzar con Miguel, que siempre es una agradable compañía.

Cada semana tengo dos clases de actividades con mis alumnos, los días martes con los de segundo año y los días jueves con los del primer año. El jueves pasado, con mis alumnos de primer año, hicimos una clase al aire libre, con juegos de mesa, charlas informales bajo los árboles del parque. Todo el mundo disfrutó de hablar español sin el rigor de las aulas, jugamos UNO, y es divertido escucharlos discutir las reglas del juego en español.

Y la actividad con mis alumnos de segundo año fue: “Las tapas españolas”. Y para entender un poco en que consistían nos remontamos a la historia y la creencia popular de España.
Preparamos todo y nos dispusimos a degustar los sabores mediterráneos. Teníamos brochetas, huevos rellenos, aceitunas, aceite de oliva, alcaparras, tostadas, jamón, quesos, etc.
Y conseguimos sembrar la duda de sí realmente “la comida china es la mejor del mundo” (creencia popular china).

Crónicas de una semana difícil …

La semana pasada ha sido, sin dudas, una semana difícil. Hace exactamente un año, mi jefa me había acompañado al hospital porque llevaba varios días con fuertes dolores de estómago. Aquel día, no era mi primer día en un hospital chino, ya que a los pocos días de llegar a China, y como requisito indispensable para el permiso de residencia, tuve que hacerme un exámen físico completo. De aquel primer hospital me había sorprendido la tecnología que tenían, y el trato para con las personas, y esto pasó a ser una anécdota más del periplo de anécdotas chinas.
La segunda vez en el hospital las cosas fueron un tanto diferentes, me sentía muy mal, no entendía casi nada de lo que hablaban. Entramos al consultorio, y había varias personas esperando, y a medida que la doctora atendía a los pacientes, estos se despedían y entraban otros, ella trabajaba frente a todos. Tenía sobre su escritorio un portalápices con varias lapiceras y una cuchara de madera para mirar gargantas “que no era descartable”, con lo cual iba introduciéndola en la boca de todos y de ahi al portalápices. Lo mismo ocurría con un termómetro, que rodó dos veces por el piso, pero siguió de boca en boca.
Cuando llegó mi turno estaba aterrada, y creo que mi jefa lo advirtió, porque explicó algo en chino y la doctora obvió examinarme con estos elementos. Me pidió que me recostara en la camilla, me examinó, pidió mi pasaporte, y confeccionó una larga receta de medicina tradicional china. Tuvimos que ir a comprar los medicamentos, y después volver para que ella indicara como tomarlos y devolverme el pasaporte.
Según mi jefa, el diagnóstico fue gastritis, y los medicamentos recetados eran para calmar la ácidez y controlar los jugos gástricos.
Pasaron dos meses y los dolores volvieron, con lo cual tuvimos que volver al médico, esta vez el diagnóstico fue el alojamiento de una bacteria en mi estómago, y me recetaron unos sobres para disolver en agua, y beber antes de cada comida, y antibióticos.
Finalmente hace dos semanas, tuve que volver al hospital, pero esta vez con BW que ya estaba un poco cansado de mis arranques, que el pobre muchas veces no entendía, y que para mí era difícil explicar que vivía con dolores de estómago constantes, que estaba convencida de que era gastritis, y de que quizás la bacteria había vuelto. Pero esta vez fuimos a un médico extranjero, que en la primera consulta me hizo análisis completos y una ecografía. De la ecografía surgió un enorme cálculo en la vesícula, que logicamente está obstruyendo el funcionamiento de la misma, y que por ende produjo una infección que altera los jugos gástricos y de ahí el dolor, la inflamación, la sensación de que todo lo que como me hace mal, etc, etc. Y lo que me dejó perpleja, y me llenó de una tristeza profunda, una sombra en el hígado que podría ser un tumor.
El médico ordenó más exámenes, incluyendo unos para ver si había reacciones de cáncer.
En ese momento lo tomé con calma, ya que a esta segunda consulta había ido sola, pensé que solo tenía que pasar a recoger unos medicamentos, pues eso fue lo que la enfermera le había dicho a BW por teléfono, pero cuando llegué el médico me hizo pasar inmediatamente.
Lo que tuve que pagar, es harina de otro costal, pues la salud es lo más importante, de todos modos me quedó el sabor amargo de la sugerencia de una persona del departamento de asuntos extranjeros de mi trabajo, que me dijo si podía “postergar esto hasta terminar las clases”. Había ido a la oficina a llevarles los comprobantes de los gastos, pues según ellos el seguro iba a analizar si estos gastos se podían reembolsar o no.
Quizás me estoy ahogando en un vaso de agua, en algunos momentos siento que es como un mal sueño, y que en realidad, todo esto soñé y de verdad no me está pasando. En otros momentos me dan ganas de llorar desconsoladamente, y aunque se que no estoy sola, tengo la sensación de haberme caído en un pozo profundo, y que aunque muchas manos se ofrecen a ayudarme, ninguna me puede sacar, ni siquiera los brazos de BW que me abrazan con tanta dulzura.
Esta mañana fui a misa, aquí, en el centro de Ningbo, tenemos un iglesia que supieron construir los portugueses y tiene una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. La misma imagen de la iglesia de mi pueblo, aunque la misa es en inglés y a veces me siento un poco extraterrestre.
Ahora tengo que esperar los resultados de estos análisis que estarán para mañana o el martes, y que BW hable con el médico para ver si me deriva a Shanghai.
Y mientras yo seguiré insistiendo para ver si me pueden dar la póliza del seguro y ver que tipo de cobertura tengo, para así tomar una buena decisión.
Una operación de vesícula no es una cosa complicada, es como una operación de apendicitis, que de hecho la tuve a los 11 años, es solo extirpar la vesícula y punto, pero el médico nos aconsejó no hacerlo en este hospital donde él trabaja, porque el quirófano no tiene las mejores condiciones y por las infecciones hospitalarias. Y es aquí donde algo no tal complicado se puede volver un embrollo en China.
Su sugerencia fue hacerlo en un hospital nuevo de Hangzhou donde hay médicos chinos que hablan inglés, pero aún así él no puede garantizar que estos utilicen métodos occidentales para realizar el tratamiento. Con lo cual la opción viable es una clínica de médicos extranjeros en Shanghai.
La semana pasada, como le decía a mi amiga María me sentía optimista, pero desde ayer tengo una pena horrible que me angustia.
Con BW habíamos planeado ir este fin de semana largo a Hong Kong, pero después de la consulta del miércoles, yo no tenía ánimos de nada, y prefería que nos quedáramos en casa para descansar, él trabaja de lunes a sábado, de 8 AM a 8 PM y creo que necesitaba un poco de descanso, además creo que fue mejor no ir, pues ya hay casos de gripe porcina en Hong Kong, y ya veo que volvíamos y nos ponían en cuarentena, con esto de que la gente se ha puesto paranoica con esto, era lo único que nos faltaba.
Y este es el resumen de una semana de mi vida que preferiría olvidar para siempre. Nunca me dan muchas ganas de escribir cosas en el blog, siempre pensé que una imágen valía más que mil palabras y era lo que quería compartir sobre China con los demás. Quería compartir fotos para que al verlas cada uno formara su propia opinión sobre esta construcción de imágenes. Sin embargo hoy, me dieron ganas de compartir esta pesadilla.