El acuario de Antoinette …

Cuando Antoinette estaba en la panza tenia su cabeza volteada del lado derecho, por eso desde que nació este es su lado preferido. El tema es que tenemos que hacerla voltear hacia la izquierda para que su cabeza y los músculos del cuello se desarrollen armoniosamente -por decirlo de alguna manera-, si los bebes permanecen mucho tiempo sobre un lado, este puede resultar mas plano o desarrollarse de una manera diferente. 
Así que siempre estamos haciendo cosas para llamar su atención y hacerla mirar hacia la izquierda, ademas de los ejercicios diarios prescritos por el pediatra, y que ella por cierto detesta. 
Uno de los ejercicios es poner su cabeza del lado izquierdo y con una mano presionar mientras con la otra  presionamos su pecho. El otro ejercicio es hacerla tocar el pecho con la barbilla. 
Así surgió la idea del acuario, un sábado, los tres nos sentamos a pintar pescaditos de colores, después los plastifique y los pegamos en la pared “izquierda” de la mesa donde le cambiamos los panales. 
Primero les tenia miedo, los miraba y ponía los ojos como plato, ahora los mira y sonríe.

La lista …

Para mi hacer “listas” es una necesidad. Hago listas todos los días, sobre lo que tengo que hacer, sobre lo que hay que comprar, sobre los libros que quiero leer o las películas que quiero ver. 
Hoy, mientras limpiaba el ordenador, encontré esta lista que hicimos el día que Antoinette nació. Lógicamente quería borrar este archivo, pero no podía hacerlo sin dejar registro de el. La lista de Ikea, tan practica. 

Australian Apple Pie by Amelia …

Mi trabajo me ha dado cientos de satisfacciones, pero sin lugar a dudas, la posibilidad de conocer a personas maravillosas y compartir con ellos sus costumbres, su cultura, no tiene precio. Desde que llegue tuve la oportunidad de compartir con varios “seres especiales“, que han aportado cientos de cosas a mi vida. Fernando y Nestor de Colombia, Maria de Filipinas, Dudley & Dee de Australia, Kuniko, Takuo & Tanaka de Japon, Zani & Lidya de Corea, Julie de EEUU, Stephan de Alemania, entre otros. 
Con Fernando y Nestor hemos llegado a la linea de considerarnos familia, lógicamente compartir el idioma tiene un valor agregado. Pero en este caso, Amelia (Australia), llego en un momento especial, y aporta a nuestras vidas toda su magia. 
Ella fue quien -sin conocernos- se ocupo de nuestras plantas cuando fuimos a Shanghai a parir a nuestra hija, la primera persona que vino a conocerla con un OSO GIGANTE. La que una o dos veces por semana golpea la puerta para ver si necesitamos algo. La que viene a compartir una taza de te y nos llena de energía con sus ocurrencias. 
Yo me considero una persona “difícil”, por eso no me extraña tener un “bebe difícil”, pero puedo reconocer a las personas nobles de alma. Ella es como el personaje “Phoebe Buffay” en la serie Friends. Le pasan cosas insólitas, conoce gente insólita, se viste de una manera especial con sombreros especiales incluido. Tampoco puedo dejar pasar que es mitad australiana, mitad holandesa, porque lógicamente esta ultima es la que la hace tener una afinidad especial con BW.
Su mama, que es holandesa, es enfermera y siempre esta pendiente de nosotros para darnos esos tips que se necesitan a cualquier hora, cuando uno tiene un bebe pequeño y vive en el medio del campo.  
Esta vez, Amelia, para sacarme de mi amada monotonía de mamaderas y panales, me invito a su casa -que es la puerta contigua a la mía- para hacer una tarta de manzanas chinas y estrenar su nueva adquisición, un  “horno eléctrico”. 

La cocina de Amelia -que es exactamente igual a la mia :)-
A continuación, compartimos la receta … 

Ingredientes

300 gr de harina de trigo
100 gr de manteca
1 huevo
100 ml de leche
100 ml de agua
sal
azúcar
canela
1 cucharada de polvo de hornear
5 manzanas
Preparación
Colocar la harina en un recipiente grande, luego tamizar junto con el polvo de hornear y la sal. A la mezcla obtenida agregarle la manteca, y suavemente, con los dedos mezclar la manteca con la harina. Luego incorporar la leche y el agua. Amasar hasta que que se forme una masa homogénea. Amelia me contó, que el secreto de una buena masa radica en que la cocinera tenga las manos frías. 

Cuando la masa este lista, hay que dejarla reposar media hora aproximadamente. 
Luego hay que estirarla hasta obtener una capa muy fina. 
Enmantecar un molde, y cubrirlo con la masa. 
Pelar las manzanas, y cortarla en pequeños cubos. 
Agregarles un poco de azúcar y canela. 
Poner los trozos de manzana con azúcar y canela en una cacerola y cocinarlos a fuego lento. También se les puede agregar pasas de uva y un chorrito de ron. 
La cocción de las manzanas queda a gusto y paladar del cocinero, a Amelia le gustan un poco duras, yo hubiese hecho una especie de puré y le hubiera colocado mas azúcar -también le hubiera agregado pasas, ron y un par de nueces-. 
Colocar los trozos de manzanas cocidos sobre la masa. 
Con el resto de la masa, cortar pequeñas tiras y colocarlas sobre la tarta.
Con leche humedecer la parte superior de la tarta -esto fue un descubrimiento para mi, siempre lo había hecho con una yema de huevo batida-. Y la idea de la leche me gusta mas, porque cuando se cocina con el azúcar, le da un gustito especial, mucho mejor que el sabor a huevo. También lo quiero probar como queda en las empanadas 🙂 
Espolvorear con azúcar y canela.
Llevarlo al horno por 15 minutos aproximadamente -yo lo hubiera dejado mas tiempo, quizas unos 25 o 30 minutos-.
La casa de Amelia tiene un aroma especial, dulzón, mezcla de inciensos y pasteles. El olor a las manzanas cocinándose con el azúcar y la canela es indescriptible … 
Amelia, la pastelera mágica … 
Y para disfrutar de esta tarta de manzanas, nada mejor que un buen te 🙂 

Antoinette tiene adoración por Amelia, cada vez que la ve le sonríe y no para de hablarle. Mientras hacíamos la tarta, BW y la peque se cruzaron varias veces a curiosear que pasaba en la cocina de Amelia.

Sonrisa sin dientes …

Cada día es una aventura, una noche dormimos bien, la siguiente nos pasamos en vela. Es super sociable, le gustan las visitas y nos deleita con sus charlas y sonrisas. Tiene horarios, a las 7 el “desayuno”, a las 10 una “colación de media manana”, a las 13 el “almuerzo”, a las 16 el “tea time”, a las 19 la “cena”, a las 22 la ultima mamadera del día y a dormir a “su cama” (hace dos días que duerme en su cuna, pegadita a nuestra cama por supuesto), finalmente a la 1 y a las 4 AM unos “mimos”. 
Le hemos comprado en IKEA un par de bolsas de dormir, y le encantan … 
El reflujo sigue ahí, sin bajar la guardia, no vomita, pero si la ponemos boca abajo para hacer sus ejercicios que le permiten tonificar los músculos del cuello, enseguida empieza a toser y estornudar. Entonces se irrita y se pone de mal humor, comienza a arquear la espalda. Cuando no es el reflujo son los gases, que duro puede resultar crecer. Pero es increíble como todo esto la hace mas fuerte.