Después de la tormenta…

Un poco de calma después de la tormenta. Con algunas intermitencias para no perder la costumbre. Algún que otro sobresalto para darnos cuenta de las cosas que realmente importan.

Tuvimos la visita del tifón Trami, por suerte nada que lamentar, lluvia que vino más que bienvenida, porque el aire empezaba a estar demasiado espeso entre polución, contaminación, polvillo, arena, etc.

Ahora todo reluce como si hubieran “baldeado” la isla. Los techos limpios, los colores de las paredes y de la vegetación brillantes.

Cuando estuvimos fuera de todo tipo de alerta, con Antoinette fuimos al supermercado. Provistas por las dudas, de paraguas y piloto de lluvia, y por supuesto botas, porque seguro que íbamos a encontrar un montón de charcos.

Antoinette estrenó el changuito de las compras, que como ven en la foto, parece de juguete 🙂 Pero no, es el tamaño real de casi todas las cosas, incluso el palo de las escobas chinas, es la mitad del de una escoba normal.

Desde ayer, pareciera que se va a largar a llover en cualquier momento, pero solo llovió durante la noche. Fuimos y volvimos del supermercado sin problema.

Me encanta el viento del mar, en determinadas horas inunda la isla de aire fresco, y se transforma en un oasis.

Antoinette quedó varias veces atrapada -por segundos- en remolinos de viento de mar, y como es ella todo disfrute, cerraba los ojitos y se dejaba impregnar.

En el supermercado había promociones de libros, Antoinette se los quería traer todos, pero le dije que solo podía elegir uno. Estaba indecisa entre los libros infantiles y los recetarios de cocina.

Antoinette no habla practicamente nada, pero entiende todo, y de vez en cuando suelta alguna palabra en inglés, solo para dejarnos con la boca abierta. Hace un par de semanas que empezó con el “why?”.

Y la puerta de la cocina, que es de vidrio, para ella cumple la función de espejo, así que se pasa bastante tiempo dramatizando o tiene que mirarse si o si, como le queda la ropa, o como lucen sus carteras, etc.

Ayer, después de la cena tuvo una reacción alérgica. Por suerte estaba BW, porque a mi estas cosas me desbordan. Aunque sé lo que tengo que hacer, pero es desgastante. Ayer no sé que fue, si fueron trazas o una reacción cruzada. O ahora tiene alergia a algo que antes no tenía.

Primero le salieron ronchas rojas en la cara, después se le empezaron a hinchar los labios. Le dimos el medicamento, y poco a poco le empezó a hacer efecto. En unas dos horas desapareció todo, menos el susto que me dio.

Por otro lado sentí alivio, porque mi plan era que el padre le diera la cena, y así poder ir a recoger un estante que “iba” a comprar de segunda mano, y unos botes de pintura blanca en aerosol para darle un retoque. Pero como vi que BW llegó muy cansado, pensé que mejor les servía la cena a los dos y después mientras ellos se entretenían con algo, yo me escapaba un rato.

Al final tuve que cancelar mi salida, y esta mañana recibí un mensaje del dueño del estante, diciendo que se lo vendió a otra persona. Definitivamente no era para mi, porque primero el me canceló dos veces, después yo tuve que cancelarle otras dos 🙁

El miércoles pasado tuve mi primera reunión para enseñarle español a un grupo de adultos, fue un lindo encuentro, personas de diferentes países (Rusia, Turquía, EEUU, Corea, China y Kazajistán). Ahora me toca organizarlos por niveles con clases individuales de acuerdo a sus habilidades y estrategias de estudio, y preparar un tema para la clase semanal grupal. Esto me sirve para seguir haciendo mi investigación, e ir armando la tesis que tengo que escribir para la maestría.

La semana tuvo sus picos bizarros también, que ahora me dan gracia, pero en su momento me descolocaron. Primero la esposa de un compañero de trabajo de BW me mandó un mensaje totalmente desubicado, a lo que le respondí preguntándole que le pasaba, y dos días después me respondió que me había confundido con otra persona.

Por otro lado, una de las cosas que me ponen de muy mal humor, son los hombres extranjeros, que llevan viviendo un tiempo bastante considerado en China, y han perdido todas sus buenas maneras. No te digo que corran la silla, o abran la puerta del taxi (cosa que BW hace, porque es todo un caballero), pero al menos los modales mínimos de cortesía.

Respuestas irónicas totalmente fuera de lugar, o directamente no escuchar al interlocutor, y vamos! Que si de ironía y humor negro se habla, en Argentina estamos muy acostumbrados, pero entre ser un irónico y un mal educado hay una línea muy delgada que cuidar. Y ya no digamos entre un ser racional e inteligente y un idiota.

Igual soy bastante tolerante, porque la maternidad, en su momento, me colocó en un lugar donde no me sentía muy cómoda, y poco a poco, mi mochila llena de pañales y toallas húmedas, y la cría en sí, cambiaron mis expectativas.

El miércoles uno de los chicos, me preguntaba si China me había cambiado en muchas cosas. Y la verdad es una pregunta difícil para mi, es que me han pasado tantas cosas trascendentales en mi vida personal: conocer a BW, enamorarnos, casarnos, ser padres, formar una familia… que nunca me he puesto a pensar detenidamente que cosas esta cultura que me rodea, ha cambiado en mi, o que cosas perdí. He tratado siempre de ser congruente entre lo que siento y lo que hago. Y muchas veces sentí que era la sobreviviente de algo, pero no sé específicamente qué.

Seguramente he cambiado, pero no puedo atribuírselo solamente a China y su cultura, son muchas las cosas que me han transformado en la persona que soy hoy. Algunas por haber acontecido y otras por omisión. Pero es un tema interesante, que seguramente me tomará mucho tiempo digerir.

Festival de Zhongyuan

Las fotos que se publican en esta entrada, no son mías, las encontré en el ordenador de BW, y “creo” que fueron tomadas
por su mamá en Hong Kong y Guangdong. Sin embargo, me las apropié y edité porque me venían “como anillo al dedo” 
para este post. Esta foto fue tomada en algún templo de la ciudad cantonesa de Guangzhou, y desconozco el nombre de la deidad que se venera. 

Estamos en el séptimo mes del calendario lunar chino, y según la creencia popular este es el “mes de los fantasmas” -espíritus/ánimas-. Aparentemente durante este tiempo, se abren las puertas del inframundo, y todos los espíritus andan dando vuelta entre nosotros.

Por supuesto, a esta creencia popular hay que sumarle ciento de supersticiones al respecto: no permiten a los niños salir solos a la noche, para que no sean poseídos por los espíritus; recomiendan no ir a nadar a los ríos o al mar, para no ser arrastrado por los espíritus al inframundo, etc. 
Todo esto, hasta el décimo quinto día del séptimo mes, que es cuando se celebra el Festival de Zhongyuan, o Festival de los Fantasmas Hambrientos. Entre el norte y el sur de China, esta festividad varía entre uno o dos días. Pero, aparentemente, este año sería el 21 de agosto. 
En la cultura china hay dos festividades relacionadas a los muertos, una, que se conoce como Qingming -limpiar/barrer las tumbas- donde se ofrenda a los ancestros o antepasados. Y esta segunda festividad, en donde son ofrendados todos los espíritus. 
Por ejemplo, si una persona muere muy joven, sin dejar descendencia, lo lógico sería, que sus deudos (hermanos, padres, amigos, etc) lo ofrendaran en Zhongyuan, porque en Qingming generalmente se ofrenda a los padres y abuelos fallecidos (ancestros y antepasados). 
Durante el Festival de Zhongyuan, se ofrenda con quemas de incienso, y en algunas regiones de China queman papel o dinero falso, incluso diferentes artesanías hechas de papel o de papel mache. Ayer por la tarde, antes de la tormenta y lluvia torrencial que cayó, la humareda mezclada con el calor y la humedad era sofocante.

Si la intuición no me falla, esta foto fue tomada en Hong Kong, en una de esas tiendas que venden estas artesanías hechas de cartón para quemar en los funerales o en las ofrendas para los espíritus. Las casitas de cartón me encantan! 
A eso de las 3 de la tarde, se juntaron las vecinas que suelen bailar por la tarde con los abanicos, vestidas con prendas rojas, e hicieron danzas con platillos de metal, antes de hacer la quema. También ofrendaron comida, arroz y frutas. 
Esta es una costumbre/ritual budista, que los taoístas también conmemoran, y aparentemente en la comunidad internacional se celebra el día 15 de agosto del calendario occidental. 
Más ofrendas para quemar, réplicas de latas de coca cola, de comida de KFC, y de cuanto uno se pueda imaginar, y a gusto y piacere de los espíritus. Se supone que lo que se quema era del gusto del finado. 

Después de las ofrendas, suelen encender velas y lámparas (en algunos lugares los hacen flotar en los ríos) para que la luz guíe a los fantasmas en su regreso. 
Ahora vivimos en el sur de la isla, donde los nuevos edificios emergen entre las casas típicas de campo. Desde la ventana de la cocina puedo ver, que casi todas las casas tienen un altar para hacer sus ofrendas, e incluso hay un templo bastante viejo. 
Este es un altar para ofrendar, en algún templo de Hong Kong. 

El domingo, desayunábamos con BW en la cocina, y me comentaba que más temprano habían demolido algunas casas. Y un rato más tarde ya estaban moviendo tierra en camiones. Y por la tarde llegaron las topadoras para nivelar el terreno. Seguramente edificaran mas torres, y perderemos la vista de la playa. Cosa que no me preocupa, después de pensar en la sensación que debe sentir una persona -sobre todo los mayores- cuando tiene que abandonar su casa, aunque haya compensación económica. 
En mi casa del pueblo, también teníamos un altar para venerar a nuestros muertos. Prendíamos velas, rezábamos, poníamos flores. A veces tengo la sensación de que esas cosas son necesarias, para hacer la vida más liviana, ligera. Dejar en un rincón de la casa esa parte de uno, que de no haber, o uno anda con ese “vacío” infinito -como si fuera un hueco-, o cargándolo como una mochila pesada. 

Lógicamente es una cuestión cultural. También pienso en la cara de BW si un día encuentra un altar en la casa jajajaja

Magdalenas de Chocolate Amargo

Esto viene de Magdalenas de Chocolate Amargo y Siete tazas de té … Y donde dice “chocolate muffins”, léase DARK CHOCOLATE MUFFINS. Así esta la cosa, que le vamos a hacer!
Durante la Dinastía Tang, hubo un poeta chino muy famoso, que se hizo más conocido por dedicar toda su vida al estudio de la Cultura del Té, que por la poesía en sí. Su nombre era Lu Tong (790 – 835), y aunque siendo muy joven se recluyó en la Montaña Shaoshi (少室山), nunca llegó a ser un oficial (aparentemente se habría negado a serlo). 

Devoto taoista, proveniente de una familia aristocrática, siempre había recibido favores del gobierno, hasta que un día fue acusado de conspiración y ejecutado. 

Sin embargo, toda su literatura es un legado para los amantes del té. Uno de sus poemas más conocidos, se titula “Qi Wan” –七碗-, traducido literalmente “Siete Cuencos”, porque en China el té se bebe es unos pequeños cuencos que reciben el mismo nombre que los recipientes que se utilizan para servir el arroz. Pero la idea refiere a “Siete tazas de té”. 

七碗诗 卢同(唐. 790~835)
一碗喉吻润,
二碗破孤闷,
三碗搜枯肠,
惟有文字五千卷,
四碗发轻汗,
平生不平事尽向毛孔散,
五碗肌骨清,
六碗通仙灵,
七碗吃不得也,
唯觉两腋习习清风生.
蓬莱山﹐在何处,玉川子乘此清风欲归去.

Siete tazas de té – Poema – Lu Tong (Dinastía Tang 790 – 835)
La primera taza de té humedece mis labios y mi garganta, 
la segunda taza de té rompe mi soledad, 
la tercera taza de té busca en los riachuelos secos de mi alma,
para encontrar las historias de los cinco mil manuscritos.
Con la cuarta el dolor de las injusticias de la vida
se evapora a través de mis poros. 
La quinta relaja mis músculos y mis huesos se tornan livianos. 
Con la sexta encuentro el camino que conduce a los ancestros inmortales.
La séptima taza, mejor no beber, si tuviera este solo sentimiento,
el viento fresco sopla a través de mis alas.
Donde está la isla de Penglai, deseo viajar en esta dulce briza y volver.

Son muchos los momentos que me abstraigo en mis quehaceres, y pienso porqué estoy aquí, cual es la razón que me trajo, y cual es la que me mantiene. Son muchos los momentos que me lleno de impotencia ante tanta impunidad. BW me pregunta porqué leo o veo tal o cual cosa, que eso no me hace bien. Pero yo necesito saber, necesito saber donde estoy parada, necesito tener contacto con la realidad que me rodea. 

Las noticias no son buenas, la impunidad está en todas partes, pero yo necesito saber donde reina. Quiero que sepa que la conozco, que sé como opera, y que aunque muera en el intento, en algún momento veré como cae de su trono banal. 

Pienso en todas esas mujeres con los pies pequeños, en los años que le llevó a esta sociedad entender que las mujeres necesitaban salir de ese aletargo al que las habían sumido. Y ahora pienso en los niños, en todos esos niños a los que día a día les aniquilan el alma. Los llenan de mandatos y de temor. 

No fue una semana buena, me costó abstraerme en cosas buenas, tenía la cabeza llena de odio y el corazón arrugado como una pasa de uva, seco. Un maestro abusó de seis niñas y les contagió una enfermedad de transmisión sexual. Las familias fueron a reclamar y la alcalde de la ciudad, no tuvo mejor idea que aconsejarles guardar silencio. Esto se puede interpretar de muchas maneras, la alcalde alegó en su defensa que lo que quiso decir estaba ligado a preservar la intimidad de las víctimas menores. Pero lo cierto es, que si las familias no hacen públicas sus miserias, si no llaman la atención de la opinión pública, no pueden despertar a Doña Justicia, que a veces más que dormida, pareciera que está  muerta. 

Todos los días pasan cosas horribles, en todo el mundo, pero cuando lo que pasa está al lado de tu puerta, y te haces el indiferente, te transformas en un cómplice necesario. Porque todo lo malo que pueden hacer, lo hacen, porque tu silencio se los permite. 

Por suerte, China también tiene cosas buenas, muchas cosas buenas. Por ejemplo su té y la literatura. Me gusta mucho la literatura de la Dinastía Tang, le llaman la Dinastía de Oro.

China me enseñó a beber su té, y se volvió mi compañía, me ayuda a curar el alma, a pensar. Litros y litros de té. Siempre con una taza de té en la mano, siempre con una taza de té a mano. 

Hoy sábado BW tenía que trabajar, pero solo mediodía. Sé que le encanta el chocolate, y tenía un poco de chocolate amargo. Así que hice unas magdalenas. 

La receta es muy simple!

Ingredientes: 

1 y 1/2 taza de harina de trigo
3/4 taza de azúcar 
1 pizca de sal
2 teaspoon (cuchara para té) de polvo de hornear (levadura química)
1/3 taza de aceite vegetal (he usado de canola) 
1/3 taza de leche entera
3 huevos
1/2 taza de chocolate amargo en polvo o rayado

Preparación:

Como no estaba de arte, usé la batidora eléctrica. Así que primero puse a batir los huevos, junto con la leche y el aceite. Y por otro lado tamicé todos los ingredientes secos (harina, azúcar, chocolate, sal y polvo de hornear). 

Agregué los ingredientes secos a la mezcla líquida, y lo dejé en la batidora a velocidad media por unos 5 minutos. 

Mientras el horno se precalentaba a 180 grados, puse los pirotines -papelitos- en los moldes de metal. Son precisamente estos moldecitos de metal, los que permiten que las magdalenas salgan perfectas!
Los moldes los compré acá en Xiamen, en el supermercado Metro, el año pasado. Y los pirotines (papelitos), los compré en Hong Kong en el Supermercado City. 
Como que no afilé las herramientas, pero me suelo obsesionar, y aunque BW diga que la perfección de las cosas, radica en la imperfección de las mismas, si las cosas no salen como las necesito, siento que me traiciono. 
Todavía me queda un largo camino por recorrer, pero creo que estos pirotines y los moldes de metal, casi se acercan a la perfección. Todavía me sigue fallando calcular la temperatura exacta del horno. Hay un punto, en que el horno se sobrecalienta, y entonces las magdalenas se rompen. 
Hay que rellenar el 75% de los pirotines con la mezcla, y tres medidas de las cucharas chinas para sopa, son exactas! 
Los horneé durante 20 minutos, y BW llegó justo para comérselos calentitos, como le gustan! Yo quería probarme uno, pero son tantas las cosas que tengo en la cabeza, que lo que único que puedo digerir estos días es té. Ni siquiera ideas puedo digerir. 
Después de poner a Antoinette a dormir, fui al supermercado. Caminé mucho, compré papel para forrar unas cajas y una cinta para llevar las llaves. Me distraje mirando rostros, expresiones… Volví a mi casa para preparar la merienda, y luego la cena… La vida se me esfuma y soy consciente de que no merece la pena estar enojado, angustiado… 
El té me aclara las dudas, me reconforta el alma, me da esperanzas. Estoy segura que voy a encontrar el espacio ideal para Antoinette. 
“Como ve, todos tenemos en nuestro interior los elementos necesarios para producir fósforo. Es más, déjeme decirle algo que a nadie le he confiado. Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre la energía al alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo”  Laura Esquivel, Como agua para chocolate. 

No puedo permitir que nadie humedezca la caja de cerillas de Antoinete, hasta que ella misma pueda ir por el mundo haciendo detonar uno por uno los fósforos de su cajita. 

El jardín que no fue…

Ayer nos visitó el tifón Utor, me había olvidado de chequear el pronóstico del tiempo, BW se olvidó de enviarme el alerta, así que llevé a Antoinette al jardín con lluvia, y un par de horas después volvimos a casa con lluvia y viento.

Cuando volvimos -empapadas-, mientras le sacaba las botas vi que tenía una marca en la mano.

Demás está decir que me subió la MOSTAZA al cerebro, y si no fuera porque Antoinette tenía que comer, hubiera ido y sin preguntar nada le hubiera arrancado todos los dientes a la maestra.

Ayer había planeado despedirme y dejarla, aunque se enojara, porque los dos días anteriores cada vez que me despedía, venía con una pila de bloques para jugar conmigo. Por otro lado, sentía que los otros peques (todos chinos) me miraban con cara de terror.

Pero entre que llegué, y le saqué las botas, vino otra maestra con un grupo completo de peques. Pensé que era por la lluvia, pero no pregunté, porque tampoco quería ponerme en plan intolerante. Algunos lloraban, y una de las maestras más que consolarlos trataba de hacerlo callar al mejor estilo enfermera mala onda, con el famoso shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

Me despedí y de camino al supermercado pensaba: No me gusta, no me gusta, no me gusta, no me gusta, no me gusta, no me gusta, no me gusta, NO ME GUSTA.

Llegué a casa y llamé al otro colegio internacional, donde me volvieron a confirmar que solo aceptan peques a partir de los 4 años. Le mande un mensaje a BW para que le pregunte a uno de sus compañeros de trabajo, a qué jardín iría su hijo. Él también es holandés, pero está casado con una chica china. Tienen 2 peques y otro más en camino. El mayor tiene la edad de Antoinette, y en una cena del trabajo que tuvimos el otro día, me comentó que su hijo iría a un colegio cristiano (su esposa es protestante). Aparentemente el colegio está bastante lejos, pero los responsables son unos misioneros protestantes americanos. No tuve oportunidad de hablar con su esposa, porque como estaba engripada, me senté en la mesa de los hombres, no quería contagiar a ninguna mamá o niño.

Buscando un poco más de información también encontré una escuela Montessori a la vuelta de mi casa, pero no hablan inglés, solo chino, con lo cual me imagino que debe ser un “montessorichino”.

En fin, marca en las dos manos…

Le miré las dos manos, le saqué las fotos, le pregunté que pasó, pero ella estaba más preocupada porque la dejara jugar en el agua que se había acumulado en el balcón. Con el pretexto de cambiarle la ropa mojada, le saqué la ropa y la revisé de pies a cabeza. Solo tenía esas marcas en las manos.

Cuando la fui a buscar no noté nada extraño, seguían todos los críos juntos, apenas había lugar y ella estaba sentada en la mesa con un papel escribiendo. Cuando me vio se despidió de los compañeros y fue a buscar sus cosas, puso su caja de bento en la mochila, la maestra me dio el cuaderno de comunicaciones,  y me sugirió que Antoinette se quedara la mañana completa (hasta las 13:30) y que le llevara el almuerzo, que ellos se lo darían. Mi respuesta en seco, “NO”.

Cuando ya estábamos en casa, yo con la vena latiéndome en la yugular, disimuladamente le di el almuerzo, intercambié mensajes con BW, y Antoinette realmente quería irse a dormir. Recé, pensé, recé, pensé, recé, pensé … Y llegamos a la conclusión de ir los tres esta mañana y hablar.

Eso hicimos, ir, yo no tenía palabras. De camino a la escuela sentí ese mismo sabor agrio y frío que solía sentir cuando íbamos a cazar con mi papá. Esa adrenalina, de estar agazapados y silenciosos en algún lugar, esperando el momento justo. Hasta había soñado rellenar cartuchos con municiones y pólvora. En sueño se me habían mezclado los números de las tapitas, y se me había trabado la máquina para remover los pistones. Y así iba, atragantada.

Antoinette se había despertado llorando a la madrugada, y BW estaba despierto, yo calmé a Antoinette y cuando volví a la cama, él me dijo “estoy seguro que lo hicieron con un libro”… Y entonces se me volvió a entremezclar la realidad con los sueños, me vino a la mente la biblioteca, al lado de aula de sexto grado, donde el vice director llevaba a “tortutar” literalmente a los “terribles”. Recuerdo que para pasar a la biblioteca, tenía que entrar si o si por la puerta de nuestra aula, y recuerdo la tensión de ver que alguien había entrado de un empujón, y se escuchaban los sollozos. En el aula teníamos un piano, y yo trataba de pensar en una música, cualquiera, para apartar la angustia. Yo no contaba estas cosas en mi casa, porque tenía miedo que mi papá interviniera, y por otro lado, a mi nunca me habían tocado, y estoy segura de que era porque conocían la locura de mi papá. Sin contar la de mi abuela.

De repente estuvimos los tres en el aula, y no les miento, no había nadie. Estuvimos ahí por casi una hora, llegué a pensar que por el mal tiempo de hoy, se habían cancelado las clases. BW me decía que a él no le habían informado nada, y volvió a revisar su mail, y nada. Yo revisé el aula entera en busca de algo que se pareciera a la marca, revisé cada uno de los cajones, hasta la bolsa de la maestra que estaba en un mueble. Nada.

Entonces apareció una maestra, diciendo que hoy trabajarían en otra aula, BW le dijo que NO, y que quería hablar con la maestra. Así fue que apareció la maestra, con su habitual sonrisa, Antoientte la saludó, ella estuvo todo el tiempo feliz jugando, y nariz con nariz le pregunté que eran las marcas de la foto. Con la voz cortada me respondió que le había puesto un sello con una carita. La sangre me hervía! Y le pedimos que nos muestre el sello. Trajo un sello que era la mitad de la marca.

En eso abrió la puerta el principal de la escuela, una viejo chino-filipino, que más parece un mafioso, lleno de cadenas de oro y piedras de jade, que un director de escuela. Con esas camisas típicas del trópico, teñido de negro, porque debe tener más de 60 años. Y dijo que todo tenía una explicación. Bla bla bla bla bla bla …

BW me miró y dijo “Vamos”, y nos fuimos los tres para no volver. Esto es China, y para tener una escuela, este viejo debe tener los contactos suficientes y debe pagar las coimas -sobornos- necesarias, como para hacer lo que quiere. Lo único que puedo hacer es publicar comentarios negativos en todas las páginas donde aparezcan publicitando el colegio. Porque ir al Buró de Educación o a la policía, será solo perder el tiempo. La vídeo cámara que tienen en la puerta de la sala, no funciona. Y esto es Asia, un viejo de su edad, y con su mentalidad, en un país normal, estaría en un geriátrico, dopado y con pañal descartable. En China es un jefe, seguro tiene un séquito de amantes, y todos los años lo deben condecorar.

Y estoy tan cansada, que lo único que puedo hacer, es pensar y buscar lo mejor para Antoientte. Pero la vida tiene sus vueltas, y yo, a esta gente me la voy a volver a cruzar. 

DIY: Guirnalda de Corazones

Una de las decoraciones que más me gustan, son las guirnaldas. En todas sus formas y colores. Me parecen nobles, y desde tiempos inmemoriales el hombre ha decorado sus festividades y celebraciones con papel.

Sé que en alguna caja he guardado todas las guirnaldas “hecho a mano/hecho en casa” (“hecho en China” debería agregar también) que colecciono, pero entre buscarlas y encontrarlas, me decanté por hacer unas nuevas para el cumple de Antoinette.

Para guardar mis papeles tengo unas cajoneras de plástico (diseño japonés), que fueron muy fáciles de cerrar con seguro y meterlas al contenedor, sin que nada se estropee (más de lo que estaba, porque en la papelería del pueblo, nunca pude comprar un papel decente!).

Y al abrir el primer cajón, encontré papel crepe, así que inspirada en los “corsos” de mi pueblo, hice esta guirnalda que es super fácil de hacer.

En mi pueblo a principios de enero, cuando bajaba el sol, pasaba el regador para humedecer las calles de tierra y así controlar un poco la polvareda. Así que para mi, el olor a tierra mojada, tiene recuerdos especiales, de tambores y redoblantes, mientras los chicos de las comparsas practicaban sus pasos.

Muchas mujeres se reunían en la casa de una de mis vecinas, para “coser los trajes”. La mayoría estaban hechos de papel crepe de diferentes colores, cortados en tiras, y cosidos a cintas al bies o cintas elásticas. Luego los decoraban con brillantinas, purpurina, lentejuelas y toda clase de cosa que brillara.

Todos los años, desfilaban dos o tres comparsas, con sus respectivas carrozas en donde iba vestida en sus mejores galas la reina con sus princesas. Cada año las comparsas preparaban un tema en especial, y todavía recuerdo sus nombres “Arco Iris”, “Mitai Pora” (que significa niños lindos en guaraní) y “Acuarela”.

Eran dos o tres noches de música, pasarelas, latas de espuma en aerosol y chipotes de agua. Después se elegía al ganador, se quemaba al Rey Momo y comenzaba la Cuaresma.

Así fue como se me ocurrió coser unos papeles cortados a los cientos de metros -exagerando- que tengo de cinta al bies.

Para hacer esta guirnalda corté una tira de 2 metros de cinta al bies, y aprovechando el plegado del papel crepe, lo único que hice fue medir 20 cm de largo y hacer los cortes correspondientes: dándole forma de corazón a un lado, y dando un corte recto al otro lado, para así poder separar las piezas.

Cortar papel, para mi, es una de las actividades más relajantes que existen, y como ya lo dijera uno de los maestros japoneses del plegado de papel (origami): “Cuando las manos están ocupadas, el corazón está en paz.” (Akira Yoshisawa).

En China se conoce como técnica de cortar papel, en México se lo conoce como papel picado, pero no es más que cortar formas/figuras en papel para ornamentar.

El resultado fueron estos rectángulos de 18cm x 20 cm, listos para ser pegados o cosidos en una cuerda, o como en este caso, en una cinta al bies.

Con una de esas pistolas con pegamento todo hubiera sido mucho más práctico, pero a falta de ella, fui pegando cada rectángulo (distanciados a unos 3cm entre sí) con cinta adhesiva reversible, y finalmente le dí una costura simple con la máquina de coser.

Cortar, pegar, coser… y listo el pollo! Para decorar, para regalar, para adornar algún rincón de la casa o de la oficina.

Un poco de color, un poco de papel, un poco de imaginación… unas tijeras y mucho amor!

Antoinette: Primer día de clases!

Según el calendario lunar chino, el fin de semana pasado, comenzó el período solar conocido como “liqiu” –立秋-, traducido literalmente “Inicio del Otoño”.

Y con el inicio del otoño, comenzaron las clases! Al final BW se tomó la mañana libre en el trabajo y nos acompañó. Él está 100% seguro que Antoinette se siente “segura” con él, y yo estoy 100 % segura que ella hace lo que quiere con él. Pero lo cierto es que era el primer día de clases, y era una maravillosa oportunidad para compartirla los tres juntos. 
Antes de salir de casa, Antoinette prometió portarse bien, hacerle caso a la maestra, no pelear con los compañeros… bueno, todas esas cosas que se prometen y nunca se cumplen!

Yo estaba super nerviosa -estoy super nerviosa-, los dos iban de lo más relajados. Llegó un punto, en que mi tormento era tal, que si alguien me hubiera dicho algo, le hubiera dado un castañazo sin pensarlo dos veces. Por suerte BW me va conociendo de a poco, y por sobre todas las cosas, me acepta como soy.

El colegio es muy asiático en todo sentido, y aunque no era el mejor de mis días, se que puedo lidiar con eso. Hay muchísimas cosas de la cultura asiática que me gustan. La realidad es que la mayoría de los extranjeros que van a este colegio, son los que no pueden afrontar el colegio americano, que es carísimo.

Para nosotros era la única opción, porque Antoinette tenía que ir si o si al colegio, y el colegio americano no tiene Nursery. Además de que el colegio está en un distrito fuera de la isla, y es prácticamente una hora en autobús.

Todavía estoy en el dilema, de si seguirá ahí o no, el próximo año. Pero como bien dice BW, veamos este primer trimestre, y como evoluciona Antoinette en general, y a ver si pronto tenemos los resultados de los exámenes.

El primer día fue medio un “fiasco”, pero reconozco que fue mi culpa. Primero le pedí a BW que se fuera, y así tomar el control de la situación. Charlé un poco con las maestras, y la verdad que las dos tienen una paciencia infinita con los peques.

Nos dijeron que en principio serían solo 7 peques, y que Antoinette era la única extranjera. Uno de los peques, no paró de decir que no quería que Antoinette se quedara, que no le gustaban los extranjeros. Antoinette nunca se dió por aludida y siguió jugando.

A las 9 AM apareció la persona encargada del “snack time” con una fuente con varias porciones de spaghettis con salsa. Me sorprendió bastante, porque nunca se me hubiera ocurrido ese tipo de comida como aperitivo, sobre todo teniendo en cuenta que el almuerzo se sirve a las 11.

Ya habíamos hablado sobre el tema comida con Antoinette, y les explicamos que Antoinette llevaría su propia comida de la casa. Que por favor no compartieran comida con ella. Todo había quedado -aparentemente- claro, por lo que me sorprendió sobremanera que me llamaran para decirme que les preocupaba que Antoinette no quisiera comerse los fideos. Pero si es que una hora antes la cría se había tomado un tazón de leche con cereales!!!

Vuelta a explicar lo de la comida, lo de las alergias, espero que hayan entendido.

Hoy, el segundo día, se quedó 3 horas, de las cuales me quedé acompañándola 2! Llegamos puntual, y era la única. Una hora más tarde llegaron dos críos más. Las maestras me comentaron que en general los peques suelen venir a las 9. A las 10, cuando me fui, solo eran 3, incluida Antoinette, y cuando la fui a buscar a las 11, seguían siendo los mismos.

Antoinette ha estado muy activa jugando, compartiendo… y ya tiene una amiga. Una nena muy dulce, que la consolaba cuando me fui, diciéndole que iba a volver más tarde a buscarla. Por supuesto yo no me había ido, estaba sentada afuera de la sala, y como no lloraba, sino que de vez en cuando se asomaba a la puerta y gritaba en chino ¿mamá donde estás? Podía oir a su compañera responderle “tu mamá volvió a la casa, más tarde viene”. Y volvían las dos a lo suyo: juegos y más juegos.

Para mi, esta experiencia es completamente nueva. Es un lugar seguro, y las personas que están alrededor de mi hija parecen competentes y con experiencia. Hoy por la mañana, participamos de los ejercicios matutinos de los peques de jardín y todo el mundo parecía contento, disfrutando. Tanto los maestros como los peques. Supongo que pasará un tiempo hasta que Antoinette se adapte completamente. Pero después de este segundo día, pienso que todavía nos queda mucho camino por recorrer.

Mientras tanto seguiremos trabajando en casa, como siempre. Ahora BW también se sumó a la tarea, y tienen su rato de armar rompecabezas o pasar cuerdas. Cosa que ambos disfrutan mucho!

La vida es esto, ¿no?. Lo importante es mantener la cabeza abierta, y sacar lo bueno, lo mejor de cada uno. Serán 3 horas para compartir con otras personas, conocer otro ambiente, no puedo resultar nada malo.

Recuerdo que con mi primo más chico, la sala de 3 no resultó, pero no quiero boicotearme. Como suele decir una de mi amigas, siempre aparece alguien/algo y te rescata. Algunos procesos de aprendizaje son dolorosos, pero muy necesarios.

Antoinette: 3 años!!!

Antoinette cumplió 3 años, y los hemos celebrado en familia. A la hora de soplar las velitas, cantar el feliz cumpleaños y abrir los regalos, el resto de la parentela se sumó vía skype, y a ella le resultó muy divertido. De hecho estaba en plan presumida jajaja

Fue un día muy lindo, distendido, aunque no pudimos evitar que BW se levantara a las 6 de la mañana (a tomarse litros de café y leerse varios periódicos en línea). Y como Antoinette es media dormilona, me dió tiempo de hacer un par de cosas, antes de que nos dedicáramos por completo a ella.

Cuando se despierta suele llamarme, y yo, mientras le voy respondiendo, empiezo a prepararle el desayuno. BW en cambio, cuando la escucha sale corriendo a buscarla. Así que habíamos acordado que cuando nos llamara, la sorprenderíamos con unos globos. La sorprendida fui yo, pues ni bien Antoinette dijo mamá, BW ya estaba lanzándole los globos y cantándole el feliz cumpleaños, así que apenas llegué con las fotos. Pero su cara de felicidad lo dice todo, para ella no hay mejor plan que despertarse, y que su papá esté en casa, y si además hay fiesta, que mejor que mejor!

No es la primera vez que comparto esta frase de Zhuangzi, pero nada explica mejor la situación captada en la foto, ese momento en que se mezclan los sueños y la realidad. Cuando todavía uno está soñoliento, pero feliz de despertarse de esa manera.

Antoinette es muy sensible, y son muchas las veces que observa las cosas, o presta atención a un sonido de una manera muy especial, profunda, como si se conectara con lo que tiene en sus manos y no lo quisiera dejar escapar. Es algo que me emociona profundamente, sobre todo viviendo en un país donde poco se practica la espiritualidad. Estar en presencia de alguien, que con toda su inocencia, hace un proceso de “reconocimiento” frente a las cosas, sus sonidos, sus formas, sus colores, sus aromas … es simplemente, emocionante.

Eso que ella hace de manera natural, yo lo descubrí cuando empecé a sentir la necesidad de rezar. Ese instante en que uno agradece, y “suelta” todo lo que nos aturde, y entonces viene la calma, esa sensación de que hay alguien que escucha.

Y puede estar muy entretenida jugando, sin embargo hay un momento, en que se sienta como en la foto, y trasmite lo mismo -y más-, mucha paz, y suele buscarme con los ojos, y entonces me regala una de sus sonrisas llenas de luz. Y es todo lo que necesito.

Y ella es esa parte sensible de BW, que también se emociona con sus ocurrencias. Y hace todo lo que ella le pide. Y yo me paso el día diciéndole a los dos que se den un respiro, que si siguen así uno de los dos va a terminar enojado. Y el día del cumpleaños BW terminó con una herida en la frente, después que Antoinette le tirara unos imanes en la cara.

Yo no puedo estar sentada en un mismo lugar por mucho tiempo, así que Antoinette está acostumbrada a que cuando estamos juntas -solas- ella se va entreteniendo con sus cosas, e interactuamos -jugamos-, mientras yo hago mis cosas.

Hace varios días que mientras ordeno un poco, y voy deshaciéndome de algunas cajas vacías, iba haciendo alguna cosa para su cumpleaños. De hecho para hacerle la torta, tenía que desembalar primero el horno, e ir sacando las cosas para hornear, tratar de encontrarles un lugar, etc. Y aunque no nos pusimos grandes objetivos, lo importante es que hemos cumplido todas nuestras pequeñas metas.

En Beilun le había comprado el vestido para el cumpleaños, y lo único que me faltaba hacer era plancharlo. Zapatos no se quiso poner, así que anduvo todo el día descalza. BW la bañó mientras yo terminaba de hornear unas magdalenas de vainilla. El día anterior había hecho la torta, y solo faltaba echarle un poco de nata y unos trozos de durazno como decoración.

Habíamos quedado con la familia a las 5 de la tarde, así que para esa hora, estuvimos los 3 sentados y listos para empezar el festejo. Vestir la cría, vestir la torta, dejar la masa de la pizzas levando, mientras BW preparaba los refresco y los snacks. Y la fiesta comenzó puntual.

Charlas, risas, tuvimos tiempo de conversar distendidos y ponernos al día, porque la verdad que entre la mudanza y la adaptación poco y nada habíamos compartido con la parentela. Mientras nosotros tomábamos nuestro aperitivo, el resto de la familia desayunaba jajaja

Y llegó el momento de cantar el feliz cumpleaños, y BW ayudó a Antoinette a soplar las velitas, y finalmente los regalos!!! La cara de Antoinette lo dice todo!!!

Los abuelos, que estuvieron de visita en mayo pasado, le habían dejado regalos, y BW le compró una pileta inflable para disfrutar del agua, completamos los regalitos con el delantal de cocina que le hice, un bañador, unos brazaletes también inflables para el agua, y unos juegos didácticos.

Nuestro mejor regalo, es la posibilidad de estar juntos los tres, en familia, Un día que me puse a hacerle la guirnalda, y mientras recortaba los papeles y la tenía a ella al lado mio jugando a tomar el té, se me vino la idea de los corazones, una idea no muy original, pero que simboliza el amor, y que es, sin lugar a dudas, nuestro motor, el que nos permite ser mejores personas. Así que por eso los 3 corazones que decoran la tarta de cumpleaños son muy significativos. Tres corazones, tres años, los tres juntos. Todo hecho con mucho amor.

Un día cosí la guirnalda, otro día cosí el mantel, otro día envolví los regalos, fui sacando poco a poco las cosas que compramos en Beilun y en Hong Kong. Y el resto fue solo disfrute y mucho agradecimiento.

Seguramente se me quedaron muchas cosas en el tintero, pero ahora solo me viene esto a la cabeza, el haber disfrutado mucho un día en familia, y el agradecimiento, sobre todo a Dios.

Y aunque estoy convencida de que el credo de cada persona, pertenece a su intimidad, también pienso que el desarrollo espiritual es tan importante como el desarrollo intelectual. Uno necesita esos pequeños momentos en los que escucha y se conecta, con su propio cuerpo, con lo que nos rodea, esa pausa que nos ayuda a conocernos mejor y a canalizar nuestras energías.

También hemos cumplido un mes sin chupete, algo que parecía imposible. Tenemos muchas cosas por mejorar, muchas cosas por ordenar, pero aunque resulte reiterativa, estamos juntos, y es lo que realmente cuenta. Ya llevamos un mes en Xiamen!!!

Hay una página en facebook que me gusta mucho, se llama Estrategias Educativas, y hace unos días compartió los consejos del mago Merlín de Terence Hanbury White:

Lo mejor cuando se está triste- contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar- es aprender. Puedes hacerte viejo y temblón, puedes pasarte toda la noche desvelado escuchando el desorden de tu cuerpo, puedes perder tu único amor, ver el mundo devastado por malvados lunáticos, o saber que tu honor está enfangado en los basureros de las mentes ruines. Sólo hay una salida en ese caso: aprender.

Aprender por qué se mueve el mundo y qué lo mueve. Eso es lo único que el pensamiento no puede agotar ni enajenar, lo que nunca le torturará , lo que nunca temerá, lo que nunca le causará desconfianza, lo que ni en sueños podrá lamentar. Eso es lo más conveniente para ti: aprender.


Considera todas las cosas que puedes aprender: ciencia pura, la única pureza que existe. Puedes aprender astronomía en una vida, historia natural en tres, literatura en seis.
Y puedes luego, tras haber agotado un millón de vidas en la biología y en la medicina y la teosofía y la geografía y la historia y la economía, puedes, en fin, empezar a hacer una rueda de carreta con la madera adecuada, o pasar cincuenta años iniciando el aprendizaje de la técnica de derrotar en esgrima al adversario. Después puedes empezar de nuevo con la matemática, hasta que llegue el día, el momento, en que aprendas a arar.”

Ojalá pudiera transmitirle esto a Antoinette, el deseo inagotable de aprender. Es como caerse mil veces y levantarse siete mil, es como reconstruirse desde lo mejor de uno. Cultivarse. Aprender todas esas cosas que no enseñan en la escuela. Tener una vida llena de experiencias.

Ojalá Antoinette nunca pierda esa capacidad de abstraerse, y escuchar su propio mundo, reconciliarse con él, aceptarlo, y después devolverlo con una sonrisa. Ojalá pueda ayudarla y acompañarla  de manera que ella no pierda su esencia, y siga siendo esa personita tan especial que es. Mientras, no me canso de amarla con un amor infinito, de rezar (con el mazo dando como decía mi abuela), de soñar un montón de cosas lindas para ella, y por sobre todo de AGRADECER, la oportunidad de ser su mamá.

Tres años! Toda una vida! Feliz Cumpleaños Antoinette!!!!!!!! Mi bebé hija pequeña 🙂

DIY: Bolsa de Tela (multiuso)

Yo soy Doña Mochila, voy con mi mochila para todos lados. Tengo una mochila bastante grande que tiene 3 separaciones: una secreta para las cosas importantes, otra bien amplia para todo lo que haya que llevar, y la última más estilo bolsillo, para poner las cosas que se necesitan a mano, por ejemplo, MI BOLSA DE TELA.

Siempre tengo una bolsa de tela en la mochila, por las dudas, por si tengo que acarrear algo extra, que no quepa en la mochila, y no, por favor, no me den bolsas de plástico.

Hace años que se prohibió el uso de bolsas de plástico en China, pero en realidad lo que pasó fue que los supermercados dejaron de dar/regalar las benditas bolsas y ahora las venden, pero son las mismas, esas que contaminan. Algunos supermercados venden bolsas de material reciclado, y también tenemos algunas de ellas como por ejemplo las del supermercado Metro.

Desde que tengo uso de razón las bolsas de tela pululan a mi alrededor, antes, en mi casa del pueblo, las usábamos para el pan. Después siempre las llevaba por si tenía que llevar mis libros, o hacer la compra en el supermercado.

La última vez que visitamos Hong Kong, encontré en uno de los supermercados unas bolsas muy bonitas y las compré para regalárselas a una de mis amigas, que también las usa un montón.

Y ahora que finalmente, desempolvé la máquina de coser, me pude hacer una a medida, porque en general, las tiras de las bolsas me resultan cortas.

Solo se necesita un poco de tela e hilo de coser, no hace falta coser a máquina. En este caso usé restos de una loneta que había comprado para arreglar unos pantalones de BW, y para decorar le hice un par de guardas de viyella de verano.

En el molde se pueden leer las medidas, se necesitan dos piezas de 50 cm x 50 cm para la bolsa, y dos tiras de 80 cm de largo x 10 cm de ancho. Las guardas son optativas, en este caso son dos cortes de 10 cm.

Después de cortar las dos partes de la bolsa, el siguiente paso es hilvanar las guardas en la parte delantera. Luego hay que coserlas a máquina o a mano con una costura segura.

Cuando hayamos terminado con las guardas, hay que unir ambas partes y proceder a coser y sulfilar tal como se ve en la foto. Ambas costuras también pueden hacerse manualmente.

A continuación hay que coser el dobladillo de la “boca” de la bolsa, para luego poder coser las tiras.

Para asegurar las tiras, y que sean lo más resistente posible hay que hacer una costura cruzada.

Con las tiras puestas, la bolsa ya estaría lista para usar! Pero para darle un poco más de forma, se le puede hacer un fuelle. Es muy fácil de hacer. Simplemente hay que hacer una pequeña costura en los extremos internos de la bolsa, como se ve en la foto. 

Del lado derecho, el fuelle queda como en la foto, y le da esa linda terminación cuadrada en la base.

Es super fácil de hacer y se puede usar y volver a usar cientos de veces. Son un lindo regalo, o incluso un hermoso envoltorio de regalo. Dobladas no ocupan nada de lugar, y siempre nos sacan de apuros. Y como si fuera poco, quedan muy lindas como decoración.

Y por si alguien no puede o no tiene tiempo de hacerlas, las puede comprar y colaborar con una buena causa. Fabrics for Freedom  tiene unas bolsas muy bonitas que se llaman “Esta bolsa tiene tela” y lo recaudado se destina a la Fundación Navdanya que es presidida por la activista india Vandana Shiva quien ha dedicado su vida a la ayuda de las comunidades agrícolas indias.

http://www.fabricsforfreedom.com/esta-bolsa-tiene-tela/
Vandana Shiva

Rosa China

En la habitación de mis padres solía haber una ventana de estilo colonial, con los postigos pintados de color amarillo. Recuerdo haber pasado muchas siestas de mi infancia mirando por esa ventana. Como no me gustaba dormir, mi mamá negociaba conmigo prestarme sus cosas (maquillajes, esmaltes de uña, alajeros, etc), para que me quede con ella sin hacer ruido. En el pueblo, solo los niños “singobierno” tenían la libertad de correr o jugar en las horas donde la mayoría de los adultos descansaba.

La ventana amarilla daba a un huerto. El huerto estaba lleno de plantas de pomelo y una enorme planta de banana. El jardín estaba en el extremo final, y tenía un par de plantas de rosas que mi abuelo cuidaba con mucha dedicación. Este jardín de rosas, era la vista del dormitorio de mis abuelos.

Desde la ventana amarilla se podían ver los amaneceres más lindos, me gustaba entreabrir los postigos y ver como asomaba el sol. Justo frente a la ventana, había una planta de “rosas chinas” rojas, como la de la foto, que en las mañanas de verano solía amanecer humedecida de rocío. Los rayos de sol se escurrían entre las ramas cubiertas de flores y poco a poco iluminaban completamente la habitación.

A veces me da la sensación de no haber dormido nunca, pues tengo recuerdos muy vividos donde la mayoría de los habitantes de mi casa, estaban durmiendo. Y era una casa donde no se dormía mucho, todos madrugaban, sin embargo yo, sigo teniendo esa sensación de esperar que amanezca, de esperar que alguien se levante para poder levantarme.

Las siestas eran eternas, y yo esperaba absorta, pintada como una puerta, a que alguien se levantara para salir corriendo a disfrutar de la tarde. Generalmente era mi abuelo el primero en levantarse, media hora de siesta le bastaban, así que podía ir a despertar a mi abuela, que con toda la paciencia del mundo me sacaba el kilo de maquillaje que me había embadurnado, con la ayuda de sus cremas  “sapolan” y “tortulan”. Después de charlar un rato con mi abuela en la cama, y encremada de pies a cabeza, nos levantábamos a merendar.

Mi hija me remonta a mi infancia, aunque no tenemos muchas cosas en común, generalmente es BW el que se sorprende de que a su hija le gusten las mismas cosas que a él, o que haga las mismas cosas que él hacía cuando era chico, como jugar con la saliva, o quizás a mi no me dejaban. Yo he tenido una madre muy amiga del NO! Pero de las cosas que tenemos en común con Antoinette, “encremarse” es una de sus favoritas. Cuando queremos distraerla con algo, le damos una crema, y ella se encarga del resto. Crema en las piernas, en los brazos, con la punta del dedo índice, y extrema concentración.

La semana que viene empiezan las clases, y yo estoy SUPER NERVIOSA. Me viene a la memoria mi papá, que no quería que yo fuera al jardín. Tendrá apenas 3 años, y la idea es que vaya solo 3 horas por la mañana. Me quiero relajar y hacer las cosas a la manera de BW, pero creo que no va a funcionar, no es mi esencia.

Le pregunté si se tomará el día para acompañar a Antoinette a la escuela, y me preguntó “¿Por qué?” jajaja Le conté que el día que empecé la escuela, fue toda mi familia a acompañarme. Parece que a él no, su mamá fue, lo dejó en la puerta de la escuela y listo.

Él inscribió a Antoinette en la escuela, y por supuesto no preguntó nada, porque la información que le dieron para él fue más que suficiente. Él no necesita saber minuto a minuto que va a hacer Antoinette. Yo si.

Le dieron una carpeta llena de papeles, y ya me los leí todos -mínimo- diez veces. Lo mismo de siempre, todo es responsabilidad de los padres, pero sugiere no darles dulces para la hora del aperitivo y recomienda fervientemente que lleven “comida para el cerebro” (?).

Estoy en la disyuntiva de que BW venga o no a acompañarnos, porque ella lo trata como asistente, y si no le gusta la idea de quedarse, se le va a pegar como una lapa al padre. Y como diría mi abuela, vamos a ir los tres a mostrar la hilacha jajaja Tengo un día más para pensar.

Se nos terminan las vacaciones, pero tenemos muchos motivos para celebrar el tercer cumpleaños de nuestra hija 🙂

Hibiscus rosa-sinensis: rosa china, la cayena, rosa de China, cuc arda, hibisco, papo, San Joaquín, pacífico, cardenales o flor del beso, es un arbusto perennifolio de la familia de las Malváceas, originaria de Asia oriental. Se cultiva como planta ornamental en los trópicos y subtrópicos. Las flores se usan para abrillantar zapatos y para el cuidado del pelo en algunas zonas de la India. Es la flor nacional de Malasia (Bunga raya en malayo). Es también flor de la ciudad colombiana de Barranquilla y del estado venezolano de Zulia.

DIY: Delantal de Cocina para Niñ@s

Este era uno de esos proyectos, en el que estaba pensando el día que decidí ponerme a buscar el mercado de telas en Xiamen. Antoinette estará cumpliendo años en unos días, y este será uno de sus regalos.

Mi hija tiene su pequeño -gran- mundo imaginario, donde le gusta cocinar, preparar té o café y agasajarnos. Así que poco a poco, vamos completando su “cocinita home/hand made”.

Este año tampoco tendremos una fiesta de niños, lo festejaremos en familia, con un montón de sorpresas para Antoinette, incluyendo saludos de los abuelos y los tíos vía skype.

Si tuviera que elegir temas/ideas para el cumpleaños de Antoinette, serían: el agua, la espuma y las burbujas, que es lo que quita el sueño -y le saca los males- estos días. Y algunas de las sorpresas que le tenemos preparada para el día de su cumpleaños, están relacionadas a estos temas.

Los abuelos, cuando estuvieron de visita, le dejaron regalos “para ser entregados el día de su cumpleaños”. Por supuesto se los dejaron a BW, que tiene los regalos guardados bajo 7 llaves, porque si fuera por mí ya se los hubiera dado jajaja

BW le compró uno de los regalos relacionados al agua, y yo, siguiendo la línea de regalitos “hechos a  mano/hechos en casa” que empezamos el año pasado con “la cocinita”, le hice un par de accesorios para ir completando y este es uno de ellos.

Es muy, pero muy, fácil. Y es uno de esos regalos unisex que tanto me gustan, porque, al menos en China, tanto los niños como las niñas juegan a los “cocineros”, de hecho hay una idea generalizada en China de que los hombres cocinan mejor, y en la mayoría (99% diría) de los restaurantes, los cocineros son hombres. Personalmente creo que tiene que ver con la forma de cocinar, hay que manipular unos pesados sartenes, sobre unas hornallas EN LLAMAS.

Yo me pasaría horas en Ikea, donde se exhiben las cosas para niños, viendo a los peques jugar, se turnan y cocinan, juegan a la casita, bajo la atenta supervisión de los abuelos.

Solo necesitamos un rectángulo de tela y cinta al bies. Es tan fácil, que si una persona nunca cosió una prenda, podría incursionar en la costura con este sencillo delantal de cocina para peques, que en otras medidas puede ser perfectamente para un adulto también. Y practicar hilvanado a mano, costura simple recta con la máquina de coser, si no tiene máquina de coser, se puede hacer absolutamente todo a mano.

Para no andar corriendo atrás de Antoinette con el centímetro en la mano, lo que hice fue, tomar unos de sus vestidos y con estas medidas calcular el largo y el ancho del delantal. Hice un rectángulo de 42 cm de largo por 32 cm de ancho. Y el resto se puede leer fácilmente en el molde, incluso hay dos moldes de bolsillo. 
Después de cortar la tela, en este caso yo elegí una viyella de verano (pero como era muy finita la puse doble), hay que hilvanar la cinta al bies alrededor de la parte inferior del delantal. La cinta al bies, para los que no la conocen es una cinta cortada en cejo que permite bordear contornos de manera prolija. En Argentina la cinta al bies ya viene doblada y es más fácil de hilvanar, en China la venden como la de la foto, y hay que hacer el doblado de forma manual. Con las medidas del molde, necesité 104 cm -aproximadamente- de cinta al bies para esta parte del delantal. 

Podría haber elegido otro tipo de tela para hacer el delantal, por ejemplo alguna un poco más dura tipo loneta, pero como no conocía muy bien la máquina de coser (es la de Ikea, y es la primera vez que la uso, así que a modo de comentario solo diré que es muy fácil de usar), me decanté por este tipo de textil que es más finita y suave. Podría haber superpuesto telas de diferentes colores y hacer un delantal reversible, o no ponerle bolsillo y que este mismo fuera reversible, o ponerle bolsillo de ambos lados, y que fuera reversible con bolsillos. Hay miles de ideas, solo hay que dejar volar la imaginación.

Una vez hilvanado el contorno inferior del delantal hay que pasarle la máquina, o hacer una costura manual resistente. Primero de un lado, y luego hay que repetir el procedimiento del otro lado.

Una vez que hayamos terminado con la parte inferior del delantal, hay que colocar la cinta al bies en la parte superior (cuello). Para el cuello usé 12 cm de cinta al bies.

El siguiente paso es colocar la cinta al bies en la sisa (laterales), y el detalle aquí es que con una sola pieza de cinta al bies se cose la tira del cuello, la sisa y los lazos para atar el delantal en la espalda. Si la cinta hubiera venido ya doblada, habría sido más fácil, de todas maneras lo que hice fue doblar y marcar el bies con la plancha. Para la parte del cuello hay dos opciones, una es hacer la pieza entera, como en la foto, y la otra es hacerlas separadas y atarlas detrás del cuello. En el caso de optar por la pieza entera, hay que asegurarse de que sea la medida adecuada a la cabeza del peque. El largor de los lazos para atar en la espalda, está en el gusto de cada uno. En total para esta parte del delantal usé 160 cm de cinta al bies.

Finalmente cosí el bolsillo, siguiendo el molde, cada uno puede ponerlo a su gusto, un poco más arriba, un poco más abajo. Puede no llevar bolsillo, pero como a mi hija le encantan los bolsillos, este lo tenía que llevar si o sí.

Ojalá se animen a hacerlo, para el peque de la casa, para un regalo, para una amiga, o para sí mismos. A mi me gustan mucho los delantales de cocina y los uso. Me recuerdan a mi abuela, y a todos esos tesoros secretos que ella guardaba en los bolsillos de sus delantales.

Este lo envolveré en papel de regalo, con mucho AMOR, para mi bebé hija pequeña, que ya cumple tres años!!!