Osterbaum

Trying to cheer up Antoinette. Our #Osterbaum is ready #easter #pascuas #semanasanta #pueblitolindo #spring

El Osterbaum es una tradición germana de varios centenares de años, en inglés se la conoce como Easter Egg Tree, y consiste en decorar árboles o ramas con huevos pintados de muchos colores. Poco a poco esta tradición se ha ido propagando por los países del norte de Europa, y cada vez es más común verlos como parte de la decoración para celebrar Pascuas.

Es la primera vez que decoramos un “árbol de Pascuas”, aunque sí hemos hecho otro tipo de actividades, como pintar huevos, hacer rosca de Pascuas, etc. Tengo mucha curiosidad acerca de como los holandeses celebran la semana santa, por lo pronto, los negocios están llenos de huevos de chocolate.

Hotel New York (Rotterdam)

New York Hotel 6

La semana pasada cumplí años, y como soy bastante complicada, le pedí unos días a BW para que me dejara pensar que quería realmente de regalo. Aunque lo único que tenía que hacer era recordar, porque hace unos meses, leyendo una revista encontré una lista de lugares donde tomar el Afternoon Tea en Rotterdam.

Y eso era precisamente lo que quería, conocer un nuevo rincón de Rotterdam y disfrutar de una buena taza de té en compañía de mi pequeña familia.

Cuando le comenté a BW que quería tomar el té en el Hotel New York le encantó la idea, y ese mismo día hizo la reserva, me tomó por sorpresa, porque como andamos bastante ocupados con las cosas de la peque, pensé que lo mejor sería dejarlo para más adelante.

Y finalmente ayer por la tarde, pudimos reconfortarnos del frío y la poca luz, con una rica taza de té. De todas las variedades que ofrece la carta, BW se decantó por un Chai Golden, que es básicamente black tea con especias, y lo acompañé de curiosa, porque en realidad yo quería un blend de English breakfast. Las especias del chai eran canela y anís, creo que el sabor preferido de los holandeses, personalmente prefiero el sabor real del té, sobre todo si es para acompañar con comida. Así que después de probar el chai, ordenamos el breakfast.

El restaurante del Hotel tiene capacidad para 400 personas, y no hay un lugar especial para tomar el té, todo se sirve en el mismo espacio, que abarca todo el primer piso, y las vistas son muy lindas desde todos los ángulos.

New York Hotel 5

Había muchísima gente, y el bullicio acompañado del olor a fritura de pescado, no eran precisamente el ambiente para desconectar, pero si le dan un toque pintoresco -característico, quizás- al lugar. En la mesa contigua a la nuestra estaban comiendo pasta con una salsa de tomate que no pasó desapercibida al olfato de la cría. En dirección opuesta había una familia de cuatro, que mientras los hijos disfrutaban del high tea, los padres descorcharon una botella de vino blanco para acompañar toda clase de pescado frito.

La pastelería, chocolates y finger sandwichs eran elaboración de la casa, y mientras yo opté por lo salado, BW arrazó con los dulces.

New York Hotel 7

El Hotel está ubicado en el Muelle Wilhelmina, en el nuevo barrio Kop van Zuid, que está justo del otro lado del Erasmusbrug (Puente de Eramo) a orillas del Río Maas. Esta era una zona portuaria abandonada, y desde que comenzó su renovación primero con la inauguración del Hotel New York, en lo que fuera el edificio de Holland-Amerika Lijn (compañía de cruceros), se ha ido poblando de rascacielos.

La cantante holandesa Anouk, tiene un album llamado New York Hotel inspirada en el hotel donde se instaló a escribir sus canciones.

A pesar del bullicio, el hotel tiene buena vibra, y es uno de esos lugares que invitan a volver. También es el rincón perfecto donde retomar energía, si paseando de turista por la zona, dan ganas de comer algo rico, o simplemente tomarse un café. Es recomendable hacer reservas, porque es un punto muy concurrido, sobre todo los fines de semana. Hay sillas para los niños,  y había muchísimas familias. No se permiten mascotas.

New York Hotel 3

12 + 3 = 15

zeeuw

Zeeuwse bolus

Marzo, casi primavera, y en el campo, el cielo se cubre y despeja varias veces al día. Todavía hace frío, y dan ganas de una buena taza de té.

Mientras la peque duerme la siesta, afuera cae un fuerte chaparrón. Taza de té en mano, hojeo el cuaderno de recetas familiares del marido, y trato de descifrar que dice.

Me decanto por una receta que parece simple, y tiene un ingrediente que me gusta mucho: azúcar negra. Uno asocia los ingredientes a los sabores familiares, y para mí, azúcar negra es sinónimo de “caras sucias”, también conocidas como “tortitas negras“. Mi mamá solía separar un trozo de la masa del pan, del cual cortaba unos cuantos bollos y los cubría con azúcar negra, y para mi no había nada más rico.

Abro el paquete de azúcar, y me invaden los recuerdos, no solo los cañaverales del pueblo, el sabor y olor a melasa del ingenio de azúcar, sino también el vendedor de caña a la salida de la Universidad en China.

Por eso me encanta este desafío fotográfico de Flor de Mums and Kids, no solo porque me permite aprender un montón de cosas nuevas, sino porque me transporta a todos esos recuerdos que parecían tan lejanos, pero que sin embargo siempre están ahí, y se hacen más “vividos” mientras se hornean los Zeeuwse Bolus.

Los Zeeuwse Bolus, son unos bollos dulces típicos de la provincia de Zeeland, suelen servirse untados con manteca y acompañan al café.

Su origen se remonta al siglo XVII, y fueron creados por panaderos pertenecientes a una comunidad judía sefardí que emigró a esta provincia holandesa, proveniente de Portugal.

Son muy fáciles de hacer, y si me preguntan a que saben, puedo decirles que se parecen bastante a los rollos de canela en cuanto a su sabor, pero en realidad su textura es completamente diferente, ya que son más húmedos (y pegajosos).

Llevan una masa básica de pan, y lo que les da el toque de distinción, es que antes de enrollar la masa para armar los bollos, hay que hacerla “rodar” sobre azúcar negra tamizada con canela. Se hornean solo por 6 minutos, a 250 grados, y preferentemente con una fuente de agua que haga efecto “vapor”.

Ni bien salen del horno, hay que envolverlos en papel film, para que conserven la humedad que les da esa textura tan característica, bien pegajosa.

La canela, es sin lugar a dudas, uno de los sabores preferidos de los holandeses. Y tengo que reconocer, que es uno de mis aromas favoritos.

Espero que les haya gustado esta alternativa de la pastelería holandesa, y seguimos compartiendo a través de Mums and Kids.

mums and kids

 

53 Semanas [8]

Reverdeciendo

“Nunca es tarde cuando la dicha es buena”, solía decir mi abuela. Así que con un poco de retraso, aquí la foto de la octava semana de este 2015  -que parece que tiene prisa-.

Esta imagen es de esta mañana, fuimos con Antoinette al almacén del pueblo a comprar azúcar negra. A la peque le encanta esta aventura, y se dedica a explorar el almacén de punta a punta, se quiere comprar todo, y va cambiando de opinión a medida que encuentra otras cosas más interesantes. Siempre volvemos con huevos Kinder y con las golosinas que la dependienta le regala.

Pueblito lindo es mágico, y lo único que podría criticarle son sus baos camperos y su falta de veredas. Hoy el día está precioso, pero huele a… criadero de cerdo/pollo. Si tuviera escuela, me quedaría a vivir aquí para siempre.