La gurú del orden: Marie Kondo

Marie Kondo, es una joven japonesa “Consultora en Organización” y escritora. La descubrí hace unos años, gracias a una amiga china, que un día nos invitó a un grupo de amigas a una “fiesta para limpiar” (cleaning party).

Como era la primera vez que iba a este tipo de reunión, mi imaginación solo llegó hasta “necesita ayuda para limpiar”, otra de las chicas se apareció con guantes de goma, y ofreció la aspiradora que siempre cargaba en el auto. Pero nuestra anfitriona tenía otros planes.

Había pilas de objetos clasificados por todas partes,  es decir, en un rincón: toda la ropa. En otro rincón una pila enorme de papeles y libros. Y sobre el piso de la pequeña cocina, prácticamente había vaciado el alacena.

A ver… esto es bastante común en China, lo hacen los chicos en el campus de la Universidad, la semana antes de volver a casa por las vacaciones. Durante esos días, las personas que limpian, se encargan de reciclar todo: papeles, trapos, cartones, botellas, plástico, etc.

Pero este, era un fin de semana cualquiera, y aunque era común reunirnos, no era común hacerlo en la casa de alguien en particular, generalmente íbamos a una casa de té, o a un restaurante, incluso podríamos reunirnos en algún centro de belleza.

Y ahí estábamos las cinco, muertas de risa, porque no entendíamos de que iba la cosa. Y fue entonces que nuestra anfitriona dijo que haría un ritual para deshacerse de un montón de cosas que ya no necesitaba. Primero iba a separar lo que se quería quedar, y del resto podíamos elegir las cosas que nos gustaban antes de que viniera la señora de limpieza a llevarse los remanentes para reciclar.

Nos pasamos horas separando cosas, muchas de ellas estaban nuevas, ropas aún con sus etiquetas, cuadernos que nunca se usaron, incluso recuerdos de viajes, y fotos!!!

Como la charla siempre había sido en chino, me perdí la primera parte, donde pensé que estábamos haciendo un ritual antes de tomar el té, cuando en realidad lo que hizo fue “llamar” a unas deidades para que pudiera despojarse de todo lo que no necesitaba.

Un par de horas más tarde yo tenía mi pila lista de papeles y cacharros, de su ropa no me entraba un pie :), entonces ella se acercó para agradecer, pero no a mi, sino a las cosas. No pregunté mucho, y me despedí de mis quehaceres de amiga, para volver a mis quehaceres de madre.

Ya en casa, pensé que sería un buen tema para escribir una entrada, así que me puse a investigar un poco, pero no encontré nada chino relacionado a esto.

Pasó el tiempo y llegó el momento de mudarnos, una de las chicas me preguntó si necesitaba ayuda, pero le dije que como solo podía armar cajas cuando la peque dormía, lo más seguro es que lo que no me llevara se lo dejara a la señora que hacía mantenimiento en el edificio. Y volvió a surgir el tema de nuestra “fiesta de la limpieza”, entonces ella comentó que en realidad era una especie de ritual “japonés” que estaba de moda.

Con este dato más preciso, busqué información y fue así como fui a dar con Kondo San.

En sí, Kondo San es una profesional que ofrece sus servicios para que puedas ordenar tu casa, tiene mucho de su propia cultura y filosofía en lo que hace, y tengo que reconocer que como dobla las medias o los calzones, no es precisamente lo que más me atrae de ella.

Cuando leí por primera vez -a vuelo de pájaro- eso de que había que tirar todo, o que los papeles eran el peor enemigo, pensé que no teníamos nada en común. Aún así, le di crédito, por esa cuestión del ritual.

Los rituales me gustan mucho, y creo que la vida moderna (a las apuradas), han dejado de darle importancia, a esos momentos de “conexión”. Yo echo muchísimo en falta las “sobremesas” de mi familia argentina, y en China era más notorio, porque todo el mundo come con un resorte y a máxima velocidad, para levantarse cuando todavía no terminó de tragar el último bocado.

Y siempre me ha gustado eso de sacar todo, y volverlo a ordenar. Pero no lo hago todos los días, sino muy de vez en cuando, y es algo que me produce mucha satisfacción.

Así que esto me ayudó a entender, que no es el plegado de Kondo San lo que me produce admiración, sino su manera de conectarse con personas que no conoce, para inspirarles el “ritual” del orden. Quizás nunca le de golpecitos a las cosas para despertarlas, y saber si me producen satisfacción o no, quizás tampoco pueda hacer una pila de ropa en el centro de la habitación para tomar prenda por prenda y ver si me hace feliz o no, pero creo que si puedo disfrutar del ritual de ordenar, y sentir satisfacción al ver el resultado.

Generalmente no escribo sobre estas cosas, pero la semana pasada, en una revista holandesa que me gusta mucho (flow) justo venía de regalo un folder para guardar papeles, y junto al nombre de la diseñadora había un pequeño artículo sobre Kondo San y sus tips en como ordenarlos. En la misma revista había una nota sobre Nepal y su riqueza cultural 🙁 Y todo esto me llevó a pensar en la manera en que las personas nos conectamos, incluso con esas que no conocemos.

Y hoy mientras veía como Antoinette doblaba la ropa (se lo enseñaron en la escuelita Montessori en China), me vino a la mente Kondo San, que en uno de sus tantos reportajes, recuerda que su fascinación con el tide up, viene de su infancia temprana.

Cada uno tiene su propio orden, BW hace pilas. Yo odio las pilas. Antoinette hace filas. Cada uno tiene su propia manera de conectarse con los demás. Así que no importa como, lo importante es encontrar satisfacción en lo que uno hace (eso es lo que inspira a los demás).

53 Semanas [15]

Dutch lunch #pueblitolindo #April #spring #53semanas

“Dutch lunch”, en criollo, el “almuerzo holandés”. Y dirán, ahhh se toman una sopa!!! No, craso error!!! Se comen un sándwich 🙂

Básicamente se come pan, y se le puede untar todo tipo de cosas, desde margarina, manteca o queso, hasta ensaladas!!! Sí, en Holanda las ensaladas se pueden untar en el pan, y comerse como un sándwich. Esa misma ensalada de papas con mayonesa de toda la vida, es riquísima untada en el pan. Y los tipos y sabores de ensaladas son infinitos, desde los gustos típicos asiáticos (curry, saté, etc), hasta los más sencillos de huevo duro y jamón y/o queso. Con o sin carne, de pollo o de pescado. Abundante margarina, manteca, manteca de maní, queso, ketchup o mayonesa, y lo acompañan con té, café, agua, refresco o una sopa.

Si untan el pan con margarina o manteca, seguramente le pondrán grajeas de chocolate.

El pan puede ser pan común o de salvado, con o sin pasas. También los hay con semillas, y puede ser pan de molde, o pancitos.

Me sorprendió muchísimo que no hubiera “comida caliente” en las escuelas, que cada niño debiera llevarse el sándwich y la fruta de la casa. De chica fui a una escuela de jornada completa, y esta proveía (gratis) desayuno, almuerzo y merienda (y lo sigue haciendo). Los almuerzos eran completos, primer plato (generalmente sopa), y luego salpicón de carne y verduras, pastas, guisos, estofados, albóndigas, arroz, etc. De postre casi siempre había fruta, pero algunas veces había flan, mazamorra, yogur, helado, alfajor o algún bizcocho.

Y ni les cuento en China, donde no es gratis, pero las cantinas de las escuelas y universidades son como los tenedores libres chinos.

Lo que ven en la foto es pan untado con queso saborizado con jamón y filet americain, el filete tártado o tartar de ternera de toda la vida, osea carne cruda y especias.

En China es muy accesible ir a comer a restaurantes, como también es muy popular comer en la calle, de los chiringuitos y puestos callejeros de comida. Creo que en Holanda, la mayoría lleva su propia comida de casa, y aunque hay muchos puestos que venden papas fritas o croquetas, lumpias o salchichas, no es común ver a la gente que trabaja en las oficinas comiendo en los restaurantes a la hora del almuerzo. Aunque ahora que el tiempo mejora, si he visto a mucha gente disfrutando del sol en los parques, a la hora del almuerzo.

Nosotros estamos intentando que Antoinette se acostumbre al sándwich, cosa que no le gusta mucho, pero que es requisito indispensable para ir a la escuela. Deseadme suerte!!!

Hellevoetsluis

Hellevoetsluis 1

Hellevoetsluis

 

Con el buen clima, dan ganas de recorrer un poco, así que hoy fuimos a visitar Hellevoestsluis, un fuerte del siglo XVII. Lógicamente, para mi es todo nuevo y aunque me pasaría todo el día recorriendo pueblos y ciudades, lo que más me llama la atención de los Países Bajos, es su topografía.

Hellevoetsluis #Nederlands

Técnicamente, el fuerte está en una isla, Voorne-Putten. Esta isla está ubicada entre el Mar del Norte, el lago Brielse Meer y los Ríos Oude Maas, Spui y Haringvliet, en la provincia de Holanda Meridional (muy cerquita de Rotterdam y de donde BW creció).

Antiguamente, eran dos islas separadas por el río Bernisse, hasta que este desapareció y ambas islas quedaron unidas en los que actualmente es Voorne-Putten (no hace mucho tiempo se hizo el dragado definitivo del lecho de este río).

Yo crecí en una zona de esteros, muy cerca del río Paraná y sus afluentes, entonces la dimensión de río y cruzar un río en balsa o ferry es muy diferente para mi. Recuerdo haber cruzado en ferry con BW, algo que en mi pueblo sería una “cuneta” (canal), y que aquí es un río. De ahí lo de “técnicamente” en referencia a la isla, porque en ningún momento uno toma conciencia de que salió de tierra continental y está parado en terreno insular.

Pero ahí estábamos, y como si fuera poco, esta isla que en su época fue una reserva de médanos de arena -en lo que sería la costa del Mar del Norte-, actualmente es una parte del Puerto de Rotterdam. Ahí nomas está el Delta, y la salida al mar, por lo que esta pequeña ciudad siempre ha estado relacionada a las actividades navales.

Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

 

Hay embarcaciones ancladas que se pueden visitar, y por supuesto también hay varios museos (desde utensilios de la edad medieval hasta refaccionamiento de barcos). El paseo por el muelle es muy pintoresco.

Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

 

El casco histórico, está rodeado de callecitas angostas adoquinadas, y muchas de las casas más antiguas, son ahora restaurantes con terrazas. Además de embarcaderos y muelles, también tiene mucho verde.

The Prinsehuis - Hellevoetsluis

The Prinsehuis – Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

Iglesia de San Antonio de Padua - Hellevoetsluis

Iglesia de San Antonio de Padua – Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

Un paseo muy recomendable para hacer en familia, es una ciudad bastante pequeña, y está rodeada de otras también muy bonitas. Se la puede recorrer caminando o en bicicleta, y lo que hay que tener en cuenta, es que durante feriados especiales suele estar llena de turistas.

La ciudad en sí, es un museo. Otro de esos lugares, que seguramente repetiremos 🙂

Hellevoetsluis

Hellevoetsluis

 

53 Semanas [14]

El jardín de la alegría #pueblitolindo #spring #mint #prei #basil #paprika #53semanas

El marido prometió que el buen tiempo llegó para quedarse, que no es solo publicidad de muebles de jardín, que de ahora en más es posible disfrutar del sol, y supongo que esto puede hacer que el ánimo mejore.

Tratando de retomar la foto semanal, esta foto es de hoy, por fin tuve un ratito para hacer dos almácigos más, con menta y albahaca. Los puse en la ventana de la cocina, porque el jardín de la casa, es de esos jardines “hecho”, tiene pedregullo, como los de camino de ripio para que no crezca el césped, y las plantas ornamentales son arbustos, que ni siquiera necesitan ser regados, ya que subsisten con la lluvia y el rocío.

Y todavía no hace tanto calor como para que vuelva el maldito yuyo, que mantuvo ocupada todo el verano pasado.

El puerro sigue creciendo, y en poco hay que trasplantarlo. El pimiento morrón, solo asomó uno, así que puede estar un tiempo más en la pequeña maceta.

Hoy fue el primer día que tuve la puerta del jardín todo el día abierta, y ya tuve que poner la tela metálica, pues comenzaron a aparecer las moscas (tamaño caballo).

Oscurece después de las 8, y aún así hay un par de pájaros que siguen cantando hasta cerca de las 9. Los vecinos estás ocupados con sus tractores, no descansan ni domingos ni feriados. Tiempo de siembra. El tiempo apremia.

12 + 3 = 15

Paasstol

Paasstol

Abril no podía comenzar de mejor manera, en familia disfrutando del feriado de Pascuas. Marzo fue una especie de vorágine que nos pasó por encima, y terminamos los tres, aunque con la misión cumplida, agotadísimos y engripados. Cambio de estación, supongo.

No tenemos planes de vacaciones, porque cada vez que nos pillan unos días libres, aprovechamos para quedarnos en casa y descansar. No digo dormir más, porque si hay algo que en esta casa se hace poco, es dormir. Pero si estar en casa en pijamas, haciendo turnos en el sofá, leyendo, rodeados de libros y revistas.

Mi marido viene de una familia atea, así que él no está acostumbrado a la parte religiosa de la Semana Santa, pero si ha crecido rodeado de los rituales de las familias cristianas, más precisamente protestantes. Su abuela, solía preparar un desayuno de Pascuas, y también recuerda haber pintado huevos con sus hermanos de niños.

Aparentemente, al igual que durante la Navidad, las familias se reunirán este domingo o el lunes (aquí el feriado es domingo y lunes solamente) y compartirán la comida o el café.

Y si hay algo que no puede faltar en la mesa de Pascuas, es el famoso Paasstol (también conocido como Paasbrod), Pan de Pascuas.

Es prácticamente un Pan Dulce, como los de Navidad (el típico panettone italiano), pero está relleno con pasta de almendras, y cubierto con azúcar impalpable. De hecho, también se come durante la navidad, solo le cambian el nombre: Kerststol (Pan de Navidad).

Hace unas semanas, me sorprendió ver panettones en el supermercado, primero pensé que habían puesto de promoción los que sobraron de navidad, pero como no estaban más baratos, descarté esta idea jajaja Además vi que había “Feesstol”, que es otra manera de llamar al Paasstol y al Kerststol, por lo que deduje que también se comía Pan Dulce durante las Pascuas.

En Argentina durante las Pascuas, solemos comer Rosca de Pascuas, además de todas las cosas ricas que estoy añorando con morriña (mucha) todos estos días: empanadas de vigilia, pastel de atún, cornalitos, un rico surubí recién pescado, unos ricos huevos de chocolate de la vieja confitería Los Dos Chinos, y la lista podría seguir y seguir…

Así que me propuse hacer nuestro propio Pan de Pascuas, y en vez de las frutas abrillantadas y de las cáscaras confitadas que al hombre de la casa, no le gustan nada de nada, solo le puse pasas de Corinto y un chorro abundante de agua de azahar, que me trajo mi amiga C. de Italia, para hacer los Panettones caseros en China.

Era la primera vez que rellenaba el pan con pasta de almendras, así que al leer las instrucciones descubrí que había que agregarle a la pasta, medio huevo batido.

En nada teníamos un riquísimo Paasstol, listo para comenzar a celebrar las Pascuas en familia.

Como se aprecia en la foto, el nuestro está bastante livianito, solo pasas y ese sabor especial que le da el agua de azahar, pero se le puede poner todo tipo de frutas secas y abrillantadas. Se sirve en rodajas, y los holandeses suelen untar las rodajas con manteca o margarina. Yo prefiero untar mi rebanada de Paasstol con el mismo relleno de pasta de almendras.

Con esta imagen, acompañamos un mes más a Flor de Mums & Kids, y quiero agradecerle especialmente la entrevista en su blog. No solo porque es una oportunidad para compartir y conocernos un poco más, sino porque también es una manera de concienciar a otras personas sobre la realidad de las enfermedades raras, y lo que es el día a día de una familia, que trata de salir adelante a pesar de las adversidades.

El hecho de que el Departamento de Genética, de la Universidad de Groningen, sea el único lugar donde se esté llevando acabo una investigación sobre las mutaciones genéticas en el cromosoma 6, fue también lo que nos impulsó a mudarnos a Holanda. Actualmente, con la ayuda económica de muchos padres alrededor del mundo, y con el liderazgo de la Profesora Conny van Ravenswaaij, se está armando una página donde padres y médicos puedan tener acceso a información específica sobre esta mutación.

También existe un grupo cerrado en Facebook, donde padres con peques con mutaciones en el cromosoma 6, comparten su día a día.

Muchas veces es difícil que las cosas se den de la manera que uno quisiera, y a veces uno siente eso de “el mundo contra mi”, pero sería injusto no agradecer a todas esas personas con vocación de servicio, que dedican un poco (o todo) su tiempo en beneficio de los demás. Desde los terapeutas, pasando por las personas que trabajan como técnicos de laboratorio, hasta la dulce T. que hacía una pasantía en el grupo donde Antoinette hace rehabilitación, y que cuando se intership llegó a su fin, se despidió con lágrimas. Si existe la posibilidad de un mundo mejor, es gracias a este tipo de personas.

Nadie está exento de todo esto, yo me lo repito todos los días, porque en el centro donde la peque hace rehabilitación, también hay niños y adolescentes que han tenido accidentes, y que de un día para el otro, su vida, y la de su familia y entorno, cambió para siempre.

Más allá del credo de cada uno, ojalá que estas Pascuas, o que este Qingming Jie que celebran los chinos para ofrecer respeto a los que están en el más allá (Día de la claridad, como ellos le llaman), nos ilumine e inspire para que podamos creer, porque ese es el secreto de la fe. Y recordar siempre que Servir es un arte supremo. Y esto no tiene nada que ver con religión (como control social), sino con la esencia del ser humano mismo, porque si ustedes conocieran a Rebeca Atencia, una chica gallega que cuida chimpancés huérfanos en el Congo o a Lisa Lovatt, otra chica española, que ha logrado cerrar decenas de orfanatos en Ghana, estarían de acuerdo en que solo hace falta creer en algo para conseguirlo.

Buena Pascua para todos (y perdón por el rollo).