Shanghai por un día…

El viernes pasado, por primera vez en 4 años, Antoinette y yo, no dormimos juntas y cerquita. Estaba apenas recuperándose de su gripe mala y del jet lag del mini-viaje a Holanda, así que con BW decidimos que no era buena idea que se fuera de viaje por un día a Shanghai conmigo.

Yo iba a participar como examinadora de los exámenes DELE en la biblioteca del Cervantes, y solo podía llevármela si BW venía con nosotras, pues de 11 a 7 de la tarde iba a estar ocupada.

Si se queda con el padre, no puede estar en mejores manos, pero para mi era un paso difícil, sobre todo porque la que se despierta varias veces a la noche a controlar que todo esté en orden soy yo. Estaba segura de que si se quedaban solos, BW la metería a la cama temprano, y el se quedaría dormido primero. Cosa que confirmé al día siguiente, cuando volví tarde y me encontré con que Antoinette había llenado de pegatinas su cama, y BW roncaba como un lirón.

Ese viernes con BW apenas nos vimos, él llegó del trabajo y yo partí rauda al aeropuerto. Estaba encantada porque me había organizado un viaje express low cost. Pagué el precio de un ticket por un viaje ida y vuelta, y reservé habitación con un super descuento en un hostal.

El aeropuerto en Xiamen estaba lleno de gente, y casi todos los vuelos demorados. En un aeropuerto chico, como es este, esto se hace cuesta arriba porque primero te ponen a esperar en la puerta, luego el tiempo se hace eterno esperando en el autobús como sardinas enlatadas, para finalmente ver y sentir como pasa el tiempo sentada en tu asiento, y pensando en como un viaje que supuestamente iba a durar una hora y media, ya se ha llevado más de 3 horas de tu tiempo.

 
Después de una hora y media de vuelo, aterrizamos en Shanghai cerca de la medianoche. La temperatura es un poco más baja que en Xiamen, con lo cual fue llegar y sentir frío, sumado al cansancio, lo único que quería era meterme en la cama a dormir. 
Hice la cola infinita para tomar un taxi, y casi una hora más tarde estaba de camino al hostal. Las chicas del hostal me habían enviado un mail ofreciendo ir a recogerme al aeropuerto, cosa que es un servicio bastante común de los hostales en China (recoger a los pasajeros en las estaciones de tren, autobús o aeropuerto), pero me pareció caro, comparado con el metro que me pensaba tomar. Finalmente terminé pagando lo mismo que hubiera pagado por el servicio, más una hora de espera en el frío. 
Llegué al hostal, hice el check in y me fui directo a la cama. Y hubiera dormido hasta la mañana siguiente, si no fuera por un grupo de “adolescentes para siempre” que llegó a los gritos a las 3 de la mañana. Los escuché durante 20 minutos, hasta que me tuve que levantar a pedirles que dejen de gritar. 
A las 7 de la mañana sonó la alarma del teléfono, y yo tenía la sensación de que recién me había metido a la cama. Pero tenía que arrancar el día si le quería sacar provecho a la mañana. Así que un rato más tarde ya estaba de camino a la biblioteca. 
El hostal está en la concesión francesa, y queda super cerca de la biblioteca. La zona me es familiar, porque tengo que pasar por el hospital donde nació Antoinette. Quería desayunar en nuestra cafetería preferida (Baker and Spice), y para hacerlo cómoda tenía que llegar temprano. 
 
La ropa colgando en las veredas, la gente a su ritmo y en su mundo, ese olor tan típico de Shanghai… 
Me ilusionó ver las butacas vacías frente a la cafetería, pero claro, con el fresco de la mañana era obvio que todo el mundo quería estar acurrucado adentro, en la única mesa que hay. Es una mesa larga, donde caben muchas personas con buena voluntad de compartir. 
Y el olor de todas las cosas ricas y frescas, se mezcla con el aroma del café recién molido, y a través de los cristales ver los dos puestitos que venden flores y cerámica antigua, todo se transforma en una postal. 
El lugar estaba repleto, así que me pedí un café y un scone con pasas y miel, y me senté afuera, solo hasta que se hiciera un lugar para volver al calorcito. No tuve que esperar mucho tiempo, y me instalé en un lugar cómodo y pude leer un poco las noticias, intercambiar algunos mensajes con BW y ya iba siendo hora de cruzarme a la biblioteca, que queda justo enfrente. Me hacía ilusión ver que novedades tenían, pero justamente por el examen la biblioteca iba a estar cerrada 🙁 Así que solo tuve acceso a la sala de exposiciones. 
Exponían dos artistas latinos, y en la misma sala tendrían lugar clases de flamenco y guitarra española, y casi al final de la jornada también hubo un pequeño concierto de guitarra.

La biblioteca es ya parte de la vida diaria de los shanghaineses, y por la mañana temprano se puede ver a personas mayores haciendo taichi  y también se ve gente acercándose a ver el programa de espectáculos. Ojalá la biblioteca permanezca por mucho tiempo allí, no solo porque podemos disfrutar de ella  los que estamos relacionados a la enseñanza o aprendizaje del español, sino porque es un lugar donde se respira cultura.

Hace poco la escritora argentina Samanta Schweblin, presentó en la biblioteca su libro “Pájaros en la boca”, y por no leer mi correo a tiempo, me perdí este evento. Samanta fue una de las primeras personas con las que tuve contacto cuando decidí venirme a China. Llegué a ella a través de mi amiga A. que trabajaba como pasante en la revista independiente La mujer de mi vida. Intercambiamos un par de correos, y finalmente yo me vine a China por mi cuenta y no fue hasta ahora, casi 7 años después, que tuve noticias de ella.

Cada semana hay diferentes espectáculos, presentaciones, y eventos culturales relacionados al mundo de habla hispana. Así que si se dan una vuelta por Shanghai, recuerden visitar la biblioteca Miguel de Cervantes.

Mi día terminó a las corridas, y a las 7 PM me despedí de mis colegas y sali corriendo -literalmente- a tomarme el metro desde la estación Jing’an, justo frente al templo Jing’an, hasta el aeropuerto de Pudong.

Después de más de una hora en metro, tenía exactamente 23 minutos para recoger mi ticket -que ya lo tenían impreso-, y pasar por seguridad antes de empezar a abordar. El avión salió a horario, y una hora y media más tarde estaba haciendo cola para tomar un taxi que me dejara en casa. Finalmente el domingo pudimos dormir, dormir y dormir. Ni siquiera BW se despertó para el café y las noticias. 

Antoinette: 3 años!!!

Antoinette cumplió 3 años, y los hemos celebrado en familia. A la hora de soplar las velitas, cantar el feliz cumpleaños y abrir los regalos, el resto de la parentela se sumó vía skype, y a ella le resultó muy divertido. De hecho estaba en plan presumida jajaja

Fue un día muy lindo, distendido, aunque no pudimos evitar que BW se levantara a las 6 de la mañana (a tomarse litros de café y leerse varios periódicos en línea). Y como Antoinette es media dormilona, me dió tiempo de hacer un par de cosas, antes de que nos dedicáramos por completo a ella.

Cuando se despierta suele llamarme, y yo, mientras le voy respondiendo, empiezo a prepararle el desayuno. BW en cambio, cuando la escucha sale corriendo a buscarla. Así que habíamos acordado que cuando nos llamara, la sorprenderíamos con unos globos. La sorprendida fui yo, pues ni bien Antoinette dijo mamá, BW ya estaba lanzándole los globos y cantándole el feliz cumpleaños, así que apenas llegué con las fotos. Pero su cara de felicidad lo dice todo, para ella no hay mejor plan que despertarse, y que su papá esté en casa, y si además hay fiesta, que mejor que mejor!

No es la primera vez que comparto esta frase de Zhuangzi, pero nada explica mejor la situación captada en la foto, ese momento en que se mezclan los sueños y la realidad. Cuando todavía uno está soñoliento, pero feliz de despertarse de esa manera.

Antoinette es muy sensible, y son muchas las veces que observa las cosas, o presta atención a un sonido de una manera muy especial, profunda, como si se conectara con lo que tiene en sus manos y no lo quisiera dejar escapar. Es algo que me emociona profundamente, sobre todo viviendo en un país donde poco se practica la espiritualidad. Estar en presencia de alguien, que con toda su inocencia, hace un proceso de “reconocimiento” frente a las cosas, sus sonidos, sus formas, sus colores, sus aromas … es simplemente, emocionante.

Eso que ella hace de manera natural, yo lo descubrí cuando empecé a sentir la necesidad de rezar. Ese instante en que uno agradece, y “suelta” todo lo que nos aturde, y entonces viene la calma, esa sensación de que hay alguien que escucha.

Y puede estar muy entretenida jugando, sin embargo hay un momento, en que se sienta como en la foto, y trasmite lo mismo -y más-, mucha paz, y suele buscarme con los ojos, y entonces me regala una de sus sonrisas llenas de luz. Y es todo lo que necesito.

Y ella es esa parte sensible de BW, que también se emociona con sus ocurrencias. Y hace todo lo que ella le pide. Y yo me paso el día diciéndole a los dos que se den un respiro, que si siguen así uno de los dos va a terminar enojado. Y el día del cumpleaños BW terminó con una herida en la frente, después que Antoinette le tirara unos imanes en la cara.

Yo no puedo estar sentada en un mismo lugar por mucho tiempo, así que Antoinette está acostumbrada a que cuando estamos juntas -solas- ella se va entreteniendo con sus cosas, e interactuamos -jugamos-, mientras yo hago mis cosas.

Hace varios días que mientras ordeno un poco, y voy deshaciéndome de algunas cajas vacías, iba haciendo alguna cosa para su cumpleaños. De hecho para hacerle la torta, tenía que desembalar primero el horno, e ir sacando las cosas para hornear, tratar de encontrarles un lugar, etc. Y aunque no nos pusimos grandes objetivos, lo importante es que hemos cumplido todas nuestras pequeñas metas.

En Beilun le había comprado el vestido para el cumpleaños, y lo único que me faltaba hacer era plancharlo. Zapatos no se quiso poner, así que anduvo todo el día descalza. BW la bañó mientras yo terminaba de hornear unas magdalenas de vainilla. El día anterior había hecho la torta, y solo faltaba echarle un poco de nata y unos trozos de durazno como decoración.

Habíamos quedado con la familia a las 5 de la tarde, así que para esa hora, estuvimos los 3 sentados y listos para empezar el festejo. Vestir la cría, vestir la torta, dejar la masa de la pizzas levando, mientras BW preparaba los refresco y los snacks. Y la fiesta comenzó puntual.

Charlas, risas, tuvimos tiempo de conversar distendidos y ponernos al día, porque la verdad que entre la mudanza y la adaptación poco y nada habíamos compartido con la parentela. Mientras nosotros tomábamos nuestro aperitivo, el resto de la familia desayunaba jajaja

Y llegó el momento de cantar el feliz cumpleaños, y BW ayudó a Antoinette a soplar las velitas, y finalmente los regalos!!! La cara de Antoinette lo dice todo!!!

Los abuelos, que estuvieron de visita en mayo pasado, le habían dejado regalos, y BW le compró una pileta inflable para disfrutar del agua, completamos los regalitos con el delantal de cocina que le hice, un bañador, unos brazaletes también inflables para el agua, y unos juegos didácticos.

Nuestro mejor regalo, es la posibilidad de estar juntos los tres, en familia, Un día que me puse a hacerle la guirnalda, y mientras recortaba los papeles y la tenía a ella al lado mio jugando a tomar el té, se me vino la idea de los corazones, una idea no muy original, pero que simboliza el amor, y que es, sin lugar a dudas, nuestro motor, el que nos permite ser mejores personas. Así que por eso los 3 corazones que decoran la tarta de cumpleaños son muy significativos. Tres corazones, tres años, los tres juntos. Todo hecho con mucho amor.

Un día cosí la guirnalda, otro día cosí el mantel, otro día envolví los regalos, fui sacando poco a poco las cosas que compramos en Beilun y en Hong Kong. Y el resto fue solo disfrute y mucho agradecimiento.

Seguramente se me quedaron muchas cosas en el tintero, pero ahora solo me viene esto a la cabeza, el haber disfrutado mucho un día en familia, y el agradecimiento, sobre todo a Dios.

Y aunque estoy convencida de que el credo de cada persona, pertenece a su intimidad, también pienso que el desarrollo espiritual es tan importante como el desarrollo intelectual. Uno necesita esos pequeños momentos en los que escucha y se conecta, con su propio cuerpo, con lo que nos rodea, esa pausa que nos ayuda a conocernos mejor y a canalizar nuestras energías.

También hemos cumplido un mes sin chupete, algo que parecía imposible. Tenemos muchas cosas por mejorar, muchas cosas por ordenar, pero aunque resulte reiterativa, estamos juntos, y es lo que realmente cuenta. Ya llevamos un mes en Xiamen!!!

Hay una página en facebook que me gusta mucho, se llama Estrategias Educativas, y hace unos días compartió los consejos del mago Merlín de Terence Hanbury White:

Lo mejor cuando se está triste- contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar- es aprender. Puedes hacerte viejo y temblón, puedes pasarte toda la noche desvelado escuchando el desorden de tu cuerpo, puedes perder tu único amor, ver el mundo devastado por malvados lunáticos, o saber que tu honor está enfangado en los basureros de las mentes ruines. Sólo hay una salida en ese caso: aprender.

Aprender por qué se mueve el mundo y qué lo mueve. Eso es lo único que el pensamiento no puede agotar ni enajenar, lo que nunca le torturará , lo que nunca temerá, lo que nunca le causará desconfianza, lo que ni en sueños podrá lamentar. Eso es lo más conveniente para ti: aprender.


Considera todas las cosas que puedes aprender: ciencia pura, la única pureza que existe. Puedes aprender astronomía en una vida, historia natural en tres, literatura en seis.
Y puedes luego, tras haber agotado un millón de vidas en la biología y en la medicina y la teosofía y la geografía y la historia y la economía, puedes, en fin, empezar a hacer una rueda de carreta con la madera adecuada, o pasar cincuenta años iniciando el aprendizaje de la técnica de derrotar en esgrima al adversario. Después puedes empezar de nuevo con la matemática, hasta que llegue el día, el momento, en que aprendas a arar.”

Ojalá pudiera transmitirle esto a Antoinette, el deseo inagotable de aprender. Es como caerse mil veces y levantarse siete mil, es como reconstruirse desde lo mejor de uno. Cultivarse. Aprender todas esas cosas que no enseñan en la escuela. Tener una vida llena de experiencias.

Ojalá Antoinette nunca pierda esa capacidad de abstraerse, y escuchar su propio mundo, reconciliarse con él, aceptarlo, y después devolverlo con una sonrisa. Ojalá pueda ayudarla y acompañarla  de manera que ella no pierda su esencia, y siga siendo esa personita tan especial que es. Mientras, no me canso de amarla con un amor infinito, de rezar (con el mazo dando como decía mi abuela), de soñar un montón de cosas lindas para ella, y por sobre todo de AGRADECER, la oportunidad de ser su mamá.

Tres años! Toda una vida! Feliz Cumpleaños Antoinette!!!!!!!! Mi bebé hija pequeña 🙂

Cotidiano…

Poco a poco vamos armando nuestras “rutinas”, aunque éstas, que tenemos ahora, son rutinas de verano, vacaciones, cuando uno se olvida del reloj (esto es tema para otro post), duerme a pata suelta, los desayunos son el almuerzo y las meriendas son la cena. 
Todos los días nos levantamos tarde -excepto el marido que a las 6 AM ya se fue a trabajar-, y desayunamos con tiempo, leemos las noticias, miramos dibujitos, y empezamos a organizar la cena haciendo la lista del supermercado. 
El supermercado del barrio está en la misma vereda que baja a la playa, y tiene casi todo lo que necesitamos. Las cosas que no podemos comprar ahí, las dejamos para el fin de semana cuando con BW podemos ir a Carrefour o Metro. 
Es el típico supermercado chino, que está dividido en secciones. Tiene una pequeña sección de productos importados, donde puedo comprar la pasta y conservas en aceite de oliva. En la sección carnicería, solo hay carne de cerdo, pero de diferentes razas o variedades de cerdo. Así que eso tendré que aprender, porque de las dos veces que compré cerdo para preparar la cena, la primera vez la carne estaba durísima, y la segunda -que fue ayer-, al pensar que podía ser dura, la preparé en un sukalki -una típico guiso/estofado vasco que generalmente se hace con carne de guisar- y se deshizo por completo. Igual a BW le encantó, para él todo lo que tenga carne y papas -patatas- es una fiesta. 
La sección de frutas y verduras es enorme, y hay cosas que no tengo la más mínima idea de como se preparan/cocinan. 
Todos los días vamos al supermercado a la peor hora, el mediodía, por supuesto está completamente vacío, porque debemos ser las dos únicas locas que salen a hacer las compras cuando el sol no tiene clemencia de nada. La luz es tan brillante que te hace doler los ojos. Y la única compañía que tenemos es el canto de las cigarras. 
Así que como el supermercado está desierto, miramos y tocamos todo hasta el cansancio, y luego volvemos a nuestra casita china con la compra del día hecha. 
Lo que más extraño del supermercado del pueblo -en Beilun-, es la sección panadería, porque allá podía comprar la baguette fresca todos los días, y horneaban pan fresco dos veces por día, a la mañana y a la tarde. 
Así que cuando tenga este caos un poco más ordenado, tendré que hacer pan todos los días, si queremos comer pan fresco. De lo contrario tendremos que comprar el pan en Carrefour o Metro y congelarlo. 
El tiempo pasa muy rápido, hoy hacen 2 semanas que llegamos a Xiamen. Todavía extraño mucho mi casita china del pueblo, sobre todo cuando no encuentro mis cosas. 
Antoinette sigue descubriendo cosas, ya conoce el camino a casa, sabe como manejar el ascensor, y cada vez que vamos a salir agarra su sombrero y su sombrilla. Parece que la única que se sigue despertando todos los días en Beilun soy yo 🙁

Tormentas

En menos de dos semanas, tuvimos dos tormentas. Primero el tifón Soulik degradado en depresión tropical y luego la tormenta eléctrica Cimaron, que tocó tierra en Zhangzhou el jueves por la noche y provocó que llovieran unos 200 mm en una noche. Me impresionó ver como bajaba el agua de los cerros, varios de los árboles que bordean la vereda se cayeron,  y recién hoy los volvieron a poner en su lugar.

La parte más afectada fue la más antigua de la ciudad, donde estaba todo inundado y tuvieron que rescatar a varias familias con botes. Por suerte la lluvia cesó, y poco a poco fue volviendo todo a la normalidad.

Casi a diario llueve, sale el sol, se nubla, y vuelve a llover. Me gusta el ruido de la lluvia, cuando no se azota contra los cristales de las ventanas, o cuando el viento no hace vibrar los ventanales. Verano en Xiamen, temporada de tifones, tormentas eléctricas y mucha lluvia. 

Llegó el calor…

Llegó el calor, y estoy segura que es para quedarse. Ayer lunes, hicieron 31 grados, y el cielo estaba  completamente despejado. Es una lástima que con tantas obras en construcción, estuviéramos sumergidos en una nube de polvo. Como era lunes, muy lunes, no hicimos mucho, pero hoy martes tocaba salir y empezar a tomar el toro por las astas. 
Li solo cuidará a Antoinette hasta fines de abril, así que urgía hablar con J. para saber si ella podía quedarse con la peque mientras trabajo. Este mes siempre se complica un poco, porque tenemos feriados propios e internacionales, y generalmente los ajustan a unas reglas bastante extrañas. De hecho, para tener un puente por el primero de mayo, tendremos que trabajar el sábado 27 y el domingo 28. 
Como Antoinette no había dormido la siesta, el plan era caminar y que finalmente ella se quedara dormida en su coche. Pero no solo no se quedó dormida, sino que cuando llegamos a la cafetería se puso a jugar con otros críos. A mi no me molesta en absoluto que ella juegue y se divierta, lo único que me preocupa, es que la mayoría de los peques tienen unos “catarros mortales”. Además que ahora no se soporta ni ella misma la pobre, pero solo podrá ir a dormir después de la cena. 
Nos  quedan 10 semanas, y yo todavía no sé ni por donde empezar:(

Cuando la primavera termine…

Cuando la primavera termine nos iremos a vivir a Xiamen, me cuesta escribir/pensar/sentir que esta será mi última primavera en Ningbo.

Tenemos exactamente 12 semanas para empacar nuestra vida china, mudar nuestras cosas, y empezar otra vez de cero, en otro lugar.

Me costó mucho tomar esta decisión, pero creo que es por el bien de los 3. Por supuesto estoy ilusionada con todas las cosas nuevas que nos esperan, pero no por eso menos triste de dejar, este, que por mucho tiempo -6 años- fue mi lugar en el mundo.

Lo decidí el fin de semana, y el lunes pasado se lo dije a mi jefa. Me escuchó con mucha atención, me preguntó si lo quería pensar. Y cuando la charla hubo terminado, me preguntó si era una broma del día de los inocentes. Ojalá fuera una broma pensé.

Antoinette ya está registrada en el colegio, vamos a vivir en la misma zona de la escuela, una zona muy verde, rodeada de montañas, cerca del Jardín Botánico. Son tantas cosas, que 12 semanas me parece muy poco tiempo para tantas emociones juntas.

Hoy se celebra el festival de Qingming (día para limpiar las tumbas), el equivalente a nuestro día de los Muertos. Es un día para conmemorar a los ancestros y hacerles ofrendas.
A partir de hoy -según el calendario lunar-, las temperaturas comenzarán a subir, disminuirán las precipitaciones, y comenzará la época de labrar la tierra -arar y sembrar-. En la antigüedad durante este período se plantaban los árboles. 
BW está con nosotras por el feriado, y el domingo iremos a Hong Kong porque el lunes tenemos turno con los especialistas que tratan a Antoinette. 
No tenía muchas expectativas puestas en este año, pero está siendo un año muy intenso.  
Sé que no será un año fácil, pero será el año en que finalmente estemos los 3 juntos, para afrontar lo que sea. 

Antoinette: 31 meses

A veces el tiempo no pasa … ARRASA. Antoinette cumplió 31 meses y como parte de las actividades programadas para celebrar el “Día de la Mujer Trabajadora” la oficina de Asuntos Extranjeros y la Federación de Mujeres nos invitaron a visitar un hermoso pueblo de pescadores.

Nos despertamos muy temprano, armamos nuestra mochila, y salimos al encuentro de nuestras compañeras de viaje: L y su hija (Corea), I. (Corea), F. (Filipinas) y T. (China).

Fuimos hasta el punto de  encuentro y allí nos esperaban 3 autobuses, que finalmente nos trasladaron a la localidad de Xiangshan.

Érase una vez un pequeño pueblo de pescadores… Shipu. En medio de una ciudad que se está desarrollando a pasos agigantados, un pueblito antiguo, con sus callecitas escalinadas, su gente, sus colores…

The University of Hong Kong (Hong Kong)

La Universidad de Hong Kong es la más antigua institución de educación superior en Hong Kong. Su lema es “Sapientia et virtus” en latín, que significa “la sabiduría y la virtud”, “明德格物” en chino. El idioma oficial de enseñanza es el inglés. (Fuente: Wikipedia)

En China es muy común, que cuando uno visita una ciudad por turismo, también visite sus universidades. Por ejemplo, la Universidad de Xiamen uno la puede visitar durante todo el año, y es una de las Universidades más famosas de China, no solo por su nivel académico, sino también, por su campus. Parques, plazoletas, edificios, restaurantes, bibliotecas, tiendas, etc., todo nos refleja un poco la cultura del lugar.

Mi visita a la Universidad de Hong Kong fue para participar de las Primeras Jornadas de Formación de Profesores ELE de Hong Kong. En China continental, solemos participar de todas las jornadas y talleres que ofrecen la Consejería de España (perteneciente al Ministerio de Educación de España y con sede en Beijing), que muchas veces se realizan en conjunto y/o con la participación del Instituto Cervantes.

China es un país inmenso, y es bastante difícil trasladarse de una punta a otra para hacer las capacitaciones, sobre todo, porque la mayoría costeamos todos los gastos de nuestro propio bolsillo (amén de nuestro salario chino, todo sea dicho). Pero eso no quita que uno lo haga con gusto, porque en general ofrecen actividades muy interesantes.

Y fue así que llegamos a la Universidad de Hong Kong, donde el comité organizador se lució con unas conferencias e invitados de lujo.

  Ente conferencia y conferencia, hubo talleres sobre tecnología, comprensión auditiva, didáctica, etc.

En Asia en general el interés por el castellano sigue creciendo, y aunque en un principio era fácil aplicar como profesor de español solo siendo nativo, sin importar la formación profesional, hoy en día las cosas han cambiado. Cada vez se exige más formación, y no porque interesen los alumnos, todo lo contrario, tener profesores altamente cualificados, con maestrías y doctorados, le da prestigio a los departamentos de español de las universidades y así pueden atraer más estudiantes, elevar su posición en rankings nacionales e internacionales.

Sin embargo, para aquellos que estén capacitados, que tengan buen dominio del inglés, y como mínimo 3 años de experiencia, las puertas están más que abiertas en toda Asia. Y otro requisito no menos importante, es la capacidad de adaptación a una cultura completamente diferente, y estar preparados para dar lo mejor de sí a un grupo de estudiantes que tienen como primera lengua: chino, japonés, coreano, tailandés, filipino y/o tagalo, etc etc.

En los países asiáticos, culturalmente el rol de la familia es muy importante, por ende muchos de los estudiantes vienen a estudiar español cumpliendo un “mandato”. Y no estudian español porque sueñan con viajar a España o porque aman el flamenco; uno de los motivos más crudos es la realidad de los lazos comerciales entre China y Latinoamérica. Sin embargo, esto no quita, que un pequeño porcentaje de estos mismos estudiantes, estudien español con fines académicos y logren licenciaturas e incluso doctorados con honores.

Cada vez son más las empresas chinas que se desplazan a Latinoamérica para dedicarse a la explotación de recursos. Sin ir más lejos, mis alumnos suelen ser empleados por empresas chinas que están explotando minas en México. Y no hace mucho tiempo tuvo bastante repercusión, la conducta del gobierno argentino al sacarle la concesión de la explotación de los yacimientos petrolíferos a la empresa española REPSOL y dársela a los chinos. Justamente cuando la compañía española había anunciado que habían encontrado la tercera reserva más grande del planeta: Vaca Muerta.

China es una país que cambia constantemente, y esto exige a los profesores actualizarse. Entre grupo y grupo de estudiantes, los cambios son abismales. Y como bien reza el dicho: “Enseñar, es aprender dos veces”.

La Universidad de Hong Kong ofrece de todo, tanto desde el punto de vista académico como edilicio. Según tengo entendido, los estudiantes pueden estudiar varias carreras simultáneamente hasta el tercer año, que es cuando se deciden por una, y continúan para titularse en esa rama. 
Las aulas están impecables, y muy bien equipadas tecnológicamente. No tuve mucho tiempo de recorrer el edificio, porque es enorme, y las Jornadas se realizaron en el nuevo campus. Pero solo en esta parte pude ver varias cafeterías (starbucks, delifrance, etc) y además de la cantina de la Universidad, hay varios restaurantes. 
El primer día, con un grupo ya conocido, decidimos ir al restaurante vegetariano. Y fue una buena opción, no solo por la comida, y su modalidad, la sopa, el arroz y el té eran gratis, sino porque conocí a una chica alemana que trabaja en un proyecto de investigación, y terminamos hablando de tantas cosas interesantes, que no recuerdo hace cuanto tiempo no tenía la oportunidad de sentarme a charlar con alguien así, sin que en el medio de la conversación aparezcan temas del tipo pañales descartables, etc.
 Las fotos que pude tomar de la Universidad, fueron mientras perdida buscaba la sala de conferencias, que yo me suelo perder con guía y con mapa. 
Esta es una de las entradas laterales
Esta flecha indicaba hacía donde dirigirse para llegar al nuevo campus
A ver si volvemos a las próximas Jornadas, ganas no faltan:)