Antoinette … 11 meses:)

Antoinette ha cumplido 11 meses camino a Xiamen. El dia que BW nos vino a buscar ella estaba fascinada con su padre después de no haberlo visto por casi dos semanas. Y en este punto cave resaltar que desde que nació hasta sus casi 11 meses, Antoinette ha pasado cada segundo de su vida con su padre, y tiene lo que la mayoría de los peques tienen con su mama, conmigo se porta super bien y es super obediente, pero con BW hace las cosas mas insólitas para llamar su atención.
Cuando BW abrió la puerta de casa, nosotras estábamos sentadas haciendo mimos después de la toma que ahora le toca al despertarse de la siesta -hemos cambiado los horarios de comida-, cuando lo vio me abrazo y sonreía, después el padre le estiro los brazos y ella encantada se fue con el. Al rato ya estaban los dos como siempre peleando que se puede ver y que no en la computadora -ordenador-. 
Amelia me regalo su horno eléctrico, así que ese mismo día lo estrene haciendo pizza casera para el marido que venia de pasarse dos semanas completas solo comiendo la comida china que se sirve a diario en la planta donde ahora trabaja. Cenamos y nos fuimos a dormir temprano para poder estar con pilas suficientes al día siguiente.

BW es siempre el encargado de la logística, le gusta armar las valijas, así que le había preparado todas las cosas que teníamos que llevar y se las deje listas para empacar. Y con el primer café de la manana se puso manos a la obra. 

Cuando el taxi nos vino a buscar para llevarnos a la estación de trenes llovía torrencialmente, pero seria un mero detalle con el periplo que nos toco hacer. 
Viajamos cómodamente en el tren de alta velocidad que poco a poco se va ramificando por toda la costa este de China, el mismo que lamentablemente dos semanas después sufriera el accidente que dejo tantas victimas fatales.  
Desde Ningbo a Xiamen tenemos unos 800 km, que son recorridos en unas 4 horas y media, el promedio de velocidad es de 240 km por hora. 
Llegamos a Xiamen a las 2 de la tarde, la estación en el centro de Xiamen es un caos, bastante viejita y pequeña. Cabe destacar que Xiamen es una ciudad turística, masivamente visitada por turistas chinos, y que estos viajan en contingentes, así que eramos el par de laowai -extranjeros- en medio de los turistas.

WB tiene un GPS instalado en alguna parte de su cuerpo, y la facilidad que tiene para orientarse es increíble, y después de 2 semanas en Xiamen ya jugaba de local, hasta se conoce los trucos para lograr un taxi en medio de toda esa locura. 
El taxi nos dejo en la estación de ferry, porque nuestro destino era Zhangzhou -donde esta la compania y el complex donde BW vivirá este primer anyo-.  El ferry no era un ferry sino una lancha de pasajeros.

Al otro lado los taxistas nos esperaban desaforados, la casa no esta lejos, pero teníamos la valija, hacia muchísimo calor -Xiamen tiene clima tropical-, llovía y estábamos cansados. Pero me toco regatear el precio y Dios mio, odie a todos los extranjeros -en su mayoría colegas del esposo- que no tienen la mínima idea de lo que valen las cosas y se dejan robar por los taxistas. Después claro, si ya le tomaron el gusto de sacarle 5 euros a un tonto por un viaje de 10 minutos caminando, casi me toca llamar a la policía para pagarle el euro que me correspondería según el taxímetro. Que en realidad son 8 yuanes mas 2 yuanes de impuesto por el combustible. A mama mona con banana verde! 
El complejo de apartamentos no esta mal, en realidad es lindo, el departamento también es bonito, pero no hay un supermercado grande, hay que ir a Xiamen previo ferry o ir al centro de Zhangzhou -que fue lo que finalmente hice- con un taxi negro por una carretera en pésimas condiciones. 
En los alrededores de la casa solo hay pequeñas tiendas, donde casi todo es copia, por ejemplo copia de coca cola, galletitas oreo que no son oreo, etc etc. A mi este tipo de alimentos me dan miedo porque no tengo idea que tipo de control tienen. Siempre trato de comprar productos Nestle por ejemplo, no porque me gusten, sino porque pienso que al ser una empresa grande debe tener un poco mas de control. 
Las frutas y verduras se pueden comprar en el mercado de frutas y verduras frescas, ahí también hay que regatear a muerte. Mi chino deja muchísimo que desear, primero porque no tengo talento para pronunciar, segundo porque tengo doble acento, el del dialecto que se habla donde vivo y mi propio acento de español. Así que ellos se matan de risa en mi propia cara, pero se quedan con la boca abierta cuando se dan cuenta todo lo que entiendo. En este mismo mercado se puede comprar pescado, pollo, cerdo … pero para poder comer la carne hay que matarlos primero. La verdad es que a mi no me tiembla el pulso para torcerle el cogote a una gallina, que no seria la primera vez, pero el enchastre que hay que hacer para desplumarla no me interesa en absoluto. 
En este mercado venden unas super papas y unas super calabazas, y ese es otro punto que me preocupa, los agroquimicos, fertilizantes y pesticidas. Porque esos no desaparecen con un hervor. La mayoría de los agroquimicos son indisolubles en agua, para que no desaparezcan con la primera lluvia o el sistema de riego. Y tampoco quiero entrar en el tema de quien controla eso, porque estos días condenaron a los que contaminaban carne de cerdo y tuvieron la desfachatez de argumentar en su defensa que hay pocos controles sanitarios por parte del gobierno. 
Pero lo bueno de ir al centro de Zhangzhou a hacer las compras a mi querido Da run fa -hablare en otro momento de esta cadena de supermercados taiwanesa- es que encontré un restaurante japones buenísimo. 
Lo demás bueno, se me pasaron las tres semanas volando mientras atendía a la cría y dejaba la casa en condiciones. 
Desde la estación del ferry hay que caminar cuesta arriba, la vista es muy bonita, pero con el calor y la humedad se hace insoportable. En el complejo de apartamentos, la mayoría de las vecinos -por no decir todos- trabajan en la compania, pero hay solo dos extranjeros, el resto de los extranjeros prefiere vivir en Xiamen y viajar cada día. 
Pero bueno, ya estamos en casa, contando los días para volver a ver a BW y empezando a preparar el primer cumpleaños de la cría.