Antoinette: 3 años!!!

Antoinette cumplió 3 años, y los hemos celebrado en familia. A la hora de soplar las velitas, cantar el feliz cumpleaños y abrir los regalos, el resto de la parentela se sumó vía skype, y a ella le resultó muy divertido. De hecho estaba en plan presumida jajaja

Fue un día muy lindo, distendido, aunque no pudimos evitar que BW se levantara a las 6 de la mañana (a tomarse litros de café y leerse varios periódicos en línea). Y como Antoinette es media dormilona, me dió tiempo de hacer un par de cosas, antes de que nos dedicáramos por completo a ella.

Cuando se despierta suele llamarme, y yo, mientras le voy respondiendo, empiezo a prepararle el desayuno. BW en cambio, cuando la escucha sale corriendo a buscarla. Así que habíamos acordado que cuando nos llamara, la sorprenderíamos con unos globos. La sorprendida fui yo, pues ni bien Antoinette dijo mamá, BW ya estaba lanzándole los globos y cantándole el feliz cumpleaños, así que apenas llegué con las fotos. Pero su cara de felicidad lo dice todo, para ella no hay mejor plan que despertarse, y que su papá esté en casa, y si además hay fiesta, que mejor que mejor!

No es la primera vez que comparto esta frase de Zhuangzi, pero nada explica mejor la situación captada en la foto, ese momento en que se mezclan los sueños y la realidad. Cuando todavía uno está soñoliento, pero feliz de despertarse de esa manera.

Antoinette es muy sensible, y son muchas las veces que observa las cosas, o presta atención a un sonido de una manera muy especial, profunda, como si se conectara con lo que tiene en sus manos y no lo quisiera dejar escapar. Es algo que me emociona profundamente, sobre todo viviendo en un país donde poco se practica la espiritualidad. Estar en presencia de alguien, que con toda su inocencia, hace un proceso de “reconocimiento” frente a las cosas, sus sonidos, sus formas, sus colores, sus aromas … es simplemente, emocionante.

Eso que ella hace de manera natural, yo lo descubrí cuando empecé a sentir la necesidad de rezar. Ese instante en que uno agradece, y “suelta” todo lo que nos aturde, y entonces viene la calma, esa sensación de que hay alguien que escucha.

Y puede estar muy entretenida jugando, sin embargo hay un momento, en que se sienta como en la foto, y trasmite lo mismo -y más-, mucha paz, y suele buscarme con los ojos, y entonces me regala una de sus sonrisas llenas de luz. Y es todo lo que necesito.

Y ella es esa parte sensible de BW, que también se emociona con sus ocurrencias. Y hace todo lo que ella le pide. Y yo me paso el día diciéndole a los dos que se den un respiro, que si siguen así uno de los dos va a terminar enojado. Y el día del cumpleaños BW terminó con una herida en la frente, después que Antoinette le tirara unos imanes en la cara.

Yo no puedo estar sentada en un mismo lugar por mucho tiempo, así que Antoinette está acostumbrada a que cuando estamos juntas -solas- ella se va entreteniendo con sus cosas, e interactuamos -jugamos-, mientras yo hago mis cosas.

Hace varios días que mientras ordeno un poco, y voy deshaciéndome de algunas cajas vacías, iba haciendo alguna cosa para su cumpleaños. De hecho para hacerle la torta, tenía que desembalar primero el horno, e ir sacando las cosas para hornear, tratar de encontrarles un lugar, etc. Y aunque no nos pusimos grandes objetivos, lo importante es que hemos cumplido todas nuestras pequeñas metas.

En Beilun le había comprado el vestido para el cumpleaños, y lo único que me faltaba hacer era plancharlo. Zapatos no se quiso poner, así que anduvo todo el día descalza. BW la bañó mientras yo terminaba de hornear unas magdalenas de vainilla. El día anterior había hecho la torta, y solo faltaba echarle un poco de nata y unos trozos de durazno como decoración.

Habíamos quedado con la familia a las 5 de la tarde, así que para esa hora, estuvimos los 3 sentados y listos para empezar el festejo. Vestir la cría, vestir la torta, dejar la masa de la pizzas levando, mientras BW preparaba los refresco y los snacks. Y la fiesta comenzó puntual.

Charlas, risas, tuvimos tiempo de conversar distendidos y ponernos al día, porque la verdad que entre la mudanza y la adaptación poco y nada habíamos compartido con la parentela. Mientras nosotros tomábamos nuestro aperitivo, el resto de la familia desayunaba jajaja

Y llegó el momento de cantar el feliz cumpleaños, y BW ayudó a Antoinette a soplar las velitas, y finalmente los regalos!!! La cara de Antoinette lo dice todo!!!

Los abuelos, que estuvieron de visita en mayo pasado, le habían dejado regalos, y BW le compró una pileta inflable para disfrutar del agua, completamos los regalitos con el delantal de cocina que le hice, un bañador, unos brazaletes también inflables para el agua, y unos juegos didácticos.

Nuestro mejor regalo, es la posibilidad de estar juntos los tres, en familia, Un día que me puse a hacerle la guirnalda, y mientras recortaba los papeles y la tenía a ella al lado mio jugando a tomar el té, se me vino la idea de los corazones, una idea no muy original, pero que simboliza el amor, y que es, sin lugar a dudas, nuestro motor, el que nos permite ser mejores personas. Así que por eso los 3 corazones que decoran la tarta de cumpleaños son muy significativos. Tres corazones, tres años, los tres juntos. Todo hecho con mucho amor.

Un día cosí la guirnalda, otro día cosí el mantel, otro día envolví los regalos, fui sacando poco a poco las cosas que compramos en Beilun y en Hong Kong. Y el resto fue solo disfrute y mucho agradecimiento.

Seguramente se me quedaron muchas cosas en el tintero, pero ahora solo me viene esto a la cabeza, el haber disfrutado mucho un día en familia, y el agradecimiento, sobre todo a Dios.

Y aunque estoy convencida de que el credo de cada persona, pertenece a su intimidad, también pienso que el desarrollo espiritual es tan importante como el desarrollo intelectual. Uno necesita esos pequeños momentos en los que escucha y se conecta, con su propio cuerpo, con lo que nos rodea, esa pausa que nos ayuda a conocernos mejor y a canalizar nuestras energías.

También hemos cumplido un mes sin chupete, algo que parecía imposible. Tenemos muchas cosas por mejorar, muchas cosas por ordenar, pero aunque resulte reiterativa, estamos juntos, y es lo que realmente cuenta. Ya llevamos un mes en Xiamen!!!

Hay una página en facebook que me gusta mucho, se llama Estrategias Educativas, y hace unos días compartió los consejos del mago Merlín de Terence Hanbury White:

Lo mejor cuando se está triste- contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar- es aprender. Puedes hacerte viejo y temblón, puedes pasarte toda la noche desvelado escuchando el desorden de tu cuerpo, puedes perder tu único amor, ver el mundo devastado por malvados lunáticos, o saber que tu honor está enfangado en los basureros de las mentes ruines. Sólo hay una salida en ese caso: aprender.

Aprender por qué se mueve el mundo y qué lo mueve. Eso es lo único que el pensamiento no puede agotar ni enajenar, lo que nunca le torturará , lo que nunca temerá, lo que nunca le causará desconfianza, lo que ni en sueños podrá lamentar. Eso es lo más conveniente para ti: aprender.


Considera todas las cosas que puedes aprender: ciencia pura, la única pureza que existe. Puedes aprender astronomía en una vida, historia natural en tres, literatura en seis.
Y puedes luego, tras haber agotado un millón de vidas en la biología y en la medicina y la teosofía y la geografía y la historia y la economía, puedes, en fin, empezar a hacer una rueda de carreta con la madera adecuada, o pasar cincuenta años iniciando el aprendizaje de la técnica de derrotar en esgrima al adversario. Después puedes empezar de nuevo con la matemática, hasta que llegue el día, el momento, en que aprendas a arar.”

Ojalá pudiera transmitirle esto a Antoinette, el deseo inagotable de aprender. Es como caerse mil veces y levantarse siete mil, es como reconstruirse desde lo mejor de uno. Cultivarse. Aprender todas esas cosas que no enseñan en la escuela. Tener una vida llena de experiencias.

Ojalá Antoinette nunca pierda esa capacidad de abstraerse, y escuchar su propio mundo, reconciliarse con él, aceptarlo, y después devolverlo con una sonrisa. Ojalá pueda ayudarla y acompañarla  de manera que ella no pierda su esencia, y siga siendo esa personita tan especial que es. Mientras, no me canso de amarla con un amor infinito, de rezar (con el mazo dando como decía mi abuela), de soñar un montón de cosas lindas para ella, y por sobre todo de AGRADECER, la oportunidad de ser su mamá.

Tres años! Toda una vida! Feliz Cumpleaños Antoinette!!!!!!!! Mi bebé hija pequeña 🙂