53 Semanas 2015 [1]

Los Reyes Magos

Los Reyes Magos

 

¡Arrancando un nuevo reto! 53 Semanas de Paula Visne, la chica de La Punta del Obelisco. Ideal para la gente que gusta de la fotografía y los retos tranquilos. Como dice Paula, una vez por semana, publica lo quiere, donde quiere, cuando quiere. Así que quedan todos, formalmente, invitados.

Nuestra primera semana en particular, ha estado marcada por la llegada de Los Reyes Magos, sus Majestades han estado en las rebajas (un anillo con luces, unos autitos de plástico y el ski-overall de las rebajas de H&M), pues aquí en Holanda, venimos desde mediados de noviembre dando la lata con Sinterklaas, que llegó con regalos el pasado 5 de diciembre, justo cuando ya estábamos dando clases de “paciencia” con el bendito calendario de Adviento. Y después hubo de todo, Papa Noël, el Niño Dios, etc etc.

Poco a poco, los bloques de Lego, se han ido transformando en la casa de los muñequitos de Playmobil, primeros unos heredados de BW y sus hermanos, y después otros que le hemos ido comprando en las ofertas, particularmente los animales, que son los preferidos de Antoinette.

El año pasado, hemos comprado nuestra primera Natividad (pesebre), pues en China nunca conseguimos una. Y desde que pusimos el arbolito, Antoinette se ha pasado jugando con todos sus integrantes. Al principio solo teníamos un pequeño set de la familia hecho en madera, de las tiendas Tiger, pero un día apareció BW con los Reyes Magos de Playmobil.

Antoinette puede pasarse horas jugando con sus muñequitos y autos, los Reyes Magos se han deslizado cientos de veces por el tobogán de plástico, y han ido y venido de la casa de la Oma infinidades de veces.

El anillo de plástico con luces, me ayudará a desarmar el arbolito, pues tiene unas llamativas luces intermitentes para cuando Antoinette extrañe las luces del árbol. Desde muy chica se va a la cama con una linterna, para cuando se despierta por la noche. Más de una vez, BW o yo, solemos despertarnos encandilados por la linterna de Antoinette, que pregunta insistentemente si es hora de ir a la escuela o no. Nuestra hija tiene una fijación particular con la luz.

El overol es super práctico para entrar y salir de casa, a ella que le encanta jugar a la pelota con el padre en el jardín, los fines de semana. O para cuando nos damos un paseo por el campo, generalmente los sábados por la mañana antes de ir al supermercado.

Así que infinitas gracias a sus Majertades de Oriente, por tantas horas de juego, y por todas las que podrá disfrutar con los regalos que le han traído.

Ahora solo pido que me deseen suerte, así puedo volver a meter en sus respectivas cajas todos los artilugios de navidad: arbolito, libros, natividad, etc.

¡Buena semana para todos!

 

Terapia en casa

 

Antoinette va dos veces por semana (lunes y martes) a un centro de atención temprana en Hong Kong (hasta que se produzca la bendita vacante, que le permita incorporarse al programa completo), el resto de días hábiles va a la escuelita Montessori en la isla donde vivimos.

Fue un largo camino hasta lograr el diagnóstico, porque Antoinette está en una línea muy delgada entre el Trastorno General del Desarrollo y algún espectro del Autismo. Cuando finalmente tuvimos el diagnóstico, había que organizar el tema de las terapias, porque lamentablemente en China no hay muchos recursos, y en Hong Kong, el sistema está colapsado.

Tras mucho insistir, logramos que en un centro semi-privado (porque recibe subvención del gobierno, pero también genera sus propios recursos) nos organizara un programa de dos días, con profesionales que hablaran inglés y que pudieran trabajar en equipo para ir coordinando.

Cuando un peque tiene necesidades especiales, el pilar fundamental son sus cuidadores (y digo esto, porque pueden ser los padres, los abuelos, los tíos, o incluso como veo a diario en el centro, “la niñera”). En el centro uno recibe entrenamiento, para luego poner en práctica en casa. Y son estos ejercicios los que pueden lograr cosas increíbles en los niños.

Así que semanalmente tenemos tarea, y hay que repetirlas, mínimo, dos veces por día. Las sesiones son de 45 minutos cada una.

No iba a escribir sobre esto, pero mientras hacía mi lista de trabajo para la semana, -y en contra de lo que dice la cara de BW en este momento, porque aunque no hable, a él, lo de compartir no se le da naturalmente-, pensé que quizás le podría ser de mucha utilidad a alguna persona que necesite trabajar con algún miembro de la familia, podría ser un niño, pero también podría ser un abuelo/a o persona que este en un proceso de rehabilitación (muchos de estos ejercicios los hacíamos con mi abuela, que a los 53 años tuvo un accidente cerebro vascular).

Los ejercicios que hacemos son para controlar problemas de lenguaje, de deglución (masticar y tragar diferentes texturas) e hipersensibilidad sensorial (tacto, olfato, oído, gusto, vista). Por ejemplo, a veces los peques no se quieren cepillar los dientes, y pareciera que todo iba bien y que de repente, un día, no les gusta más. Y esto es simplemente porque durante el cepillado ha recibido algún estímulo que ahora rechaza, entonces hay que volver a trabajar en como tener seguridad “en el cepillo en la boca”, que es tan importante, no solo para prevenir caries, sino para generar un hábito de higiene bucal placentero para toda la vida.

Muchas de estas actividades no son novedosas, y mi idea es simplemente compartir lo que hacemos en casa. Todo con buena voluntad, quizás a alguien le pueda servir, o dar una idea de como solucionar algún inconveniente en casa.

Así que para esta semana tenemos:

Logopeda:
Usar el silbato (soplar MUCHO y lo más fuerte que pueda)
Hacer burbujas de jabón y tratar de explotarlas practicando “P” y “B”.
Morder (una herramienta de terapia ocupacional)
Vibrador para músculos faciales
Hacer ejercicios con la lengua (tratando de alcanzar comida -p.ej. chupetín/lollipop- sin mover la cabeza)
Practicar TODO el día, generando la mayor cantidad de oportunidades posibles el lenguaje de señas e incentivarle a producir sonidos.
(Volver al otorrino por el frenillo, a por una…. tercera opinión/frenectomía/loqueDiosdiga) Los frenillos de Antoinette son del tipo restrictivos.

Terapeuta ocupacional:
Movimientos y técnicas sensoriales para mejorar la conducta general de los peques con problemas.
Cepillar manos y pies (para desensibilizar la piel).
Osito pesado para calmar la excitación.
Trampolín para calmar la hiperactividad.
Practicar actividades escuchando música con auriculares.
Utilizar el método “por turno” (Es mi turno/Es tu turno).
Poner distintas clases de botones en la plastilina y que los vaya sacando uno por uno y limpiando.
Dibujar/pintar/hacer collage sobre la pared (NO sobre la mesa, así trabajan los músculos de la espalda)
Dibujar utilizando las dos manos SIMULTÁNEAMENTE (Con un lápiz/pincel/esponja/tiza en cada mano).
Masajear suavemente la parte superior de la espalda (a la hora del cuento o mientra ve un vídeo) Importante: No masajear en forma circular la parte baja de la espalda ni el bajo abdomen, porque causa estreñimiento.

Fisioterapeuta:
Hacer actividades en puntas de pie (Que tenga que estirarse para alcanzar algo).
Caminar MUCHO.
Trabajar sentada en una pelota de goma (tratar de atrapar burbujas, tratar de tocar o alcanzar algo).
Lanzar objetos (para trabajar los músculos de la espalda y de los brazos).
Saltar MUCHO.
Subir y bajar escaleras.
Gatear.
Recoger cosas o hacer varias actividades de cuclillas.
(Volver al traumatólogo -ortopedia- para ver el tema del calzado… platilla si/plantilla no/loqueDiosdiga)

Psicólogo:
Buscar similitudes (cosas iguales, o del mismo color, o de la misma forma, etc)
Buscar objetos (hacer actividades donde tenga que buscar algo, mediante el lenguaje, darle pistas).
Hacer un camino (con papel, cuadros de goma eva o dibujarlo con tiza o fibra), y organizar una actividad para que tenga que caminar sobre él.
Hacer MUCHOS rompecabezas.
Enlazar cuentas. Enlazar un cordón (en la zapatilla, en un cartón que tenga varios agujeros hechos).

Cuando tenga un rato libre voy a compartir los “materiales” o “herramientas”, no hace falta comprar nada, muchas de las cosas se pueden hacer reciclando. Como tengo que ir haciendo los reportes del trabajo en casa, acompañado de imágenes, trataré de publicarlas aquí también.

Lo más gracioso de todo esto, es que Antoinette lo quiere practicar con nosotros, y de a ratos se transforma en la terapeuta de turno y nos mete cosas en la boca, nos hace saltar, o nos hace repetir el lenguaje de señas. 

Jardín Botánico Wanshi (Xiamen)

Invierno en Xiamen, cielo azul infinito y palo borracho en flor:) 

 Hoy han comenzado las vacaciones de invierno, 3 semanas para descansar, remolonear, pasear un poco y hacer muuuuuchas cosas que nos guste muuuucho!!! Comienzan justo una semana antes de las vacaciones del Año Nuevo Chino.

Estos días la gente anda agitada, hay colas interminables en las estaciones de tren y en todos los lugares donde se venden los boletos que los llevarán de vuelta a casa, para celebrar la Fiesta de la Primavera justo a sus seres queridos.

Dicen que durante este tiempo se produce la mayor migración humana del planeta. Mi corazón está particularmente con los que vuelven a casa en moto, en inglés se los conoce como “migrant workers”, son los obreros que vienen del interior de China a trabajar en las ciudades donde se concentran las fábricas, y ojalá cada año las cosas mejoren y ellos pueden volver a casa más seguros. Durante este tiempo se habilitan unos carriles especiales para estos grupos de personas que conducirán sus motocicletas por miles de kilómetros. Si quieren ver fotos, les dejo este link de la “vuelta a casa” del año pasado (algunas veces va la familia de 3/4 al completo en una moto, y suelen llevarse absolutamente todas sus pertenencias, pues tienen que dejar los dormitorios de las fábricas vacíos, o para evitarse la renta del lugar que alquilan).

Esta semana, nos mandaron un mail de la escuelita, diciendo que hoy viernes, último día de clases iríamos de picnic al Jardín Botánico de Xiamen. La propuesta nos gustó mucho, porque Antoinette es una amante nata de la naturaleza, y por otro lado, una de las entradas nos queda muy cerquita de casa. Cuando accedemos a la calle principal, a la derecha bajamos a la playa, y del lado izquierdo subimos al Jardín Botánico y a la Reserva.

Así que hoy nos levantamos tempranito y nos pusimos “manos a la masa”!!! Preparamos todas las cosas del “Baking Friday”, e hicimos la masa para el pan y para la pizza. Creo que si a Antoinette y a BW les hacen un análisis de sangre, les van a extraer salsa de tomate, no entiendo como les puede gustar tanto!!!

A Antoinette le encanta el pan calentito con aceite de oliva, así que pusimos unos bollitos de pan, un cuenquito de aceita de oliva, unas aceitunas, unas pizzetas (mini-pizzas), un poco de mermelada de durazno, mandarinas (las mini-mandarinas típicas de China y de esta época del año) y compota de manzana en nuestra mochila y fuimos al encuentro del resto del grupo.

Para mi sorpresa, Antoinette se hizo todo el camino a pie sin chistar!!! Como dirían en mi pueblo “lo que es la junta!!!”. Estaba super emocionada!!!

Me llenó el alma de lindos recuerdos, cuando era chica me encantaba ir con mi papá al estero, ver los camalotes, los animales salvajes, el amanecer y el atardecer en los pajonales es impresionante, cuando las bandadas de patos cubren el cielo, ya sea cuando levantan vuelo para ir a los comederos, como cuando vuelve a sus nidos antes del anochecer. El sonido del agua correr, todas esas cosas que llenan de paz el alma. Qué alegría cuando mi papá me dejaba faltar a la catequesis de los domingo y a la misa de los niños, para ir con él al campo.

El Jardín Botánico de Xiamen es inmenso, tiene varias entradas, y un sin fin de especies (incluso cactus), y a pesar de que estamos en invierno, y de la fuerte sequía, hay flores por doquier. Como todo jardín chino, no pueden faltar las piedras y el agua, también hay varios monumentos. Ojalá algún día pueda tener mi propio jardín chino.

También hay varios lugares dedicados a las personas mayores, donde se pueden ver estos “aparatos” para hacer ejercicios. Siempre me ha llamado la atención que no haya hamacas, toboganes o columpios para los peques, éstos generalmente están en los patios de juego, pero hay que pagar. Sin embargo para los abuelos, en todos los parques hay lugares destinados a ellos, incluso hay mesas que traen diseñada la tabla del ajedrez chino. 
Me parece super importante que las personas mayores tengan lugares donde recrearse y socializar. Una de las cosas que siempre he admirado de China, es -sobre todo en las generaciones mayores- su capacidad de contemplar, verlos tan temprano sentados frente a un lago, o frente a un parque, “viendo” todo de una manera diferente. 
Cuando llegamos al Botánico, estaba lleno de abuelos y nietos -hasta que llegó la hora del almuerzo y todo el mundo desapareció-, y mientras veía a los peques de acá para allá tratando de treparse a estos “juegos”, pensé que sería también enriquecedor para ellos llenar los parques, y todos los rincones posibles de “aparatos” recreativos para que los más chicos también puedan disfrutar, aunque más no fuera la simple hamaca de toda la vida. A veces me da la sensación de que en China, ver a los peques jugar está mal visto, se supone que deberían estar practicando los caracteres chinos sin parar, que no se puede “perder tiempo”. 
Hace unos días, en Hong Kong, estábamos viendo los regalos del Año Nuevo Chino para los peques, y tenían para vender unas réplicas de lingotes de oro de cartón, que venían rellenas con útiles escolares. A mi, a primera vista me encantaron, porque traían cosas muy lindas, pero a BW le pareció muy triste. Igual BW quedó traumatizado de chico, porque sus padres que eran hippies-pacifistas nunca le quisieron comprar un tanque de guerra, que era lo que él más quería. 
Cuando llegamos los peques corretearon un rato, y después nos pusimos a preparar las cosas para el almuerzo, en la escuela son vegetarianos, así que los peques prepararon sándwiches untados con un nutritivo puré de garbanzos. También había frutas, zanahoria, pepinos, tomates, etc. 
Después de comer se pusieron a jugar, Antoinette como siempre, prefiere jugar sola. Se puso a jugar a la pelota, y de vez en cuando se alejaba para ver que había entre las piedras. 
La verdad que el trabajo de las maestras jardineras (parbularias) es impagable, porque la energía que tienen los peques es difícil de igualar!!! Las mamás chinas, siempre hacen comunidad (tribu) así que nos íbamos turnando para entretenerlos. Yo llevé burbujas, y como Antoinette no es nada celosa de mi, ella se entretuvo super bien mientras yo hacía burbujas con sus compañeros. 
De tanto correr y disfrutar les volvió a dar hambre, así que una de las mamá les dio naranjas de merienda. 
Feeding the tigers – Alimentando los tigres (los peques nacidos en el año 2010
son tigres en el horóscopo chino, los llaman cariñosamente “Xiao Hu”: pequeño tigre). 
La mamá pelaba las naranjas y les iba dando una rodaja a cada uno por turno:) 
Antoinette disfrutó muchísimo!!! Y ojalá estos días, antes de que -por las vacaciones de invierno- la isla se llene de gente (masas de turistas chinos), podamos visitar algunos lugares más. Me gustó mucho la experiencia!!! 

Apuntes sobre autismo

La maestra de Antoinette preparó un plan de trabajo especialmente diseñado para ella, y yo me emocioné. Ella nunca trabajó con chicos con necesidades especiales, y con lo ocupada que está, me sorprendió gratamente que haya tomado esta iniciativa. Mi única expectativa era que Antoinette compartiera con otros peques un rato. Pero que tenga sus propias actividades programadas, es un plus que se agradece infinitamente.

En solo un par de semanas le tomó el ritmo, y tiene casi cronometrado el tiempo que Antoinette le dedica a algo y cuales son sus preferencias. Antoinette se entretiene con figuras geométricas para encajar, rompecabezas y tarjetas para memorizar. Ahora “trabajan” en “usar el material por turno” y “volver a ordenar las cosas en su lugar”. 
En las últimas Jornadas Internacionales de Montessori (The Natural Child) que se celebraron en Portland (Oregon – USA), Z. quedó impactada con Judith Snow, y me comentó que fue esta mujer y su postura frente a la inclusión, lo que la inspiró a trabajar con Antoinette en clase. 
Hablamos durante casi una hora, y fue volver a vivir cada uno de esos momentos que me congelaron el alma, como cuando a las 20 semanas de embarazo, nos confirmaron que Antoinette tenía una malformación en el cordón umbilical y que sobre este diagnóstico no había suficiente información. O como cuando trataba de alentar a BW en el taxi de camino al aeropuerto, después de haber escuchado el diagnóstico. 
La mamá de Z. fue la primera persona, que dejó lo que estaba haciendo, y me pidió que le explicara en detalle todo sobre nuestra hija. Y en casi 4 años, fue la primera vez que sentí que alguien me escuchaba, sin poner cara de agobio, sin sacarle importancia, a algo que para nosotros, es TODO un tema. 
Ese día charlamos sobre todas las palabras que condicionan a una persona diferente: Dis- capacitado (sin capacidad), IN-válido (sin), MINUS-válido (menos), todas palabras con una connotación negativa. Palabras que comienzan con un NO. 
Yo no quiero que mi hija crezca con una idea negativa sobre su condición, no hay nada malo, ella no ha hecho nada malo, y también creo que es una gran oportunidad para las personas que nos rodean, tener la oportunidad de incluir en sus vidas a una persona con capacidades diferentes. 
Ese mismo día, con la mamá de Z. (la maestra de Antoinette), terminamos viendo un video de Aimee Mullins: La oportunidad en la adversidad. (Si hacen click en el link, pueden ver el vídeo de TED con subtítulos en español, y una breve referencia sobre el disertante, también en español). 
También hace unos días, en un comentario, compartía con una persona a quien quiero mucho, el tema de cuanto duele la ignorancia. De todos los prejuicios y comentarios inapropiados, de las miradas, de la falta de respeto hacia los demás. 
El día que nos dieron el diagnóstico de Antoinette, para no mi no fue el fin, sino todo lo contrario, fue el comienzo de algo, para lo cual no estaba preparada, y que seguramente iba a exigir de mi, mucho más de lo que pudiera imaginar. 
Desde ese día, y hasta el día que finalmente pude hablar con la mamá de Z., que terminó siendo uno de esos días cuando finalmente pude ver la luz, y me pude ver realmente desde otra perspectiva, nadie, absolutamente nadie, ni siquiera la familia, preguntó que es lo que Antoinette tiene exactamente. Y justamente por eso, no me extraña que tanta gente ignore lo que es el autismo. Tanta gente relacione a las vacunas, siendo que es un síndrome neurobiológico que afecta a una persona en su período embrionario. Con un barrido de cerebro, se puede ver exactamente que parte del cerebro los autistas utilizan para pensar, para pensar diferente. 
Y buscando información que nos guíe un poco, para tratar de descifrar que tipo de “pensante” es Antoinette, con una foto completa de como se activan sus sentidos (cuando come salsa de tomate, cuando la ponemos en su cama para dormir y siente el olor de sus cosas y se le ilumina la cara de felicidad, y hace esos sonidos “placenteros”, cuando se conecta con los perros y los gatos como solo ella puede hacerlo), me encontré con Temple Grandin: El mundo necesita todo tipo de mentes
El viernes Antoinette estaba trabajando con una de las terapeutas, y BW estaba viéndola fascinado por todas las cosas que hacía, y aún viviendo esta situación -tan implicado- como lo está haciendo, no se daba cuenta que todas esas acciones repetitivas que Antoinette hace pueden ser encausadas en actividades que le permitan aprender cosas, y que ella necesita estar ocupada la mayor parte del tiempo posible, para que el “causa-efecto” la estimule en el proceso de aprendizaje. Y en este sentido la escuela hace un trabajo increíble.

En ese mismo momento, otra de las terapistas nos orientaba con una charla, y nos preguntó sobre los autistas en nuestra familia, y fue ahí cuando recordé que el primo hermano de mi mamá (sus respectivas madres son hermanas), es el presidente de APAdeA, la Asociación Argentina de Padres de Autistas.

J. en una nota del diario La Nación (Los enigmas de Ignacio, mi hijo autista.) explica como fue descubrir que I. (que ahora tiene 28 años) era autista.

El autismo siempre estuvo ahí, mucho más cerca de lo que imaginaba, sin embargo no había hecho nada para involucrarme, por eso entiendo perfectamente que nadie pregunte, que muchos ignoren, porque no hemos sido educados para eso, porque ignoramos.

Hay un libro muy interesante (tengo que ver si está traducido al españo), se llama “A history of Autism” escrito por Adam Feinstein, publicado en el año 2010.

La película sobre la vida de Temple Grandin, también aporta mucha información sobre lo que es el autismo.

Nos queda un largo camino por recorrer, y no podemos hacerlo sumidos en la ignorancia. Mi cabeza está llena de preguntas sin responder, pero no puedo perder tiempo, tengo que maximizar las habilidades de Antointte, para construir sobre eso. Y aunque suele ser desgastante, es sumamente gratificante ver sus progresos 🙂 

Diciembre

Llegó diciembre, y trajo un poco de esperanza. Antoinette está ilusionada con la navidad, y aunque no habla, está muy claro que le gustan los adornos navideños, las luces y los regalos. Sigue sorprendiéndose con el mundo que la rodea, y su curiosidad es inagotable.

Hemos ido al pediatra, y parece que encontramos una escuelita que se puede adaptar a lo que necesitamos. Y queda super cerca!!!

Cuando recién nos mudamos, y viendo que la primer escuela no iba a funcionar, empezamos a ver otras opciones. En aquel momento, las opciones eran ya bastante limitadas, y aunque había encontrado activa una página de una “Learning House Montessori”, muy cerca de donde vivimos, cuando los contactamos nos dijeron que el programa era solo en chino, que podríamos volver a llamar en octubre para ver si tenían programa en inglés y plaza.

El tiempo pasó, encontramos la escuelita cristiana, a Antoinette le gustó, y aunque había que ir y venir en taxi todos los días, era lo que habia.

Esta mañana quería llamar al colegio internacional, para ver que chances teníamos de que cuando Antoinette cumpliera los 4, pudiera ir. Siempre aclarando todo, y haciéndoles saber que Antoinette tiene que asistir a sus terapias si o si. Y mientras buscaba el número, se me cruzó el número de la Casa Montessori. Así que llamé.

Cuento corto: Hablamos, y luego fuimos a visitar la casa, que es muy bonita y limpia. Pocos peques. Lindo ambiente. Antoinette curioseó un poco, y ahora vamos a ver si iniciamos el proceso de adaptación. Igual que siempre, solo 3 horas por la mañana. Es mucho más caro, pero ajustándose un poco, se puede.

Mañana viernes, por la tarde, Antoinette puede participar de una actividad de juegos y música, de 3 a 4 de la tarde. Y desde el próximo lunes puede ir una hora por día, para conocer a la maestra. Ojalá funcione.

Seguimos haciendo actividades en casa, cuidamos las plantas, ella se entretiene con sus cosas mientras yo hago las mías, pero también sería bueno que pueda jugar un rato con otros peques de su edad. A ver que tal resulta! 

La escuela…

Justo una semana antes de viajar a Holanda, nos mandaron una nota de la escuela invitándonos a participar de una reunión de padres que se realizaría el siguiente sábado a las 2 de la tarde.

Ese día BW tenía que trabajar, pero volvió al mediodía, así que cuando Antoinette se dispuso a dormir la siesta, yo me escapé a la reunión.

La reunión empezó como a las 3, porque vinieron muy pocos padres, y el director del colegio quería esperar un rato más por si alguien aparecía. Había preparado un power point y tenía planeado leer una carta.

Era la primera vez que lo veía, porque siempre tuve trato directo con su esposa, que es la directora del Jardín de Infantes.

A las tantas comenzó la reunión y nos informó mediante la carta que el dueño del establecimiento donde funcionaba el jardín tenía planeado hacer remodelaciones, y que éstas comenzarían a principios de diciembre, con lo cual el jardín se mudaría a otro edificio, donde funciona lo que sería la escuela primaria para ser más específicos.

Me sorprendió que a mitad de semestre sucedan estas cosas, y que no haya más remedio que mudarse. Pero ya suficiente tengo con mis luchas diarias como para ponerme a lidiar con otra. Así que escuché con atención, y al salir les expliqué que la semana siguiente Antoinette viajaba, así que no asistiría a la escuela por dos semanas.

La semana pasada recibí un mail invitándonos a participar de una segunda reunión para informar el “estado de las cosas”. Yo tenía pensado mandar este lunes pasado a Antoinette a la escuela, pero la maestra me avisó por mensaje de texto que la mayoría de los peques estaban con conjuntivitis o con mucha fiebre, sin que supieran hasta ese momento que tipo de virus era.

Se supone que la reunión sería el martes, pero en el cuerpo del correo electrónico decía que estaban agradecidos a las maestras que se iban, que les deseaban mucha suerte, y entre esas maestras estaba la adorada A.

A. ha sido el pilar emocional de Antoinette en la escuela, no solo por su empatía, sino porque era la única persona que realmente mostraba interés y preocupación por Antoinette.

Con un nudo atravesado en la garganta le mande un mensaje a la directora preguntándole si había entendido bien, a lo que me respondió que después de la mudanza, muchos chicos dejaron de venir y que se hizo una reestructuración. Que se quedaban solo con dos maestras extranjeras, y que dividirían los 18 peques que quedaron (entre 2.5 y 5 años) entre esas dos maestras.

Ella suele publicar fotos de los peques en lo que sería el equivalente chino de twitter, y de una de las fotos deduje que tenían una sola sala de clases, dividida por una cortina, y allí están los 18 peques con las dos maestras.

Ya no quise ahondar en las medidas de seguridad e higiene, después de escuchar que el programa de clases también cambió. Primera clase de la mañana, clase grupal de gimnasia seguida de una hora de estudio bíblico en chino. Supongo que para las familias cristianas chinas esto es un lujo, pero para nosotros no hace otra cosa que aportar más confusión. Así que desde esta semana Antoinette ha vuelto al “homeschooling”, y nosotros a plantearnos seriamente que la etapa/aventura china llegó a su fin.

Veremos que planes tiene Dios para nosotros…  

This special girl…

Esta mañana Antoinette me acompañó al supermercado, hoy faltó a la escuela, porque sus pocos compañeros, están lidiando entre conjuntivitis y algún virus que les produce fiebre alta, y como está apenas recuperada de la fuerte gripe que tuvo, esta mañana me revelé contra el mundo y nos quedamos en casa. Ir juntas al supermercado, es EL plan para Antoinette, sobre todo cuando vamos a uno que está en el centro, que es muy pequeñito y tiene carritos para niños.

Íbamos de góndola en góndola mirando, ya hay cosas de navidad, y ella sacaba algunas cosas que le llamaban la atención, me las mostraba y yo le explicaba que eran: sopas japonesas instantáneas, fideos instantáneos para niños, etc.

De repente se para frente a la góndola donde están los productos para el cuidado del calzado, toma un aplicador líquido color marrón, lo destapa y se lo pasa por las axilas como si fuera desodorante. Luego toma un cepillo para lustrar los zapatos y se cepilla el pelo. Coloca las cosas en su lugar, me mira, y con el dedo pulgar me hace ok!. Le sonreí y le dije que estaba muy linda. No le iba a matar la ilusión. Donde todo el mundo ve una góndola con productos para cuidar el calzado, Antoinette se encontró un tocador. My very special girl 🙂

Hoy tengo un poco de esperanza, la asistente social que trabaja en uno de los colegios donde Antoinette está en lista de espera, nos mandó dos listas. Una con terapeutas y terapias que Antoinette podría hacer de manera independiente hasta que se produzca la vacante, y otra con información de otras instituciones (colegios privados) donde podríamos averiguar si tienen plaza.

Y hablando de chicas especiales, quería compartir este vídeo de Rion Paige, una nena de 13 años con una voz increíble! Cantando una canción muy especial 🙂

Born this way (Lady Gaga & Jeppe Laursen) 
My mama told me when I was young
We are all born superstars
She rolled my hair and put my lipstick on
In the glass of her boudoir

There’s nothin’ wrong with lovin’ who you are
She said, ’cause He made you perfect, babe
So hold your head up,
girl and you’ll go far
Listen to me when I say

I’m beautiful in my way
‘Cause God makes no mistakes
I’m on the right track, baby
I was born this way

Don’t hide yourself in regret
Just love yourself and you’re set
I’m on the right track, baby
I was born this way, born this way

Ooh, there ain’t no other way, baby, I was born this way
Baby, I was born this way
Ooh, there ain’t no other way, baby, I was born this way
I’m on the right track, baby, I was born this way.

Notas de un viaje…

Este ha sido para Antoinette, su primer viaje largo. Su primera vez en los Países Bajos. Siempre había pensado que solo la pondría en un viaje así en caso de necesidad extrema, al menos hasta que “entienda”. Y esa es una de las razones, por las cuales no he vuelto a Argentina aún. Supongo que el próximo año, ya con 4 cumplidos, podremos organizar un viaje acorde a nuestras necesidades, y a nuestro ritmo.

Hay una idea, bastante extendida, de que los peques se adaptan a todo. Y en parte estoy de acuerdo, pero por otro lado, y aunque es muy bueno viajar, creo que somos los adultos los que ponemos a los niños en esas situaciones. Y ellos, en su inocencia, teniendo cerca a sus padres o cuidadores, emprenden todas nuestras locuras.

Antoinette desde siempre, y por su reflujo, duerme prácticamente sentada. Así que ese no sería un problema, dormir un poco en su asiento, y otro poco en nuestros brazos. Aunque está acostumbrada a viajar, y ya se conoce de memoria todos los pasos a seguir en los aeropuertos, desde enfocar a la cámara en el control de migraciones, hasta pasar solita extendiendo los brazos por la puerta de seguridad; esta vez no era un vuelo corto (Hong Kong – Amsterdam 12 horas de vuelo).

Los días no nos coincidían para hacer un vuelo directo desde Xiamen a Amsterdam, así que hicimos nuestra primera escala en Hong Kong. Pensamos que lo más conveniente sería viajar de noche, así la cría podría dormir y que el viaje no se le hiciera eterno.

A eso de las 6 de la tarde nos tomamos un taxi al aeropuerto de Xiamen, y ahí tomamos un vuelo a Hong Kong, que por supuesto salió demorado. Estaba previsto para las 7 de la tarde, pero finalmente despegó pasadas las 9 y media de la noche.

Había que abordar el vuelo a Amsterdam pasada la medianoche, así que fue llegar a Hong Kong y transferirnos a la puerta de donde saldría nuestro próximo avión.

El vuelo de Xiamen a Hong Kong se nos hizo corto, ni bien subimos le dieron a Antoinette una bolsa que incluye lápices, libros para pintar, pegatinas, etc. Con esto se distrajo los casi 50 minutos que dura el vuelo.

Cuando llegamos a Hong Kong tratamos de que camine y corra todo lo que quiera, para gastar energías, y poder reponerlas durante el viaje. Sabíamos que “la mañana china”, se le haría un poco eterna en el avión, así que le habíamos llevado cosas para entretenerse.

Al subir al avión con destino a Amsterdam, nos alegró ver a otras familias. Algunas incluso, con recién nacidos. Algunas con más de 2 peques. Antoinette se angustia un poco cuando los bebés lloran, pero si los ve y ve que los padres o cuidadores los atienden, se calma rápido. Algún día voy a comentar como se comunica Antoinette, siempre me ha llamado la atención como se hace entender. Ella llama a los peques “baobei” (宝贝), esto no sabemos a quien se lo escuchó (porque nosotros utilizamos la palabra “baobao” 宝宝 para referirnos a los bebés), pero desde que lo aprendió lo usa con la pronunciación exacta. En  chino “baobei” significa tesoro, y está relacionado al  valor monetario de las joyas. Y por extensión del “valor”, “tesoro”, también se usa para llamar a los bebés, o los más peques de la casa. Muchos señalan que sería una palabra inventada por aproximación a la fonética de bebé en inglés: baby. Pero lo cierto es que la palabra existe, y si buscan su significado encontrarán que “baobei” refiere a: bebé, tesoro, cariño, etc.

Durante este vuelo, BW quedó separado de nosotras por el pasillo. Pero si está dentro del campo de visión de Antoinette tampoco es un problema. La ubicamos en el asiento de la ventanilla, y pronto llegó otra bolsa con pegatinas y libros para pintar, unos auriculares muy bonitos para niños, y por supuesto la comida. Con esto se entretuvo hasta que se quedó dormida. Dormimos varias horas, y nos despertamos en lo que sería la mañana china, a mitad de viaje, y ya casi estábamos sobrevolando el cielo europeo después de haber dejado el siberiano. Ahí quiso que el padre la tomara en brazos, y trató de volver a dormir pero no pudo.

Cerca nuestro había una familia con una peque de la edad de Antoinette, que daba gusto escucharla hablar (en holandés), super despabilada, hasta que la mamá entró en acción y entendimos el porqué de la cría. Había turbulencias así que nos recordaron abrochar el cinturón, la peque que iba parada en el pasillo, no se quería sentar. La madre se levantó, la revoleó en el aire y quedó estampada en el asiento, donde a grito pelado, la ciñeron (literalmente) con el cinturón de seguridad. Durante media hora, la peque gritó con todas sus fuerzas “is te strak” -está muy ajustado-, y a cada grito tenía un desesperado “baobei” de Antoinette. Antoinette habrá pensando que la estaban matando, y no se calmó hasta que alguien de la tripulación vino a decirle a la madre que “ya la podía soltar” (literalmente).

Yo suelo “sacarme” (enojarme), mucho más que BW, pero siempre explico todo con lujo de detalles, porque estoy segura que Antoinette entiende. Y esto es algo que constantemente le reitero a BW, que cada vez que él está con ella, y por alguna razón se tiene que ir, tiene que explicarle. El hecho de que no hable, no quiere decir que no entienda, y que por ende si no sabe que pasa, se angustie. Máxime cuando no se puede expresar. Debe ser muy frustrante. Qué le guste o no la explicación es harina de otro costal, a veces nos responde “ok”, y otras veces negando con la cabeza dice “ah ah”, que es como dice “no” ahora (alguna que otra vez también le suma el dedo índice moviéndolo de lado a lado en signo de negación). Pero la idea general es trasmitirle seguridad.

Y entre turbulencia y turbulencia, llegamos a Amsterdam a las 7 de la mañana del jueves. La diferencia de temperatura entre el otoño holandés y el de Xiamen, es de aproximadamente 20 grados, así que el frío se hizo sentir rápido.

Volver a la “civilización”, cada uno en su mundo, la gente respetando el espacio personal del otro, personas de todas las razas y colores en armonía, sin miradas raras ni gestos o comentarios desubicados. Que lo piensen y no lo digan es otra cosa.

El aeropuerto ya está decorado para las fiestas y llegar cuando los negocios están abriendo, y se siente ese olor tan especial a café y a pan caliente, es indescriptible.

Y después de recoger nuestras maletas, aún sorprendida porque de los pasaportes de BW y Antoinette solo miraron la foto, sin poner ningún sello, y a mi solo me preguntaron porque no tenía permiso de residencia en Holanda (a lo cual respondí porque no vivo acá) y de que después de sellar el mio, me desearan una “buena estadía” (sin siquiera saber por cuánto tiempo me quedaba o si tenía ticket de regreso); nos dirigimos hacia el estacionamiento donde nos esperaba el coche, con la flamante silla para Antoinette. 
En China prácticamente no se usa la silla para el coche, de hecho no es obligatorio, y es muy común ver a los peques sentados incluso en la falda del conductor/a. Así que esta era una experiencia nueva para Antoinette, y no sabíamos como iba a reaccionar. La silla era de la misma línea que de su cochesito (carriola), con lo cual pensamos que sería cómoda/conocida. Por suerte no tuvimos ningún problema, y se adaptó super bien, incluso durmió varias siestas. 
Amsterdam nos recibió con lluvia y frío, pero al día siguiente pudimos disfrutar de un día frío y soleado, para finalmente lidiar con la niebla cuando nos tocó pegar la vuelta (volver). 
Al viaje de vuelta, tengo que reconocer que le tenía miedo, sobre todo porque nos pusimos en camino al aeropuerto a las 9 de la mañana. Pensé que sería eterno. A las 12 y media ya estábamos abordando nuestro vuelo de vuelta a Hong Kong. Tenía un humor de perros, pues el policía de migraciones se puso a hacer preguntas estúpidas y BW se distrajo, porque claro, las preguntas no eran a mi, sino a él sobre mi, y en un descuido estampó el sello de salida en una página limpia (habiendo cientos de lugares disponibles, incluso donde la semana anterior habían estampado el ingreso), una de las 3 últimas páginas limpias que me quedan en el pasaporte. Es decir que ahora tengo solo 2 páginas limpias, y espero con esto poder renovar el próximo año mi residencia en China. Estaba tan enojada, que le hice tirar a BW todas las cosas que le habían encargado sus compañeros, incluso dos cajas de fórmula (esto merece un post aparte). Me acordé de todos sus parientes, y le hubiera partido algo en la cabeza sino fuera porque me hubieran detenido y hubiera perdido el vuelo. 
Y vuelta a la rutina del avión (pegatinas, libros para colorear, películas, música, juegos, comida, etc), y aunque viajé super incómoda, tengo que reconocer que Antoinette durmió la mayor parte del tiempo, y eso se agradece. Llegamos a las 7 de la mañana a Hong Kong y nuestro vuelo a Xiamen era a las 10 AM. Así que desayunamos, y dejamos que Antoinette jugara a sus anchas. 
Si tuviera que hacer un balance, cosa que no me gusta en absoluto, por eso digo: si tuviera… Tengo que reconocer que el viaje estuvo muy bueno, que pudimos hacer un montón de cosas, y que Antoinette disfrutó mucho. Que lo que menos me gusta son los efectos del jet lag en Antoinette, que esta mañana por ejemplo, se sentía descompuesta. Pero reconozco sus síntomas, porque cuando estoy muy cansada me siento igual. La llevamos recuperándose de un resfrío, que no se ha ido del todo. Y aunque tratamos de mantener los horarios chinos, nos fue imposible. Así que su pequeño cuerpo está un poco confundido. 
Esto ha quedado hecho un “rollo”, pero no quería dejar pasar ningún detalle. Para cuando sea vieja y no me acuerde (o no me quiera acordar) de nada 🙂 Este viaje era muy importante para BW y para Antoinette. Y si lo es para ellos, por supuesto lo es para mi. 

Media estación

Un nuevo noviembre para aprender 🙂 En Ningbo no teníamos “media estación”, pero en Xiamen si. Es raro, porque por las mañanas y las noches refresca, pero sin embargo todavía hace mucho calor al medio día y a la siesta.

Es difícil decidir que ponerse, sobre todo con los peques. BW andará de mangas cortas todo el invierno, yo llevo ropa liviana, pero las chalinas se vuelven imprescindibles, mi garganta es mi talón de Aquiles, y la contaminación no ayuda. 
La pregunta de cada mañana es ¿Cómo visto a Antoinette? ¿Qué le pongo? 
Sus compañeros van super abrigados, y suelen ponerles unos paños de algodón o gasa en la espalda para que les absorba el sudor. También lo hacen durante el verano. Son unos paños que se compran, y en un extremo tienen un diseño (que puede ser una carita de animal o del animé de moda) y este va como tapete del lado de afuera de la ropa, para impedir que se deslice y se caiga. 
Nosotros tratamos de que Antoinette no sude tanto, va con ropa cómoda, de ser posible algodón. Antoinette no tiene mucha ropa, la mayoría son pijamas o ropa de entrecasa. En cada cambio de estación le comprábamos dos o tres remudas para salir, pero nada más. 
Antes de que comenzaran las clases, en la liquidación de verano, fui a Zara y le compré 3 pantalones deportivos, un breche y un jean. En Zara venden ropa bonita, pero no es barato. Es de mejor calidad, porque generalmente es ropa hecha en Portugal o Turquía, y los diseños son más occidentales. En M&S y H&M suelo comprar los básicos: medias y camisetas. El resto de la ropa es demasiado “chillona” para mi gusto. Pero los “packs” de camisetas y medias nos funcionan. 
El sábado pasado, aunque me sentía morir de lo apestada que estaba, decidí ir a ver la liquidación de otoño, y si o si tenía que comprar una camisetas mangas largas. Quería ver si encontraba en Zara unas blusas de algodón para que Antoinette las lleve sobre sus camisetas mangas cortas. 
Al final no encontré lo que buscaba, pero si encontré unas camisas de algodón que nos vinieron como anillo al dedo 🙂 Quedan lindas, se arremangan, y se las ponemos sobre las camisetas mangas cortas por ahora, y ya cuando refresque un poco más, irán las de mangas largas y algún pullover o saquito para la época más fría, que no creo que dure mucho. 
Esa pensaba que sería mi compra para lo que resta del año, hasta que esta semana encontré cerca de la escuela de Antoinette una tiendita que vende cosas muy lindas. Todo hecho de manera artesanal, con telas y diseños japoneses y coreanos. 
Me hubiera comprado todo! Pero no. Compré un par de cosas que me gustaron mucho y que espero poder usar de “molde” para hacerlas con mis propias manos. 
Esta blusa de viyella estampada me pareció de ensueño desde el minuto que la vi. Es suave y livianita. Y esperamos sacarle mucho provecho!!! 
Y por último estos tres pantalones, el primero de algodón japonés y los otros dos de tricot. Ya veremos si son tan cómodos como parecen 🙂 
Y de “yapa” unas fotos de nuestro día a día, tratando de ponerle color a la cosa:) Ya empezaron a poner la decoración de navidad por todos lados, y a Antoinette hace rato que la tiene ilusionada “papá” (papá noel) y cuando lo ve se rie “jo jo jo”. No sé si habrán hecho alguna actividad en la escuela, pero le encanta la idea 🙂 
 

Antoinette: Primer día de clases!

Según el calendario lunar chino, el fin de semana pasado, comenzó el período solar conocido como “liqiu” –立秋-, traducido literalmente “Inicio del Otoño”.

Y con el inicio del otoño, comenzaron las clases! Al final BW se tomó la mañana libre en el trabajo y nos acompañó. Él está 100% seguro que Antoinette se siente “segura” con él, y yo estoy 100 % segura que ella hace lo que quiere con él. Pero lo cierto es que era el primer día de clases, y era una maravillosa oportunidad para compartirla los tres juntos. 
Antes de salir de casa, Antoinette prometió portarse bien, hacerle caso a la maestra, no pelear con los compañeros… bueno, todas esas cosas que se prometen y nunca se cumplen!

Yo estaba super nerviosa -estoy super nerviosa-, los dos iban de lo más relajados. Llegó un punto, en que mi tormento era tal, que si alguien me hubiera dicho algo, le hubiera dado un castañazo sin pensarlo dos veces. Por suerte BW me va conociendo de a poco, y por sobre todas las cosas, me acepta como soy.

El colegio es muy asiático en todo sentido, y aunque no era el mejor de mis días, se que puedo lidiar con eso. Hay muchísimas cosas de la cultura asiática que me gustan. La realidad es que la mayoría de los extranjeros que van a este colegio, son los que no pueden afrontar el colegio americano, que es carísimo.

Para nosotros era la única opción, porque Antoinette tenía que ir si o si al colegio, y el colegio americano no tiene Nursery. Además de que el colegio está en un distrito fuera de la isla, y es prácticamente una hora en autobús.

Todavía estoy en el dilema, de si seguirá ahí o no, el próximo año. Pero como bien dice BW, veamos este primer trimestre, y como evoluciona Antoinette en general, y a ver si pronto tenemos los resultados de los exámenes.

El primer día fue medio un “fiasco”, pero reconozco que fue mi culpa. Primero le pedí a BW que se fuera, y así tomar el control de la situación. Charlé un poco con las maestras, y la verdad que las dos tienen una paciencia infinita con los peques.

Nos dijeron que en principio serían solo 7 peques, y que Antoinette era la única extranjera. Uno de los peques, no paró de decir que no quería que Antoinette se quedara, que no le gustaban los extranjeros. Antoinette nunca se dió por aludida y siguió jugando.

A las 9 AM apareció la persona encargada del “snack time” con una fuente con varias porciones de spaghettis con salsa. Me sorprendió bastante, porque nunca se me hubiera ocurrido ese tipo de comida como aperitivo, sobre todo teniendo en cuenta que el almuerzo se sirve a las 11.

Ya habíamos hablado sobre el tema comida con Antoinette, y les explicamos que Antoinette llevaría su propia comida de la casa. Que por favor no compartieran comida con ella. Todo había quedado -aparentemente- claro, por lo que me sorprendió sobremanera que me llamaran para decirme que les preocupaba que Antoinette no quisiera comerse los fideos. Pero si es que una hora antes la cría se había tomado un tazón de leche con cereales!!!

Vuelta a explicar lo de la comida, lo de las alergias, espero que hayan entendido.

Hoy, el segundo día, se quedó 3 horas, de las cuales me quedé acompañándola 2! Llegamos puntual, y era la única. Una hora más tarde llegaron dos críos más. Las maestras me comentaron que en general los peques suelen venir a las 9. A las 10, cuando me fui, solo eran 3, incluida Antoinette, y cuando la fui a buscar a las 11, seguían siendo los mismos.

Antoinette ha estado muy activa jugando, compartiendo… y ya tiene una amiga. Una nena muy dulce, que la consolaba cuando me fui, diciéndole que iba a volver más tarde a buscarla. Por supuesto yo no me había ido, estaba sentada afuera de la sala, y como no lloraba, sino que de vez en cuando se asomaba a la puerta y gritaba en chino ¿mamá donde estás? Podía oir a su compañera responderle “tu mamá volvió a la casa, más tarde viene”. Y volvían las dos a lo suyo: juegos y más juegos.

Para mi, esta experiencia es completamente nueva. Es un lugar seguro, y las personas que están alrededor de mi hija parecen competentes y con experiencia. Hoy por la mañana, participamos de los ejercicios matutinos de los peques de jardín y todo el mundo parecía contento, disfrutando. Tanto los maestros como los peques. Supongo que pasará un tiempo hasta que Antoinette se adapte completamente. Pero después de este segundo día, pienso que todavía nos queda mucho camino por recorrer.

Mientras tanto seguiremos trabajando en casa, como siempre. Ahora BW también se sumó a la tarea, y tienen su rato de armar rompecabezas o pasar cuerdas. Cosa que ambos disfrutan mucho!

La vida es esto, ¿no?. Lo importante es mantener la cabeza abierta, y sacar lo bueno, lo mejor de cada uno. Serán 3 horas para compartir con otras personas, conocer otro ambiente, no puedo resultar nada malo.

Recuerdo que con mi primo más chico, la sala de 3 no resultó, pero no quiero boicotearme. Como suele decir una de mi amigas, siempre aparece alguien/algo y te rescata. Algunos procesos de aprendizaje son dolorosos, pero muy necesarios.