ci vediamo presto!

Hoy Cl. se va:( y no sabe si va a volver. Y esto es algo mas que se suma a la lista de cosas “duras” de esta semana. Aunque con el cuerpo dolorido -principalmente por la falta de sol y la excesiva humedad de la primavera china- he tratado de que el animo no decaiga. 
Durante la semana todos los días nos reunimos a desayunar juntas, ese es mi horario sagrado, ya que la peque duerme entre el desayuno y la colación, y después cenábamos en su casa con el resto de los chicos -también italianos-.  
Nos hemos reído mucho, para no pensar. 
Me enoja mucho la falta de sensibilidad de las personas que no valoran los esfuerzos de los demás. Me supera la gente que se cree que sabe mas que el resto, y que por ello es superior, y la triste realidad es que esta gente lo que tiene es una carencia infinita de poder conectar con el mundo, de poder disfrutar, de poder amar, de poder sonreir/reir de verdad, reírse con el alma. 
Y la vida no es color de rosa, pero vale la pena … 
En general siempre nos estamos quejando de los demás, pero que poco valoramos a los que realmente valen la pena. Muchas veces ellos se mueren sin saber que eran muy importantes y que el mundo es muy diferente con o sin ellos:( 
Hoy el mundo me duele -como la mayoría de las veces-. Y no quiero que mi peque crezca en una burbuja, porque allá afuera la gente es voraz y despiadada, interesada, utilitarista, malintencionada, irrespetuosa, cuanto menos. 
Y aun cuando la vida es dura, durisima, vale la pena:) 
L. había comenzado a trabajar en el jardín de infantes donde pensábamos que Antoinette podía ir, pero esta semana renuncio. Una de las maestras entro al aula donde peques de 3 años estaban portándose no muy bien, y tras sacudirlos comenzó a patear las sillas. La misma maestra dos días antes le había comentado a L. que le apenaba no poder llevar sus anillos porque no les podía dejar marcas a los peques, primero L. pensó que quizás sin querer podría rasguñarlos o algo así, pero cuando vio lo que hizo entendió que era algo muy diferente. 
Cuando ya todos estaban llorando en la sala, incluida L., la maestra se dirigió a los chiquitos para reprocharles que habían hecho llorar a L., pero esta no lloraba porque los peques -que están aprendiendo ingles y no le entienden porque la mayoría habla dialecto y L. solo habla mandarín- sino por el momento horrible que vivieron. 
Los nenitos estaban aterrorizados, tenían los ojos como platos y algunos hacían ruidos con los dientitos mientras temblaban. 
L. me decía: “Es que si llega a tocar a uno de mis hijos yo la mato”, y yo pensaba aun si no los toca el daño psicológico de tenerlos aterrorizados, quien se los saca?  Los peques copian todo lo que los adultos hacemos, y como puede comportarse un peque que ve a su maestra “sacudiendo” a sus compañeros y pateando las sillas. Y sin mencionar que esto, desde donde se lo mire es ABUSO DE MENORES.

L. hablo con la directora y esta le dijo que si bien entendía que en occidente las cosas eran diferentes, la maestra no los había sacudido tan fuerte, y que era solo para asustarlos (??????????????). L. le explico que toda la situación fue traumatizante, porque la maestra los levantaban de donde estaban sentados tomándolos por los hombros, y luego hacia volar bien lejos la silla de una patada. Después de escuchar esto la directora si se enojo, y dijo que la maestra debía ser sancionada por no cuidar el material didáctico del jardín (?????????).

Cuando L. les dijo que no iba mas a trabajar, primero trataron de convencerla de que se quedara, pero después le preguntaron si conocía algún otro extranjero para recomendar.

Pues así comenzó y termino nuestra historia con ese jardín, había pensado en escribirle a la otra L. que antes trabajo un tiempo ahí para preguntarle que opinaba, pero creo que no necesito escuchar mas, porque aunque la historia fuera exagerada, lo ultimo que quisiera para Antoinette es que le tuviera miedo a alguien con quien debería sentirse segura, querida, protegida.

Que nos pasa a los seres humanos?

Quiero una vida simple, quizás es hora de dejar de trabajar en relación de dependencia y dedicarme a mi familia, porque si queremos salvar al mundo, no veo muchas mas alternativas. Yo apostaba a la educación, pero es que últimamente hasta el lugar donde trabajo es un lugar de contención social. Y entonces todo se desvirtúa, la gente no viene aquí para aprender, sino para que le den un papel que les permita conseguir un trabajo.

Y donde están las personas que disfrutan de aprender, de perfeccionarse, de mejorar?

Mi lista de cosas simples que me hicieron feliz esta semana:)

Horneamos pasta frola:)
Con Cl. hicimos el ritual del desayuno:)
Nos trajeron un librero:)
Lavar la ropa de la peque a mano:)
Hay muchas cosas mas, como sonrisas, lagrimas, palabras, abrazos, besos, caricias, estrujones, anecdotas:) R. nos contaba que cuando trajo los 20 peques de Nairobi a Italia, lo primero que hizo fue cocinarles una pasta inmensa, ya que llevaban meses y meses comiendo polenta, y que después fueron a tomar un helado, y uno de los nenitos se lo quería guardar para la cena. 
Y ellos no dejan de sorprenderme, porque cuando todo el mundo se queja de los chicos de acá, ellos no hacen mas que ver sus potenciales. El grupo de la escuela de arte ha trabajado por primera vez con plastilina y han hecho cosas maravillosas. 
Y yo que puedo decir de mis alumnos? Que cuando me corrigen o me critican a mi se me cae la baba, porque eso es lo mejor que le puede pasar al maestro, que los alumnos lo superen:) 
Sino miren esta estudiante de Claudia, que se le mimetizo, ahora es madame antonieta, se quiere poner aros y collares -como Claudia- y anda hecha una coqueta. 
AMICI ci vediamo presto, ci mancherai molto:(