DIY: Faroles chinos de Papel

Como reza el dicho “lo prometido es deuda”. Así que he aquí, nuestro farol de papel y las instrucciones paso a paso, de como hacer uno 🙂

Ya había comentado en la entrada anterior, que el pasado viernes 14 de febrero, coincidió con la primera luna llena del calendario lunar, así que la comunidad china estuvo de fiesta. Celebraron el Festival de los Faroles.

Los viernes andamos a las corridas, porque Antoinette va a la escuela a la mañana, después viene a almorzar, duerme la siesta, y volvemos a la escuela para la clase de música.

Generalmente cuando volvemos a casa, ya es la hora de preparar la cena y esperar al padre. Pero el viernes pasado, BW nos invitó a cenar, así que teníamos un ratito para pegar papelitos y explicarle un poco sobre este festival, tan importante para las personas del país donde vivimos.

Se necesita: Un par de tijeras, pegamento, cinta adhesiva, un trozo de cartulina roja y otro amarillo (o dorado).

Son muy fáciles de hacer, y la idea original la pueden encontrar aquí!!!

12.13.14

Farolillos Chinos 

Los primeros días de febrero (primer período del Calendario Lunar) nos los hemos pasado festejando el Año Nuevo Chino (o el Inicio de la Primavera), pero todo va llegando a su fin y ya va siendo hora de ir preparando los farolillos chinos. Y es que justamente este viernes 14 de febrero, coincide con el décimo quinto día del primer mes del calendario lunar, y se celebra la primera luna llena del año. 

Este acontecimiento tan especial, recibe el nombre de Yuanxiao Jie o Shangyuan Jie, Fiesta de los Farolillos Chinos (en inglés Lantern Festival). Las familias volverán a reunirse, para celebrar un banquete con mucha comida y de postre se servirá “tangyuan“, unas bolas dulces de arroz glutinoso rellenas, que simbolizan la luna. 
Y esta fiesta, también dará por terminado todos los festejos del Año Nuevo, dando comienzo al segundo período del Calendario Lunar.  

En China, el Año Nuevo Lunar también es conocido como la Fiesta -o Festival- de la Primavera (en inglés Spring Festival). Y se celebra durante 15 días consecutivos, durante los cuales hay una serie de rituales y costumbres que la mayoría de los chinos realizan con entusiasmo.

El primer período del Calendario Lunar, se llama Lichun: Inicio de la Primavera, y le sigue Yushui: Agua de lluvia. Lluvias que ya comenzaron a llegar, trayendo consigo el frío. Febrero y Marzo suelen ser meses de lluvias ininterrumpidas, y se siente la humedad y el frío en los huesos -en la mayoría de las casas chinas no hay calefacción ni horno-. De ahí la creencia popular, de que la estación más fría del año es la primavera, mientras en el sur llueve a cántaros, en el norte de China, nieva.

Los farolillos chinos son muy típicos, y casi todo el mundo los conoce. Forman parte de la decoración del Año Nuevo, pero es sin lugar a dudas, durante la noche de la primera luna llena del año, cuando cobran todo el protagonismo. 
Hay muchas historias sobre el origen de este festival, pero la idea que más ilusión me hace, es la de mantener las buenas relaciones entre las personas, entre la familia, y la posibilidad de compartir una noche de luna llena con mucha luz, como augurio de un montón de cosas positivas. 
Antiguamente eran los niños los encargados de transportar los faroles, pero la modernidad ha hecho lo suyo, y ahora el Festival de los Faroles no se representa solo con farolillos, sino que se montan unos escenarios impresionantes, donde el elemento principal es la luz. Se pueden ver todo tipo de figuras resplandeciendo en la noche y la idea principal sigue siendo la misma, iluminar la noche de la primera luna llena del año para que todos tengamos mucha salud, para que haya abundancia, buena fortuna y prosperidad.  

Así que desde este rincón del mundo les deseamos mucha luz, mucha claridad y todo eso que simboliza la luz: vida, sabiduría, entendimiento. Que este sea un año de mucha salud, prosperidad y buena suerte.

Nosotras tenemos planeada una actividad para hacer farolitos chinos con cartulina:) Pero eso se lo contaremos en otra entrada, que esta es muy especial, y es para compartir nuestra segunda foto del Calendario 12.13.14 🙂 (Puedes hacer click en el link, conocer el blog de Flor y ver muchas fotos preciosas) 

Dim Sum

Después de vivir 7 años en Ningbo, la cultura del Delta del Yangtze se había vuelto familiar para nosotros: los horarios, los tipos de comida, las clases de té. Sin embargo en Xiamen, 800 km al sur, había que aprender todo de nuevo.

Y en eso estábamos, aprendiendo y habituándonos a Xiamen -y su vasta cultura-, cuando surgió la oportunidad de aprender más sobre cultura china, esta vez la cultura cantonesa.

De la mano de una ciudad tan cosmopolita como Hong Kong, es difícil no sentirse inspirado por aprender y tratar de entender un poco más sus horarios, comidas, costumbres, etc.

Antoinette va a la escuela -centro de atención temprana- dos días a la semana, mientras espera poder incorporarse al programa completo. Y aunque 3 de sus terapeutas son extranjeros (Inglaterra, Italia e Irlanda), los demás, al igual que todo el personal administrativo, son hongkoneses. Aprender cantones no está en mis planes, ya me cuestan bastante los 4 tonos del mandarín, como para lidiar con los 9 tonos del cantones. Pero si me gustaría aprender mucho sobre su cultura en general.

Y hay algo que es muy importante para los cantoneses, el Dim Sum. La traducción literal sería “tocar el corazón”, y se trata nada menos que de comida. Son unos platillos especiales que se sirven acompañados de té, pero que tienen toda una connotación cultural muy difícil de pasar por alto.

Si una persona visita Hong Kong, o cualquiera de las ciudades del Cantón, en el sur de China, necesita vivir la experiencia del Dim Sum.

He leído que en algunas ciudades, los restaurantes comienzan con el ritual del Dim Sum a las 5 de la mañana, y que es muy común ver a las personas mayores, después de hacer sus ejercicios, reunirse para degustar juntos té y comida.

Para algunas personas el Dim Sum suele ser su desayuno o aperitivo, mientras que en los lugares más turísticos, se puede degustar este ritual casi hasta el atardecer.

Había escuchado esta palabra cientos de veces, pero no fue hasta este lunes pasado, que al salir de una de las terapias de Antoinette, nos fuimos a recorrer un mercado callejero en pleno corazón de Central, y el ver a grupos de personas sentadas comiendo, disfrutando, charlando, me sembró la duda de este ritual y su origen.

El mercado estaba repleto de productos frescos (verduras, frutas, tofu, etc) y cosas relacionadas al año nuevo chino, y mientras ascendíamos el aroma de la comida cantonesa nos iba envolviendo.

Pude sacar algunas fotos mientras Antoinette se me escabullía de un lado a otro, y cuando vi esta guía de bolsillo sobre el Dim Sum, no me pude resistir a comprarla.

Parece ser que el origen de todo esto, fue la ruta de la seda y sus mercaderes, los que se detenían de vez en cuando a descansar, relajarse y degustar algún bocadillo. En un principio, estas delicias no se acompañaban con té, pero cuando finalmente se descubrieron las propiedades digestivas del té, el ritual se transformó en lo que hoy día podemos degustar en un Dim Sum.

Cuando uno llega a un lugar donde sirven Dim Sum, el mesero lo primero que preguntará es “para cuántas personas”, luego de acomodar a los comensales, la segunda pregunta será “qué tipo de té quiere beber”. Comúnmente se bebe té Oolong, té de Jazmín, té Poo Nei, té Daffodil o té Iron Buddha.

El mesero colocará sobre la mesa una tetera y los comensales podrán servirse el té. La etiqueta indica que antes de servirse la propia taza, hay que servirle al resto de los comensales. Y éstos a modo de agradecimiento, darán un pequeño golpe en la mesa con los dedos índice y mayor doblados.

Esta costumbre de golpear la mesa, tiene una leyenda muy antigua. Dicen que un día, el emperador Qian Long, quiso darse una vuelta por el pueblo sin ser reconocido, así que vistió como la gente ordinaria y junto a un grupo de sirvientes se dirigieron a una casa de té.

El emperador ordenó un poco de té, y quedó fascinado en la forma en que el mesero lo servía. Desde lo alto, el té descendía como una catarata en la pequeña taza, sin que se derramara una solo gota fuera del recipiente.

El emperador quiso hacer el intento, y le sirvió de la misma manera el té a sus sirvientes. Estos estaban perplejos, y no querían hacer ningún tipo de reverencia que delatara la presencia del emperador. Así que uno de ellos, simuló con los dedos de su mano “la postura de rodillas”, y dio dos golpes en la mesa, a modo de reverencia.

Y es así como nació esta costumbre tan popular entre los cantoneses, de golpear la mesa a modo de agradecimiento, cuando alguien les sirve el té.

Los platillos que se sirven en el Dim Sum son muy variados, y suelen ser cocidos de diferentes maneras: al vapor, fritos en abundante aceite o fritos en el sartén. También se sirve Congee, que es una sopa de arroz, que puede tener verduras.

El Dim Sum también incluye deliciosos postres, como por ejemplo el budín de mango:)

La próxima vez que visitemos Hong Kong -ahora que tenemos la guía de bolsillo-, iremos a por nuestro Dim Sum. A ver que tal nos va!!!

Shanghai por un día…

El viernes pasado, por primera vez en 4 años, Antoinette y yo, no dormimos juntas y cerquita. Estaba apenas recuperándose de su gripe mala y del jet lag del mini-viaje a Holanda, así que con BW decidimos que no era buena idea que se fuera de viaje por un día a Shanghai conmigo.

Yo iba a participar como examinadora de los exámenes DELE en la biblioteca del Cervantes, y solo podía llevármela si BW venía con nosotras, pues de 11 a 7 de la tarde iba a estar ocupada.

Si se queda con el padre, no puede estar en mejores manos, pero para mi era un paso difícil, sobre todo porque la que se despierta varias veces a la noche a controlar que todo esté en orden soy yo. Estaba segura de que si se quedaban solos, BW la metería a la cama temprano, y el se quedaría dormido primero. Cosa que confirmé al día siguiente, cuando volví tarde y me encontré con que Antoinette había llenado de pegatinas su cama, y BW roncaba como un lirón.

Ese viernes con BW apenas nos vimos, él llegó del trabajo y yo partí rauda al aeropuerto. Estaba encantada porque me había organizado un viaje express low cost. Pagué el precio de un ticket por un viaje ida y vuelta, y reservé habitación con un super descuento en un hostal.

El aeropuerto en Xiamen estaba lleno de gente, y casi todos los vuelos demorados. En un aeropuerto chico, como es este, esto se hace cuesta arriba porque primero te ponen a esperar en la puerta, luego el tiempo se hace eterno esperando en el autobús como sardinas enlatadas, para finalmente ver y sentir como pasa el tiempo sentada en tu asiento, y pensando en como un viaje que supuestamente iba a durar una hora y media, ya se ha llevado más de 3 horas de tu tiempo.

 
Después de una hora y media de vuelo, aterrizamos en Shanghai cerca de la medianoche. La temperatura es un poco más baja que en Xiamen, con lo cual fue llegar y sentir frío, sumado al cansancio, lo único que quería era meterme en la cama a dormir. 
Hice la cola infinita para tomar un taxi, y casi una hora más tarde estaba de camino al hostal. Las chicas del hostal me habían enviado un mail ofreciendo ir a recogerme al aeropuerto, cosa que es un servicio bastante común de los hostales en China (recoger a los pasajeros en las estaciones de tren, autobús o aeropuerto), pero me pareció caro, comparado con el metro que me pensaba tomar. Finalmente terminé pagando lo mismo que hubiera pagado por el servicio, más una hora de espera en el frío. 
Llegué al hostal, hice el check in y me fui directo a la cama. Y hubiera dormido hasta la mañana siguiente, si no fuera por un grupo de “adolescentes para siempre” que llegó a los gritos a las 3 de la mañana. Los escuché durante 20 minutos, hasta que me tuve que levantar a pedirles que dejen de gritar. 
A las 7 de la mañana sonó la alarma del teléfono, y yo tenía la sensación de que recién me había metido a la cama. Pero tenía que arrancar el día si le quería sacar provecho a la mañana. Así que un rato más tarde ya estaba de camino a la biblioteca. 
El hostal está en la concesión francesa, y queda super cerca de la biblioteca. La zona me es familiar, porque tengo que pasar por el hospital donde nació Antoinette. Quería desayunar en nuestra cafetería preferida (Baker and Spice), y para hacerlo cómoda tenía que llegar temprano. 
 
La ropa colgando en las veredas, la gente a su ritmo y en su mundo, ese olor tan típico de Shanghai… 
Me ilusionó ver las butacas vacías frente a la cafetería, pero claro, con el fresco de la mañana era obvio que todo el mundo quería estar acurrucado adentro, en la única mesa que hay. Es una mesa larga, donde caben muchas personas con buena voluntad de compartir. 
Y el olor de todas las cosas ricas y frescas, se mezcla con el aroma del café recién molido, y a través de los cristales ver los dos puestitos que venden flores y cerámica antigua, todo se transforma en una postal. 
El lugar estaba repleto, así que me pedí un café y un scone con pasas y miel, y me senté afuera, solo hasta que se hiciera un lugar para volver al calorcito. No tuve que esperar mucho tiempo, y me instalé en un lugar cómodo y pude leer un poco las noticias, intercambiar algunos mensajes con BW y ya iba siendo hora de cruzarme a la biblioteca, que queda justo enfrente. Me hacía ilusión ver que novedades tenían, pero justamente por el examen la biblioteca iba a estar cerrada 🙁 Así que solo tuve acceso a la sala de exposiciones. 
Exponían dos artistas latinos, y en la misma sala tendrían lugar clases de flamenco y guitarra española, y casi al final de la jornada también hubo un pequeño concierto de guitarra.

La biblioteca es ya parte de la vida diaria de los shanghaineses, y por la mañana temprano se puede ver a personas mayores haciendo taichi  y también se ve gente acercándose a ver el programa de espectáculos. Ojalá la biblioteca permanezca por mucho tiempo allí, no solo porque podemos disfrutar de ella  los que estamos relacionados a la enseñanza o aprendizaje del español, sino porque es un lugar donde se respira cultura.

Hace poco la escritora argentina Samanta Schweblin, presentó en la biblioteca su libro “Pájaros en la boca”, y por no leer mi correo a tiempo, me perdí este evento. Samanta fue una de las primeras personas con las que tuve contacto cuando decidí venirme a China. Llegué a ella a través de mi amiga A. que trabajaba como pasante en la revista independiente La mujer de mi vida. Intercambiamos un par de correos, y finalmente yo me vine a China por mi cuenta y no fue hasta ahora, casi 7 años después, que tuve noticias de ella.

Cada semana hay diferentes espectáculos, presentaciones, y eventos culturales relacionados al mundo de habla hispana. Así que si se dan una vuelta por Shanghai, recuerden visitar la biblioteca Miguel de Cervantes.

Mi día terminó a las corridas, y a las 7 PM me despedí de mis colegas y sali corriendo -literalmente- a tomarme el metro desde la estación Jing’an, justo frente al templo Jing’an, hasta el aeropuerto de Pudong.

Después de más de una hora en metro, tenía exactamente 23 minutos para recoger mi ticket -que ya lo tenían impreso-, y pasar por seguridad antes de empezar a abordar. El avión salió a horario, y una hora y media más tarde estaba haciendo cola para tomar un taxi que me dejara en casa. Finalmente el domingo pudimos dormir, dormir y dormir. Ni siquiera BW se despertó para el café y las noticias. 

Festival de Zhongyuan

Las fotos que se publican en esta entrada, no son mías, las encontré en el ordenador de BW, y “creo” que fueron tomadas
por su mamá en Hong Kong y Guangdong. Sin embargo, me las apropié y edité porque me venían “como anillo al dedo” 
para este post. Esta foto fue tomada en algún templo de la ciudad cantonesa de Guangzhou, y desconozco el nombre de la deidad que se venera. 

Estamos en el séptimo mes del calendario lunar chino, y según la creencia popular este es el “mes de los fantasmas” -espíritus/ánimas-. Aparentemente durante este tiempo, se abren las puertas del inframundo, y todos los espíritus andan dando vuelta entre nosotros.

Por supuesto, a esta creencia popular hay que sumarle ciento de supersticiones al respecto: no permiten a los niños salir solos a la noche, para que no sean poseídos por los espíritus; recomiendan no ir a nadar a los ríos o al mar, para no ser arrastrado por los espíritus al inframundo, etc. 
Todo esto, hasta el décimo quinto día del séptimo mes, que es cuando se celebra el Festival de Zhongyuan, o Festival de los Fantasmas Hambrientos. Entre el norte y el sur de China, esta festividad varía entre uno o dos días. Pero, aparentemente, este año sería el 21 de agosto. 
En la cultura china hay dos festividades relacionadas a los muertos, una, que se conoce como Qingming -limpiar/barrer las tumbas- donde se ofrenda a los ancestros o antepasados. Y esta segunda festividad, en donde son ofrendados todos los espíritus. 
Por ejemplo, si una persona muere muy joven, sin dejar descendencia, lo lógico sería, que sus deudos (hermanos, padres, amigos, etc) lo ofrendaran en Zhongyuan, porque en Qingming generalmente se ofrenda a los padres y abuelos fallecidos (ancestros y antepasados). 
Durante el Festival de Zhongyuan, se ofrenda con quemas de incienso, y en algunas regiones de China queman papel o dinero falso, incluso diferentes artesanías hechas de papel o de papel mache. Ayer por la tarde, antes de la tormenta y lluvia torrencial que cayó, la humareda mezclada con el calor y la humedad era sofocante.

Si la intuición no me falla, esta foto fue tomada en Hong Kong, en una de esas tiendas que venden estas artesanías hechas de cartón para quemar en los funerales o en las ofrendas para los espíritus. Las casitas de cartón me encantan! 
A eso de las 3 de la tarde, se juntaron las vecinas que suelen bailar por la tarde con los abanicos, vestidas con prendas rojas, e hicieron danzas con platillos de metal, antes de hacer la quema. También ofrendaron comida, arroz y frutas. 
Esta es una costumbre/ritual budista, que los taoístas también conmemoran, y aparentemente en la comunidad internacional se celebra el día 15 de agosto del calendario occidental. 
Más ofrendas para quemar, réplicas de latas de coca cola, de comida de KFC, y de cuanto uno se pueda imaginar, y a gusto y piacere de los espíritus. Se supone que lo que se quema era del gusto del finado. 

Después de las ofrendas, suelen encender velas y lámparas (en algunos lugares los hacen flotar en los ríos) para que la luz guíe a los fantasmas en su regreso. 
Ahora vivimos en el sur de la isla, donde los nuevos edificios emergen entre las casas típicas de campo. Desde la ventana de la cocina puedo ver, que casi todas las casas tienen un altar para hacer sus ofrendas, e incluso hay un templo bastante viejo. 
Este es un altar para ofrendar, en algún templo de Hong Kong. 

El domingo, desayunábamos con BW en la cocina, y me comentaba que más temprano habían demolido algunas casas. Y un rato más tarde ya estaban moviendo tierra en camiones. Y por la tarde llegaron las topadoras para nivelar el terreno. Seguramente edificaran mas torres, y perderemos la vista de la playa. Cosa que no me preocupa, después de pensar en la sensación que debe sentir una persona -sobre todo los mayores- cuando tiene que abandonar su casa, aunque haya compensación económica. 
En mi casa del pueblo, también teníamos un altar para venerar a nuestros muertos. Prendíamos velas, rezábamos, poníamos flores. A veces tengo la sensación de que esas cosas son necesarias, para hacer la vida más liviana, ligera. Dejar en un rincón de la casa esa parte de uno, que de no haber, o uno anda con ese “vacío” infinito -como si fuera un hueco-, o cargándolo como una mochila pesada. 

Lógicamente es una cuestión cultural. También pienso en la cara de BW si un día encuentra un altar en la casa jajajaja

Magdalenas de Chocolate Amargo

Esto viene de Magdalenas de Chocolate Amargo y Siete tazas de té … Y donde dice “chocolate muffins”, léase DARK CHOCOLATE MUFFINS. Así esta la cosa, que le vamos a hacer!
Durante la Dinastía Tang, hubo un poeta chino muy famoso, que se hizo más conocido por dedicar toda su vida al estudio de la Cultura del Té, que por la poesía en sí. Su nombre era Lu Tong (790 – 835), y aunque siendo muy joven se recluyó en la Montaña Shaoshi (少室山), nunca llegó a ser un oficial (aparentemente se habría negado a serlo). 

Devoto taoista, proveniente de una familia aristocrática, siempre había recibido favores del gobierno, hasta que un día fue acusado de conspiración y ejecutado. 

Sin embargo, toda su literatura es un legado para los amantes del té. Uno de sus poemas más conocidos, se titula “Qi Wan” –七碗-, traducido literalmente “Siete Cuencos”, porque en China el té se bebe es unos pequeños cuencos que reciben el mismo nombre que los recipientes que se utilizan para servir el arroz. Pero la idea refiere a “Siete tazas de té”. 

七碗诗 卢同(唐. 790~835)
一碗喉吻润,
二碗破孤闷,
三碗搜枯肠,
惟有文字五千卷,
四碗发轻汗,
平生不平事尽向毛孔散,
五碗肌骨清,
六碗通仙灵,
七碗吃不得也,
唯觉两腋习习清风生.
蓬莱山﹐在何处,玉川子乘此清风欲归去.

Siete tazas de té – Poema – Lu Tong (Dinastía Tang 790 – 835)
La primera taza de té humedece mis labios y mi garganta, 
la segunda taza de té rompe mi soledad, 
la tercera taza de té busca en los riachuelos secos de mi alma,
para encontrar las historias de los cinco mil manuscritos.
Con la cuarta el dolor de las injusticias de la vida
se evapora a través de mis poros. 
La quinta relaja mis músculos y mis huesos se tornan livianos. 
Con la sexta encuentro el camino que conduce a los ancestros inmortales.
La séptima taza, mejor no beber, si tuviera este solo sentimiento,
el viento fresco sopla a través de mis alas.
Donde está la isla de Penglai, deseo viajar en esta dulce briza y volver.

Son muchos los momentos que me abstraigo en mis quehaceres, y pienso porqué estoy aquí, cual es la razón que me trajo, y cual es la que me mantiene. Son muchos los momentos que me lleno de impotencia ante tanta impunidad. BW me pregunta porqué leo o veo tal o cual cosa, que eso no me hace bien. Pero yo necesito saber, necesito saber donde estoy parada, necesito tener contacto con la realidad que me rodea. 

Las noticias no son buenas, la impunidad está en todas partes, pero yo necesito saber donde reina. Quiero que sepa que la conozco, que sé como opera, y que aunque muera en el intento, en algún momento veré como cae de su trono banal. 

Pienso en todas esas mujeres con los pies pequeños, en los años que le llevó a esta sociedad entender que las mujeres necesitaban salir de ese aletargo al que las habían sumido. Y ahora pienso en los niños, en todos esos niños a los que día a día les aniquilan el alma. Los llenan de mandatos y de temor. 

No fue una semana buena, me costó abstraerme en cosas buenas, tenía la cabeza llena de odio y el corazón arrugado como una pasa de uva, seco. Un maestro abusó de seis niñas y les contagió una enfermedad de transmisión sexual. Las familias fueron a reclamar y la alcalde de la ciudad, no tuvo mejor idea que aconsejarles guardar silencio. Esto se puede interpretar de muchas maneras, la alcalde alegó en su defensa que lo que quiso decir estaba ligado a preservar la intimidad de las víctimas menores. Pero lo cierto es, que si las familias no hacen públicas sus miserias, si no llaman la atención de la opinión pública, no pueden despertar a Doña Justicia, que a veces más que dormida, pareciera que está  muerta. 

Todos los días pasan cosas horribles, en todo el mundo, pero cuando lo que pasa está al lado de tu puerta, y te haces el indiferente, te transformas en un cómplice necesario. Porque todo lo malo que pueden hacer, lo hacen, porque tu silencio se los permite. 

Por suerte, China también tiene cosas buenas, muchas cosas buenas. Por ejemplo su té y la literatura. Me gusta mucho la literatura de la Dinastía Tang, le llaman la Dinastía de Oro.

China me enseñó a beber su té, y se volvió mi compañía, me ayuda a curar el alma, a pensar. Litros y litros de té. Siempre con una taza de té en la mano, siempre con una taza de té a mano. 

Hoy sábado BW tenía que trabajar, pero solo mediodía. Sé que le encanta el chocolate, y tenía un poco de chocolate amargo. Así que hice unas magdalenas. 

La receta es muy simple!

Ingredientes: 

1 y 1/2 taza de harina de trigo
3/4 taza de azúcar 
1 pizca de sal
2 teaspoon (cuchara para té) de polvo de hornear (levadura química)
1/3 taza de aceite vegetal (he usado de canola) 
1/3 taza de leche entera
3 huevos
1/2 taza de chocolate amargo en polvo o rayado

Preparación:

Como no estaba de arte, usé la batidora eléctrica. Así que primero puse a batir los huevos, junto con la leche y el aceite. Y por otro lado tamicé todos los ingredientes secos (harina, azúcar, chocolate, sal y polvo de hornear). 

Agregué los ingredientes secos a la mezcla líquida, y lo dejé en la batidora a velocidad media por unos 5 minutos. 

Mientras el horno se precalentaba a 180 grados, puse los pirotines -papelitos- en los moldes de metal. Son precisamente estos moldecitos de metal, los que permiten que las magdalenas salgan perfectas!
Los moldes los compré acá en Xiamen, en el supermercado Metro, el año pasado. Y los pirotines (papelitos), los compré en Hong Kong en el Supermercado City. 
Como que no afilé las herramientas, pero me suelo obsesionar, y aunque BW diga que la perfección de las cosas, radica en la imperfección de las mismas, si las cosas no salen como las necesito, siento que me traiciono. 
Todavía me queda un largo camino por recorrer, pero creo que estos pirotines y los moldes de metal, casi se acercan a la perfección. Todavía me sigue fallando calcular la temperatura exacta del horno. Hay un punto, en que el horno se sobrecalienta, y entonces las magdalenas se rompen. 
Hay que rellenar el 75% de los pirotines con la mezcla, y tres medidas de las cucharas chinas para sopa, son exactas! 
Los horneé durante 20 minutos, y BW llegó justo para comérselos calentitos, como le gustan! Yo quería probarme uno, pero son tantas las cosas que tengo en la cabeza, que lo que único que puedo digerir estos días es té. Ni siquiera ideas puedo digerir. 
Después de poner a Antoinette a dormir, fui al supermercado. Caminé mucho, compré papel para forrar unas cajas y una cinta para llevar las llaves. Me distraje mirando rostros, expresiones… Volví a mi casa para preparar la merienda, y luego la cena… La vida se me esfuma y soy consciente de que no merece la pena estar enojado, angustiado… 
El té me aclara las dudas, me reconforta el alma, me da esperanzas. Estoy segura que voy a encontrar el espacio ideal para Antoinette. 
“Como ve, todos tenemos en nuestro interior los elementos necesarios para producir fósforo. Es más, déjeme decirle algo que a nadie le he confiado. Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre la energía al alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo”  Laura Esquivel, Como agua para chocolate. 

No puedo permitir que nadie humedezca la caja de cerillas de Antoinete, hasta que ella misma pueda ir por el mundo haciendo detonar uno por uno los fósforos de su cajita. 

“Salvar a la gente es lo primero”

Ayer sábado nos despertamos con la triste noticia de otro terremoto en la provincia de Sichuan. Esta vez la zona afectada fue la localidad de Lushan, en Ya’an, a unos 116 km de Chengdu, la capital de Sichuan.

Cuando enciendo mi ordenador, la primera página que se abre es la del servicio de reportes sísmicos, pues el papá de BW vivía en una zona de tsunamis, y siempre estábamos pendientes de eso.

Así que mientras preparaba la mesa para el desayuno, me conecté a internet y la noticia me dejó “helada“. Rápidamente me conecté a weibo (el tweeter chino), y aunque solo habían pasado 2 horas de la tragedia, ya había muchísima información y fotos.

Todavía tengo muy vividos los recuerdos del terremoto de Sichuan en mayo del 2008, era la primera vez que una desgracia de este tipo me tocaba tan de cerca. Recuerdo que la atmósfera de tristeza se transformó en un halo que duró por muchísimo tiempo.

En China la mayoría de los niños estás pupilos en las escuelas, suelen tener clases de lunes a sábado, y el sábado después del mediodía pueden ir a casa hasta el domingo por la tarde, que es cuando les toca retornar.

Así que lo primero que se me vino a la mente, fueron las escuelas derrumbadas durante el terremoto del 2008. Que por cierto esta vez, el epicentro fue a 200 km. de la localidad desbastada en el 2008, donde murieron miles de personas.

En mi mente, el terremoto del 2008 tiene una sola imagen, una que se me grabó a fuego en el alma, y es una madre que tiene en brazos a su hijo, de unos 10 años, vestido con el uniforme de la escuela, su pañuelo rojo en el cuello, muerto. Muchos padres perdieron a su único hijo/a bajo los escombros de las escuelas derrumbadas. La gente estaba furiosa, pues se creía que hubo corrupción en la construcción de las escuelas, y que por eso la calidad de los edificios era tan mala, que no pudo soportar el sismo, y prácticamente enterró a sus hijos.

Hasta el último reporte de esta mañana de domingo, los muertos serían 162 y habría más de 8000 heridos. Ya’an es una ciudad con una población de más de un millón y medio de personas, y ese es otro de los problemas de China, al tener una población tan grande, cuando pasan estas desgracias, todo se magnifica.

El nuevo presidente de China y el primer ministro, viajaron a la zona del terremoto, donde el ejército popular  ya estaba haciendo las tareas de rescate. Y el diario más popular de China, el Diario del Pueblo, publicó la imagen “ut supra”, que también fue el lema del terremoto del 2008, o como los chinos lo llaman “512” (mayo 12), “Salvar a la gente es lo primero“.

Me llamó la atención la vuelta de este tipo de dibujos a la propaganda comunista china, pues si bien son un hito de la China Maoísta, su época de mayor vigor fue durante la Revolución Cultural, y muchos chinos no tienen buenos recuerdos de este período.

En Shanghai existe un Museo de estos Carteles (Posters) de la Propaganda Comunista China, perteneciente a un coleccionista privado, que tiene lugar en la Concesión Francesa, se llama Shanghai Propaganda Poster Art Center y es un lugar que todo el que puede debería visitar.

Otra gran colección de carteles pertenece al sinólogo holandés Stefan R. Landsberger, que actualmente desconozco si tiene alguna muestra al público. 

La realidad es que se pueden encontrar muchas tiendas donde comprar réplicas de estos carteles, y sus imágenes estampadas en camisetas, tazas, y todo tipo de recuerdos para los turistas.

Ni sombras de fragilidad

Hace un par de semana, Paula y Roville organizaron un concurso fotográfico. Y aunque no sabía muy bien que fotografiar, me pareció la escusa perfecta para sacar muchas fotos y ver… ver que salía de todo eso. 
El concurso estaba relacionado a las mujeres que inspiran, y yo llevaba una larga racha de falta de inspiración, época de sequía -de ideas- podríamos llamarle. 
Aproveché la visita a un pueblito antiguo para ver que podía encontrar, descubrir, rescatar, etc. A todo esto hay que sumarle que con mi camarita nueva, estamos en un período de reconocimiento, que espero llegue a buen término. 
Durante todo el día me cansé de mirar rostros, personas, gestos, etc., pero lo único que me producía todo era rechazo. Mucha gente, mucho ego suelto, poco tiempo, apuros, etc. No daba pie con bola. 
Hasta que decidí alejarme de todos y hacer mi propio camino. Solas, con Antoinette, empezamos a caminar en sentido contrario, y así logramos descubrir un montón de rincones desiertos, donde el único sonido que nos acompañaba era nuestra propia respiración. 
Ese silencio sublime que nos permite conectarnos con nosotros mismos, ver las cosas con más claridad, incluso los aromas se hacen más intensos. En las sombras la brisa marina era fría, y el olor a humedad tenía un dejo dulzón. De vez en cuando oíamos el crujido de alguna tabla suelta, en las típicas casas chinas de madera. 
Y de repente, en el medio de la nada, una sombrilla de papel roja, como suspendida en el aire. Como si acompañara a un fantasma. 
Y desde ese mismo instante, supe que esa era la foto que quería compartir. 
Describe a la perfección a la mujer asiática, detrás de esa imagen de fragilidad, una fortaleza inquebrantable. Ya quisiera tener, al menos la mitad de la fuerza que tienen. 
En China las mujeres trabajan a la par de los hombres, en las fábricas, en las obras de construcción, en la construcción de caminos y puentes. Las hay maestras, campesinas, astronautas, soldados, enfermeras, barrenderas de la vía pública con sus escobas de bambú. Las hay modistas, diseñadoras, ilustradoras, calígrafas, cantantes de ópera y de rock. 
Incluso cuando se les prohibía hablar desarrollaron a través del bordado de sus abanicos una lengua secreta, que les permitía compartir sus penas. 
Incluso con vendas, lograron ponerse de pie y luchar por sus derechos. 
Esta imagen, aunque no feminista, me parece tremendamente femenina. Así que este fue mi homenaje a las mujeres asiáticas, especialmente a las chinas, en el día de la mujer. 

Gong Hei Fat Choi

Feliz Año de la Serpiente! Feliz Año Nuevo Chino! 
Como diría mi abuela, “nunca es tarde cuando la dicha es buena”. 

Este año los saludamos en cantonés, pues anduvimos por el sur de China, para ser más específicos en Hong Kong, así que 恭喜發財!!! (gùng héi faat chōi). 

Gong Hei Fat Choi o en mandarín Gong Xi Fa Cai, no significa Feliz Año Nuevo, su traducción literal al español sería “Felicidades -buenos deseos/augurios- y Prosperidad”. “Fa Cai” significa prosperidad en todo su sentido material: dinero, riqueza, fortuna, etc. 

Vamos volviendo a nuestras rutinas, BW volvió al trabajo, nosotras nos quedamos una semana más y volveremos a Ningbo y a la realidad:) 

Así que desde Zhangzhou, nuestros mejores deseos para este Año de la Serpiente que recién comienza:)

Festival de Xiaonian

Imagen tomada de google

Hoy se celebra en China el Festival de Xiaonian, o Pequeño Año Nuevo Chino. Según la creencia popular, el vigésimo tercer día del décimo segundo mes del calendario lunar chino, el Dios de la Cocina (o del Fuego), Zao Jun o Zao Shen, se eleva al cielo para presentar su reporte anual al Emperador de Jade.

Zao Jun o Zao Shen, es el Dios protector de las familias y los hogares, y generalmente las familias chinas tienen su imagen en la cocina, cerca del fuego, suele ser una imagen de papel, y algunas veces también tienen la imagen de la esposa del Dios de la Cocina.

Una vez al año, el Dios de la cocina se eleva al cielo, para presentar su reporte al Emperador de Jade, es por eso, que durante este día las familias suelen ofrendarle dulces, para que no tenga más que palabras bonitas y empalagosas para el Emperador de Jade. También le ofrendan agua y comida.

Ya solo faltan 7 días para el Año Nuevo Chino, así que muchos comenzarán a limpiar sus casas para espantar todo lo malo o negativo.

El Dios de la Cocina volverá a casa la noche del Año Nuevo y protegerá a la familia por todo el año, hasta que tenga que reportarse nuevamente.

Según la leyenda, el Dios de la Cocina, supo ser un hombre que tuvo la suerte de casarse con una mujer virtuosa, pero la dejó por una muchacha joven. Finalmente este hombre cayó en desgracia, y un día, en que como un indigente ciego mendigaba en la calle, una amable mujer le ofreció comida.

Él hombre agradeció la comida y le narró su historia. La mujer no pudo contener las lágrimas, y fue entonces cuando el hombre reconoció a la que fuera su esposa. Su arrepentimiento fue tan profundo, que el Emperador de Jade se lo llevó al cielo, y lo nombró el protector de las familias y los hogares.

Desde entonces el Dios de la Cocina vela por los hogares y las familias chinas.