53 Semanas 2015 [1]

Los Reyes Magos

Los Reyes Magos

 

¡Arrancando un nuevo reto! 53 Semanas de Paula Visne, la chica de La Punta del Obelisco. Ideal para la gente que gusta de la fotografía y los retos tranquilos. Como dice Paula, una vez por semana, publica lo quiere, donde quiere, cuando quiere. Así que quedan todos, formalmente, invitados.

Nuestra primera semana en particular, ha estado marcada por la llegada de Los Reyes Magos, sus Majestades han estado en las rebajas (un anillo con luces, unos autitos de plástico y el ski-overall de las rebajas de H&M), pues aquí en Holanda, venimos desde mediados de noviembre dando la lata con Sinterklaas, que llegó con regalos el pasado 5 de diciembre, justo cuando ya estábamos dando clases de “paciencia” con el bendito calendario de Adviento. Y después hubo de todo, Papa Noël, el Niño Dios, etc etc.

Poco a poco, los bloques de Lego, se han ido transformando en la casa de los muñequitos de Playmobil, primeros unos heredados de BW y sus hermanos, y después otros que le hemos ido comprando en las ofertas, particularmente los animales, que son los preferidos de Antoinette.

El año pasado, hemos comprado nuestra primera Natividad (pesebre), pues en China nunca conseguimos una. Y desde que pusimos el arbolito, Antoinette se ha pasado jugando con todos sus integrantes. Al principio solo teníamos un pequeño set de la familia hecho en madera, de las tiendas Tiger, pero un día apareció BW con los Reyes Magos de Playmobil.

Antoinette puede pasarse horas jugando con sus muñequitos y autos, los Reyes Magos se han deslizado cientos de veces por el tobogán de plástico, y han ido y venido de la casa de la Oma infinidades de veces.

El anillo de plástico con luces, me ayudará a desarmar el arbolito, pues tiene unas llamativas luces intermitentes para cuando Antoinette extrañe las luces del árbol. Desde muy chica se va a la cama con una linterna, para cuando se despierta por la noche. Más de una vez, BW o yo, solemos despertarnos encandilados por la linterna de Antoinette, que pregunta insistentemente si es hora de ir a la escuela o no. Nuestra hija tiene una fijación particular con la luz.

El overol es super práctico para entrar y salir de casa, a ella que le encanta jugar a la pelota con el padre en el jardín, los fines de semana. O para cuando nos damos un paseo por el campo, generalmente los sábados por la mañana antes de ir al supermercado.

Así que infinitas gracias a sus Majertades de Oriente, por tantas horas de juego, y por todas las que podrá disfrutar con los regalos que le han traído.

Ahora solo pido que me deseen suerte, así puedo volver a meter en sus respectivas cajas todos los artilugios de navidad: arbolito, libros, natividad, etc.

¡Buena semana para todos!

 

Terapia en casa

 

Antoinette va dos veces por semana (lunes y martes) a un centro de atención temprana en Hong Kong (hasta que se produzca la bendita vacante, que le permita incorporarse al programa completo), el resto de días hábiles va a la escuelita Montessori en la isla donde vivimos.

Fue un largo camino hasta lograr el diagnóstico, porque Antoinette está en una línea muy delgada entre el Trastorno General del Desarrollo y algún espectro del Autismo. Cuando finalmente tuvimos el diagnóstico, había que organizar el tema de las terapias, porque lamentablemente en China no hay muchos recursos, y en Hong Kong, el sistema está colapsado.

Tras mucho insistir, logramos que en un centro semi-privado (porque recibe subvención del gobierno, pero también genera sus propios recursos) nos organizara un programa de dos días, con profesionales que hablaran inglés y que pudieran trabajar en equipo para ir coordinando.

Cuando un peque tiene necesidades especiales, el pilar fundamental son sus cuidadores (y digo esto, porque pueden ser los padres, los abuelos, los tíos, o incluso como veo a diario en el centro, “la niñera”). En el centro uno recibe entrenamiento, para luego poner en práctica en casa. Y son estos ejercicios los que pueden lograr cosas increíbles en los niños.

Así que semanalmente tenemos tarea, y hay que repetirlas, mínimo, dos veces por día. Las sesiones son de 45 minutos cada una.

No iba a escribir sobre esto, pero mientras hacía mi lista de trabajo para la semana, -y en contra de lo que dice la cara de BW en este momento, porque aunque no hable, a él, lo de compartir no se le da naturalmente-, pensé que quizás le podría ser de mucha utilidad a alguna persona que necesite trabajar con algún miembro de la familia, podría ser un niño, pero también podría ser un abuelo/a o persona que este en un proceso de rehabilitación (muchos de estos ejercicios los hacíamos con mi abuela, que a los 53 años tuvo un accidente cerebro vascular).

Los ejercicios que hacemos son para controlar problemas de lenguaje, de deglución (masticar y tragar diferentes texturas) e hipersensibilidad sensorial (tacto, olfato, oído, gusto, vista). Por ejemplo, a veces los peques no se quieren cepillar los dientes, y pareciera que todo iba bien y que de repente, un día, no les gusta más. Y esto es simplemente porque durante el cepillado ha recibido algún estímulo que ahora rechaza, entonces hay que volver a trabajar en como tener seguridad “en el cepillo en la boca”, que es tan importante, no solo para prevenir caries, sino para generar un hábito de higiene bucal placentero para toda la vida.

Muchas de estas actividades no son novedosas, y mi idea es simplemente compartir lo que hacemos en casa. Todo con buena voluntad, quizás a alguien le pueda servir, o dar una idea de como solucionar algún inconveniente en casa.

Así que para esta semana tenemos:

Logopeda:
Usar el silbato (soplar MUCHO y lo más fuerte que pueda)
Hacer burbujas de jabón y tratar de explotarlas practicando “P” y “B”.
Morder (una herramienta de terapia ocupacional)
Vibrador para músculos faciales
Hacer ejercicios con la lengua (tratando de alcanzar comida -p.ej. chupetín/lollipop- sin mover la cabeza)
Practicar TODO el día, generando la mayor cantidad de oportunidades posibles el lenguaje de señas e incentivarle a producir sonidos.
(Volver al otorrino por el frenillo, a por una…. tercera opinión/frenectomía/loqueDiosdiga) Los frenillos de Antoinette son del tipo restrictivos.

Terapeuta ocupacional:
Movimientos y técnicas sensoriales para mejorar la conducta general de los peques con problemas.
Cepillar manos y pies (para desensibilizar la piel).
Osito pesado para calmar la excitación.
Trampolín para calmar la hiperactividad.
Practicar actividades escuchando música con auriculares.
Utilizar el método “por turno” (Es mi turno/Es tu turno).
Poner distintas clases de botones en la plastilina y que los vaya sacando uno por uno y limpiando.
Dibujar/pintar/hacer collage sobre la pared (NO sobre la mesa, así trabajan los músculos de la espalda)
Dibujar utilizando las dos manos SIMULTÁNEAMENTE (Con un lápiz/pincel/esponja/tiza en cada mano).
Masajear suavemente la parte superior de la espalda (a la hora del cuento o mientra ve un vídeo) Importante: No masajear en forma circular la parte baja de la espalda ni el bajo abdomen, porque causa estreñimiento.

Fisioterapeuta:
Hacer actividades en puntas de pie (Que tenga que estirarse para alcanzar algo).
Caminar MUCHO.
Trabajar sentada en una pelota de goma (tratar de atrapar burbujas, tratar de tocar o alcanzar algo).
Lanzar objetos (para trabajar los músculos de la espalda y de los brazos).
Saltar MUCHO.
Subir y bajar escaleras.
Gatear.
Recoger cosas o hacer varias actividades de cuclillas.
(Volver al traumatólogo -ortopedia- para ver el tema del calzado… platilla si/plantilla no/loqueDiosdiga)

Psicólogo:
Buscar similitudes (cosas iguales, o del mismo color, o de la misma forma, etc)
Buscar objetos (hacer actividades donde tenga que buscar algo, mediante el lenguaje, darle pistas).
Hacer un camino (con papel, cuadros de goma eva o dibujarlo con tiza o fibra), y organizar una actividad para que tenga que caminar sobre él.
Hacer MUCHOS rompecabezas.
Enlazar cuentas. Enlazar un cordón (en la zapatilla, en un cartón que tenga varios agujeros hechos).

Cuando tenga un rato libre voy a compartir los “materiales” o “herramientas”, no hace falta comprar nada, muchas de las cosas se pueden hacer reciclando. Como tengo que ir haciendo los reportes del trabajo en casa, acompañado de imágenes, trataré de publicarlas aquí también.

Lo más gracioso de todo esto, es que Antoinette lo quiere practicar con nosotros, y de a ratos se transforma en la terapeuta de turno y nos mete cosas en la boca, nos hace saltar, o nos hace repetir el lenguaje de señas. 

Viajar

Último llamado para el vuelo con destino a… 
Siempre me ha gustado viajar, hacer listas para los viajes, hacer las valijas, preparar la mochila, emprender la aventura de cruzarme con un montón de cosas diferentes, con personas que no conozco, estar en un lugar determinado por unos días, y caminar y maravillarme con esas cosas típicas y cotidianas de cada lugar. 
Ver a las personas, conocer sus hábitos, donde se reúnen determinados colectivos a determinada hora, la gente que trabaja en las oficinas, la gente que vuelve a casa después del trabajo, las horas pico, las caras de viernes en la calle, las caras de lunes en el metro… 
Siempre que visitamos una ciudad me gusta ir al supermercado y recorrerlo de punta a punta, ver que curiosidades o novedades tiene. Muchas veces no compro nada, solo miro, toco, huelo… Me gustan los mercados callejeros, los puestos de feria, los mercados nocturnos, las tiendas de cosas lindas…  
Me gustan las fotos, las postales, los recuerdos, las artesanías típicas, la comida en la calle, el té de cada lugar… 
Desde que somos una familia de tres, poco y nada hemos viajado por placer, pero lo cierto es que hemos tratado de disfrutar al máximo cada viaje, incluso cuando sabíamos que el motivo del viaje podía no ser motivo de felicidad, incluso cuando todo es cuesta arriba… 
Y Antoinette disfruta mucho de viajar, de todas esas sorpresas (y no tan sorpresas) que le esperan durante el viaje. Pero por sobre todas las cosas, disfruta de que estamos lo 3 juntos, y por supuesto pendientes de ella. 
Cuando uno viaja la perspectiva del tiempo es diferente, se rompen las rutinas, y a la vez te hace valorar esas cosas de la vida cotidiana, que a la distancia, te saben tan tuyas, y de tu familia. 
Y uno se va haciendo un lugarcito en el mundo que lo rodea, prepararse para las esperas en los aeropuertos, encontrar justo ese asiento en un rincón especial, cerca de una ventana desde donde podemos ver a los aviones carretear. Sacar ese libro que hace rato quiero leer y no tengo tiempo, o ganas. Sacar mi bordado, y bordar con un ojo mientras con el otro miro como Antoinette se descostilla de risa escondiéndose del padre, que con su santa paciencia la persigue por todo el aeropuerto en Xiamen, que no es tan grande, pero que imagino es enorme para Antoinette. 
Y miro a las personas, las que están nerviosas, las que se relajan, se abstraen y se olvidan cosas. Me gusta le gente, que después de leer el diario -periódico- de algún país, lo deja en algún lugar para que otra persona lo pueda leer u hojear si no se entiende el idioma. En el aeropuerto, mientras esperamos me acerco a los puestos de revista y curioseo las revistas de interiores, las de jardines y plantas. Se me rompe el corazón cuando leo que Wang Lee-hom ha encontrado al amor de su vida, y en la portada de varias revistas abraza a una chica diciendo que Wang baba y Wang mama están muy felices con Lee Jinglei.  Saco fotos de las noticias del corazón y las comparto con mis alumnas y amigas chinas. 
Antoinette quiere mirar los pasaportes una y otra vez, al menos acepta sentarse, y bajo la atenta mirada de BW, los mira uno por uno, hoja por hoja. 
Finalmente nuestro avión llega, y hay que empezara a abordar. Antoinette se despide de su cochecito, y ya se conoce la rutina, una de las azafatas lo mete en una bolsa gigante y le promete a Antoinette que la estará esperando en arribos. A Antoinette le cuesta desprenderse de sus cosas, y a regañadientes acepta, al mismo tiempo que BW le explica que tiene que guardar el perro en la mochila y darle la mano. 
Ya en el avión tenemos rutinas, a veces merendamos, otras veces jugamos con pegatinas, y otras veces nos maravillamos mirando por la ventilla… 
No sé si encontraremos a una solución a todos nuestros problemas, pero mientras la buscamos, seguiremos creciendo juntos, como cuando emprendimos esta aventura de ser una familia de 3. Y no importa donde, lo más importante siempre será: estar juntos.  

Notas de un viaje…

Este ha sido para Antoinette, su primer viaje largo. Su primera vez en los Países Bajos. Siempre había pensado que solo la pondría en un viaje así en caso de necesidad extrema, al menos hasta que “entienda”. Y esa es una de las razones, por las cuales no he vuelto a Argentina aún. Supongo que el próximo año, ya con 4 cumplidos, podremos organizar un viaje acorde a nuestras necesidades, y a nuestro ritmo.

Hay una idea, bastante extendida, de que los peques se adaptan a todo. Y en parte estoy de acuerdo, pero por otro lado, y aunque es muy bueno viajar, creo que somos los adultos los que ponemos a los niños en esas situaciones. Y ellos, en su inocencia, teniendo cerca a sus padres o cuidadores, emprenden todas nuestras locuras.

Antoinette desde siempre, y por su reflujo, duerme prácticamente sentada. Así que ese no sería un problema, dormir un poco en su asiento, y otro poco en nuestros brazos. Aunque está acostumbrada a viajar, y ya se conoce de memoria todos los pasos a seguir en los aeropuertos, desde enfocar a la cámara en el control de migraciones, hasta pasar solita extendiendo los brazos por la puerta de seguridad; esta vez no era un vuelo corto (Hong Kong – Amsterdam 12 horas de vuelo).

Los días no nos coincidían para hacer un vuelo directo desde Xiamen a Amsterdam, así que hicimos nuestra primera escala en Hong Kong. Pensamos que lo más conveniente sería viajar de noche, así la cría podría dormir y que el viaje no se le hiciera eterno.

A eso de las 6 de la tarde nos tomamos un taxi al aeropuerto de Xiamen, y ahí tomamos un vuelo a Hong Kong, que por supuesto salió demorado. Estaba previsto para las 7 de la tarde, pero finalmente despegó pasadas las 9 y media de la noche.

Había que abordar el vuelo a Amsterdam pasada la medianoche, así que fue llegar a Hong Kong y transferirnos a la puerta de donde saldría nuestro próximo avión.

El vuelo de Xiamen a Hong Kong se nos hizo corto, ni bien subimos le dieron a Antoinette una bolsa que incluye lápices, libros para pintar, pegatinas, etc. Con esto se distrajo los casi 50 minutos que dura el vuelo.

Cuando llegamos a Hong Kong tratamos de que camine y corra todo lo que quiera, para gastar energías, y poder reponerlas durante el viaje. Sabíamos que “la mañana china”, se le haría un poco eterna en el avión, así que le habíamos llevado cosas para entretenerse.

Al subir al avión con destino a Amsterdam, nos alegró ver a otras familias. Algunas incluso, con recién nacidos. Algunas con más de 2 peques. Antoinette se angustia un poco cuando los bebés lloran, pero si los ve y ve que los padres o cuidadores los atienden, se calma rápido. Algún día voy a comentar como se comunica Antoinette, siempre me ha llamado la atención como se hace entender. Ella llama a los peques “baobei” (宝贝), esto no sabemos a quien se lo escuchó (porque nosotros utilizamos la palabra “baobao” 宝宝 para referirnos a los bebés), pero desde que lo aprendió lo usa con la pronunciación exacta. En  chino “baobei” significa tesoro, y está relacionado al  valor monetario de las joyas. Y por extensión del “valor”, “tesoro”, también se usa para llamar a los bebés, o los más peques de la casa. Muchos señalan que sería una palabra inventada por aproximación a la fonética de bebé en inglés: baby. Pero lo cierto es que la palabra existe, y si buscan su significado encontrarán que “baobei” refiere a: bebé, tesoro, cariño, etc.

Durante este vuelo, BW quedó separado de nosotras por el pasillo. Pero si está dentro del campo de visión de Antoinette tampoco es un problema. La ubicamos en el asiento de la ventanilla, y pronto llegó otra bolsa con pegatinas y libros para pintar, unos auriculares muy bonitos para niños, y por supuesto la comida. Con esto se entretuvo hasta que se quedó dormida. Dormimos varias horas, y nos despertamos en lo que sería la mañana china, a mitad de viaje, y ya casi estábamos sobrevolando el cielo europeo después de haber dejado el siberiano. Ahí quiso que el padre la tomara en brazos, y trató de volver a dormir pero no pudo.

Cerca nuestro había una familia con una peque de la edad de Antoinette, que daba gusto escucharla hablar (en holandés), super despabilada, hasta que la mamá entró en acción y entendimos el porqué de la cría. Había turbulencias así que nos recordaron abrochar el cinturón, la peque que iba parada en el pasillo, no se quería sentar. La madre se levantó, la revoleó en el aire y quedó estampada en el asiento, donde a grito pelado, la ciñeron (literalmente) con el cinturón de seguridad. Durante media hora, la peque gritó con todas sus fuerzas “is te strak” -está muy ajustado-, y a cada grito tenía un desesperado “baobei” de Antoinette. Antoinette habrá pensando que la estaban matando, y no se calmó hasta que alguien de la tripulación vino a decirle a la madre que “ya la podía soltar” (literalmente).

Yo suelo “sacarme” (enojarme), mucho más que BW, pero siempre explico todo con lujo de detalles, porque estoy segura que Antoinette entiende. Y esto es algo que constantemente le reitero a BW, que cada vez que él está con ella, y por alguna razón se tiene que ir, tiene que explicarle. El hecho de que no hable, no quiere decir que no entienda, y que por ende si no sabe que pasa, se angustie. Máxime cuando no se puede expresar. Debe ser muy frustrante. Qué le guste o no la explicación es harina de otro costal, a veces nos responde “ok”, y otras veces negando con la cabeza dice “ah ah”, que es como dice “no” ahora (alguna que otra vez también le suma el dedo índice moviéndolo de lado a lado en signo de negación). Pero la idea general es trasmitirle seguridad.

Y entre turbulencia y turbulencia, llegamos a Amsterdam a las 7 de la mañana del jueves. La diferencia de temperatura entre el otoño holandés y el de Xiamen, es de aproximadamente 20 grados, así que el frío se hizo sentir rápido.

Volver a la “civilización”, cada uno en su mundo, la gente respetando el espacio personal del otro, personas de todas las razas y colores en armonía, sin miradas raras ni gestos o comentarios desubicados. Que lo piensen y no lo digan es otra cosa.

El aeropuerto ya está decorado para las fiestas y llegar cuando los negocios están abriendo, y se siente ese olor tan especial a café y a pan caliente, es indescriptible.

Y después de recoger nuestras maletas, aún sorprendida porque de los pasaportes de BW y Antoinette solo miraron la foto, sin poner ningún sello, y a mi solo me preguntaron porque no tenía permiso de residencia en Holanda (a lo cual respondí porque no vivo acá) y de que después de sellar el mio, me desearan una “buena estadía” (sin siquiera saber por cuánto tiempo me quedaba o si tenía ticket de regreso); nos dirigimos hacia el estacionamiento donde nos esperaba el coche, con la flamante silla para Antoinette. 
En China prácticamente no se usa la silla para el coche, de hecho no es obligatorio, y es muy común ver a los peques sentados incluso en la falda del conductor/a. Así que esta era una experiencia nueva para Antoinette, y no sabíamos como iba a reaccionar. La silla era de la misma línea que de su cochesito (carriola), con lo cual pensamos que sería cómoda/conocida. Por suerte no tuvimos ningún problema, y se adaptó super bien, incluso durmió varias siestas. 
Amsterdam nos recibió con lluvia y frío, pero al día siguiente pudimos disfrutar de un día frío y soleado, para finalmente lidiar con la niebla cuando nos tocó pegar la vuelta (volver). 
Al viaje de vuelta, tengo que reconocer que le tenía miedo, sobre todo porque nos pusimos en camino al aeropuerto a las 9 de la mañana. Pensé que sería eterno. A las 12 y media ya estábamos abordando nuestro vuelo de vuelta a Hong Kong. Tenía un humor de perros, pues el policía de migraciones se puso a hacer preguntas estúpidas y BW se distrajo, porque claro, las preguntas no eran a mi, sino a él sobre mi, y en un descuido estampó el sello de salida en una página limpia (habiendo cientos de lugares disponibles, incluso donde la semana anterior habían estampado el ingreso), una de las 3 últimas páginas limpias que me quedan en el pasaporte. Es decir que ahora tengo solo 2 páginas limpias, y espero con esto poder renovar el próximo año mi residencia en China. Estaba tan enojada, que le hice tirar a BW todas las cosas que le habían encargado sus compañeros, incluso dos cajas de fórmula (esto merece un post aparte). Me acordé de todos sus parientes, y le hubiera partido algo en la cabeza sino fuera porque me hubieran detenido y hubiera perdido el vuelo. 
Y vuelta a la rutina del avión (pegatinas, libros para colorear, películas, música, juegos, comida, etc), y aunque viajé super incómoda, tengo que reconocer que Antoinette durmió la mayor parte del tiempo, y eso se agradece. Llegamos a las 7 de la mañana a Hong Kong y nuestro vuelo a Xiamen era a las 10 AM. Así que desayunamos, y dejamos que Antoinette jugara a sus anchas. 
Si tuviera que hacer un balance, cosa que no me gusta en absoluto, por eso digo: si tuviera… Tengo que reconocer que el viaje estuvo muy bueno, que pudimos hacer un montón de cosas, y que Antoinette disfrutó mucho. Que lo que menos me gusta son los efectos del jet lag en Antoinette, que esta mañana por ejemplo, se sentía descompuesta. Pero reconozco sus síntomas, porque cuando estoy muy cansada me siento igual. La llevamos recuperándose de un resfrío, que no se ha ido del todo. Y aunque tratamos de mantener los horarios chinos, nos fue imposible. Así que su pequeño cuerpo está un poco confundido. 
Esto ha quedado hecho un “rollo”, pero no quería dejar pasar ningún detalle. Para cuando sea vieja y no me acuerde (o no me quiera acordar) de nada 🙂 Este viaje era muy importante para BW y para Antoinette. Y si lo es para ellos, por supuesto lo es para mi. 

Domingo en Rotterdam

Casi una semana en Holanda, una semana de locos, levantándonos a las 4 de la mañana y yéndonos a dormir a las 8 de la noche. Teníamos 3 días hábiles para hacer un montón de trámites, y teníamos un fin de semana para compartir con la familia y participar del memorial del papá de BW. 
Tratamos de estirar al máximo posible cada minuto, y Antoinette pudo pasar bastante tiempo con su Oma. Y el domingo conoció a prácticamente toda la familia de BW, solo faltaban 2 primos, pero el resto estaban todos. 
Nos habían dejado el coche aparcado en el aeropuerto en Amsterdam, así que de ahí nos fuimos directo a Rotterdam, y el domingo el memorial fue en La Haya. Caminamos bastante, porque había muchos trámites para hacer, pero es mejor dejar el coche estacionado en algún estacionamiento y caminar, y caminar, y caminar. Lo bueno de esto, es que amerita de vez en cuando, tomarse algo calentito, comer algo rico, para reponer energías. 
Como arrancábamos muy temprano por la mañana, teníamos la ciudad para nosotros, y aunque hacía bastante frío, sobrevivimos!
BW nació y se crió en Rotterdam, y la conoce como la palma de su mano, yo apago todas las luces y lo sigo. Durante esos días atravesamos varias veces la Estación Central de trenes, pues estacionábamos el coche justo detrás. 
La Estación Central, aunque todavía está en obras, no deja de ser llamativa. Las personas se vuelven diminutas, se absorben en el diseño del edificio. 
Rotterdam es una mezcla de edificios antiguos y modernos, con mucha cultura: museos, obras de teatro, etc. 
Hay muchísimos lugares donde comprar comida de paso (mucha comida asiática), donde tomarse un chocolate o café, o simplemente donde sentarse a comer unas ricas papas fritas. 
La ciudad se está preparando para las fiestas (San Nicolás, Navidad y Año Nuevo), hay mucho color por todos lados. 
Un montón de cosas interesantes para ver, unas tiendas super lindas de craft, un montón de cosas ricas para comer (aunque a mi me bastan unos paquetes de roomboter stroopkoeken con unas tazas de té English de Pickwick), la gente es muy agradable, casi todo el mundo habla inglés y te dan charla. 
Antoinette disfrutó un montón, y creo que nos tomará unos días terminar de procesar tanta información para los sentidos. Una ciudad muy bonita y muy “caminable” 🙂  (el tráfico y encontrar lugar donde aparcar es harina de otro costal!)

Antoinette: Primer día de clases!

Según el calendario lunar chino, el fin de semana pasado, comenzó el período solar conocido como “liqiu” –立秋-, traducido literalmente “Inicio del Otoño”.

Y con el inicio del otoño, comenzaron las clases! Al final BW se tomó la mañana libre en el trabajo y nos acompañó. Él está 100% seguro que Antoinette se siente “segura” con él, y yo estoy 100 % segura que ella hace lo que quiere con él. Pero lo cierto es que era el primer día de clases, y era una maravillosa oportunidad para compartirla los tres juntos. 
Antes de salir de casa, Antoinette prometió portarse bien, hacerle caso a la maestra, no pelear con los compañeros… bueno, todas esas cosas que se prometen y nunca se cumplen!

Yo estaba super nerviosa -estoy super nerviosa-, los dos iban de lo más relajados. Llegó un punto, en que mi tormento era tal, que si alguien me hubiera dicho algo, le hubiera dado un castañazo sin pensarlo dos veces. Por suerte BW me va conociendo de a poco, y por sobre todas las cosas, me acepta como soy.

El colegio es muy asiático en todo sentido, y aunque no era el mejor de mis días, se que puedo lidiar con eso. Hay muchísimas cosas de la cultura asiática que me gustan. La realidad es que la mayoría de los extranjeros que van a este colegio, son los que no pueden afrontar el colegio americano, que es carísimo.

Para nosotros era la única opción, porque Antoinette tenía que ir si o si al colegio, y el colegio americano no tiene Nursery. Además de que el colegio está en un distrito fuera de la isla, y es prácticamente una hora en autobús.

Todavía estoy en el dilema, de si seguirá ahí o no, el próximo año. Pero como bien dice BW, veamos este primer trimestre, y como evoluciona Antoinette en general, y a ver si pronto tenemos los resultados de los exámenes.

El primer día fue medio un “fiasco”, pero reconozco que fue mi culpa. Primero le pedí a BW que se fuera, y así tomar el control de la situación. Charlé un poco con las maestras, y la verdad que las dos tienen una paciencia infinita con los peques.

Nos dijeron que en principio serían solo 7 peques, y que Antoinette era la única extranjera. Uno de los peques, no paró de decir que no quería que Antoinette se quedara, que no le gustaban los extranjeros. Antoinette nunca se dió por aludida y siguió jugando.

A las 9 AM apareció la persona encargada del “snack time” con una fuente con varias porciones de spaghettis con salsa. Me sorprendió bastante, porque nunca se me hubiera ocurrido ese tipo de comida como aperitivo, sobre todo teniendo en cuenta que el almuerzo se sirve a las 11.

Ya habíamos hablado sobre el tema comida con Antoinette, y les explicamos que Antoinette llevaría su propia comida de la casa. Que por favor no compartieran comida con ella. Todo había quedado -aparentemente- claro, por lo que me sorprendió sobremanera que me llamaran para decirme que les preocupaba que Antoinette no quisiera comerse los fideos. Pero si es que una hora antes la cría se había tomado un tazón de leche con cereales!!!

Vuelta a explicar lo de la comida, lo de las alergias, espero que hayan entendido.

Hoy, el segundo día, se quedó 3 horas, de las cuales me quedé acompañándola 2! Llegamos puntual, y era la única. Una hora más tarde llegaron dos críos más. Las maestras me comentaron que en general los peques suelen venir a las 9. A las 10, cuando me fui, solo eran 3, incluida Antoinette, y cuando la fui a buscar a las 11, seguían siendo los mismos.

Antoinette ha estado muy activa jugando, compartiendo… y ya tiene una amiga. Una nena muy dulce, que la consolaba cuando me fui, diciéndole que iba a volver más tarde a buscarla. Por supuesto yo no me había ido, estaba sentada afuera de la sala, y como no lloraba, sino que de vez en cuando se asomaba a la puerta y gritaba en chino ¿mamá donde estás? Podía oir a su compañera responderle “tu mamá volvió a la casa, más tarde viene”. Y volvían las dos a lo suyo: juegos y más juegos.

Para mi, esta experiencia es completamente nueva. Es un lugar seguro, y las personas que están alrededor de mi hija parecen competentes y con experiencia. Hoy por la mañana, participamos de los ejercicios matutinos de los peques de jardín y todo el mundo parecía contento, disfrutando. Tanto los maestros como los peques. Supongo que pasará un tiempo hasta que Antoinette se adapte completamente. Pero después de este segundo día, pienso que todavía nos queda mucho camino por recorrer.

Mientras tanto seguiremos trabajando en casa, como siempre. Ahora BW también se sumó a la tarea, y tienen su rato de armar rompecabezas o pasar cuerdas. Cosa que ambos disfrutan mucho!

La vida es esto, ¿no?. Lo importante es mantener la cabeza abierta, y sacar lo bueno, lo mejor de cada uno. Serán 3 horas para compartir con otras personas, conocer otro ambiente, no puedo resultar nada malo.

Recuerdo que con mi primo más chico, la sala de 3 no resultó, pero no quiero boicotearme. Como suele decir una de mi amigas, siempre aparece alguien/algo y te rescata. Algunos procesos de aprendizaje son dolorosos, pero muy necesarios.

Antoinette: 3 años!!!

Antoinette cumplió 3 años, y los hemos celebrado en familia. A la hora de soplar las velitas, cantar el feliz cumpleaños y abrir los regalos, el resto de la parentela se sumó vía skype, y a ella le resultó muy divertido. De hecho estaba en plan presumida jajaja

Fue un día muy lindo, distendido, aunque no pudimos evitar que BW se levantara a las 6 de la mañana (a tomarse litros de café y leerse varios periódicos en línea). Y como Antoinette es media dormilona, me dió tiempo de hacer un par de cosas, antes de que nos dedicáramos por completo a ella.

Cuando se despierta suele llamarme, y yo, mientras le voy respondiendo, empiezo a prepararle el desayuno. BW en cambio, cuando la escucha sale corriendo a buscarla. Así que habíamos acordado que cuando nos llamara, la sorprenderíamos con unos globos. La sorprendida fui yo, pues ni bien Antoinette dijo mamá, BW ya estaba lanzándole los globos y cantándole el feliz cumpleaños, así que apenas llegué con las fotos. Pero su cara de felicidad lo dice todo, para ella no hay mejor plan que despertarse, y que su papá esté en casa, y si además hay fiesta, que mejor que mejor!

No es la primera vez que comparto esta frase de Zhuangzi, pero nada explica mejor la situación captada en la foto, ese momento en que se mezclan los sueños y la realidad. Cuando todavía uno está soñoliento, pero feliz de despertarse de esa manera.

Antoinette es muy sensible, y son muchas las veces que observa las cosas, o presta atención a un sonido de una manera muy especial, profunda, como si se conectara con lo que tiene en sus manos y no lo quisiera dejar escapar. Es algo que me emociona profundamente, sobre todo viviendo en un país donde poco se practica la espiritualidad. Estar en presencia de alguien, que con toda su inocencia, hace un proceso de “reconocimiento” frente a las cosas, sus sonidos, sus formas, sus colores, sus aromas … es simplemente, emocionante.

Eso que ella hace de manera natural, yo lo descubrí cuando empecé a sentir la necesidad de rezar. Ese instante en que uno agradece, y “suelta” todo lo que nos aturde, y entonces viene la calma, esa sensación de que hay alguien que escucha.

Y puede estar muy entretenida jugando, sin embargo hay un momento, en que se sienta como en la foto, y trasmite lo mismo -y más-, mucha paz, y suele buscarme con los ojos, y entonces me regala una de sus sonrisas llenas de luz. Y es todo lo que necesito.

Y ella es esa parte sensible de BW, que también se emociona con sus ocurrencias. Y hace todo lo que ella le pide. Y yo me paso el día diciéndole a los dos que se den un respiro, que si siguen así uno de los dos va a terminar enojado. Y el día del cumpleaños BW terminó con una herida en la frente, después que Antoinette le tirara unos imanes en la cara.

Yo no puedo estar sentada en un mismo lugar por mucho tiempo, así que Antoinette está acostumbrada a que cuando estamos juntas -solas- ella se va entreteniendo con sus cosas, e interactuamos -jugamos-, mientras yo hago mis cosas.

Hace varios días que mientras ordeno un poco, y voy deshaciéndome de algunas cajas vacías, iba haciendo alguna cosa para su cumpleaños. De hecho para hacerle la torta, tenía que desembalar primero el horno, e ir sacando las cosas para hornear, tratar de encontrarles un lugar, etc. Y aunque no nos pusimos grandes objetivos, lo importante es que hemos cumplido todas nuestras pequeñas metas.

En Beilun le había comprado el vestido para el cumpleaños, y lo único que me faltaba hacer era plancharlo. Zapatos no se quiso poner, así que anduvo todo el día descalza. BW la bañó mientras yo terminaba de hornear unas magdalenas de vainilla. El día anterior había hecho la torta, y solo faltaba echarle un poco de nata y unos trozos de durazno como decoración.

Habíamos quedado con la familia a las 5 de la tarde, así que para esa hora, estuvimos los 3 sentados y listos para empezar el festejo. Vestir la cría, vestir la torta, dejar la masa de la pizzas levando, mientras BW preparaba los refresco y los snacks. Y la fiesta comenzó puntual.

Charlas, risas, tuvimos tiempo de conversar distendidos y ponernos al día, porque la verdad que entre la mudanza y la adaptación poco y nada habíamos compartido con la parentela. Mientras nosotros tomábamos nuestro aperitivo, el resto de la familia desayunaba jajaja

Y llegó el momento de cantar el feliz cumpleaños, y BW ayudó a Antoinette a soplar las velitas, y finalmente los regalos!!! La cara de Antoinette lo dice todo!!!

Los abuelos, que estuvieron de visita en mayo pasado, le habían dejado regalos, y BW le compró una pileta inflable para disfrutar del agua, completamos los regalitos con el delantal de cocina que le hice, un bañador, unos brazaletes también inflables para el agua, y unos juegos didácticos.

Nuestro mejor regalo, es la posibilidad de estar juntos los tres, en familia, Un día que me puse a hacerle la guirnalda, y mientras recortaba los papeles y la tenía a ella al lado mio jugando a tomar el té, se me vino la idea de los corazones, una idea no muy original, pero que simboliza el amor, y que es, sin lugar a dudas, nuestro motor, el que nos permite ser mejores personas. Así que por eso los 3 corazones que decoran la tarta de cumpleaños son muy significativos. Tres corazones, tres años, los tres juntos. Todo hecho con mucho amor.

Un día cosí la guirnalda, otro día cosí el mantel, otro día envolví los regalos, fui sacando poco a poco las cosas que compramos en Beilun y en Hong Kong. Y el resto fue solo disfrute y mucho agradecimiento.

Seguramente se me quedaron muchas cosas en el tintero, pero ahora solo me viene esto a la cabeza, el haber disfrutado mucho un día en familia, y el agradecimiento, sobre todo a Dios.

Y aunque estoy convencida de que el credo de cada persona, pertenece a su intimidad, también pienso que el desarrollo espiritual es tan importante como el desarrollo intelectual. Uno necesita esos pequeños momentos en los que escucha y se conecta, con su propio cuerpo, con lo que nos rodea, esa pausa que nos ayuda a conocernos mejor y a canalizar nuestras energías.

También hemos cumplido un mes sin chupete, algo que parecía imposible. Tenemos muchas cosas por mejorar, muchas cosas por ordenar, pero aunque resulte reiterativa, estamos juntos, y es lo que realmente cuenta. Ya llevamos un mes en Xiamen!!!

Hay una página en facebook que me gusta mucho, se llama Estrategias Educativas, y hace unos días compartió los consejos del mago Merlín de Terence Hanbury White:

Lo mejor cuando se está triste- contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar- es aprender. Puedes hacerte viejo y temblón, puedes pasarte toda la noche desvelado escuchando el desorden de tu cuerpo, puedes perder tu único amor, ver el mundo devastado por malvados lunáticos, o saber que tu honor está enfangado en los basureros de las mentes ruines. Sólo hay una salida en ese caso: aprender.

Aprender por qué se mueve el mundo y qué lo mueve. Eso es lo único que el pensamiento no puede agotar ni enajenar, lo que nunca le torturará , lo que nunca temerá, lo que nunca le causará desconfianza, lo que ni en sueños podrá lamentar. Eso es lo más conveniente para ti: aprender.


Considera todas las cosas que puedes aprender: ciencia pura, la única pureza que existe. Puedes aprender astronomía en una vida, historia natural en tres, literatura en seis.
Y puedes luego, tras haber agotado un millón de vidas en la biología y en la medicina y la teosofía y la geografía y la historia y la economía, puedes, en fin, empezar a hacer una rueda de carreta con la madera adecuada, o pasar cincuenta años iniciando el aprendizaje de la técnica de derrotar en esgrima al adversario. Después puedes empezar de nuevo con la matemática, hasta que llegue el día, el momento, en que aprendas a arar.”

Ojalá pudiera transmitirle esto a Antoinette, el deseo inagotable de aprender. Es como caerse mil veces y levantarse siete mil, es como reconstruirse desde lo mejor de uno. Cultivarse. Aprender todas esas cosas que no enseñan en la escuela. Tener una vida llena de experiencias.

Ojalá Antoinette nunca pierda esa capacidad de abstraerse, y escuchar su propio mundo, reconciliarse con él, aceptarlo, y después devolverlo con una sonrisa. Ojalá pueda ayudarla y acompañarla  de manera que ella no pierda su esencia, y siga siendo esa personita tan especial que es. Mientras, no me canso de amarla con un amor infinito, de rezar (con el mazo dando como decía mi abuela), de soñar un montón de cosas lindas para ella, y por sobre todo de AGRADECER, la oportunidad de ser su mamá.

Tres años! Toda una vida! Feliz Cumpleaños Antoinette!!!!!!!! Mi bebé hija pequeña 🙂

Rosa China

En la habitación de mis padres solía haber una ventana de estilo colonial, con los postigos pintados de color amarillo. Recuerdo haber pasado muchas siestas de mi infancia mirando por esa ventana. Como no me gustaba dormir, mi mamá negociaba conmigo prestarme sus cosas (maquillajes, esmaltes de uña, alajeros, etc), para que me quede con ella sin hacer ruido. En el pueblo, solo los niños “singobierno” tenían la libertad de correr o jugar en las horas donde la mayoría de los adultos descansaba.

La ventana amarilla daba a un huerto. El huerto estaba lleno de plantas de pomelo y una enorme planta de banana. El jardín estaba en el extremo final, y tenía un par de plantas de rosas que mi abuelo cuidaba con mucha dedicación. Este jardín de rosas, era la vista del dormitorio de mis abuelos.

Desde la ventana amarilla se podían ver los amaneceres más lindos, me gustaba entreabrir los postigos y ver como asomaba el sol. Justo frente a la ventana, había una planta de “rosas chinas” rojas, como la de la foto, que en las mañanas de verano solía amanecer humedecida de rocío. Los rayos de sol se escurrían entre las ramas cubiertas de flores y poco a poco iluminaban completamente la habitación.

A veces me da la sensación de no haber dormido nunca, pues tengo recuerdos muy vividos donde la mayoría de los habitantes de mi casa, estaban durmiendo. Y era una casa donde no se dormía mucho, todos madrugaban, sin embargo yo, sigo teniendo esa sensación de esperar que amanezca, de esperar que alguien se levante para poder levantarme.

Las siestas eran eternas, y yo esperaba absorta, pintada como una puerta, a que alguien se levantara para salir corriendo a disfrutar de la tarde. Generalmente era mi abuelo el primero en levantarse, media hora de siesta le bastaban, así que podía ir a despertar a mi abuela, que con toda la paciencia del mundo me sacaba el kilo de maquillaje que me había embadurnado, con la ayuda de sus cremas  “sapolan” y “tortulan”. Después de charlar un rato con mi abuela en la cama, y encremada de pies a cabeza, nos levantábamos a merendar.

Mi hija me remonta a mi infancia, aunque no tenemos muchas cosas en común, generalmente es BW el que se sorprende de que a su hija le gusten las mismas cosas que a él, o que haga las mismas cosas que él hacía cuando era chico, como jugar con la saliva, o quizás a mi no me dejaban. Yo he tenido una madre muy amiga del NO! Pero de las cosas que tenemos en común con Antoinette, “encremarse” es una de sus favoritas. Cuando queremos distraerla con algo, le damos una crema, y ella se encarga del resto. Crema en las piernas, en los brazos, con la punta del dedo índice, y extrema concentración.

La semana que viene empiezan las clases, y yo estoy SUPER NERVIOSA. Me viene a la memoria mi papá, que no quería que yo fuera al jardín. Tendrá apenas 3 años, y la idea es que vaya solo 3 horas por la mañana. Me quiero relajar y hacer las cosas a la manera de BW, pero creo que no va a funcionar, no es mi esencia.

Le pregunté si se tomará el día para acompañar a Antoinette a la escuela, y me preguntó “¿Por qué?” jajaja Le conté que el día que empecé la escuela, fue toda mi familia a acompañarme. Parece que a él no, su mamá fue, lo dejó en la puerta de la escuela y listo.

Él inscribió a Antoinette en la escuela, y por supuesto no preguntó nada, porque la información que le dieron para él fue más que suficiente. Él no necesita saber minuto a minuto que va a hacer Antoinette. Yo si.

Le dieron una carpeta llena de papeles, y ya me los leí todos -mínimo- diez veces. Lo mismo de siempre, todo es responsabilidad de los padres, pero sugiere no darles dulces para la hora del aperitivo y recomienda fervientemente que lleven “comida para el cerebro” (?).

Estoy en la disyuntiva de que BW venga o no a acompañarnos, porque ella lo trata como asistente, y si no le gusta la idea de quedarse, se le va a pegar como una lapa al padre. Y como diría mi abuela, vamos a ir los tres a mostrar la hilacha jajaja Tengo un día más para pensar.

Se nos terminan las vacaciones, pero tenemos muchos motivos para celebrar el tercer cumpleaños de nuestra hija 🙂

Hibiscus rosa-sinensis: rosa china, la cayena, rosa de China, cuc arda, hibisco, papo, San Joaquín, pacífico, cardenales o flor del beso, es un arbusto perennifolio de la familia de las Malváceas, originaria de Asia oriental. Se cultiva como planta ornamental en los trópicos y subtrópicos. Las flores se usan para abrillantar zapatos y para el cuidado del pelo en algunas zonas de la India. Es la flor nacional de Malasia (Bunga raya en malayo). Es también flor de la ciudad colombiana de Barranquilla y del estado venezolano de Zulia.

Cotidiano…

Poco a poco vamos armando nuestras “rutinas”, aunque éstas, que tenemos ahora, son rutinas de verano, vacaciones, cuando uno se olvida del reloj (esto es tema para otro post), duerme a pata suelta, los desayunos son el almuerzo y las meriendas son la cena. 
Todos los días nos levantamos tarde -excepto el marido que a las 6 AM ya se fue a trabajar-, y desayunamos con tiempo, leemos las noticias, miramos dibujitos, y empezamos a organizar la cena haciendo la lista del supermercado. 
El supermercado del barrio está en la misma vereda que baja a la playa, y tiene casi todo lo que necesitamos. Las cosas que no podemos comprar ahí, las dejamos para el fin de semana cuando con BW podemos ir a Carrefour o Metro. 
Es el típico supermercado chino, que está dividido en secciones. Tiene una pequeña sección de productos importados, donde puedo comprar la pasta y conservas en aceite de oliva. En la sección carnicería, solo hay carne de cerdo, pero de diferentes razas o variedades de cerdo. Así que eso tendré que aprender, porque de las dos veces que compré cerdo para preparar la cena, la primera vez la carne estaba durísima, y la segunda -que fue ayer-, al pensar que podía ser dura, la preparé en un sukalki -una típico guiso/estofado vasco que generalmente se hace con carne de guisar- y se deshizo por completo. Igual a BW le encantó, para él todo lo que tenga carne y papas -patatas- es una fiesta. 
La sección de frutas y verduras es enorme, y hay cosas que no tengo la más mínima idea de como se preparan/cocinan. 
Todos los días vamos al supermercado a la peor hora, el mediodía, por supuesto está completamente vacío, porque debemos ser las dos únicas locas que salen a hacer las compras cuando el sol no tiene clemencia de nada. La luz es tan brillante que te hace doler los ojos. Y la única compañía que tenemos es el canto de las cigarras. 
Así que como el supermercado está desierto, miramos y tocamos todo hasta el cansancio, y luego volvemos a nuestra casita china con la compra del día hecha. 
Lo que más extraño del supermercado del pueblo -en Beilun-, es la sección panadería, porque allá podía comprar la baguette fresca todos los días, y horneaban pan fresco dos veces por día, a la mañana y a la tarde. 
Así que cuando tenga este caos un poco más ordenado, tendré que hacer pan todos los días, si queremos comer pan fresco. De lo contrario tendremos que comprar el pan en Carrefour o Metro y congelarlo. 
El tiempo pasa muy rápido, hoy hacen 2 semanas que llegamos a Xiamen. Todavía extraño mucho mi casita china del pueblo, sobre todo cuando no encuentro mis cosas. 
Antoinette sigue descubriendo cosas, ya conoce el camino a casa, sabe como manejar el ascensor, y cada vez que vamos a salir agarra su sombrero y su sombrilla. Parece que la única que se sigue despertando todos los días en Beilun soy yo 🙁