Foliki:)

El papa de BW lleva un tiempo anclado en Tuvalu por diferentes motivos, el primero fue entre voluntario y forzoso ya que mientras atravesaba el Pacifico en su barquito su papa -abuelo de BW- se enfermo y tuvo que dejar su barco en Tuvalu y volar a Holanda. Cuando regreso el barco estaba encallado, y mientras se ocupaba del tema tuvo un infarto cerebro vascular. Si bien estamos en permanente contacto, estos días me tiene bastante preocupada. 
El siempre escribe para preguntar como esta su “foliki” (Antoinette), la conexión de internet es tan lenta en la isla que es casi imposible conectarse a skype. El apodo de Antoinette surgió de una costumbre que practican los isleños,  llaman “foliki” a los peques que tienen el nombre de algún mienbro de la familia que este aun vivo. 
Antoinette tiene el nombre de la hermana mas chica de su abuelo, por eso el llama Antoinette a su hermana y “my Foliki” a nuestra Antoinette:) 
Su hermana es muy especial, al igual que el -Antuan- se llama Antoinette -pequeña Antonia- y perdieron a su mama cuando ella era muy chiquita, y al mejor estilo madrastra malvada, la segunda esposa de su padre hizo lo imposible hasta lograr que su marido le diera la custodia de la peque a unos tíos, con los cuales se crió. 
Y aunque estuvieron separados muchísimo tiempo, por esas cosas de la vida, ella fue la persona que se encargo de cuidar a su padre hasta el ultimo día. 
Al igual que Antuan, también es una aficionada de la navegación -tiene su propio barco-, y en mas de una oportunidad recorrieron lugares juntos, entre ellos pasaron una temporada navegando América Central y fue donde el papa de BW aprendió a hablar español con acento cubano. 
Y mientras Foliki duerme, me quede pensando en que ojala ella pueda vivir su vida con mucha intensidad, a veces los padres deseamos que nuestros hijos sean felices, quizás por el simple hecho de que el hombre persigue la felicidad, pero recuerdo un cuento del Padre Mamerto Menapace llamado “la ostra marina”, que explica el proceso mediante el cual las otras producen las perlas. Y pensaba en todas las personas valiosas que conozco y que no han tenido una vida que pudiera llamarse “feliz”. Y entonces pienso que lo que deseo para mi hija es que viva intensamente una vida valiosa:) Y que de cada circunstancia adversa -como el reflujo ahora- ella pueda construir algo bueno, positivo, valioso:) 
Y deseo lo mismo para cada persona que haya tenido o tiene una vida difícil, porque así como las ostras solidifican infecciones produciendo unas perlas muy bonitas, estoy segura que las personas tenemos la capacidad de transformar nuestras vidas en una vida valiosa que merezca la pena ser vivida.