Grisines

Una receta super fácil pero muy adictiva:) Grisines! Mi abuela Marta los hacía casi todos los días para acompañar la sopa, pero la verdad es que son riquísimos con quesos crema, mermeladas, miel, dulce de leche, o cuanta cosa se les ocurra:)

Para la masa uso la receta de masa básica que tengo, pero hay cientos de opciones. Se los puede saborizar con cebolla, o con queso parmesano rallado -formaggio grattugiato-, con ajo, o con lo que más les guste. Se puede usar aceite vegetal de girasol o canola, aceite de oliva o con manteca sin sal.

Yo lo hice con lo que tenía a mano, BW compró aceite de oliva griego que no es uno de mis favoritos, no sé si será solo una idea mía, pero lo siento más amargo que el italiano o el español. Pero no un amargo seco, si no agrio. Así que me pareció un contraste perfecto para el pan. Y ya que estaba también para los grisines.

La masa se prepara en un santiamén, lo que lleva más tiempo es el levado, porque cuanto más leve la masa es mejor:) Así salen mas livianitos:)

Primero hay que mezclar todos los ingredientes secos: harina, sal, azúcar y levadura deshidratada o instantánea y por último incorporar el aceite y el agua tibia. Mezclar y amasar, hasta lograr una masa lisa.

Dejar reposar la masa, mínimo una hora, en un lugar seco.

Finalmente estirar los palitos del largo y grosor deseado, hornearlos unos 15 minutos aproximadamente a 180 grados. O hasta que estén doraditos:)

Se enfrían muy rápido, así que pueden hornearse un ratito antes de servirse:)