La hora del té

Para muchos la hora del té, es tipo 5 de la tarde. Para otros, a las 3. Para mi no hay una hora exacta, cualquier momento del día es bueno para reponer energías con una taza de té.

Generalmente me levanto cuando BW cierra la puerta, por supuesto me despierto con su despertador a las 5 de la mañana, pero como el marido no se lleva bien con las mañanas, y anda por la casa como un elefante en un bazar, prefiero dejarlo solo, con sus espacios, con sus tiempos.

No debería criticarlo, porque es un santo. Literalmente. En todo el sentido de la palabra. Solo diré que mi hepersencibilidad matutina a los olores, hace que nuestras mañanas sean incompatibles. Cuando BW se levanta de la cama, lo primero que hace es preparar el café, bien fuerte, como para levantar a un muerto. Y luego se mete al baño y se da una ducha con su jabón líquido, que me hace contar los segundos hasta escuchar el ruido de la puerta cerrarse, y entonces corro como una paseída al baño, para abrir la ventana y  que se ventile.

Entonces comienza “mi mañana”. Yo suelo tomar café, pero a media mañana, casi nunca en el desayuno. Mis mañanas siempre comienzan con té o mate cocido, desde que tengo uso de razón. Así que lo primero que hago, es poner el agua a hervir, y después me preparo un termo té negro, que suele acompañarme mientras hago mis quehaceres.

Mis días están llenos de “tea time”, de los “cinco minutos” de La Virginia. Y como aún no me he podido comprar un mueble para ordenar mis bártulos del té, los guardo como tesoros en unos baúles abajo de la mesa.

Cuando estoy triste (o mejor dicho, tengo rabia!) tomo té, cuando estoy contenta, también.

La cultura del té es tan vasta y variada, que se que no me va a alcanzar la vida para aprender o experimentar todo. Pero cada vez que visitamos un lugar, yo no me puedo ir, sin investigar un poco los rituales de su té.

Cuando estamos en Hong Kong, los lunes por la tarde, tenemos un rato libre para nosotras. Aunque tengo que reconocer que soy yo, la que orquesta los planes. Y Antoinette ya comienza a rebelarse jajaja Le dan berrinches antes de subirse al taxi, o no se quiere bajar del taxi y la tengo que bajar con ayuda del taxista jajaja Por supuesto que lo hacemos todo con humor, ya saben que las cosquillas nunca fallan.

Este lunes pasado, nos arriesgamos un poco y fuimos a otra parte del archipiélago. Es un lugar bastante conocido por nosotras, pero se que si se lo hubiese planteado a BW, me hubiera dicho que mejor no. Pero allá fuimos las dos, y nos perdimos un poco en unos mercado callejeros de Prince Edward, con la finalidad de comprar un poco de lana merino para tejerle un chaleco.

Había buscado información por internet, y las explacaciones de como llegar al lugar no me resultaron muy claras, pero no perdíamos nada (más allá de perdernos). Y nos recompensaríamos con un buen té en el Hotel The Peninsula.

Antoinette había dormido una buena siesta, así que salimos un poco tarde. Le pregunté al primer taxista si nos llevaba a Kowloon, y me miró como si fuera Jack el destripador. Entonces le pedí que nos acercara hasta una calle donde los taxistas de Kowloon, esperan para volver a la península.

Llegamos a Prince Edward y empezamos a recorrer, en busca del edificio donde se supone estaba la tienda de lanas. Finalmente lo encontramos después de perdernos un rato en un mercado de mascotas y plantas.

Teníamos el tiempo en contra, y la hora volaba. Compramos la lana que necesitábamos, y emprendimos nuestro viaje al Hotel. En The Peninsula, sirven el té hasta las 7 de la tarde, pero la realidad es que a las seis y media, ya te miran medio raro.

Nosotras llegamos a las 6 en punto!!! Y nos acomodamos en una mesita, Antoinette por supuesto quería ir a explorar todo. Pero logré convencerla de que nos tomáramos un té, a cambio de prestarle mis lanas.

El lugar es muy bonito, es una pena que no haya podido sacar buenas fotos. Ya poco y nada quedaba de luz, y la gente comenzaba a irse. Al rato que nosotras llegamos, comenzaron a encender las velas. Y entonces la hora del té se termina, y comienza la hora del cocktail.

En Hong Kong hay cientos de lugares donde tomarse un té o un café, pero el The Peninsula, es uno de los pocos lugares donde lo sirven al estilo inglés (colonial).

 Ellos tienen sus propios blends, y por la tarde sirven el Afternoon Tea, de todas maneras uno puede pedir el tipo de té o café que desee.

Al sentarse te traen el menú, y uno puede elegir el servicio dependiendo de la cantidad de personas. Como es abundante, solo pedimos para una persona. Había lo clásico: sándwiches, scones con mermelada de frutilla y crema, y unos dulces.

La gente es sumamente amena, pero no te agobian como en otros lugares. El ambiente es muy relajado y tranquilo, y se nota que la mayoría de las personas eran residentes de la isla, aunque había algún que otro turista. Todo el mundo estaba muy distendido charlando, y poco a poco se fueron despidiendo.

Es un lugar sumamente recomendable, así que si visitan Hong Kong, no se pueden perder la hora del Té en este famoso hotel: The Peninsula.

El Hotel fue fundado en el año 1938 apróximadamente, y fue destruido en gran parte, durante la invasión japonesa. Sin embargo, fue reconstruido y no ha perdido su encanto. El hotel también ofrece un servicio de avistaje de la isla en helicóptero, cosa que nunca haremos jajaja No me gustan los helicópteros!

Y después de nuestro rico té, volvimos a Causeway Bay con unos chocolates amargos para BW, que no salía de su asombro cuando le contamos donde estábamos:)

También nos trajimos un poco de té en hebras para seguir disfrutando de esta experiencia en casa:)

Estos macarones rellenos con una crema de limón bastante dulce y ácida, son IMPERDIBLES!!!

Dim Sum

Después de vivir 7 años en Ningbo, la cultura del Delta del Yangtze se había vuelto familiar para nosotros: los horarios, los tipos de comida, las clases de té. Sin embargo en Xiamen, 800 km al sur, había que aprender todo de nuevo.

Y en eso estábamos, aprendiendo y habituándonos a Xiamen -y su vasta cultura-, cuando surgió la oportunidad de aprender más sobre cultura china, esta vez la cultura cantonesa.

De la mano de una ciudad tan cosmopolita como Hong Kong, es difícil no sentirse inspirado por aprender y tratar de entender un poco más sus horarios, comidas, costumbres, etc.

Antoinette va a la escuela -centro de atención temprana- dos días a la semana, mientras espera poder incorporarse al programa completo. Y aunque 3 de sus terapeutas son extranjeros (Inglaterra, Italia e Irlanda), los demás, al igual que todo el personal administrativo, son hongkoneses. Aprender cantones no está en mis planes, ya me cuestan bastante los 4 tonos del mandarín, como para lidiar con los 9 tonos del cantones. Pero si me gustaría aprender mucho sobre su cultura en general.

Y hay algo que es muy importante para los cantoneses, el Dim Sum. La traducción literal sería “tocar el corazón”, y se trata nada menos que de comida. Son unos platillos especiales que se sirven acompañados de té, pero que tienen toda una connotación cultural muy difícil de pasar por alto.

Si una persona visita Hong Kong, o cualquiera de las ciudades del Cantón, en el sur de China, necesita vivir la experiencia del Dim Sum.

He leído que en algunas ciudades, los restaurantes comienzan con el ritual del Dim Sum a las 5 de la mañana, y que es muy común ver a las personas mayores, después de hacer sus ejercicios, reunirse para degustar juntos té y comida.

Para algunas personas el Dim Sum suele ser su desayuno o aperitivo, mientras que en los lugares más turísticos, se puede degustar este ritual casi hasta el atardecer.

Había escuchado esta palabra cientos de veces, pero no fue hasta este lunes pasado, que al salir de una de las terapias de Antoinette, nos fuimos a recorrer un mercado callejero en pleno corazón de Central, y el ver a grupos de personas sentadas comiendo, disfrutando, charlando, me sembró la duda de este ritual y su origen.

El mercado estaba repleto de productos frescos (verduras, frutas, tofu, etc) y cosas relacionadas al año nuevo chino, y mientras ascendíamos el aroma de la comida cantonesa nos iba envolviendo.

Pude sacar algunas fotos mientras Antoinette se me escabullía de un lado a otro, y cuando vi esta guía de bolsillo sobre el Dim Sum, no me pude resistir a comprarla.

Parece ser que el origen de todo esto, fue la ruta de la seda y sus mercaderes, los que se detenían de vez en cuando a descansar, relajarse y degustar algún bocadillo. En un principio, estas delicias no se acompañaban con té, pero cuando finalmente se descubrieron las propiedades digestivas del té, el ritual se transformó en lo que hoy día podemos degustar en un Dim Sum.

Cuando uno llega a un lugar donde sirven Dim Sum, el mesero lo primero que preguntará es “para cuántas personas”, luego de acomodar a los comensales, la segunda pregunta será “qué tipo de té quiere beber”. Comúnmente se bebe té Oolong, té de Jazmín, té Poo Nei, té Daffodil o té Iron Buddha.

El mesero colocará sobre la mesa una tetera y los comensales podrán servirse el té. La etiqueta indica que antes de servirse la propia taza, hay que servirle al resto de los comensales. Y éstos a modo de agradecimiento, darán un pequeño golpe en la mesa con los dedos índice y mayor doblados.

Esta costumbre de golpear la mesa, tiene una leyenda muy antigua. Dicen que un día, el emperador Qian Long, quiso darse una vuelta por el pueblo sin ser reconocido, así que vistió como la gente ordinaria y junto a un grupo de sirvientes se dirigieron a una casa de té.

El emperador ordenó un poco de té, y quedó fascinado en la forma en que el mesero lo servía. Desde lo alto, el té descendía como una catarata en la pequeña taza, sin que se derramara una solo gota fuera del recipiente.

El emperador quiso hacer el intento, y le sirvió de la misma manera el té a sus sirvientes. Estos estaban perplejos, y no querían hacer ningún tipo de reverencia que delatara la presencia del emperador. Así que uno de ellos, simuló con los dedos de su mano “la postura de rodillas”, y dio dos golpes en la mesa, a modo de reverencia.

Y es así como nació esta costumbre tan popular entre los cantoneses, de golpear la mesa a modo de agradecimiento, cuando alguien les sirve el té.

Los platillos que se sirven en el Dim Sum son muy variados, y suelen ser cocidos de diferentes maneras: al vapor, fritos en abundante aceite o fritos en el sartén. También se sirve Congee, que es una sopa de arroz, que puede tener verduras.

El Dim Sum también incluye deliciosos postres, como por ejemplo el budín de mango:)

La próxima vez que visitemos Hong Kong -ahora que tenemos la guía de bolsillo-, iremos a por nuestro Dim Sum. A ver que tal nos va!!!

Invierno en Hong Kong

Nuestra vida se divide por semestres lectivos chinos (Septiembre-Enero/Febrero-Julio), antes porque yo trabajaba en la Universidad, y ahora porque Antoinette va a la escuela. Así que estos últimos días estamos organizando el próximo semestre lectivo, mientras disfrutamos de las vacaciones de invierno, y seguimos con las terapias (en Hong Kong).

Así que semanalmente nos tomamos un avión, que nos lleva desde nuestra isla (Amoy-Xiamen), hasta la otra isla, Hong Kong. Es una hora de vuelo, que como lo hacemos de manera metódica-rutina (armar la valija, preparar la mochila, tomar el taxi al aeropuerto, etc.), Antoinette lo lleva bastante bien, salvo los días en que no se quiere sentar sola en su asiento, o quiere viajar parada.

Hong Kong es parte de China, pero tiene un régimen independiente, por ende, viajar a Hong Kong es como viajar al extranjero, pasaporte en mano, sello de salida y de entrada en China. En Hong Kong no necesitamos visa, y en el aeropuerto no nos sellan los pasaportes, solo nos imprimen un papelito para recordarnos que solo podemos estar en la isla como turistas por 90 días.

Desde Xiamen solemos viajar en Dragonair o Xiamen Airlines, pero todo depende de los horarios y los precios. Durante las vacaciones de invierno y por el Año Nuevo Chino, los precios se disparan una ridiculez.

En Hong Kong encontramos un hotel chiquito, que por precio y ubicación es perfecto para nosotros. Está en Causeway Bay, muy cerca de Time Square. Y en los ratos libres salimos a explorar un poco.

Este último viaje salimos a caminar un rato después de la cena, y descubrimos unos mercados con productos japoneses.

Le había sacado una foto a estas botellas, pero no tenía idea de que podrían ser. No quería tocar nada que no fuera a comprar, porque si yo toco, Antoinette también quiere tocar. Así que a predicar con el ejemplo! Al publicar la foto en Instagram, las chicas me desasnaron, son botellas de jugo (zumo) de manzanas, unas manzanas muy especiales de Japón. 
Me gustan mucho las sopas, así que compré esta sopa de calabazas para probar. Groso error prepararla sin leer las instrucciones, ya que me la preparé en una taza con más agua de la necesaria, y por supuesto, no sabía a nada. La segunda taza (media taza de agua para ser más precisa), preparada previa lectura de las instrucciones, tenía sabor a calabaza:) 
Me quedé impresionada con estas frutillas ENORMES!!! Pero me quedé con las ganas de probarlas, porque eran carísimas. 
Estas cosas deshidratadas y acarameladas son mi perdición, ya ni hablar de las frutas secas. Esto, y las judías rojas en los postres, se transformaron en mi adicción al venir a China. 
Las gelatinas también me gustan mucho, y tienen algo especial para mi, porque cuando era chica, en la esquina de mi jardín de infantes, había una tienda de productos “sueltos”, y mi mamá siempre compraba gelatina en polvo, y me dejaba prepararla. 

Y estas -de la foto-, son las famosas manzanas japonesas de Aomori (manzanas Fuji).

Causeway Bay es muy pintoresco, está repleto de edificios altos y grandes almacenes, dicen que los precios de los edificios comerciales son los más caros del mundo. Y aún siendo un lugar muy moderno, sigue teniendo sus rincones típicos. Muchas tiendas budistas y de productos relacionados a la medicina tradicional china, restaurantes pequeños al paso con mucho olor a frito y gente que va y viene las 24 horas del día.

De camino a Time Square, que es un complejo de grandes almacenes y oficinas había “avistado” un café con mucho estilo. BW siempre se queja, de que soy la persona más desastrosa para vertirse, pero que después va y se sienta en una casa de té y se pide un “Shakespeare”  con pastel de zanahorias, pasas de uva y nueces, y ojea revistas de moda jajaja Yo no miro las revistas de moda por la “moda”, a veces hay reportajes interesantes.

Así que tras mucho insistir, primero porque BW no quería entrar, después porque las veces que pasamos estaba llenísimo de gente, pude finalmente sentarme y pedirme un “Shakespeare” en The Coffee Academïcs en Causeway Bay.

El té me lo pedí de postre, porque como ya era la hora de la cena, no hizo falta insistirle mucho a BW para ordenar algo salado primero. Él se pidió un “taco”, una ensalada para Antoinette y para mi una mini-tarta de espinaca y queso.

Un ratito de relax, para dos días super intensos!!! Antoinette hace en dos días 4 terapias diferentes, así que fue el premio a dos días de mucho trabajo para los 3. Si pasan por Hong Kong, este lugar -café- es sumamente recomendable, la atención es muy buena, y los precios son adecuados al lugar.

Y esto ha sido un poquito de Hong Kong, que tiene muchísimo para ofrecer, y que iremos explorando poco a poco. 

Historias mínimas

Antoinette (32 meses) Desayunando en el hotel (Hong Kong) 
A Antoinette le encanta la mermelada de duraznos, y si le ponemos un poquito de mermelada a lo que sea, es suficiente para que ella se lo coma:) Bajamos a desayunar de pijamas, no había muchas personas, porque todavía era muy temprano. Cortamos algunos trozos de fruta: manzana, melones, sandía. 
Antoinette se comió unos palitos de melón con mermelada, y después siguió con el pan. 
Por supuesto, en su trozo de pan, la mermelada de duraznos nunca es suficiente, así que a medida que come le va agregando más y más… 
Por supuesto el desayuno va intercalado entre pintar, pegar stickers, recortar… 
Fuimos a comprar zapatillas, y a Antoinette se le ocurrió que quería unas color rosa/plateado, que le quedaban un par de números más grandes. No había forma de hacerle probar otro estilo de zapatillas, y en el diseño que le gustó no había números mas chicos. Sobra decir que son las únicas zapatillas que quiere usar, no importa que no combine con lo que lleva puesto. Como si fuera poco, le hizo un par de dibujo con lapicera negra y le pegó un par de sticker. Y yo voy escuchando los comentarios de la gente: “Las zapatillas le quedan grandes”, “Tiene las zapatillas sucias (por los dibujos)”, “Sus zapatos son llamativos”… 
Cuando el padre la vió dijo “Las zapatillas le quedan grandes”, así que decidimos comprarle unas sandalias. Tuvimos la genial idea de probárselas y comprárselas mientras ella dormía profundamente, por ende no participó de la elección. Y como era de esperar, no solo no le gustan y no se las quiere poner, si no que además se las ofrece a todos los que vienen de visita. 
Descubrimos que su mejor horario para viajar, son sus horarios de dormir.
Almorzamos, jugamos y dormimos la siesta en el avión. Cuando nos despertamos para la merienda, ya estábamos en Hong Kong. Merendamos en el aeropuerto, jugamos otro rato (mientras hacía la digestión) y luego nos tomamos un taxi al hotel. Subimos a la habitación, ordenamos nuestras cosas y se hizo el horario de la cena, BW llegó justo, cenamos y nos fuimos a dar una vuelta. Volvimos para una taza de leche caliente, y a dormir:) 

The University of Hong Kong (Hong Kong)

La Universidad de Hong Kong es la más antigua institución de educación superior en Hong Kong. Su lema es “Sapientia et virtus” en latín, que significa “la sabiduría y la virtud”, “明德格物” en chino. El idioma oficial de enseñanza es el inglés. (Fuente: Wikipedia)

En China es muy común, que cuando uno visita una ciudad por turismo, también visite sus universidades. Por ejemplo, la Universidad de Xiamen uno la puede visitar durante todo el año, y es una de las Universidades más famosas de China, no solo por su nivel académico, sino también, por su campus. Parques, plazoletas, edificios, restaurantes, bibliotecas, tiendas, etc., todo nos refleja un poco la cultura del lugar.

Mi visita a la Universidad de Hong Kong fue para participar de las Primeras Jornadas de Formación de Profesores ELE de Hong Kong. En China continental, solemos participar de todas las jornadas y talleres que ofrecen la Consejería de España (perteneciente al Ministerio de Educación de España y con sede en Beijing), que muchas veces se realizan en conjunto y/o con la participación del Instituto Cervantes.

China es un país inmenso, y es bastante difícil trasladarse de una punta a otra para hacer las capacitaciones, sobre todo, porque la mayoría costeamos todos los gastos de nuestro propio bolsillo (amén de nuestro salario chino, todo sea dicho). Pero eso no quita que uno lo haga con gusto, porque en general ofrecen actividades muy interesantes.

Y fue así que llegamos a la Universidad de Hong Kong, donde el comité organizador se lució con unas conferencias e invitados de lujo.

  Ente conferencia y conferencia, hubo talleres sobre tecnología, comprensión auditiva, didáctica, etc.

En Asia en general el interés por el castellano sigue creciendo, y aunque en un principio era fácil aplicar como profesor de español solo siendo nativo, sin importar la formación profesional, hoy en día las cosas han cambiado. Cada vez se exige más formación, y no porque interesen los alumnos, todo lo contrario, tener profesores altamente cualificados, con maestrías y doctorados, le da prestigio a los departamentos de español de las universidades y así pueden atraer más estudiantes, elevar su posición en rankings nacionales e internacionales.

Sin embargo, para aquellos que estén capacitados, que tengan buen dominio del inglés, y como mínimo 3 años de experiencia, las puertas están más que abiertas en toda Asia. Y otro requisito no menos importante, es la capacidad de adaptación a una cultura completamente diferente, y estar preparados para dar lo mejor de sí a un grupo de estudiantes que tienen como primera lengua: chino, japonés, coreano, tailandés, filipino y/o tagalo, etc etc.

En los países asiáticos, culturalmente el rol de la familia es muy importante, por ende muchos de los estudiantes vienen a estudiar español cumpliendo un “mandato”. Y no estudian español porque sueñan con viajar a España o porque aman el flamenco; uno de los motivos más crudos es la realidad de los lazos comerciales entre China y Latinoamérica. Sin embargo, esto no quita, que un pequeño porcentaje de estos mismos estudiantes, estudien español con fines académicos y logren licenciaturas e incluso doctorados con honores.

Cada vez son más las empresas chinas que se desplazan a Latinoamérica para dedicarse a la explotación de recursos. Sin ir más lejos, mis alumnos suelen ser empleados por empresas chinas que están explotando minas en México. Y no hace mucho tiempo tuvo bastante repercusión, la conducta del gobierno argentino al sacarle la concesión de la explotación de los yacimientos petrolíferos a la empresa española REPSOL y dársela a los chinos. Justamente cuando la compañía española había anunciado que habían encontrado la tercera reserva más grande del planeta: Vaca Muerta.

China es una país que cambia constantemente, y esto exige a los profesores actualizarse. Entre grupo y grupo de estudiantes, los cambios son abismales. Y como bien reza el dicho: “Enseñar, es aprender dos veces”.

La Universidad de Hong Kong ofrece de todo, tanto desde el punto de vista académico como edilicio. Según tengo entendido, los estudiantes pueden estudiar varias carreras simultáneamente hasta el tercer año, que es cuando se deciden por una, y continúan para titularse en esa rama. 
Las aulas están impecables, y muy bien equipadas tecnológicamente. No tuve mucho tiempo de recorrer el edificio, porque es enorme, y las Jornadas se realizaron en el nuevo campus. Pero solo en esta parte pude ver varias cafeterías (starbucks, delifrance, etc) y además de la cantina de la Universidad, hay varios restaurantes. 
El primer día, con un grupo ya conocido, decidimos ir al restaurante vegetariano. Y fue una buena opción, no solo por la comida, y su modalidad, la sopa, el arroz y el té eran gratis, sino porque conocí a una chica alemana que trabaja en un proyecto de investigación, y terminamos hablando de tantas cosas interesantes, que no recuerdo hace cuanto tiempo no tenía la oportunidad de sentarme a charlar con alguien así, sin que en el medio de la conversación aparezcan temas del tipo pañales descartables, etc.
 Las fotos que pude tomar de la Universidad, fueron mientras perdida buscaba la sala de conferencias, que yo me suelo perder con guía y con mapa. 
Esta es una de las entradas laterales
Esta flecha indicaba hacía donde dirigirse para llegar al nuevo campus
A ver si volvemos a las próximas Jornadas, ganas no faltan:) 

Vista nocturna del Pico Victoria (Hong Kong)

El Pico Victoria (Victoria Peak) es la montaña más alta de Hong Kong (552 metros), y por ende el mejor mirador que ofrece la ciudad. Desde su punto más alto, se puede disfrutar de una preciosa vista de casi todo el territorio, tanto de día como de noche.

Se puede acceder mediante el tranvía (Peak Tram – 山頂纜車), funicular que viene funcionando desde el año 1888.

Esta actividad -vista nocturna de Hong Kong- estaba en la agenda de BW, sin tener en cuenta que eran las vacaciones del Año Nuevo Chino, primera luna del calendario, y era obvio que el lugar estaría repleto de gente! Metí los abrigos en la mochila, termos con té, leche y café caliente y fuimos. En la cola del tranvía nos encontramos con gente de Ningbo, siempre hay alguien que te da una mano, porque BW llevaba la cría, yo acarreaba las cosas cosas (mochila y coche), pero hay una parte del recorrido que es muy empinado. Nos divertimos mucho, y disfrutamos de un rico extra-café caliente en  una cafetería del Pico, porque la noche estaba bastante fría:)

Cocina Chiuchow en Hong Kong

Había oído hablar de las exquisiteces de la Cocina Chiuchow, pero nunca la había probado. Así que no podía dejar pasar esta oportunidad.

Hong Kong siempre ofrece muchas actividades, pero nosotros casi nunca vamos en plan “viaje de placer”, siempre nos toca acomodar visita al pediatra y a los especialistas, y esta vez entre esto y aquello, también me agendé un seminario en la Universidad de Hong Kong. 
Y mientras organizaba horarios, me llegó un mail del comité organizador de las Jornadas para invitarnos a cenar al finalizar el primer día de las actividades. En archivo adjunto estaba la carta del restaurante (Tak Kee Chiu Chow Restaurant) , y BW y Antoinette descartaron ir porque gran parte del menú era pescados y mariscos. Pero yo acepté gustosa. 
Finalizado el primer día de conferencias y talleres, en grupo, emprendimos viaje al restaurante bajando unas infinitas escaleras. 
Cuando después de unos 45 minutos de descenso, finalmente llegamos al restaurante, tuvimos que esperar un rato hasta que se fueron desocupando mesas, pero créanme que todo valió absolutamente la pena. 
En la puerta del restaurante había una viejita vendiendo pasteles de arroz glutinoso con judías:) 
La Cocina Chiuchow es típica de la zona este de la Provincia de Guangdong -China Continental- y es considerada de las más saludables, ya que utiliza pocas cantidades de aceite, tiene platos vegetarianos, y abundantes mariscos, pero también sirve pollo, ganso, pato y cerdo. Tiene una amplia variedad de sopas, y muchos de sus platos son cocidos al vapor o guisados, a diferencia de muchos platos típicos de la cocina china que son fritos en abundante aceite.  
Uno de sus condimentos estrella es la “salsa shacha” – 沙茶酱- hecha con aceite de soja, ajo, chalotes, pimiento, pescado y camarones secos. Es salada y ligeramente picante. 
Listo el Pollo!
Buñuelos y/o dumplings 
Fetas de ganso
Sopa de calabaza con choclo y macarones
Camarones
Bollos rellenos con tofu y verduras
Brotes de Bambú, verduras y nueces de Marañón y/o anacardos
Estos eran unos bocadillos rellenos con una pasta hecha a base de cangrejo 
Fetas de pollo servidas sobre hojas de ají frescas fritas, y la botella que se ve de fondo es la cerveza china más popular. Cuando Qingdao, en la Provincia de Shangdong quedó en manos de los alemanes, estos construyeron una fábrica para producir cerveza, y desde entonces los chinos degustan esta bebida, que en general la beben natural, aunque también hay chinos a los que les gusta la cerveza bien helada. No tiene mucho alcohol, a mi me gusta mucho:)
Estas bebidas son hechas a base de té, pero en rigor de verdad la comida Chiuchow se acompaña con té oolong:) 

Parque Kowloon (Hong Kong) – 九龙公园

El Parque Kowloon se encuentra en Hong Kong, en la península Kowloon para ser más exactos. Según nos comentaba el taxista que nos llevó al aeropuerto, Kowloon significa “9 dragones”, y hace referencia a los 9 picos (montañas) que están distribuidos en esta parte de la Isla.

El parque está sobre Tsim Sha Tsui, y se puede acceder vía metro. También está muy cerca de la famosa calle Nathan, sobre la cual hay muchos hoteles y centros comerciales.

Vista de la calle Nathan desde el Parque
El Parque fue abierto al público el 24 de junio de 1970, y el predio que ocupa había pertenecido a la Armada Británica. 
A pesar de que había muchísimas personas, pudimos disfrutar de sus jardines y de una larga caminata entre sus frondosos árboles. 
Tiene un lago con aves, y un espacio para loros y tucanes. 
Nos encontramos un Totem donado por el Gobierno de Canadá.
Y Antoinette se durmió una buena siesta:) 

Gong Hei Fat Choi

Feliz Año de la Serpiente! Feliz Año Nuevo Chino! 
Como diría mi abuela, “nunca es tarde cuando la dicha es buena”. 

Este año los saludamos en cantonés, pues anduvimos por el sur de China, para ser más específicos en Hong Kong, así que 恭喜發財!!! (gùng héi faat chōi). 

Gong Hei Fat Choi o en mandarín Gong Xi Fa Cai, no significa Feliz Año Nuevo, su traducción literal al español sería “Felicidades -buenos deseos/augurios- y Prosperidad”. “Fa Cai” significa prosperidad en todo su sentido material: dinero, riqueza, fortuna, etc. 

Vamos volviendo a nuestras rutinas, BW volvió al trabajo, nosotras nos quedamos una semana más y volveremos a Ningbo y a la realidad:) 

Así que desde Zhangzhou, nuestros mejores deseos para este Año de la Serpiente que recién comienza:)