Cumpleaños de Antoinette: Los regalos

Antoinette es de por sí la regalona de la casa jajaja Porque es mimosa y porque recibe muchos regalos, no solo de la familia, si no que los amigos también la consienten. Siempre hay algún detalle para ella:)

De por sí tiene muchos juguetes porque se han ido acumulando, sigue jugando con sus cosas de bebé, y la verdad todavía no he hecho una clasificación de juguetes para sacar de circulación los que ya no le interesan. A ver si cuando ordenamos el nuevo departamento finalmente llega el orden para los juguetes también.

Como está en la etapa en que copia y repite todo lo que nosotros hacemos, surgió la idea de La Cocinita para Antointte:) Pero también le hemos regalado medías -calcetines- y un vestido con mariquitas -vaquitas de san antonio- que a ella le encantan. Tiene una mariquita de Lego que le regaló su Oma cuando nació y se la suele poner de pulsera jajaja

Todo lo que recibe se lo hacemos agradecer, porque esto es algo que uno tiene que aprender de chico. En este mundo desmesuradamente capitalista en el que vivimos, todo exige un esfuerzo y hay que saber agradecer la energía y el empeño que muchas personas ponen para que nosotros podamos tener en casa nuestros alimentos, nuestra ropa, etc.

Recuerdo que cuando mi papá o mi tío volvían del campo -cansadísimos- nosotras siempre les ayudábamos a sacarse primero las botas y después las “canilleras” que se usan para que las malezas del monte -aromitos y otros arbustos con espinas- no les rompan la ropa o les lastimen la piel. Luego le desabrochábamos las  hebillas de la rastra -cinturón- y del guardamonte, que al igual que las canilleras está hecho de tela de loneta -algunos lo usan de cuero, puede ser de potro o de carpincho, o simplemente cuero de vaca curtido- que va sobre la falda y tiene la misma función de protección.

Por último le ayudábamos a sacarse la faja, que va alrededor de la cintura y le alcanzábamos un par de ojotas cómodas y una toalla para que fueran a refrescarse.

Cerca del baño, en mi casa, había un perchero grande donde se colgaba la ropa y los accesorios de trabajo: sombrero, pañuelo de cuello, cinturones, guardamontes, etc.

Y Antoinette ya hace lo suyo, cuando escucha que BW toca el portero eléctrico para que le abramos la puerta, ella corre a buscar las ojotas del padre y después lo ayuda a sacarse los borcegos de trabajo. Los botines de BW son enormes y es divertidísimo verla con un botín en cada mano, yendo a ponerlos en su lugar:) Porque a ella le encanta “help papa”. Y esta es una manera de agradecerle a BW el esfuerzo que hace para que no nos falte nada.

A mí siempre me ayuda, a levantarme del sofá jajaja, a encender las luces de los descansos de la escalera cuando volvemos del supermercado, a juntar los juguetes, me pasa los broches cuando cuelgo la ropa, etc. A veces se desacata jajaja, pero bueno, apenas tiene 2 años:)

Ayudar y agradecer son dos cosas que dan grandes satisfacciones, solo hay que verle la cara de felicidad a Antoinette cuando siente su pequeña misión cumplida:)

El tema es cuando no está muy segura de que se trata jajaja Como nos pasó con La Cocinita:)

Resulta que en China, la cocina es un tanto diferente a la típica cocina occidental. Generalmente son unas hornallas sobre la mesada, que pueden ser eléctricas o a gas. Entonces Antoinette no está familiarizada con la cocina que BW y yo conocemos.

Así que cuando BW le dió su regalo de cumpleaños, ella estaba feliz pero lo hacía girar de un lado a otro, creo que se dió cuenta que era una caja porque quería romper el papel para abrirlo y ver que tenía adentro jajaja

Estaba empeñada en romper el papel y ver que había adentro jajaja 
Se pasó toda la mañana con La Cocinita a la rastra de acá para allá, hasta que finalmente se puso a jugar con sus cacerolitas. De vez en cuando le quería arrancar las perillas o sacar todos los broches jajaja Nos miraba y nos decía Oh! Oh! como diciendo: “Casi casi se rompe” jajaaja
Antes del almuerzo se fueron a pasear un rato con BW por el condominio -urbanidad- donde vivimos y ese es su momento preferido. Volvieron cansados, almorzamos y se fueron a dormir la siesta:) 
Cuando se despertó le dimos un rico baño, que le ENCANTA! y después de vestirla y decirle que estaba muy linda la mandé a agradecerle el vestido nuevo y los calcetines al padre:) 
Se que no parece que estuviera diciendo “gracias” jajaja pero es que ella es así. Por supuesto
que le dió muchos besos y abrazos a su papá para agradecer el regalo. 
Después de merendar se puso a jugar con su Cocinita y con los globos y se entretuvo un rato hasta la hora de la cena. 
Verla feliz no tiene precio, ninguno de los dos tiene complejos de darle cosas que nosotros no tuvimos, todo lo contrario, sentimos impotencia de no poder darle las cosas que sí tuvimos. Como por ejemplo unos abuelos tan presentes, mis abuelos paternos lo fueron todo para mi, no hay día en que yo no piense en mi abuela Marta y mi abuelo Carlo. No hay día en que yo no extrañe horrores a mi nonina y mi aita. 
BW tiene muy lindos recuerdos de sus abuelos maternos, de sus tios. 
Yo que siempre estoy renegando de la comida, de vaya a saber que le ponen a las verduras y a las frutas. No puedo dejar de pensar en todas las verduras frescas y las ricas frutas con las que mi abuela nos preparaba la comida. El negocio de mi familia era la carne, así que siempre en mi casa había carnes y embutidos frescos, quesos caseros, toda clase de dulces y mermeladas, todo natural y sano, sin conservantes ni cosas raras. 
En mi casa siempre hubo un montón de manos para cuidarnos, acompañarnos, entretenernos, alimentarnos, ayudarnos … Mis abuelos, mis padres, mis tios … las personas que trabajaban en mi casa. 
Por supuesto no siempre todo fue color de rosa, mi papá siempre ha sido muy estricto y de carácter fuerte, pero ha sido un papá muy presente y sobre todo protector. 
Tratamos de darle lo mejor a nuestra hija, dentro de nuestras posibilidades, y creo que el quid de la cuestión es hacer las cosas con seguridad y transmitirle eso, que las decisiones que tomamos son por el bien de nuestra familia de 3:) Seguramente nos equivocaremos en un montón de cosas, pero también creo que la imperfección nos hace más humanos.  

La Cocinita

Resulta que Eli de zapallos en almibar organizó una fiesta virtual, y como mañana es el cumpleaños de Antoinette y el tema es relacionado a los niños me animé y estoy participando:) Gracias Eli por tanta generosidad:)

Es la primera vez que participo en una fiesta de enlaces y como me encanta la idea de compartir y conocer a otras personas he aquí mi aporte:)

Tengo un bebé que mañana cumplirá 2 años, aunque en rigor de verdad, ya poco queda de ese bebé que me pusieron en brazos aquella mañana calurosa de agosto. Lo cierto es que esta personita, tan especial e inquieta no deja de sorprendernos con sus ocurrencias y ha puesto mi imaginación a volar!

Estos últimos días, entre juegos y risas me ha transportado a mi propia infancia, a ese tiempo de juegos y disfrute que siempre voy a llevar grabado en mi corazón.

Recuerdo que en mi pueblo las siestas eran eternas, y con mi prima no queríamos dormir, no podíamos perder ni un solo minuto de nuestro tiempo durmiendo: era tiempo de jugar y jugar, de imaginar y de crear.

Y ahora mi hija, con casi dos años, se pasa todo el día ocupada: jugando:)

Lleva un tiempo obsesionada con preparar comida y alimentarnos, de repente prepara un té, y al rato nos sirve un café. Y después llega con una bandeja con pescado. Y hay que comer! jajaja

Primero iba de acá para allá con una taza y un cuenco, hasta que finalmente le regalamos un jueguito de cocina de plástico. Lo compramos en el mercado de conveniencia que está bajando el cerro:) aquí en el puerto de Zhangzhou y ha sido una buena inversión, porque nunca un juguete tan barato le dió mayor entretenimiento jajaja

El tema es que es un poco obsesiva con “su” orden, y sobre la mesa chiquita que tiene, ha ordenado sus legos. Por ende el sofá se transformó en su cocina personal:)

Finalmente hoy por la tarde, mientras la observaba -y disfrutaba viéndola- como batía algo en su cuenco, me vino a la mente la vieja cocina longvie de mi abuela Marta. Creo que estuvo en mi casa por más de 30 años, y el horno funcionaba perfecto! Cocinamos cientos de rosquitas de huevos de ñandú, incontables pastafrolas y los budines de pan que salían tan ricos:)

Mientras pensaba en todo esto, y estaba atenta a mi hija, el aroma dulzón del bizcochuelo de vainilla que se estaba cocinando en nuestro hornito eléctrico me hizo encender la lamparita:)

Recordé que tenía la caja del horno -regalo de BW- y que lo único que necesitaba era papel para forrarla. Así que cuando el bizcochuelo estuvo listo, fuimos a la librería y compramos papel y cinta aisladora:)

Por el camino nos encontramos con BW que me hablaba de no se que cosa, yo iba concentrada pensando en la vieja longvie, no me acordaba si tenía 3 hornallas o 4. Iba imaginado como tranformar esa caja en La Cocinita para Antoinette:)

Y después de la cena, cuando padre e hija se fueron a dormir, me puse manos a la obra:)

Lo primero que hice fue darle forma a la caja, separé uno de los extremos para que fuera el “respaldo” de la cocinita y cerré completamente la caja con cinta adhesiva.

Luego para reforzar el “respaldo” le pegué otro trozo de cartón que tenía, de manera que quede firme:)

El siguiente paso fue forrarla con el papel rosa que compramos en la papelera del pueblo, y para asegurar sellé todos los extremos con cinta adhesiva, no ha quedado muy estético, porque el papel es opaco y la cinta brilla, pero no tenía cola de carpintería que seque rápido.

Cuando la caja estuvo completamente forrada y asegurada, comenzó la parte más divertida: la decoración:)

Con cinta aisladora negra le hice algunas guardas, y dibujé lo que sería la puerta del horno. Recorté 4 círculos de cartulina roja y se los pegué como si fueran las perillas:)

Cuando todo estuvo listo, ordené los juguetes de mi hija pensando en la carita que va a poner cuando vea su regalo de cumpleaños:)

Para personalizarla un poco más, en el “respaldo” le puse unos broches para enganchar notitas, y hablando de broches, el broche de oro -valga la redundancia- fue haber encontrado un ganchito autoadhesivo que le pegué en un costado para poder colgar sus bolsas -carteras- que a ella le encantan:)

Y así fue como con un poco de imaginación e inspirada en la vieja cocina longvie de mi abuela Marta surgió La Cocinita para Antoinette:)

Ya es muy tarde de este lado del mundo, pero todavía la casa sigue impregnada con el perfume de la esencia de vainilla, afuera se escuchan los grillos y el mar golpea el muelle, mi hija duerme, descansa de su agotador día de juegos y mimos.

Les dejo un abrazo enorme, y ahora me voy a dormir saboreando el placer de la tarea cumplida:) La Cocinita para Antoinette:)