Agresividad ….

Hoy tengo un día intelectualmente agresivo, esta manana, mientras me tomaba un café y se me quemaban las tostadas, leí un párrafo que Cortazar supo escribir a un amigo en unas cartas que saldrán publicadas. El texto reza: ” … Lo atroz de B.A. es que es materia mucho más intelectual que estética, y apresura ese horrendo proceso de cristalización de un hombre. Por eso los argentinos son gente de tanto “carácter” (!), de tanta “personalidad” -repertorios de ideas definitivamente fijas, cuajadas, sin movimiento posible. Todo el mundo tiene allí su opinión sobre las cosas, pero coincidirás conmigo en que basta opinar sobre una cosa para, en el mismo acto, dejar de verla.”
La nota a Aurora, salio publicada en el suplemento ADN del diario La Nación, y también publican algunas de las cartas en cuestión.
Después de leerla, y bajo el efecto de la cafeína, le escribí un largo mail a mi amiga Maria, ella no es Argentina, pero vivió varios años en B.A., entonces puede entenderme mejor que nadie en estas cuestiones.
Me sentí huérfana, eche en falta esas largas horas de discusiones en las aulas de Figueroa Alcorta y Pueyrredon. Y me pregunte que hago en China? Con el perfume del café tuve una sensación de apuro, prisa, el tiempo no alcanza. Podría recorrer con los ojos cerrados, cada rincón del Palacio de Justicia, y observar desde el blanco de sus escaleras de mármol como se cierran los ascensores cual rejas de prisión. Por que nunca me pareció familiar la situación de cruzarme con un detenido? Porque, incluso hoy cuando lo recuerdo sigo sintiendo esa sensación de incomodidad o tristeza frente a alguien por el cual sentí “lastima” o dolor.
El viento cierra una puerta de golpe, y hace eco en mi memoria la puerta que esta sobre Lavalle, por la que entran los detenidos a la alcaldía para esperar prestar declaración. Yo sigo caminando apurada, con una pila de expedientes en mis manos. Los abrazo con fuerza, mientras busco la ventanilla de la Delegación del Interior.
Quisiera transportarme con esos mismos expedientes, a un lugar lejano, poder escapar de todo lo que me rodea.
Entonces descubro que estoy en China, que mas lejos no podría estar de esa realidad que me abrumaba. Y descubro que no hay prisa, que no hay detenidos esperando para prestar declaración indagatoria, que no hay pilas de expedientes. Que hay otra realidad, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Y descubro que la imagen del Palacio de Justicia, y los detenidos, y los expedientes son solo una ficción.
Y descubro que siento nostalgia del “proceso” que me llevo a trabajar a tribunales, pero que el trabajo en si no fue ni un penique de lo que yo realmente esperaba.
Y tengo tantas cosas dando vueltas en mi cabeza, pero no podría escribir ni una sola linea al respecto, simplemente porque estas cosas son para discutir, discutir y pulir, interactuar con otro y crecer … no para escribir una linea sin errores ortográficos y vanagloriarse.