Domingo de noviembre

Desde el jueves llueve, y la humedad es insoportable. Ya encendimos las estufas, no porque haga frío, sino porque no quiero que la humedad se aloje en nuestra casita china.

Qué rápido pasó octubre y su buen tiempo, aunque confío en que noviembre también tenga algunos días lindos guardados en algún bolsillo.

Oficialmente, estamos a mitad del primer semestre del ciclo lectivo 2012/13, pero creo que me pesa más el fin de año, porque me siento agotada. De hecho, a mucho pesar, empecé a descartar actividades que tenía planeadas hacer este mes, porque sinceramente siento que no llego. Aunque no todo está dicho, es que a mi, el “hacer” me puede (por otro lado, este descomprimir, despejar, muchas veces me ayuda a activarme y las cosas se empiezan a dar de manera tal, que al final puedo hacer todo lo que estaba planeado desde un principio).

Antoinette, como es lógico a su edad, tiene muchísima energía, que necesita canalizar disfrutando, por eso no quiero dejar de hacer las pequeñas cosas que hacemos, y aunque a ella le suponen solo una hora de juego con otros peques, a mi me demandan una logística -entre ida y vuelta-, de 3 horas -mínimo-. Y como todas las mamás saben, acarreando pañales, comida, extra-ropa, juguetes, etc.

Y tengo que agradecer, que siempre tenemos ángeles “revoloteándonos”. S. nos acompaña a las horas de juego, y también viene a casa un par de horas a la semana para jugar con Antoinette. También M., que por ejemplo ayer, nos acompañó a recorrer todos los supermercados de la ciudad, hasta encontrar la leche de soja que toma Antoinette, porque ya no había en el pueblo.

La semana pasada, pensé que no llegaba. Porque ni bien habíamos regresado de Zhangzhou teníamos un montón de cosas que hacer. Teníamos programadas dos visitas de gente linda, una para el lunes por la tarde y otra para el miércoles.

El lunes F. pasaba por el pueblo y vino a visitarnos, así que fuimos a la cafetería del pueblo y luego a cenar al nuevo restaurante brasilero. Y el miércoles habíamos invitado a L. a festejar su cumpleaños, es que la mala amiga -yo- lo había olvidado, y cuando ella lo festejaba estábamos en Zhangzhou, así que le organizamos un té con torta de chocolate, dulce de leche y crema. Le decoramos la torta con dos corazones, donde Antoinette le había pegado unas pegatinas en forma de jirafas, que a L. le encantan. Así que tomamos té, festejamos y organizamos una escapada a IKEA sin hijos:)

El martes se había cancelado la hora de juego, así que vino S. a jugar con Antoinette a casa. Los miércoles como siempre, toddler time, después aperitivo/almuerzo en la cafeteria y volvimos a casa justo para la hora de la siesta de la cría, que yo tengo que salir corriendo a trabajar.

El jueves si tuvimos hora de juego, y el viernes comenzamos la ardua tarea de conseguir la leche de la peque, que finalmente logramos encontrar ayer sábado! Viernes por la tarde había venido M. a visitarnos y ayer por la mañana fuimos juntas al centro. A la vuelta de las compras, y después del almuerzo de Antoinette, fuimos  a comer a un restaurante chino de comida rápida que está en el centro comercial que tenemos frente al campus.

Y hoy domingo, RELAX, no tenemos planes de salir, pero hay que ordenar ropa, esperar a la gente que supuestamente vendrá a instalar el doble vidrio en el dormitorio e ir recogiendo la casa, que siempre hay algo por hacer:)

Estoy contando los días para que llegue la última semana de noviembre, BW se ha tomado esa semana libre y viene a pasarla en familia. Aunque hablamos todos los días un par de horas por skype, y estamos en permanente contacto por mensajes de texto, no es lo mismo. Y ahora voy a seguir corrigiendo tesis, que no llego!!!

Antoinette se sienta en el sofá, pone galletas en un platito y mira dibujitos:)
De vez en cuando cruza miradas y sonrisas con los otros peques, pero sigue prefiriendo explorar:)
Mientras esperábamos el taxi, se puso a saltar en cuanto charco tuvo cerca:) 
En el restaurante de comida rápida, M. pidió carne de cerdo, arroz y verdura:) 
Yo me pedí una sopa de buey con fideos de arroz, y el cuenco que se detrás es una sopa de jengibre para limpiar el paladar, antes y después de la comida. 
Y para compartir nos pedimos esta comida ala plancha, te la sirven a medio cocer en la plancha super-caliente. Brócolis, dumplings de tofu y verdura, huevo y carne con una guarnición de pimienta negra y choclo, arvejas y zanahoria.