Nimiedades:)

Nosotros aprovechamos para ir a Ikea cada vez que vamos a ver al pediatra. También por una cuestión de conveniencia, siempre pedimos un turno para un día domingo a las 10 AM. 
Así que cuando terminamos con nuestros asuntos importantes, emprendemos la retirada, solo desviándonos casi a la subida de la autopista que nos traerá a casa, para dar un rápida visita a Ikea. Y cuando digo, rápida es rapidísima, que a esa hora todos estamos cansados, BW camina a toda velocidad con sus patas largas, los domingo en Ikea no cabe una aguja y la gente se pone tediosa con la peque y tratando de fotografiarse con BW como si fuera una figura famosa del baloncesto. 
Y cuando ya hemos logrado pagar lo que compramos, siempre me dan ganas de comerme un pancho:) y trato de persuadirlo a BW prometiendole que le doy mi vaso de gaseosa para que se tome los litros que quiera. 
El hecho es que en la ultima visita mis dotes persuasivos no funcionaron, y Antoinette todavía no coopera mucho, ya que cada vez que ve que el padre se va, se quiere ir con el. Así que mientras me abandonaban corrí y metí en una bolsa un par de salchichas, unas albóndigas para M. y hasta encontré pan para panchos. Ya estaba casi pagando cuando le pegue un manotazo a la ultima mermelada que quedaba en la góndola y se me antojo para mi pastrafrola:) 
Mayonesa y pimienta negra:) 
Lo gracioso es que cuando llegamos a casa, BW era el mas apurado para que los preparara. Y aunque es comida chatarra, fue una buena idea, porque con el cansancio no teníamos ganas ni de cocinar ni de salir a comer afuera, asi que nos hicimos unos panchos y nos sentamos a mirar un par de películas:) 
Lo malo de esto, es que quizás ya nunca pueda comerme un pancho en Ikea, porque según BW son mas ricos hechos en casa:(