Contando estrellas…

Hoy recibí un mensaje de mi mejor amiga china, diciendo que nuestro jefe, Wu laoshi, había muerto en un accidente. Me embargó una tristeza infinita, y por un momento me llené de recuerdos, de la primera vez que entré a su oficina, y me impresionó su amabilidad y don de gente.

Wu laoshi era un chino del norte, alto, robusto como un roble, muy diferente al prototipo que todos imaginamos o conocemos de un hombre chino. Hablaba con voz pausada, y su acento norteño era inquebrantable.

Todos lo admirábamos muchísimo, porque siempre estaba embarcado en algún asunto interesante, yéndose a Estados Unidos para hacer una maestría, haciendo ejercicio a diario para mantenerse saludable, escribiendo algún libro, etc.

La primera vez que nos vimos, lo primero que me preguntó fue si había comido y me preparó té, me habló sobre su familia, y cuando nos despedimos me dio dinero. Mi amiga, que también era mi jefa, me explicó que al día siguiente era feriado, y que lo mejor era aceptar el dinero así podía comprar lo que hiciera falta esa misma noche. Con el tiempo entendí, que los chinos tienen otro concepto del dinero, muy diferente al nuestro, y siempre le estuve agradecida, no por el dinero, sino por el gesto. Por preocuparse por una persona que apenas conocía.

Pasaron los años, y muchísimas veces almorzamos juntos en la cantina de la universidad. Muchas veces almorzábamos en silencio, y solo intercambiábamos sonrisas. Y creo que lo apreciaba, porque aunque hubiera mesas vacías, siempre se acercaba y me preguntaba si podíamos compartir la mesa.

Se que hay un lugar especial para las personas como Wu laoshi, y me sabe tremendamente injusto, que una persona tan buena como él, tan dedicado, se haya ido así, sin más, dejando a su esposa y a su único hijo de 14 años, sin consuelo.

Y hoy, sigo contando estrellas, porque cada vez que mire al cielo, se que en alguna de esas estrellas que brillan resplandecientes, está la sonrisa contagiosa de ese hombre generoso, que me supo dar una cálida bienvenida, a ese lugar, que por algunos años, fue nuestra casa.

Hasta siempre Wu laoshi…

Pausa

Estoy tratando de salir de una vorágine de cosas, que esperaba las vacaciones de Pascuas como Agua de Mayo. En unos dias BW se va, y yo tengo tanta angustia, que aunque piense que es algo temporal, y que todo es para que podamos finalmente estar los tres juntos en un lugar mas acorde a nuestras necesidades, no logro sincronizar cuerpo, alma y mente. Mi alma esta profundamente triste, mi cuerpo esta resentido del cansancio y mi mente, simplemente, no para.

Tengo un montón  de cosas por hacer, y me gustaría hacerlas como un proceso de sanación interior. Por ejemplo, tirar todas las cosas que no nos vamos a llevar. Me costo muchísimo salir del puerperio, y ahora me esta costando horrores salir de esta situación de “madre de una nena con necesidades especiales”. Antoinette es lo que es, y punto. Y es perfecta tal cual es. Y si bien esto mi cabeza lo procesa, mi corazón sigue mueriendose de pena, con cada situación que para otras personas son cosas tan simples y normales, y para ella… en eso se le va la vida, como por ejemplo, tragar sin aspirarse. Esa aspiración silenciosa, que siempre estuvo ahí, y de la que aun sin tener un diagnostico confirmado siempre me tuvo con el corazón en la boca.

Mr T., que es el terapeuta que nos ayuda con el tema de la deglusion, me pide que tenga paciencia, que el esta seguro que a medida que crezca estos problemas irán desapareciendo. Pero, el problema, es el mientras tanto, hago hasta lo imposible para que todo se de en un ámbito natural, sin presiones, y que ella vaya descubriendo todo eso, que mientras para otros se da de manera natural, ella necesita entrenamiento intensivo.

Mi vida se reduce a batallar con las complicaciones diarias, que con el cansancio, ya en la noche, cobran unas dimensiones desmesuradas, y me llenan de miedo. Y todos conocemos los efectos secundarios del miedo.

Por todo eso, realmente necesitaba una pausa, y que vuelvan nuestras rutinas chiquitas, esas que nos permiten volver a la vida simple, que es un poco mas predecible, y que hacen que las noches y sus sombras sean mas cortas. Tener un lindo plan para nuestro día, que no este lleno de carreras de obstáculos que resolver. Y que cada cosa que hagamos, por chiquita que sea, sea para que nos haga bien y nos sintamos mejor.

Necesito que lo que queda de abril, sea para poner un punto de equilibrio entre mi cuerpo, mi mente y mi alma. Y así arrancar mayo con fuerzas, que sera un mes duro, y de muchos cambios.

Así que eso, hacer una pausa, para tener un poco mas de tiempo y apreciar las cosas lindas de la vida. La lista de cosas que quedaran por hacer es interminable… quizás en otra vida 🙂  Pero algunas de las cosas que nos están por pasar, requieren energía extra, así que mejor, estar preparados.

Y ahora voy a seguir viendo y leyendo cosas lindas, que mi abuela siempre decía que “lo que entra por los ojos y por los oídos, no se borra nunca de la mente y del corazón”.  En cualquier otro ratito libre vuelvo 🙂  

Nowruz

Nowruz, que se traduce literalmente como Nuevo Día,  es el Año Nuevo del Calendario Persa, que se celebra justo el día del equinoccio de primavera, el 21 de marzo, de este lado del mundo. Z. la maestra de Antoinette es de ascendencia persa (iraní) y con la llegada de la primavera celebra su Año Nuevo.

Y como ella y su familia, son muy especiales para Antoinette, decidimos hacerles unas tarjetas para saludarlos en esta fecha tan especial, celebrada por la comunidad persa por más de tres mil años.

En nuestras tarjetas, pusimos uno de los símbolos que suelen decorar la mesa persa durante esta festividad: peces. Y también como el número 7 es muy representativo, pegamos 7 pescaditos.

Lo más simbólico de este festival, es sin lugar el Haft Seen: La preparación de una mesa, que incluye siete cosas que comiencen con la letra “Seen” del alfabeto persa.

Algunas de esas cosas suelen ser: Seeb (manzana), Sabseh (pasto), Serkeh (vinagre), Samanoo (una comida típica), Senjed (una clase de fruta), Sekke (monedas) y Seer (ajo).

Y el plato típico para esta fecha suele ser arroz cocido con hierbas y pescado ahumado.

La escuelita Montessori le ha dado a Antoinette la oportunidad de conocer muchas cosas nuevas, y pensamos que es una buena idea que siga yendo a una escuela Montessori en Holanda. Sobre todo, porque tendrá que aprender un idioma nuevo, así que al menos, que el método escolar siga siendo familiar para ella.

Ya nos pusimos en contacto con la escuela Montessori de la ciudad donde viviremos, y ella podría comenzar el próximo 12 de mayo, si logramos terminar de traducir y legalizar la vida china, que nos está tomando su tiempo.

Estos días nuestra vida está reducida a: las terapias, la escuela y hacer trámites. Qué no es poco!!!

Siempre aparecen cosas nuevas para preocuparnos, eso es inevitable. Antoinette se ha venido quejando que le duelen las rodillas, y hemos detectado una especie de sobrehueso en su piecito izquierdo. Así que volveremos al especialista que le hizo los primeros estudios en Hong Kong allá por el 2011. Como estoy harta/cansada de preocuparme, ya directamente me ocupo. Así que ni bien advertimos este problema, pedimos un turno con el especialista.

Hay cosas que me resultan difíciles de explicar con palabras, pero ojalá pudiera trasmitirles la importancia de una  SONRISA. Aún en esos momentos, en que uno anda arrastrando el alma en penas. Esto se lo tengo que recordar a BW todo el tiempo, para que nuestra hija no note nuestro cansancio. Para ella una sonrisa, significa que todo está bien. Y eso es lo único que me importa.

Las terapias traen nuevos aprendizajes, y estos estimulan la confianza, y como en la vida, tiene un lado bueno y otra que hay que gestionarlo. Así que como está más independiente, también quiere resolver más cosas por sí misma, o quiere elegir que hacer y que no, y a veces todo no se puede. Así que vamos haciendo un poco y un poco, que a mi, lo de negociar no se me da. No sé porque, no creo que tenga que negociar algo con mi hija, podría charlarlo, explicarle porqué hacemos una cosa, escuchar su opinión o sus quejas de porqué no quiere hacerlas, pero las terapias hay que hacerlas sí o sí, aunque duela.

En el patio de la escuelita en Hong Kong hay un montón de cosas para jugar, cosas sencillas, como bicicletas, autitos, monopatines, pelotas. Y en los recreos, los peques pueden jugar con esto. A Antoinette le encantan, porque claro, no es lo mismo andar en bici en la escuela, que hacerlo en casa. Así que entre recreo y recreo tenemos “drama” cuando toca volver al aula.

 Como este año me dispuse disfrutar más, y la verdad que es todo un desafío, trato de que todos los días, estemos donde estemos, hagamos al menos una cosa que nos guste muchísimo. Como por ejemplo, visitar las librerías, o contar los días para el Viernes de Libro, que es cuando Antoinette se puede comprar un libro.

Paseamos, entramos a las tiendas. Poco a poco Antoinette interactúa más, así que siempre encuentra alguien con quien intercambiar “gustos”. 

Esta que pasó ha sido una semana bastante buena, y eso lo tengo que escribir, para cuando tengas días “de los otros”, y sienta que hace mucho tiempo que las cosas buenas no me pasan a mi. También tengo que reconocer que soy una persona con suerte, y que la perseverancia es mi mejor aliada a la hora de hacer que las cosas funcionen.

Esta semana teníamos todo listo para ir a Guangzhou, pero ya en el aeropuerto, después de varias horas de espera nos cancelaron el vuelo. BW está obsesionado con esto de los trámites, y que yo iniciara el trámite de mi pasaporte en el Consulado de Guangzhou, era un tema de vida o muerte para él. Era ya muy tarde, y la mayoría de los pasajeros estaban desbordados. Así que pensé que lo mejor era volver a casa, y lo más temprano posible volvería sola al aeropuerto a tratar de tomar el primer vuelo que saliera, y llegara a la hora que llegara, iba a tratar de hacer lo imposible por iniciar el trámite.

Llegué al aeropuerto a las 5 de la mañana, pero la oficina del primer vuelo a Guangzhou todavía estaba cerrada. Ni bien abrió conseguí un pasaje, y la promesa de un vuelo puntual. En el Consulado tenía turno a las 9.30 de la mañana. Pero la niebla que nos cubre durante esta época del año, me daban pocas chances de llegar a tiempo. Pero como dije antes, por una cuestión de suerte, a las 9:15 de la mañana ya estaba esperando mi turno en el Consulado.

Me registré en el Consulado, y pude hablar con el Cónsul para explicarle los motivos de mi apuro, pero como no todo puede ser perfecto, me comentó que ese día el sistema que carga los datos no funcionaba. Que estaban sin sistema desde el lunes, y ya era jueves.

Les dije que me arriesgaba a esperar hasta el viernes, y me dijeron que ni bien el sistema volvía me llamaban. Bajé a tomarme un café, y antes de terminarlo me llamaron porque milagrosamente el sistema comenzó a funcionar. Así que pude ingresar el trámite del pasaporte y del nuevo documento de identidad.

En Guangzhou, la humedad y el calor era un bochorno que te quitaba el aire. Me hizo recordar a mi pueblo, a esos minutos antes de que se largue a llover torrencialmente. Y así fue, mientras esperaba en el banco para pagar un estampillado, vi como la gente empezó a correr, mientras que otros abrían sus paraguas, y un monzón bastante fuerte cubrió la ciudad por un buen rato. Cuando salí del banco, ya se podía respirar, y con el correr de las horas, la temperatura descendió 10 grados.

Guangzhou 
Aeropuerto de Guangzhou
Así que ya estamos un paso más adelantados con nuestros trámites, y ahora solo nos resta esperar a que todo salga, para finalmente volver a presentar todo en el otro consulado. Trato de no pensar mucho en esto, simplemente cuando hay que hacer algo lo hago lo más rápido que puedo y así podemos seguir enfocados en lo que realmente importa. 
Antoinette sigue disfrutando de sus rutinas, ella siempre encuentra algo con que entretenerse, siempre descubre algo nuevo con que maravillarse. 
Los niños tienen esa cosa maravillosa de reponerse completamente con unas horas de sueño, aunque hayan tenido un día malo o ajetreado. Y para mi hija, el día sigue dividido por esa reparadora siesta, de la cual suele despertarse llena de energía y sonrisas. 

Y cuando volvemos a la isla, y vuelven nuestras rutinas de escuela, también vuelven mis rutinas de ama de casa, y aunque no le he terminado de encontrar la vuelta a esto, aunque sigo pensando que necesito un trabajo aunque sea de media jornada, trato de seguir haciendo cosas que me permitan descubrir y aprender cosas nuevas.

En mis descansos y entre tazas de té, sigo enganchada a las fotos y mis manualidades, cada viernes, una foto para el Florar Friday. 
Y ahora gracias a Roville me engaché con el #drawingalongmarch de Gemma de Wasel. Un dibujo por día. Dibujos sencillos, y los que más me gustan son los doodles. 

Y así van pasando nuestros días, entre mandados y viajes. Y aunque a veces el cansancio hace estragos, la consigna es Never Give Up!!! -No bajar los brazos!!!-.

Y aunque hay días en los que me tomaría una damajuana de varios galones del más puro licor de arroz, siempre encuentro el momento para el slowdown -bajar la velocidad-, repensar las cosas y volver a aliarme con mi mejor aliada, la perseverancia del Never Give Up.

Nota importante: Quiero responder todos los comentarios de las entradas anteriores, pero solo necesito un poquito de tiempo. Muchas gracias por su visita, por su tiempo, y sobre todo por sus lindas palabras. 

¡Proceso en marcha!

Estrenando el Año del Caballo, había comentado que este año esperaba que pasen muchas cosas en nuestras vidas, y que ojalá todas fueran para bien. El tema que más me preocupaba era  encontrar una buena escuela para Antoinette, y aunque aún no la hemos encontrado (la escuelita Montessori, es solo Jardín de Infantes), el hecho de que en Holanda la educación sea obligatoria desde los 4 años, le garantiza el derecho a tener una plaza en cualquier escuela pública del país (pero hay que empezar cuanto antes, por el tema del idioma).

En Xiamen he conocido a dos familias, que la única opción que les ha quedado es el homeschooling, ya sea porque no pueden afrontar los gastos de los colegios internacionales (que rondan los catorce mil euros anuales) o porque los peques no pueden seguir el ritmo de la escuela china (aún siendo hijos de chinos, que por un motivo u otro, no los escolarizaron en el sistema lo más temprano posible, y entonces ya no tienen solo la barrera del idioma, sino la del método de estudio). La isla está superpoblada, y encontrar una escuela china buena para peques “normales” es bastante difícil, solo queda a la imaginación, pensar que hacer con un peque con problemas.

Este es el año del Caballo de Madera, y el caballito de la foto, está en el patio de la escuelita de Hong Kong. Allí Antoinette está en lista de espera, para una plaza, que podría producirse a partir de septiembre. Pero, ¿y si no conseguimos plaza?. En Hong Kong hay muchos residentes que están en lista de espera hace 2 años. Y esta escuela también, es solo Atención temprana y Jardín de Infantes. Y las tres opciones privadas que hay (educación completa), cuestan entre veinte y treinta mil euros al año, sin incluir los gastos de terapias. Una tiene lista de espera, las otras -al ser integradoras- analizan la situación particular del alumno y su familia, y si ellos entienden que aporta algo bueno para la institución le otorgan la plaza.

Así las cosas, el ofrecimiento que le hizo la compañía a BW, nos vino como herradura de la suerte. Es como cuando los occidentales solemos decir “se alinearon los astros”. Para los chinos, esto simplemente sería, lo que uno puede esperar del Año del Caballo de Madera.

Y primero fue algo que nos pasaba solo a los 3, hasta que decidimos compartilo, y ahora la familia en Holanda nos espera, aunque mientras organizamos papeles y encontramos nuestra casita definitiva, viviremos en Bélgica. O como dice BW, “en el borde”.

Y esta semana, hemos puesto “el proceso en marcha”, solicitando papeles, traducciones, legalizaciones, etc. Ayer viernes tuvimos que cancelar la clase de arte y música, para poder cruzar el charco e ir a pedir nuestros certificados de antecedentes penales en Zhangzhou.

Fue una tarde diferente, ir al muelle, subirse al bote, cruzar al otro lado del mar. Y después la vuelta. Como premio BW nos invitó a cenar en un restaurante mexicano. Volvimos tarde, pero un poco más convencidos, de que finalmente hemos puesto el proceso en marcha, y de que esto nos está pasando realmente. Ya no es un deseo, es una realidad.

Antoinette se está recuperando de un “atracón”, que activó lo peor de su reflujo y su estreñimiento, y a veces el remedio es peor que la enfermedad. El domingo pasado BW nos tuvo que acompañar a Hong Kong, porque ya el sábado poco y nada toleraba su pequeño estómago. Así que el lunes, nos pasamos la tarde en el pediatra.
La noche anterior apenas habíamos dormido, y en el afán de ayudarla a sentirse un poco mejor, salimos a caminar, casi hasta la media noche. Llovía, pero eso no la privó de que se quisiera trepar a los columpios mojados. 
Hong Kong es muy bonita a toda hora, incluso cuando llueve y hace frío. Pero la realidad, es que ya estoy bastante cansada de vivir en ciudades grandes, donde la gente se disputa un poco de espacio, y los alter ego están a la orden del día. 
Quisiera vivir en un lugar más tranquilo, donde haya más tiempo para esas cosas simples que a uno le llenan el alma. El cambio tiene que ser para bien, aunque sé que habrá momentos difíciles. En Bélgica no sé exactamente donde vamos a vivir, pero cuando finalmente el permiso de residencia salga (se supone que tarda unos 3 meses), la ciudad donde viviremos se llama Schiedam. 
Schiedam es parte del aerea metropolitana de Rotterdam, y BW trabajará ahí, en el puerto, haciendo casi lo mismo que hace acá en el puerto de Zhangzhou. 
Esta nueva aventura me produce mucha curiosidad, y no la veo como una mudanza, sino como un viaje. Esos viajes que te cambian la vida para siempre, como ese viaje de 37 horas vía Londres, que me trajo a China. Este nuevo viaje que se produce justo, en el momento justo, cuando más lo necesitamos. 
Cuando vine a China, solo me traje mi mochila con lo imprescindible. También traía un pequeño bolso, bastante pesado, lleno de libros que quedaron en la biblioteca de la Universidad. Esta vez también, armaremos nuestras valijas con lo imprescindible, el resto viajará en un contenedor. 

Primavera by Kokoro – Origami & Etceteras

Con el comienzo del nuevo año lunar, ha llegado la primavera (Es por eso, que al Año Nuevo Chino también se lo conoce como la Fiesta de la primavera). Y este año, nuestra primavera llegó de la mano del Kokoro -corazón- de Paola:) y todos sus buenos deseos para este año del Caballo recién estrenado. 

Hace ya un tiempo que con Paola de Kokoro – Origami & Etceteras intercambiamos mensajes, saludos y comentarios, pero justo a finales del año pasado, tenía muchas ganas de hacerle un pedido de algunas de las cosas preciosas que hace, para alegrar nuestro día a día.

Por esas casualidades de la vida, Paola me escribió y fue entonces que me animé a hacerle el deseado pedido, un poco con culpa, porque era justo fin de año, y ella estaba preparando su viaje a Argentina (Paola vive en Japón).

No me quería ilusionar, porque el correo chino no es muy benevolente con nosotros, las cosas no llegan, llegan rotas o tenemos que pagar muchísimo dinero para retirarlas. Siempre tenemos que pedirle ayuda a alguien para que podamos encontrar el correo, siempre tenemos que dar explicaciones de lo que hay en el paquete.

Pero esta vez fue distinto, aunque lo vivimos con un poco de vértigo, porque Paola me había enviado el número de la encomienda, para seguirla por internet, y un día nos encontramos con que figuraba entregada, pero pasaban los días y no llegaba a las manos de BW.

Hasta que un día, BW se dispuso a salir de su oficina para recorrerse todos los puestos de seguridad y ver si alguno de ellos había recibido la encomienda y no la había reportado.

Y ahí estaba nuestra cajita con flores, en uno de los puestos de vigilancia. Así de informal es el correo cuando quiere.

Nosotras estábamos en Hong Kong, así que BW nos sorprendió a la vuelta. Y qué alegría!!! Una preciosa caja con florcitas, nos traía la tan ansiada primavera desde Japón.

Las cosas que hace Paola y el empeño que le pone, es difícil de describir con palabras, porque recibir una encomienda suya, es una EXPERIENCIA. Una experiencia inolvidable.

Emociona infinito recibir algo de una persona tan generosa, que hace las cosas con tanto AMOR. Ella, es de ese tipo de personas que puede convertir en algo muy especial todo lo que toca.

Sus plegados de Origami, con papeles de Japón, prolijamente enlazados en cintas de raso, envueltos en papeles perfumados… Paola está en cada detalle.

Todavía no le hemos encontrado un rincón definitivo a nuestros tesoros, así que los tenemos en la cajita con flores, y de vez en cuando Antoinette me pide los “paper” para olerlos, le encanta el perfume de los papeles. Y los mira uno por uno con mucha atención y va repitiendo “eli” (elefantes de origami), “agua” (pescaditos de origami), etc.

Paola también nos mandó un cuentito en español, con lo que nos gustan los libros!!! Y con lo que nos gusta SOÑAR!!! Un cuentito que no nos cansamos de ojear, leer y volver a leer, que tiene tan rico olor!!! 
Y por la magia de las manos de Paola, y por tener un corazón tan grande, este rinconcito de nuestra casa floreció una tarde. Y tuvimos nuestro especial Sakura, con muchos pliegues de papel de Japón, y sentimos el calorcito de tantos buenos deseos, y pensamos que este Año del Caballo, no pudo haber empezado de mejor manera, de la mano de Paola. 
Estoy segura que muchos ya conocen a Kokoro, pero si no, los invito a visitar su blog y su página de facebook, donde podrán encontrar un montón de cosas preciosas: postales, origamis, washi tapes, papeles, etc. Todo hecho en Japón con mucho amor. 
Pao este es nuestro pequeño homenaje para vos, y las cosas lindas que haces!!! 
Muchas gracias Pao!!! Yo se que nunca te voy a poder agradecer lo suficiente, siempre tenés una palabra de aliento, un mensaje de amor, palabras dulces para mi hija, y valoro muchísimo recibir estas cosas hechas con tanto amor. 
Vos sabes que sueño dormida y despierta, con darme un paseo por los jardines de Kyoto, que esta última vez que estuviste, a través de tus ojos paseé un poquito, y que tu optimismo, y tu manera de ver el mundo, no hacen otra cosa que inspirarme y darme fuerzas para seguir adelante. Porque vos mejor que nadie, sabes lo que es estar lejos de la familia, viviendo en una cultura tan diferente, viendo a nuestros hijos chiquitos crecer en este lado del planeta. 
Y como te dije antes, en el mensajito, yo solo espero que todo lo que das, se te retribuya con creces, con un montón de cosas lindas para vos y para Facu. Esperamos que estes disfrutando mucho del verano argento, de tu familia y seres queridos, te deseamos unas vacaciones llenas de creatividad, y ojalá podamos vernos a la vuelta!!! 

Temporada de patos y temporada de conejos…

Me resulta una frase recurrente, pero es que siento que la vida es así: cíclica. Que hay un tiempo para todo. Y que aunque nos guste o no, todo pasa. BW está en uno de esos ciclos en que su cuerpo le pasa factura por toda su compasión.

Los dos tenemos ideas muy diferentes sobre compasión. Lo que él llama compasión, yo lo llamo “lástima”, “tolerancia”. Él nunca grita, siempre rebalsa de paciencia, siempre tan correcto, tan “controlado”, hasta que no puede dormir del dolor de cabeza.

Yo no soy un ejemplo de nada, pero a mí la vida me pasa, por ende yo me controlo y me descontrolo todos los días, varias veces al día. Y dejo que a Antoinette le pase lo mismo, si quiere saltar como una loca en el sofá la dejo, le pongo unos almohadones alrededor para que no se parta la cabeza y listo. Y si quiere marearse como una autista hasta quedarse acostada en el piso muerta de risa, mirando como el mundo gira a su alrededor, también la dejo. Seremos lo que tengamos que ser, o no seremos NADA. Ese es mi lema.

Lo que nos pasa a Antoinette y a mi, no es un secreto para BW, yo me encargo de que todos los días, así se esté desmoronando, se entere de que pasa por nuestras cabezas y nuestros corazones. Porque abstraerse no sirve de nada.

El piensa que cuando yo tejo y destejo me abstraigo, pero no, yo me entretengo, que es diferente. Me entretengo, hago algo, para no enloquecer, mientras esperamos. El que espera, desespera…

BW tiene un grupo lindo de compañeros en el trabajo,  y lo que les pasa a ellos, tampoco escapa a su esfera emocional. Han pasado un montón de cosas, que podrían desestabilizar a cualquiera. Y aunque después de la tormenta siempre suele venir la calma, mientras las cosas pasan el sentimiento es de remar con un remo roto y el brazo inmovilizado en un yeso.

La esposa de uno de sus compañeros, anunció su divorcio por facebook, juntó sus cosas y se fue. El marido, ahora ex, quedó un poco “no entiendo que pasó”. La esposa de otro de sus compañeros tuvo a su bebé prematuro, lo pusieron en cuidados intensivos, solo lo podían ver a través de un vidrio dos veces por semanas, durante 15 minutos. Hasta que un día les dijeron que necesitaba una cirugía en la cabeza y que tenían que llevarlo en tren a Shanghai, 800 km al norte de donde vivimos. Y esto es a modo de resumen, porque también pasaron otras cosas, pero es solo para ejemplificar, que la mayoría de las veces en China, solo nos queda rezar. Rezar con todas las fuerzas. Aunque no creas en nada.

Todo eso pasaba mientras nosotros, en casa, tratábamos de digerir el diagnóstico de Antoinette, que es provisorio, porque el médico piensa que si no fuera por la dulzura que nuestra hija demuestra, sería directamente: autismo.

El autismo no es una enfermedad, es un trastorno neurobiológico, que afecta a una persona desde el período embrionario, y durante toda su vida. No tiene cura. Aún es para la ciencia, casi un misterio. Pero lo que si es cierto, si es posible, es hacer que estas personas sean independientes y se inserten en la sociedad, y que sean felices como cualquier otra persona. Y para esto las terapias son fundamentales, y cuanto mejor si los terapeutas son personas compasivas y llenas de pasión por lo que hacen.

Antoinette es feliz, y esos momentos en los que ella es solo disfrute, yo trataba de pensar en L. con todas mis fuerzas, para que él pudiera sentir el calor de los brazos de su mamá lo antes posible. Porque yo no podía imaginarme en esa situación. Ahora él ya está en casa, y como no lo pueden vacunar hasta que se estabilice por completo, rezo con todas mis fuerzas para que no se enferme, y que su sistema inmunológico lo proteja. No sé cuando lo podré conocer, pero yo lo siento un poquito mio, porque desde que nació no he podido dejar de pensar en él.

E. ya está en su tierra tratando de rehacer su vida, aquí su ex, al igual que BW, y el papá de L., están sumidos en proyectos de trabajo que tienen fecha de entrega en el 2016. El trabajo absorbe 12 horas de sus días, a cambio de “buenas” condiciones de trabajo. En el trabajo le han ofrecido a BW pagar el colegio de Antoinette en Hong Kong, cosa que se agradece, porque es carísimo, pero no sé si es realmente lo que necesitamos.

Hoy le compré una cafetera para la oficina a BW, y pienso ponerle una foto “enorme” de Antoinette en el escritorio para que no se evada. Porque el trabajo “bueno” produce reconocimientos y recompensas a corto plazo, pero a largo plazo, todo lo que un ser humano necesita es una FAMILIA. 

Después de la tormenta…

Un poco de calma después de la tormenta. Con algunas intermitencias para no perder la costumbre. Algún que otro sobresalto para darnos cuenta de las cosas que realmente importan.

Tuvimos la visita del tifón Trami, por suerte nada que lamentar, lluvia que vino más que bienvenida, porque el aire empezaba a estar demasiado espeso entre polución, contaminación, polvillo, arena, etc.

Ahora todo reluce como si hubieran “baldeado” la isla. Los techos limpios, los colores de las paredes y de la vegetación brillantes.

Cuando estuvimos fuera de todo tipo de alerta, con Antoinette fuimos al supermercado. Provistas por las dudas, de paraguas y piloto de lluvia, y por supuesto botas, porque seguro que íbamos a encontrar un montón de charcos.

Antoinette estrenó el changuito de las compras, que como ven en la foto, parece de juguete 🙂 Pero no, es el tamaño real de casi todas las cosas, incluso el palo de las escobas chinas, es la mitad del de una escoba normal.

Desde ayer, pareciera que se va a largar a llover en cualquier momento, pero solo llovió durante la noche. Fuimos y volvimos del supermercado sin problema.

Me encanta el viento del mar, en determinadas horas inunda la isla de aire fresco, y se transforma en un oasis.

Antoinette quedó varias veces atrapada -por segundos- en remolinos de viento de mar, y como es ella todo disfrute, cerraba los ojitos y se dejaba impregnar.

En el supermercado había promociones de libros, Antoinette se los quería traer todos, pero le dije que solo podía elegir uno. Estaba indecisa entre los libros infantiles y los recetarios de cocina.

Antoinette no habla practicamente nada, pero entiende todo, y de vez en cuando suelta alguna palabra en inglés, solo para dejarnos con la boca abierta. Hace un par de semanas que empezó con el “why?”.

Y la puerta de la cocina, que es de vidrio, para ella cumple la función de espejo, así que se pasa bastante tiempo dramatizando o tiene que mirarse si o si, como le queda la ropa, o como lucen sus carteras, etc.

Ayer, después de la cena tuvo una reacción alérgica. Por suerte estaba BW, porque a mi estas cosas me desbordan. Aunque sé lo que tengo que hacer, pero es desgastante. Ayer no sé que fue, si fueron trazas o una reacción cruzada. O ahora tiene alergia a algo que antes no tenía.

Primero le salieron ronchas rojas en la cara, después se le empezaron a hinchar los labios. Le dimos el medicamento, y poco a poco le empezó a hacer efecto. En unas dos horas desapareció todo, menos el susto que me dio.

Por otro lado sentí alivio, porque mi plan era que el padre le diera la cena, y así poder ir a recoger un estante que “iba” a comprar de segunda mano, y unos botes de pintura blanca en aerosol para darle un retoque. Pero como vi que BW llegó muy cansado, pensé que mejor les servía la cena a los dos y después mientras ellos se entretenían con algo, yo me escapaba un rato.

Al final tuve que cancelar mi salida, y esta mañana recibí un mensaje del dueño del estante, diciendo que se lo vendió a otra persona. Definitivamente no era para mi, porque primero el me canceló dos veces, después yo tuve que cancelarle otras dos 🙁

El miércoles pasado tuve mi primera reunión para enseñarle español a un grupo de adultos, fue un lindo encuentro, personas de diferentes países (Rusia, Turquía, EEUU, Corea, China y Kazajistán). Ahora me toca organizarlos por niveles con clases individuales de acuerdo a sus habilidades y estrategias de estudio, y preparar un tema para la clase semanal grupal. Esto me sirve para seguir haciendo mi investigación, e ir armando la tesis que tengo que escribir para la maestría.

La semana tuvo sus picos bizarros también, que ahora me dan gracia, pero en su momento me descolocaron. Primero la esposa de un compañero de trabajo de BW me mandó un mensaje totalmente desubicado, a lo que le respondí preguntándole que le pasaba, y dos días después me respondió que me había confundido con otra persona.

Por otro lado, una de las cosas que me ponen de muy mal humor, son los hombres extranjeros, que llevan viviendo un tiempo bastante considerado en China, y han perdido todas sus buenas maneras. No te digo que corran la silla, o abran la puerta del taxi (cosa que BW hace, porque es todo un caballero), pero al menos los modales mínimos de cortesía.

Respuestas irónicas totalmente fuera de lugar, o directamente no escuchar al interlocutor, y vamos! Que si de ironía y humor negro se habla, en Argentina estamos muy acostumbrados, pero entre ser un irónico y un mal educado hay una línea muy delgada que cuidar. Y ya no digamos entre un ser racional e inteligente y un idiota.

Igual soy bastante tolerante, porque la maternidad, en su momento, me colocó en un lugar donde no me sentía muy cómoda, y poco a poco, mi mochila llena de pañales y toallas húmedas, y la cría en sí, cambiaron mis expectativas.

El miércoles uno de los chicos, me preguntaba si China me había cambiado en muchas cosas. Y la verdad es una pregunta difícil para mi, es que me han pasado tantas cosas trascendentales en mi vida personal: conocer a BW, enamorarnos, casarnos, ser padres, formar una familia… que nunca me he puesto a pensar detenidamente que cosas esta cultura que me rodea, ha cambiado en mi, o que cosas perdí. He tratado siempre de ser congruente entre lo que siento y lo que hago. Y muchas veces sentí que era la sobreviviente de algo, pero no sé específicamente qué.

Seguramente he cambiado, pero no puedo atribuírselo solamente a China y su cultura, son muchas las cosas que me han transformado en la persona que soy hoy. Algunas por haber acontecido y otras por omisión. Pero es un tema interesante, que seguramente me tomará mucho tiempo digerir.

Antoinette: Primer día de clases!

Según el calendario lunar chino, el fin de semana pasado, comenzó el período solar conocido como “liqiu” –立秋-, traducido literalmente “Inicio del Otoño”.

Y con el inicio del otoño, comenzaron las clases! Al final BW se tomó la mañana libre en el trabajo y nos acompañó. Él está 100% seguro que Antoinette se siente “segura” con él, y yo estoy 100 % segura que ella hace lo que quiere con él. Pero lo cierto es que era el primer día de clases, y era una maravillosa oportunidad para compartirla los tres juntos. 
Antes de salir de casa, Antoinette prometió portarse bien, hacerle caso a la maestra, no pelear con los compañeros… bueno, todas esas cosas que se prometen y nunca se cumplen!

Yo estaba super nerviosa -estoy super nerviosa-, los dos iban de lo más relajados. Llegó un punto, en que mi tormento era tal, que si alguien me hubiera dicho algo, le hubiera dado un castañazo sin pensarlo dos veces. Por suerte BW me va conociendo de a poco, y por sobre todas las cosas, me acepta como soy.

El colegio es muy asiático en todo sentido, y aunque no era el mejor de mis días, se que puedo lidiar con eso. Hay muchísimas cosas de la cultura asiática que me gustan. La realidad es que la mayoría de los extranjeros que van a este colegio, son los que no pueden afrontar el colegio americano, que es carísimo.

Para nosotros era la única opción, porque Antoinette tenía que ir si o si al colegio, y el colegio americano no tiene Nursery. Además de que el colegio está en un distrito fuera de la isla, y es prácticamente una hora en autobús.

Todavía estoy en el dilema, de si seguirá ahí o no, el próximo año. Pero como bien dice BW, veamos este primer trimestre, y como evoluciona Antoinette en general, y a ver si pronto tenemos los resultados de los exámenes.

El primer día fue medio un “fiasco”, pero reconozco que fue mi culpa. Primero le pedí a BW que se fuera, y así tomar el control de la situación. Charlé un poco con las maestras, y la verdad que las dos tienen una paciencia infinita con los peques.

Nos dijeron que en principio serían solo 7 peques, y que Antoinette era la única extranjera. Uno de los peques, no paró de decir que no quería que Antoinette se quedara, que no le gustaban los extranjeros. Antoinette nunca se dió por aludida y siguió jugando.

A las 9 AM apareció la persona encargada del “snack time” con una fuente con varias porciones de spaghettis con salsa. Me sorprendió bastante, porque nunca se me hubiera ocurrido ese tipo de comida como aperitivo, sobre todo teniendo en cuenta que el almuerzo se sirve a las 11.

Ya habíamos hablado sobre el tema comida con Antoinette, y les explicamos que Antoinette llevaría su propia comida de la casa. Que por favor no compartieran comida con ella. Todo había quedado -aparentemente- claro, por lo que me sorprendió sobremanera que me llamaran para decirme que les preocupaba que Antoinette no quisiera comerse los fideos. Pero si es que una hora antes la cría se había tomado un tazón de leche con cereales!!!

Vuelta a explicar lo de la comida, lo de las alergias, espero que hayan entendido.

Hoy, el segundo día, se quedó 3 horas, de las cuales me quedé acompañándola 2! Llegamos puntual, y era la única. Una hora más tarde llegaron dos críos más. Las maestras me comentaron que en general los peques suelen venir a las 9. A las 10, cuando me fui, solo eran 3, incluida Antoinette, y cuando la fui a buscar a las 11, seguían siendo los mismos.

Antoinette ha estado muy activa jugando, compartiendo… y ya tiene una amiga. Una nena muy dulce, que la consolaba cuando me fui, diciéndole que iba a volver más tarde a buscarla. Por supuesto yo no me había ido, estaba sentada afuera de la sala, y como no lloraba, sino que de vez en cuando se asomaba a la puerta y gritaba en chino ¿mamá donde estás? Podía oir a su compañera responderle “tu mamá volvió a la casa, más tarde viene”. Y volvían las dos a lo suyo: juegos y más juegos.

Para mi, esta experiencia es completamente nueva. Es un lugar seguro, y las personas que están alrededor de mi hija parecen competentes y con experiencia. Hoy por la mañana, participamos de los ejercicios matutinos de los peques de jardín y todo el mundo parecía contento, disfrutando. Tanto los maestros como los peques. Supongo que pasará un tiempo hasta que Antoinette se adapte completamente. Pero después de este segundo día, pienso que todavía nos queda mucho camino por recorrer.

Mientras tanto seguiremos trabajando en casa, como siempre. Ahora BW también se sumó a la tarea, y tienen su rato de armar rompecabezas o pasar cuerdas. Cosa que ambos disfrutan mucho!

La vida es esto, ¿no?. Lo importante es mantener la cabeza abierta, y sacar lo bueno, lo mejor de cada uno. Serán 3 horas para compartir con otras personas, conocer otro ambiente, no puedo resultar nada malo.

Recuerdo que con mi primo más chico, la sala de 3 no resultó, pero no quiero boicotearme. Como suele decir una de mi amigas, siempre aparece alguien/algo y te rescata. Algunos procesos de aprendizaje son dolorosos, pero muy necesarios.

Antoinette: 3 años!!!

Antoinette cumplió 3 años, y los hemos celebrado en familia. A la hora de soplar las velitas, cantar el feliz cumpleaños y abrir los regalos, el resto de la parentela se sumó vía skype, y a ella le resultó muy divertido. De hecho estaba en plan presumida jajaja

Fue un día muy lindo, distendido, aunque no pudimos evitar que BW se levantara a las 6 de la mañana (a tomarse litros de café y leerse varios periódicos en línea). Y como Antoinette es media dormilona, me dió tiempo de hacer un par de cosas, antes de que nos dedicáramos por completo a ella.

Cuando se despierta suele llamarme, y yo, mientras le voy respondiendo, empiezo a prepararle el desayuno. BW en cambio, cuando la escucha sale corriendo a buscarla. Así que habíamos acordado que cuando nos llamara, la sorprenderíamos con unos globos. La sorprendida fui yo, pues ni bien Antoinette dijo mamá, BW ya estaba lanzándole los globos y cantándole el feliz cumpleaños, así que apenas llegué con las fotos. Pero su cara de felicidad lo dice todo, para ella no hay mejor plan que despertarse, y que su papá esté en casa, y si además hay fiesta, que mejor que mejor!

No es la primera vez que comparto esta frase de Zhuangzi, pero nada explica mejor la situación captada en la foto, ese momento en que se mezclan los sueños y la realidad. Cuando todavía uno está soñoliento, pero feliz de despertarse de esa manera.

Antoinette es muy sensible, y son muchas las veces que observa las cosas, o presta atención a un sonido de una manera muy especial, profunda, como si se conectara con lo que tiene en sus manos y no lo quisiera dejar escapar. Es algo que me emociona profundamente, sobre todo viviendo en un país donde poco se practica la espiritualidad. Estar en presencia de alguien, que con toda su inocencia, hace un proceso de “reconocimiento” frente a las cosas, sus sonidos, sus formas, sus colores, sus aromas … es simplemente, emocionante.

Eso que ella hace de manera natural, yo lo descubrí cuando empecé a sentir la necesidad de rezar. Ese instante en que uno agradece, y “suelta” todo lo que nos aturde, y entonces viene la calma, esa sensación de que hay alguien que escucha.

Y puede estar muy entretenida jugando, sin embargo hay un momento, en que se sienta como en la foto, y trasmite lo mismo -y más-, mucha paz, y suele buscarme con los ojos, y entonces me regala una de sus sonrisas llenas de luz. Y es todo lo que necesito.

Y ella es esa parte sensible de BW, que también se emociona con sus ocurrencias. Y hace todo lo que ella le pide. Y yo me paso el día diciéndole a los dos que se den un respiro, que si siguen así uno de los dos va a terminar enojado. Y el día del cumpleaños BW terminó con una herida en la frente, después que Antoinette le tirara unos imanes en la cara.

Yo no puedo estar sentada en un mismo lugar por mucho tiempo, así que Antoinette está acostumbrada a que cuando estamos juntas -solas- ella se va entreteniendo con sus cosas, e interactuamos -jugamos-, mientras yo hago mis cosas.

Hace varios días que mientras ordeno un poco, y voy deshaciéndome de algunas cajas vacías, iba haciendo alguna cosa para su cumpleaños. De hecho para hacerle la torta, tenía que desembalar primero el horno, e ir sacando las cosas para hornear, tratar de encontrarles un lugar, etc. Y aunque no nos pusimos grandes objetivos, lo importante es que hemos cumplido todas nuestras pequeñas metas.

En Beilun le había comprado el vestido para el cumpleaños, y lo único que me faltaba hacer era plancharlo. Zapatos no se quiso poner, así que anduvo todo el día descalza. BW la bañó mientras yo terminaba de hornear unas magdalenas de vainilla. El día anterior había hecho la torta, y solo faltaba echarle un poco de nata y unos trozos de durazno como decoración.

Habíamos quedado con la familia a las 5 de la tarde, así que para esa hora, estuvimos los 3 sentados y listos para empezar el festejo. Vestir la cría, vestir la torta, dejar la masa de la pizzas levando, mientras BW preparaba los refresco y los snacks. Y la fiesta comenzó puntual.

Charlas, risas, tuvimos tiempo de conversar distendidos y ponernos al día, porque la verdad que entre la mudanza y la adaptación poco y nada habíamos compartido con la parentela. Mientras nosotros tomábamos nuestro aperitivo, el resto de la familia desayunaba jajaja

Y llegó el momento de cantar el feliz cumpleaños, y BW ayudó a Antoinette a soplar las velitas, y finalmente los regalos!!! La cara de Antoinette lo dice todo!!!

Los abuelos, que estuvieron de visita en mayo pasado, le habían dejado regalos, y BW le compró una pileta inflable para disfrutar del agua, completamos los regalitos con el delantal de cocina que le hice, un bañador, unos brazaletes también inflables para el agua, y unos juegos didácticos.

Nuestro mejor regalo, es la posibilidad de estar juntos los tres, en familia, Un día que me puse a hacerle la guirnalda, y mientras recortaba los papeles y la tenía a ella al lado mio jugando a tomar el té, se me vino la idea de los corazones, una idea no muy original, pero que simboliza el amor, y que es, sin lugar a dudas, nuestro motor, el que nos permite ser mejores personas. Así que por eso los 3 corazones que decoran la tarta de cumpleaños son muy significativos. Tres corazones, tres años, los tres juntos. Todo hecho con mucho amor.

Un día cosí la guirnalda, otro día cosí el mantel, otro día envolví los regalos, fui sacando poco a poco las cosas que compramos en Beilun y en Hong Kong. Y el resto fue solo disfrute y mucho agradecimiento.

Seguramente se me quedaron muchas cosas en el tintero, pero ahora solo me viene esto a la cabeza, el haber disfrutado mucho un día en familia, y el agradecimiento, sobre todo a Dios.

Y aunque estoy convencida de que el credo de cada persona, pertenece a su intimidad, también pienso que el desarrollo espiritual es tan importante como el desarrollo intelectual. Uno necesita esos pequeños momentos en los que escucha y se conecta, con su propio cuerpo, con lo que nos rodea, esa pausa que nos ayuda a conocernos mejor y a canalizar nuestras energías.

También hemos cumplido un mes sin chupete, algo que parecía imposible. Tenemos muchas cosas por mejorar, muchas cosas por ordenar, pero aunque resulte reiterativa, estamos juntos, y es lo que realmente cuenta. Ya llevamos un mes en Xiamen!!!

Hay una página en facebook que me gusta mucho, se llama Estrategias Educativas, y hace unos días compartió los consejos del mago Merlín de Terence Hanbury White:

Lo mejor cuando se está triste- contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar- es aprender. Puedes hacerte viejo y temblón, puedes pasarte toda la noche desvelado escuchando el desorden de tu cuerpo, puedes perder tu único amor, ver el mundo devastado por malvados lunáticos, o saber que tu honor está enfangado en los basureros de las mentes ruines. Sólo hay una salida en ese caso: aprender.

Aprender por qué se mueve el mundo y qué lo mueve. Eso es lo único que el pensamiento no puede agotar ni enajenar, lo que nunca le torturará , lo que nunca temerá, lo que nunca le causará desconfianza, lo que ni en sueños podrá lamentar. Eso es lo más conveniente para ti: aprender.


Considera todas las cosas que puedes aprender: ciencia pura, la única pureza que existe. Puedes aprender astronomía en una vida, historia natural en tres, literatura en seis.
Y puedes luego, tras haber agotado un millón de vidas en la biología y en la medicina y la teosofía y la geografía y la historia y la economía, puedes, en fin, empezar a hacer una rueda de carreta con la madera adecuada, o pasar cincuenta años iniciando el aprendizaje de la técnica de derrotar en esgrima al adversario. Después puedes empezar de nuevo con la matemática, hasta que llegue el día, el momento, en que aprendas a arar.”

Ojalá pudiera transmitirle esto a Antoinette, el deseo inagotable de aprender. Es como caerse mil veces y levantarse siete mil, es como reconstruirse desde lo mejor de uno. Cultivarse. Aprender todas esas cosas que no enseñan en la escuela. Tener una vida llena de experiencias.

Ojalá Antoinette nunca pierda esa capacidad de abstraerse, y escuchar su propio mundo, reconciliarse con él, aceptarlo, y después devolverlo con una sonrisa. Ojalá pueda ayudarla y acompañarla  de manera que ella no pierda su esencia, y siga siendo esa personita tan especial que es. Mientras, no me canso de amarla con un amor infinito, de rezar (con el mazo dando como decía mi abuela), de soñar un montón de cosas lindas para ella, y por sobre todo de AGRADECER, la oportunidad de ser su mamá.

Tres años! Toda una vida! Feliz Cumpleaños Antoinette!!!!!!!! Mi bebé hija pequeña 🙂

Rosa China

En la habitación de mis padres solía haber una ventana de estilo colonial, con los postigos pintados de color amarillo. Recuerdo haber pasado muchas siestas de mi infancia mirando por esa ventana. Como no me gustaba dormir, mi mamá negociaba conmigo prestarme sus cosas (maquillajes, esmaltes de uña, alajeros, etc), para que me quede con ella sin hacer ruido. En el pueblo, solo los niños “singobierno” tenían la libertad de correr o jugar en las horas donde la mayoría de los adultos descansaba.

La ventana amarilla daba a un huerto. El huerto estaba lleno de plantas de pomelo y una enorme planta de banana. El jardín estaba en el extremo final, y tenía un par de plantas de rosas que mi abuelo cuidaba con mucha dedicación. Este jardín de rosas, era la vista del dormitorio de mis abuelos.

Desde la ventana amarilla se podían ver los amaneceres más lindos, me gustaba entreabrir los postigos y ver como asomaba el sol. Justo frente a la ventana, había una planta de “rosas chinas” rojas, como la de la foto, que en las mañanas de verano solía amanecer humedecida de rocío. Los rayos de sol se escurrían entre las ramas cubiertas de flores y poco a poco iluminaban completamente la habitación.

A veces me da la sensación de no haber dormido nunca, pues tengo recuerdos muy vividos donde la mayoría de los habitantes de mi casa, estaban durmiendo. Y era una casa donde no se dormía mucho, todos madrugaban, sin embargo yo, sigo teniendo esa sensación de esperar que amanezca, de esperar que alguien se levante para poder levantarme.

Las siestas eran eternas, y yo esperaba absorta, pintada como una puerta, a que alguien se levantara para salir corriendo a disfrutar de la tarde. Generalmente era mi abuelo el primero en levantarse, media hora de siesta le bastaban, así que podía ir a despertar a mi abuela, que con toda la paciencia del mundo me sacaba el kilo de maquillaje que me había embadurnado, con la ayuda de sus cremas  “sapolan” y “tortulan”. Después de charlar un rato con mi abuela en la cama, y encremada de pies a cabeza, nos levantábamos a merendar.

Mi hija me remonta a mi infancia, aunque no tenemos muchas cosas en común, generalmente es BW el que se sorprende de que a su hija le gusten las mismas cosas que a él, o que haga las mismas cosas que él hacía cuando era chico, como jugar con la saliva, o quizás a mi no me dejaban. Yo he tenido una madre muy amiga del NO! Pero de las cosas que tenemos en común con Antoinette, “encremarse” es una de sus favoritas. Cuando queremos distraerla con algo, le damos una crema, y ella se encarga del resto. Crema en las piernas, en los brazos, con la punta del dedo índice, y extrema concentración.

La semana que viene empiezan las clases, y yo estoy SUPER NERVIOSA. Me viene a la memoria mi papá, que no quería que yo fuera al jardín. Tendrá apenas 3 años, y la idea es que vaya solo 3 horas por la mañana. Me quiero relajar y hacer las cosas a la manera de BW, pero creo que no va a funcionar, no es mi esencia.

Le pregunté si se tomará el día para acompañar a Antoinette a la escuela, y me preguntó “¿Por qué?” jajaja Le conté que el día que empecé la escuela, fue toda mi familia a acompañarme. Parece que a él no, su mamá fue, lo dejó en la puerta de la escuela y listo.

Él inscribió a Antoinette en la escuela, y por supuesto no preguntó nada, porque la información que le dieron para él fue más que suficiente. Él no necesita saber minuto a minuto que va a hacer Antoinette. Yo si.

Le dieron una carpeta llena de papeles, y ya me los leí todos -mínimo- diez veces. Lo mismo de siempre, todo es responsabilidad de los padres, pero sugiere no darles dulces para la hora del aperitivo y recomienda fervientemente que lleven “comida para el cerebro” (?).

Estoy en la disyuntiva de que BW venga o no a acompañarnos, porque ella lo trata como asistente, y si no le gusta la idea de quedarse, se le va a pegar como una lapa al padre. Y como diría mi abuela, vamos a ir los tres a mostrar la hilacha jajaja Tengo un día más para pensar.

Se nos terminan las vacaciones, pero tenemos muchos motivos para celebrar el tercer cumpleaños de nuestra hija 🙂

Hibiscus rosa-sinensis: rosa china, la cayena, rosa de China, cuc arda, hibisco, papo, San Joaquín, pacífico, cardenales o flor del beso, es un arbusto perennifolio de la familia de las Malváceas, originaria de Asia oriental. Se cultiva como planta ornamental en los trópicos y subtrópicos. Las flores se usan para abrillantar zapatos y para el cuidado del pelo en algunas zonas de la India. Es la flor nacional de Malasia (Bunga raya en malayo). Es también flor de la ciudad colombiana de Barranquilla y del estado venezolano de Zulia.