Magdalenas de Chocolate Amargo

Esto viene de Magdalenas de Chocolate Amargo y Siete tazas de té … Y donde dice “chocolate muffins”, léase DARK CHOCOLATE MUFFINS. Así esta la cosa, que le vamos a hacer!
Durante la Dinastía Tang, hubo un poeta chino muy famoso, que se hizo más conocido por dedicar toda su vida al estudio de la Cultura del Té, que por la poesía en sí. Su nombre era Lu Tong (790 – 835), y aunque siendo muy joven se recluyó en la Montaña Shaoshi (少室山), nunca llegó a ser un oficial (aparentemente se habría negado a serlo). 

Devoto taoista, proveniente de una familia aristocrática, siempre había recibido favores del gobierno, hasta que un día fue acusado de conspiración y ejecutado. 

Sin embargo, toda su literatura es un legado para los amantes del té. Uno de sus poemas más conocidos, se titula “Qi Wan” –七碗-, traducido literalmente “Siete Cuencos”, porque en China el té se bebe es unos pequeños cuencos que reciben el mismo nombre que los recipientes que se utilizan para servir el arroz. Pero la idea refiere a “Siete tazas de té”. 

七碗诗 卢同(唐. 790~835)
一碗喉吻润,
二碗破孤闷,
三碗搜枯肠,
惟有文字五千卷,
四碗发轻汗,
平生不平事尽向毛孔散,
五碗肌骨清,
六碗通仙灵,
七碗吃不得也,
唯觉两腋习习清风生.
蓬莱山﹐在何处,玉川子乘此清风欲归去.

Siete tazas de té – Poema – Lu Tong (Dinastía Tang 790 – 835)
La primera taza de té humedece mis labios y mi garganta, 
la segunda taza de té rompe mi soledad, 
la tercera taza de té busca en los riachuelos secos de mi alma,
para encontrar las historias de los cinco mil manuscritos.
Con la cuarta el dolor de las injusticias de la vida
se evapora a través de mis poros. 
La quinta relaja mis músculos y mis huesos se tornan livianos. 
Con la sexta encuentro el camino que conduce a los ancestros inmortales.
La séptima taza, mejor no beber, si tuviera este solo sentimiento,
el viento fresco sopla a través de mis alas.
Donde está la isla de Penglai, deseo viajar en esta dulce briza y volver.

Son muchos los momentos que me abstraigo en mis quehaceres, y pienso porqué estoy aquí, cual es la razón que me trajo, y cual es la que me mantiene. Son muchos los momentos que me lleno de impotencia ante tanta impunidad. BW me pregunta porqué leo o veo tal o cual cosa, que eso no me hace bien. Pero yo necesito saber, necesito saber donde estoy parada, necesito tener contacto con la realidad que me rodea. 

Las noticias no son buenas, la impunidad está en todas partes, pero yo necesito saber donde reina. Quiero que sepa que la conozco, que sé como opera, y que aunque muera en el intento, en algún momento veré como cae de su trono banal. 

Pienso en todas esas mujeres con los pies pequeños, en los años que le llevó a esta sociedad entender que las mujeres necesitaban salir de ese aletargo al que las habían sumido. Y ahora pienso en los niños, en todos esos niños a los que día a día les aniquilan el alma. Los llenan de mandatos y de temor. 

No fue una semana buena, me costó abstraerme en cosas buenas, tenía la cabeza llena de odio y el corazón arrugado como una pasa de uva, seco. Un maestro abusó de seis niñas y les contagió una enfermedad de transmisión sexual. Las familias fueron a reclamar y la alcalde de la ciudad, no tuvo mejor idea que aconsejarles guardar silencio. Esto se puede interpretar de muchas maneras, la alcalde alegó en su defensa que lo que quiso decir estaba ligado a preservar la intimidad de las víctimas menores. Pero lo cierto es, que si las familias no hacen públicas sus miserias, si no llaman la atención de la opinión pública, no pueden despertar a Doña Justicia, que a veces más que dormida, pareciera que está  muerta. 

Todos los días pasan cosas horribles, en todo el mundo, pero cuando lo que pasa está al lado de tu puerta, y te haces el indiferente, te transformas en un cómplice necesario. Porque todo lo malo que pueden hacer, lo hacen, porque tu silencio se los permite. 

Por suerte, China también tiene cosas buenas, muchas cosas buenas. Por ejemplo su té y la literatura. Me gusta mucho la literatura de la Dinastía Tang, le llaman la Dinastía de Oro.

China me enseñó a beber su té, y se volvió mi compañía, me ayuda a curar el alma, a pensar. Litros y litros de té. Siempre con una taza de té en la mano, siempre con una taza de té a mano. 

Hoy sábado BW tenía que trabajar, pero solo mediodía. Sé que le encanta el chocolate, y tenía un poco de chocolate amargo. Así que hice unas magdalenas. 

La receta es muy simple!

Ingredientes: 

1 y 1/2 taza de harina de trigo
3/4 taza de azúcar 
1 pizca de sal
2 teaspoon (cuchara para té) de polvo de hornear (levadura química)
1/3 taza de aceite vegetal (he usado de canola) 
1/3 taza de leche entera
3 huevos
1/2 taza de chocolate amargo en polvo o rayado

Preparación:

Como no estaba de arte, usé la batidora eléctrica. Así que primero puse a batir los huevos, junto con la leche y el aceite. Y por otro lado tamicé todos los ingredientes secos (harina, azúcar, chocolate, sal y polvo de hornear). 

Agregué los ingredientes secos a la mezcla líquida, y lo dejé en la batidora a velocidad media por unos 5 minutos. 

Mientras el horno se precalentaba a 180 grados, puse los pirotines -papelitos- en los moldes de metal. Son precisamente estos moldecitos de metal, los que permiten que las magdalenas salgan perfectas!
Los moldes los compré acá en Xiamen, en el supermercado Metro, el año pasado. Y los pirotines (papelitos), los compré en Hong Kong en el Supermercado City. 
Como que no afilé las herramientas, pero me suelo obsesionar, y aunque BW diga que la perfección de las cosas, radica en la imperfección de las mismas, si las cosas no salen como las necesito, siento que me traiciono. 
Todavía me queda un largo camino por recorrer, pero creo que estos pirotines y los moldes de metal, casi se acercan a la perfección. Todavía me sigue fallando calcular la temperatura exacta del horno. Hay un punto, en que el horno se sobrecalienta, y entonces las magdalenas se rompen. 
Hay que rellenar el 75% de los pirotines con la mezcla, y tres medidas de las cucharas chinas para sopa, son exactas! 
Los horneé durante 20 minutos, y BW llegó justo para comérselos calentitos, como le gustan! Yo quería probarme uno, pero son tantas las cosas que tengo en la cabeza, que lo que único que puedo digerir estos días es té. Ni siquiera ideas puedo digerir. 
Después de poner a Antoinette a dormir, fui al supermercado. Caminé mucho, compré papel para forrar unas cajas y una cinta para llevar las llaves. Me distraje mirando rostros, expresiones… Volví a mi casa para preparar la merienda, y luego la cena… La vida se me esfuma y soy consciente de que no merece la pena estar enojado, angustiado… 
El té me aclara las dudas, me reconforta el alma, me da esperanzas. Estoy segura que voy a encontrar el espacio ideal para Antoinette. 
“Como ve, todos tenemos en nuestro interior los elementos necesarios para producir fósforo. Es más, déjeme decirle algo que a nadie le he confiado. Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre la energía al alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo”  Laura Esquivel, Como agua para chocolate. 

No puedo permitir que nadie humedezca la caja de cerillas de Antoinete, hasta que ella misma pueda ir por el mundo haciendo detonar uno por uno los fósforos de su cajita. 

Receta: Apple Cake

Finalmente llegó el viernes, y como es habitual -sobre todo cuando viene BW- había que hornear algo rico para el fin de semana. Tenía varias ideas rondando por mi cabeza, pero al final decidí hacer algo que me permita usar unas manzanas que se estaban poniendo viejas.

Busqué recetas, y ninguna me convencía, ya sea porque llevaban leche o yogurt natural, que no digo que no queden ricas, pero la verdad es que no tenía esos ingredientes, y como afuera llueve a cántaros, por más que me guste la lluvia, no pensaba salir a comprar leche.

Recordé una receta muy sencilla, que había publicado Mars en su blog, y la adapté un poco a mis gustos y secretos.  Quedó riquísima!!!

Ingredientes:
1/2 taza de azúcar
1 taza de harina común
1 teaspoon de polvo de hornear
1 pizca de sal
2 huevos grandes
100 gr de manteca
1 teaspoon de esencia de vainilla
2 tablespoon de canela molida
2 manzanas medianas
Mermelada de duraznos o damascos

Preparación:
En un bowl tamicé la harina, el polvo de hornear, la sal y el azúcar, incorporé la manteca a temperatura ambiente y con las manos la fui mezclando hasta formar una masa.

En otro bowl batí los huevos con la esencia de vainilla y lo agregué a la primera mezcla, batiendo hasta que la masa quede cremosa y lisita.

Cuando la masa estuvo a punto, la unté en un molde previamente enmantecado y enharinado, y corté las manzanas en fetas muy finitas.

Coloqué las fetas de manzana sobre la masa, ordenándolas en forma de círculo, y completé con el resto el centro.

Finalmente la espolvoreé con canela y un poco más de azúcar, y la metí al horno durante 35 minutos a 180º.

Y aquí van los secretos:
1) Siempre que se le agregue polvo de hornear o levadura a una masa, aunque vaya a ser dulce, hay que agregarle una pizca de sal para ayudar a que estos ingredientes se reactiven. El polvo de hornear que estoy usando ahora, trae incorporado bicarbonato de sodio, y mientras que uno se activa con el agua, el otro se activa con el calor, y la presencia de la sal hace una reacción química que favorece al proceso.
2) El segundo secreto es usar la mermelada de durazno o damascos para darle un aspecto brillante a la tarta.

Así que después de los 35 minutos, saqué la tarta del horno y con el pincel esparcí la mermelada de duraznos sobre las fetas de manzana cubiertas de canela y azúcar. Finalmente la volví a meter al horno durante unos 5 minutos más.

Es muy fácil de hacer, y se puede comer fría o caliente. Yo la prefiero fría, pero a BW le gusta caliente y con abundante crema chantilly. Mars en su blog la recomienda comer calentita con una bocha de helado de vainilla. Así que creo que está en gustos y un poco de imaginación. En Argentina muchas roscas y tartas de frutas llevan crema pastelera y quedan sumamente ricas.

El bizcocho es bastante esponjoso y más liviano que el que suelo preparar, de hecho lleva la mitad de manteca y de azúcar que yo suelo usar.

Y hoy me olvidé completamente del secreto que me dió J. -la señora que me ayuda a cuidar a mi hija cuando voy a trabajar-, para evitar/sacar las burbujas de aire que dejan esos huequitos en los bizcochos; antes de colocar las manzanas sobre la masa, hay que levantar el molde y dejarlo caer sobre la mesa, unas dos o tres veces. Las burbujas suben a la superficie y explotan, o las pueden explotar con un palillo.

Buen fin de semana para todos! Y aquí estaremos celebrando el Día del Padre en familia si Dios quiere:) 

Receta: Carrot Cake

Tenía muchas ganas de compartir esta receta, porque la combinación de sabores es indescriptible! Aunque parezca complicada, no lo es en absoluto.

Ingredientes:
4 huevos
1 taza de aceite vegetal
2 tazas de azúcar morena (brown sugar)
2 teaspoon de esencia de vainilla
2 tazas de harina común
2 teaspoon de polvo de hornear (baking powder)
2 teaspoon de bicarbonato de sodio (baking soda)
1/2 cucharada de clavo de olor molido o en polvo.
1/2 cucharada de sal fina
3 tazas de zanahoria rallada

Cobertura:
100 gr. de manteca sin sal
200 gr. de queso cremoso
3 tazas de azúcar impalpable

Preparación:
En este caso usé la batidora porque eran muchos ingredientes, pero -por lo complicado de lavarla- casi nunca la uso.

Por un lado mezclé los huevos, el aceite vegetal, la esencia de vainilla y las 2 tazas de azúcar morena hasta lograr una masa cremosa y suave. Por otro lado tamicé los ingredientes secos: harina, polvo de hornear, bicarbonato de sodio, sal fina. Cuando todo estuvo perfectamente tamizado lo agregué a la primera mezcla y seguí batiendo. Le agregué el clavo de olor y por último las 3 tazas de zanahoria rallada.

Batí unos minutos más, hasta obtener una masa homogénea y luego la volqué en el molde previamente enmantecado y enharinado. Llevé el molde al horno precalentado y cociné el bizcocho a 175 grados centígrados durante 45 minutos.

Mientras el bizcocho de zanahoria se cocinaba preparé la cobertura, que es muy fácil. Hay que recordar sacar el queso crema y la manteca de la heladera -nevera-, mínimo, 4 horas antes. Así es mucho más fácil mezclarlos. 
Cuando el queso y la manteca estuvieron completamente incorporados, le agregué el azúcar impalpable y seguí batiendo hasta que la crema quedó “lisita”. 
Una vez hecha la cobertura la metí en la heladera -nevera- para que tomara consistencia y luego fuera fácil cubrir el bizcocho. 
Cuando el bizcocho estuvo frío lo cubrí con la crema, y con un poco de colorante para alimentos (siempre es conveniente tener a mano los colores primarios para así poder mezclarlos y hacer diferentes tonalidades) preparé un poco de crema color naranja y otro poco color verde, e improvisé unas zanahorias de decoración. 
Quedó riquísima, el sabor de las zanahorias casi ni se nota, porque el clavo de olor es muy fuerte, sin embargo el dejo dulzón, pero no “empalagador” del azúcar morena se lleva todos los laureles. Tengo que reconocer que la cobertura es una bomba, pero no hace falta que sea una capa gruesa, una capa finita es más que suficiente. Si la hacen, me cuentan!  

Peach Pie

Tengo un montón de cosas en el tintero, pero a medida que voy ordenando las fotos de las vacaciones van saliendo  …

Ya con las últimas latas de conserva que había en el alacena, aproveché que BW quería agregarle unos trozos de durazno a su yogurt, para separarme un par de mitades de duraznos al almíbar y los usé de relleno de esta tarta.

No iba a sacarle fotos, de hecho no tiene buena pinta. Pero como quería retratar el momento en que aún caliente BW se corta una porción, y Antoinette que también estira sus manitos para ver que es, quedaron estas fotos en el archivo de las vacaciones, y entonces recordé que no compartí esta receta.

La comparto y de paso me queda en el recetario, y cuando quiera repetirla, le pego un vistazo y listo:)

Ingredientes:
3 tazas de harina común
1 cucharada de polvo de hornear
8 cucharadas de azúcar
1 cucharada de ralladura de cáscara de limón
200 gramos de manteca sin sal
2 huevos
4 mitades de duraznos al natural licuadas

Preparación:
Mezclar los ingredientes secos, formando una mezcla arenosa, y por último agregar los huevos ligeramente batidos:) Dejar la masa reposar una hora aproximadamente y luego estirar en un molde previamente enmantecado y enharinado, echar el relleno -duraznos licuados- y decorar. Hornear por media hora a 180 grados. Enfriar y cortar:)

Es muy pero muy fácil:)  

Cupcakes de Limón

Después de la torta de cumpleaños de Antoinette, con WB quedamos un poco empalagados. Lástima que el empalago nos duró poco, y esta mañana BW ya andaba reclamando algo dulce para comer:)

Le prometí que iba a hacer algo para la tarde, aunque no estaba muy segura que haría. Hace días que tengo ganas de hacer un bizcochuelo que hacía mi tía C -seguro que todavía lo hace-, el tema es que el secreto de esta torta tan rica, era que ella horneaba todo en un horno de barro a leña:)

El bizcochuelo es un bizcocho común, solo que cuando está listo, así en caliente ella lo cubría con dulce de leche, y sobre el dulce de leche agregaba un glasé suave hecho con una clara batida a nieve y un par de cucharadas de azúcar impalpable. Luego lo volvía a meter al horno por unos minutos más, hasta que la el glasé cocido se quebraba como un cristal:) QUÉ RICO!

Yo pretendo hacer todo eso con mi hornito eléctrico rojo jajaja

En fin … La cuestión es que esta mañana cuando fui a la tienda de conveniencia vi que entre la fruta tenían un par de limones, así que como tengo una receta base de cupcakes que salen super ricos, pensé que en vez de vainilla le pondría ralladura de cáscara de limón y haría unos cupcakes de limón:)

Limones más artificiales que estos no creo que haya, sin semillas y casi sin cáscara:( Pero de los dos que compré, logré sacar una cucharada (tablespoon) de ralladura.

La receta es muy simple:)

Ingredientes:
1 taza de harina de trigo
1 cucharadita (teaspoon) de polvo de hornear
1/2 taza de azúcar
100 gramos de manteca sin sal
2 huevos
3 cucharadas (tablespoon) de leche
1 cucharada (tablespoon) de ralladura de cáscara de limón

Preparación:
Precalentar el horno a 180 grados. Preparar 9 papelitos -pirotines-. Batir la manteca con el azúcar (es importante sacar la manteca de la heladera -nevera- unas dos horas antes de usarla), hasta formar una crema suave.
En otro cuenco batir los dos huevos con la ralladura de cáscara de limón.
Agregar los huevos batidos con la ralladura a la crema y mezclar bien, luego, poco a poco incorporar la harina previamente tamizada con el polvo de hornear. Por último agregar la leche.
Colocar la mezcla en los pirotines y hornear por 20 minutos.

Nota: Otra vez me olvidé el horno configurado para cocinar arriba y abajo, creo que esta función es para hacer pollo al spiedo y yo la uso para derretir el queso sobre las tostadas, así que cuando me dí cuenta era demasiado tarde:( Igual salieron RIQUÍSIMOS!

Me compré en Metro una caja de mil pirotines de papel de 50cm3, y BW al ver mis cupcakes de limón me decía en broma: “No te preocupes todavía te quedan 991 pirotines para seguir practicando”:)

Ahora quiero probar con unos saborizados con ralladura de cáscara de naranja:) 

Panqueques:)

Esta es otra receta SUPER SIMPLE, pero lo mas importante es hacer reposar la “mezcla” mínimo 2 horas, antes de cocinar los panqueques.

Lo bueno de los panqueques es que se pueden degustar con rellenos dulces o salados, y ademas se pueden congelar y sacarnos de apuro ya sea para preparar un bocadillo o aperitivo, o una entrada, o un plato principal o inclusive el postre:) O simplemente para darnos un “gusto” a la hora del te:)      

Las recetas de la abuela Marta: Salsa bolognesa

Cuando vine a China, me traje un cuaderno con recetas de mi abuela Marta, en Buenos Aires no tenia mucho tiempo libre para cocinar, y además algunas de las recetas –por sus ingredientes- solo se pueden cocinar en el campo, por ejemplo las masitas secas o rosquitas de huevo de ñandú, o las ensaimadas con grasa de chancho casera, entre otras tantas recetas.   
Pera esta receta de salsa boloñesa es super simple, sobre todo si se usa extracto de tomate, en vez del kilo de tomates “extramaduros” que menciona mi abuela en sus anotaciones. 

Ingredientes
Estas eran medianas:)
500 gr. aproximadamente …
 Especias a gusto …
Unos 80 gr. aproximadamente … 
Estos eran dientes grandes, pero también es a gusto … 
Preparación
Se pone a calentar el aceite –de oliva preferentemente- y cuando esta listo, se hecha a freír una cebolla picada –se puede freír la cebolla con una o dos hojas de laurel y también con un poco de cebolla de verdeo-. Cuando la cebolla está bien cocida y dorada, se le agrega la carne molida. Se mezcla la carne con la cebolla hasta que este cocida. Cuando la carne esté bastante cocida y haya desprendido su jugo, se le agrega un poco de sal y otro tanto de azúcar, junto a las especias a preferencia –orégano, perejil, romero, albahaca, etc-. Se vuelve a tapar el recipiente de cocción y al cabo de un rato se le agrega la zanahoria rallada. Cuando la zanahoria este un poco cocida, se le agrega el pimiento verde picado –también puede ser pimiento rojo, pero en China este es carísimo- y se continúa con la cocción. Cuando las verduras estén tiernas y hayan desprendido suficiente jugo, se le agrega unos 80 gramos de extracto de tomate y se mezcla bien. Hay que tener preparado un recipiente con agua hirviendo para el caso que la salsa necesite un poco de agua, o simplemente porque prefieren una salsa bien jugosa. Personalmente la prefiero secota y con mucha carne molidaJ.
Cuando todo este cocido, hay que machucar dos o tres dientes de ajo, sacarles el pellejo, y una vez que se haya apagado el fuego hay que agregar el ajo, revolver, y dejar reposar unos 5 minutos.

fuego mínimo, fuego lento, llama mínima … como se dice? Pero, creo que se entiende:)
 Gran parte de la comida china es frita, y para esto usan hornallas o quemadores inmensos que tienen muchísima potencia, como tengo este tipo de cocina en mi casa, siempre que cocino  utilizo el fuego en mínimo. Mi abuela Marta siempre decía que cocinar con fuego en mínimo es el secreto de la buena salsa, y que tampoco había motivo de andar quemando gas sin necesidad.

Otro secreto de la buena salsa es “la cebolla bien cocida, y el ajo crudo”, pero cada cual tiene sus propios trucos de cocina. 

Así de simple, no toma más de media hora, salvo que tengan el valor de pelar un kilogramos de tomates bien maduros, sacarle las semillas y cortarlos en cubos pequeñitos, rallar una zanahoria extra para bloquear la acidez de los tomates, y el tiempo de cocción puede estirarse de una hora a una hora y media, según el punto de maduración de los tomates. Pero este artilugio de pelar tomates y demás yerbas lo hago –máximo- una vez al año, para hacerle a BW su sopa favorita de tomates. El resto del año, le hago sopa de tomate con un par de cucharadas de ketchupJ.
Cada vez que he cocinado salsa, he congelado dos porciones, para cuando tenga que volver a trabajar. La noble salsa, sobre todo la boloñesa, siempre nos saca de apuros. Mientras ponemos la salsa a descongelar en el microondas, hervimos un poco de pasta o ponemos una taza de arroz tailandés en la arrocera y en un suspiro tenemos el almuerzo o la cena lista.

Enfriando la salsa para congelar … 
La cena:)

Bizcochuelo de chocolate en solo 3 minutos:)

Había encontrado una primera  receta -recorriendo blogs de cocina- pero pese a haberla practicado muchas veces, nunca logre el resultado esperado. Hasta que finalmente di con esta receta en Pequerecetas y me encanto!
En una taza -común y corriente- que se pueda meter al microondas colocar los siguientes ingredientes: 

Tamizar bien estos 3 primeros ingredientes, y cuando todo este muy bien mezclado, agregarle … 
Revolver bien, y cuando tenga una mezcla homogénea, agregar…
Seguir revolviendo…
Seguir revolviendo…
Esta es la consistencia de la mezcla, la cual hay que poner a cocinar en el microondas por 3 minutos a máxima potencia.
El resultado es un bizcochuelo bien esponjoso:)

Algunas veces puede desbordar la taza, pero no pasa nada … 
A este le puse unas pepitas de malvaviscos:)
También se lo puede decorar a gusto y piacere … 
Cada taza rinde dos porciones …
O se puede degustar directamente de la taza, como este bizcochuelo al que le agregue 3 cucharadas de pepitas de chocolate:) y lo decoramos con cobertura de chocolate y crema chantilly:)
Nota: En la mayoría de las casas chinas no hay horno, y la mía, que es una especie de vintage chino no es la excepción. Así que esta receta practica que se puede preparar en un santiamén en el microondas fue mas que bienvenida! Y este podría ser el tema para el primer cumpleaños de Antoinette, creo que haremos algo relacionado a la cocina:) Seria un homenaje a laabuelamarta que siempre disfruto muchísimo del mundo culinario. Ademas, en muchos cumpleaños los peques pueden decorar sus cup cakes, quien te dice, quizás en el cumple de Antoinette puedan hacer su propio bizcochuelo del sabor que les guste, y decorar lo como quieran … Veremos, veremos, por lo pronto seguiremos practicando, quiero probar otros sin huevo, o sin leche, o sin chocolate, porque algunos peques son alérgicos a estos ingredientes:(

Australian Apple Pie by Amelia …

Mi trabajo me ha dado cientos de satisfacciones, pero sin lugar a dudas, la posibilidad de conocer a personas maravillosas y compartir con ellos sus costumbres, su cultura, no tiene precio. Desde que llegue tuve la oportunidad de compartir con varios “seres especiales“, que han aportado cientos de cosas a mi vida. Fernando y Nestor de Colombia, Maria de Filipinas, Dudley & Dee de Australia, Kuniko, Takuo & Tanaka de Japon, Zani & Lidya de Corea, Julie de EEUU, Stephan de Alemania, entre otros. 
Con Fernando y Nestor hemos llegado a la linea de considerarnos familia, lógicamente compartir el idioma tiene un valor agregado. Pero en este caso, Amelia (Australia), llego en un momento especial, y aporta a nuestras vidas toda su magia. 
Ella fue quien -sin conocernos- se ocupo de nuestras plantas cuando fuimos a Shanghai a parir a nuestra hija, la primera persona que vino a conocerla con un OSO GIGANTE. La que una o dos veces por semana golpea la puerta para ver si necesitamos algo. La que viene a compartir una taza de te y nos llena de energía con sus ocurrencias. 
Yo me considero una persona “difícil”, por eso no me extraña tener un “bebe difícil”, pero puedo reconocer a las personas nobles de alma. Ella es como el personaje “Phoebe Buffay” en la serie Friends. Le pasan cosas insólitas, conoce gente insólita, se viste de una manera especial con sombreros especiales incluido. Tampoco puedo dejar pasar que es mitad australiana, mitad holandesa, porque lógicamente esta ultima es la que la hace tener una afinidad especial con BW.
Su mama, que es holandesa, es enfermera y siempre esta pendiente de nosotros para darnos esos tips que se necesitan a cualquier hora, cuando uno tiene un bebe pequeño y vive en el medio del campo.  
Esta vez, Amelia, para sacarme de mi amada monotonía de mamaderas y panales, me invito a su casa -que es la puerta contigua a la mía- para hacer una tarta de manzanas chinas y estrenar su nueva adquisición, un  “horno eléctrico”. 

La cocina de Amelia -que es exactamente igual a la mia :)-
A continuación, compartimos la receta … 

Ingredientes

300 gr de harina de trigo
100 gr de manteca
1 huevo
100 ml de leche
100 ml de agua
sal
azúcar
canela
1 cucharada de polvo de hornear
5 manzanas
Preparación
Colocar la harina en un recipiente grande, luego tamizar junto con el polvo de hornear y la sal. A la mezcla obtenida agregarle la manteca, y suavemente, con los dedos mezclar la manteca con la harina. Luego incorporar la leche y el agua. Amasar hasta que que se forme una masa homogénea. Amelia me contó, que el secreto de una buena masa radica en que la cocinera tenga las manos frías. 

Cuando la masa este lista, hay que dejarla reposar media hora aproximadamente. 
Luego hay que estirarla hasta obtener una capa muy fina. 
Enmantecar un molde, y cubrirlo con la masa. 
Pelar las manzanas, y cortarla en pequeños cubos. 
Agregarles un poco de azúcar y canela. 
Poner los trozos de manzana con azúcar y canela en una cacerola y cocinarlos a fuego lento. También se les puede agregar pasas de uva y un chorrito de ron. 
La cocción de las manzanas queda a gusto y paladar del cocinero, a Amelia le gustan un poco duras, yo hubiese hecho una especie de puré y le hubiera colocado mas azúcar -también le hubiera agregado pasas, ron y un par de nueces-. 
Colocar los trozos de manzanas cocidos sobre la masa. 
Con el resto de la masa, cortar pequeñas tiras y colocarlas sobre la tarta.
Con leche humedecer la parte superior de la tarta -esto fue un descubrimiento para mi, siempre lo había hecho con una yema de huevo batida-. Y la idea de la leche me gusta mas, porque cuando se cocina con el azúcar, le da un gustito especial, mucho mejor que el sabor a huevo. También lo quiero probar como queda en las empanadas 🙂 
Espolvorear con azúcar y canela.
Llevarlo al horno por 15 minutos aproximadamente -yo lo hubiera dejado mas tiempo, quizas unos 25 o 30 minutos-.
La casa de Amelia tiene un aroma especial, dulzón, mezcla de inciensos y pasteles. El olor a las manzanas cocinándose con el azúcar y la canela es indescriptible … 
Amelia, la pastelera mágica … 
Y para disfrutar de esta tarta de manzanas, nada mejor que un buen te 🙂 

Antoinette tiene adoración por Amelia, cada vez que la ve le sonríe y no para de hablarle. Mientras hacíamos la tarta, BW y la peque se cruzaron varias veces a curiosear que pasaba en la cocina de Amelia.