Provisiones:)

Ya estamos provistas:) Nos faltaban un par de latas de formula, que solo conseguimos en carrefour, así que hoy tempranito fuimos por el mandado. 
Aseguramos las ventanas, y el viento poco a poco va cobrando intensidad. Nunca le he temido a las tormentas, pero siento pena por la gente que cultiva. Cuando volvíamos de Fujian vimos cientos de personas cultivando arroz, en el rayo del sol, semidesnudos con sus típicos sombreros, ayudados por el clásico buey de agua.   
Me recuerda a los granizos que arruinaban la huerta de mi casa, o dejaban sin frutas a los arboles. 
Ya hay mas de 200.000 evacuados, y si bien el bien supremo que el hombre posee es su propia vida, cuando se es pobre es duro perder lo poco que se tiene. Como los inundados del Río Parana, año tras año. 
Recuerdo que mi papa llevaba las vacas a las islas para engorde, unos islotes repletos de gramilla que cuando hay inundaciones o se abren las compuertas de Brasil, quedan bajo agua. Entonces había que arrear otra vez las vacas a tierra firme. Limpiar los campos de duraznillo o mio-mio, un yuyo venenoso, ya que después de varios días de arreo las vacas están hambrientas y devoran lo primero que encuentran. 
Durante las grandes crecidas del río hay de todo, víboras, piranas, palometas. Las piranas atacan en cardumen, en cuestión de tiempo se devoran los terneros. A las vacas suelen comerle los pezones, y después hay que sacrificarlas porque ya no pueden amamantar a las crías.
El trabajo en el campo es duro y los desastres naturales son desbastadores. Con Antoinette siempre agradecemos nuestros alimentos antes de comer, porque mas allá de la cadena comercial por la que atraviesan los productos antes de llegar a nuestra mesa, todavía hay personas nobles que creen en el campo y cultivan pese a todos los obstáculos que se le presentan. 

Temporada de patos, temporada de conejos y temporada de tifones:(

Una vez F. me hizo un comentario muy cierto en cuanto a la gente de campo, haciendo particular referencia a su esposo. Hombre de vida agitada en plena Bogota trabajando como cocinero en unos de los centros comerciales mas grandes. Sin embargo, tiene ritmo de campo. Y F. señalo “se puede sacar a la gente del campo, pero no se puede sacar al campo del corazón -vida- de la gente“. 
La provincia donde vivimos esta en la Costa este de China, y es una de las mas desarrolladas. Y hasta en las épocas de hambrunas mas grandes, gracias a que es una región agrícola -por la generosidad de la tierra- la gente pudo sobrevivir. 
Campesinos, que un día comenzaron a tener sus pequeños emprendimientos en casa, y luego se transformaron en pequeñas fabricas entre familias, vecinos y amigos. Y así seguimos, campesinos -sin educación- nuevos ricos. No con mucho dinero, sino con MUCHÍSIMO dinero. Todas las marcas de autos -alemanas, italianas, etc- desfilan a diario en la calle principal, en el estacionamiento de los hoteles a la hora de la cena, o en el estacionamiento del supermercado. Pero conducen como lo hacia Don Borda en mi pueblo, cuando conducía su sulky , como un inconsciente. Si lo veías venir era mejor abrir paso, y si había  cerca algún árbol, arbusto, poste o lo que fuera era mejor treparse y esperar a que lo peor pasara.
Así las cosas, estamos en plena temporada de tifones, y se anuncia uno muy grande para manana, el tifon Muifa. Con suerte paso de ser un super tifon a ser considerado por los expertos como un tifon fuerte, pero afectara la región con fuertes vientos y lluvias torrenciales durante unos once días. Miles de barcos pesqueros han vuelto al puerto, y muchas personas fueron evacuadas. Se han reprogramado vuelos, y se evalúa la posibilidad de suspender algunos servicios ferroviarios del tren de alta velocidad. Equipos de emergencias y rescate ya están operando en la zona.
En las noticias locales sugerían que compráramos provisiones, y no saliéramos de la casa. Así que con la peque reincidimos en el restaurante estilo japones, a fin de evitar la hora pico del super y después haríamos nuestra compras tranquilas, sin tener que posar para la foto familiar o tener que responder 100 veces las mismas preguntas -sexo, edad, altura, peso, nacionalidad, etc-. 
La sorpresa nos llevamos al llegar al super y ver que habían arrasado con todo, no había ni verduras, ni carne, ni frutas, ni lácteos. Nunca nos había pasado esto, ni en la fiesta de la primavera. Era un aglomerado de gente gritando y arrebatándose las cosas de las manos, el carnicero estaba como loco. Todos empujaban y no había otro tema de conversación que no fuera el tifon. 
Cuando se trata de millones de personas, todo se magnifica:( ya sea para bien o para mal. 
Así que las conservas que nos dejo M. antes de irse de vacaciones a Filipinas con su novio sueco, pasaron a mejor vida:)
Imagen tomada de spanish.china.org.cn

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