12 + 3 = 15

Eierkoeken

Eierkoeken

Ha vuelto el calor después de muchos días de lluvias torrenciales en el campo. BW me anuncia el “late summer” después de observar el verde oscuro de los árboles que rodean la casa. Para mi el verano sigue su ritmo en el campo, de hecho los granjeros van por la segunda tanda de puerros, y se siguen cosechando frutillas por doquier.

Pero llegó agosto, un mes bastante especial para nosotros, ya que nuestra peque cumple años, y este año además será un mes intenso. El 24 de agosto empiezan las clases, y Antoinette comenzará esta nueva aventura en una escuela bilingüe en Delft (Holanda). Esto supone una nueva mudanza, y todo lo que eso implica.

Así que en algún momento de mi vida, ojalá, pueda recuperar un ritmo de actualización medianamente “normal” en este bendito blog. El cual sigue en pie, gracias al calendario fotográfico de Flor de Mums & Kids. Y lo hago con mucho gusto, revisar mi cuaderno de recetas, asegurarme de tener los ingredientes, comentarlo con BW para que me cuente algún secreto de familia, y por supuesto, disfrutar mucho del proceso bajo la atenta supervisión de mi hija.

Y para este mes, elegí un super clásico, Eierkoek, literalmente “torta de huevo”, o como la llaman en inglés “Dutch Egg Cake”.

Son muy fáciles de hacer, no solo porque llevan unos pocos ingredientes, sino, porque se cocen en menos de 10 minutos.

Solo se necesitan: 4 huevos, 1 taza grande de harina leudante, 3/4 taza de azúcar común, una pizca de sal, un chorro de vainilla o una cucharada de ralladura de limón.

Calentar el horno a 200 grados centígrados y enmantecar la fuente (o colocar directamente sobre la fuente papel manteca). Batir los huevos, el azúcar, la sal y la vainilla o limón hasta lograr una mezcla suave, luego se le agrega el harina leudante (si no hay harina leudante, harina común con una cucharada de polvo de hornear es lo mismo), y se revuelve hasta que no quede ningún grumo (durante esta última parte del proceso hay que evitar batir -solo mezclar- para que no se formen muchas burbujas).

Una vez que la mezcla está hecha, con una cuchara de helado o con un cucharón, hay que colocarla directamente sobre la fuente, se irán formando círculos, y hay que asegurarse que tengan suficiente espacio libre entre sí. Se llevan al horno por unos 7-10 minutos y listo!!! (La receta original es así de simple, pero también se le puede agregar pasas de uva o chips de chocolate negro o blanco.)

Saben al bizcochuelo o bizcocho de huevo común, y se pueden comer solas o untarlas con crema, manteca o nutella. Al ser esponjosas y tiernas, son perfectas para que los más chicos acompañen la leche o chocolatada del desayuno o la merienda.

BW tiene infinitos recuerdos de las “caseritas” que le preparaba su Oma, y también de las que se compraba en la panadería de su barrio para llevárselas a la escuela. Son esos sabores de la infancia que nos quedan grabados para siempre. Cuando las probré por primeva vez me vinieron a la mente, los restos de pionono que mi abuela Marta nos dejaba comer cada vez que preparaba arrollados o “troncos de árbol” (un arrollado relleno con dulce de leche y cubierto de chocolate).

Además son muy prácticos, se pueden guardar en bolsitas y meter al freezer. Así que no hay excusas, hay que probarlas!!!

Espero que estén disfrutando muchísimo del verano, recargando baterías y vitamina D. Y si todo va bien, la próxima entrada del calendario será desde la nueva ciudad, en nuestra nueva morada. Hasta entonces!!!

12 + 3 = 15

Stroopkoeken

Stoopkoeken

Primer domingo de mayo, y en algunos países se celebra el día de la Madre, así que ¡Feliz Día!. Por estos lares, domingo fresco en el campo, con amenaza de lluvia, día especial para compartir algo rico, mate, té o café mediante.

Y continuando con el desafío de Flor de Mums & Kids, este mes se lo dedicamos a mis galletas preferidas. Tengo que confesar, que en Holanda, la galleta típica se llama Stroopwafel, y que también me gusta mucho, pero como no tengo la plancha de hierro especial, que se usa para hacer los wafles, me conformo con los Stroopkoeken.

Además, los Stroopkoeken son como los alfajores argentinos de dulce de leche, aunque el sirope o caramelo holandés sabe bastante diferente al dulce de leche criollo.

En Argentina los alfajores son muy típicos, y cada provincia tiene su propia receta. En mi provincia, Santa Fe, los alfajores típicos tienen como base una masa salada, es como hacer un sándwich de galletas saladas y dulce de leche, y luego cubrirlo con merengue.

El alfajor argentino común que se compra en los quioscos, por lo general está compuesto por galletas dulces, rellenas con dulce de leche y una cobertura de chocolate de leche o chocolate blanco. La variedad es infinita. También los hay rellenos con mermelada o con cremas tipo nutella.

Así que cuando se me antoja un alfajor, me conformo con un stroopkoeken, que como su nombre indica es “stroop” sirope o caramelo y “koeken”, galleta.

 

12+3=15

Dutch Calendar

Oliebollen de Nochevieja

 

 

Cuando leí el nuevo reto de Flor de Mums & Kids, supe que esta sería mi revancha!!! Este es el segundo año consecutivo que Flor invita a participar de su Calendario Fotográfico. Lamentablemente el año pasado tuve que abandonar mi Calendario Chino, pues nuestra nueva realidad me había superado, y no pude con todo.

Pero aquí estamos nuevamente, no solo para acompañar a Flor y conocer a un montón de gente linda a través de la fotografía, sino que también, para aprender un montón de cosas nuevas.

Este año, Flor sugiere algunas categorías y he escogido “Gastronomía”, aunque creo que me decantaré por la pastelería holandesa. Y la verdad me hace mucha ilusión, pues espero contar con la ayuda de mi Santo (marido), BW.

Como muchos de ustedes saben, BW y yo, nos conocimos en China, en el otoño del Año de la Rata (2008), y aunque nuestros planes siempre fueron quedarnos en China, el año pasado decidimos mudarnos a  los Países Bajos para que nuestra pequeña hija tuviera mejores oportunidades.

BW ha nacido y se ha criado en la cosmopolita Rotterdam, donde la variedad gastronómica es bastante amplia, debido a la influencia de muchas culturas diferentes, y aunque a mi Santo le encanta la comida asiática, sus dulces preferidos son los holandeses.

Así que este fin de año, como la tradición manda, BW preparó las tradicionales Oliebollen de Nochevieja, utilizando una receta familiar de varias generaciones. Creo que lo único que se ha modificado con el tiempo en esta receta familiar, ha sido la levadura, pues antes usaban levadura fresca artesanal, que luego la Oma (abuela) de BW varió en un poco de levadura fresca que conseguía en la panadería amiga, pero ahora solo pudimos conseguir levadura en polvo.

Y en eso consiste la primera foto de nuestro calendario, las Oliebollen caseras que preparó el hombre de la casa para celebrar la Nochevieja.

¡Y ustedes se preguntarán a que saben!

Pues, para serles franca, se parecen mucho a (por no decir, son…) los buñuelos de manzana y pasas de toda la vida, solo que estos llevan dos clases diferentes de pasas de uva: pasas de uva comunes y pasas de Corinto, que son muy pequeñitas y bastante dulces. Se sirven como postre o bocadillo (snack), y mientras algunos los acompañan con champán otros los acompañamos con café o té.

El origen de estos buñuelos, o bolas de aceite como lo indica su traducción literal (olie = aceite y bollen = bolas), se remonta a las tribus germánicas, que solían prepararlos para celebrar el Festival del Yule (Júl).

Tengo que reconocer, que pese a que en Argentina solemos comer buñuelos todo el año (tanto de acelga como de manzanas), estas bolas son bastante calóricas. Lo cierto es que una vez al año, y durante el invierno, creo que no le hacen mal a nadie (¡Júrenmelo! Llevamos 3 días comiendo Oliebollen).

Y la nota de humor la puso Antoinette, que cuando servimos los Oliebollen y la invitamos a probar uno, nos miró muy seriamente y dijo “No! No! I don’t like it!!!”, y después se come unos bocadillos chinos de arroz glutinoso, como si supieran a gloria.  Ya saben… “sobre gustos, no hay nada escrito”.

Y no dejen de pasar por el blog de Flor, y visitar a toda la gente linda que se ha dispuesto a compartir este nuevo reto.

mums and kids

Mums & Kids